El proyecto nuclear alemán

Cuestiones generales relativas a la Segunda Guerra Mundial

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José Luis
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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Lun Dic 17, 2012 10:47 am

¡Hola a todos!

Gracias por la respuesta, fermat. Déjame comentar lo siguiente.

Ya tenía muy claro que el inicio de la investigación hacia una bomba nuclear pasaba forzosamente por el uranio. No me refería, con lo de las dos vías (uranio y plutonio), a eso. Es evidente que sin irradiar U-238 no podrían llegar finalmente al plutonio. Mi comentario surgió a raíz de la siguiente frase tuya:

fermat escribió:
Para producir un explosivo de fisión, es decir una bomba atómica, lo primero es disponer de un material fisible en cantidad suficiente. Los materiales que desde un principio se revelaron como los más adecuados eran el U235 y el Pu239...


Fue al leer lo “desde un principio” lo que me llevó a plantearte esta cuestión, pues desde un principio (1939, Bohr), el único isótopo que se creyó fisionable era el U-235. De hecho, los dos primeros objetivos fundamentales que buscaron fue separar U-235 y conseguir una reacción en cadena de fisión nuclear (este último era el objetivo inicial de la pila de Fermi), y eso fue también lo que persiguieron, sin éxito, los científicos del Uranverein. Ahora bien, los primeros indicios fundados de que el plutonio-239 podía ser fisionable mediante neutrones lentos se obtuvieron en la primavera de 1941 (Seaborg, Berkeley, marzo; confirmado en mayo), por lo que prácticamente hubo dos años de diferencia entre la confirmación de la fisionabilidad del U-235 y la del Pu-239. Y a eso era a lo que yo me refería en lo que te planteé, quizás expresándome mal.

Aclarado el significado de tu expresión “sencillos” (lo que ya suponía), creo que, de cualquier forma, no hubo nada “sencillo” (ni comparativamente, en su conjunto, con el uranio) en la investigación del plutonio, y hubo tantos problemas que superar (química, estructura, densidad, implosión, metalúrgica, montaje) que Oppenheimer consideró dimitir como director de Los Alamos en 1943. En mi modesta opinión -salvando que la separación del Pu-239 era económicamente menos gravosa que la del U-235, y que, una vez construido el reactor, era más rápida la producción de Pu-239-, la investigación de todo lo concerniente con el plutonio y el diseño y construcción de su bomba fueron empresas más complicadas que en el caso del U-235. Naturalmente, es sólo mi impresión.

Finalmente, una última cuestión sobre Roosevelt y Hitler en este asunto. La carta de Szilard firmada por Einstein a Roosevelt fue de agosto de 1939, y Sachs, su portador, no la pudo entregar a Roosevelt hasta octubre. Su resultado práctico fue sólo la creación del comité del uranio y unos fondos de 6.000$, pero Roosevelt no firmó la orden autorizando el proyecto nuclear hasta el 19 de enero de 1942, probablemente cuando conoció el informe MAUD de los británicos (como consecuencia del memorando de Frisch y Peierls) en el otoño de 1941, donde se afirmaba la viabilidad de construir una bomba de uranio.

Ahora bien, la situación en el campo alemán fue bien distinta. El programa nuclear alemán se creó mucho antes que el americano, en el otoño de 1939 bajo los auspicios del ejército (en septiembre se creó el segundo Uranverein, bajo el ejército, y en diciembre Heisenberg entregaba la primera parte de su informe, con la segunda en febrero de 1940). Estoy de acuerdo contigo en que Hitler no habría reparado en gastos de haber tenido claro -ya desde que intuyó durante agosto de 1941 que la guerra iría para largo- la viabilidad de una bomba atómica. Hasta entonces tengo claro que no le interesaba gran cosa el proyecto nuclear, pues confiaba en derrotar a los soviéticos con Barbarroja. Por tanto, también coincido contigo en que los científicos del Uranverein no supieron (o no quisieron) hacerle ver a Hitler la posibilidad, aunque fuese remota, de conseguir armas atómicas y las consecuencias decisivas que su empleo tarería a la guerra, de llegar a tiempo. Si, por ejemplo, Heisenberg hubiera ido directamente a Hitler para convencerlo de la conveniencia de apoyar a tope el proyecto de una bomba nuclear, y lo hubiera hecho cuando el objetivo estratégico de Barbarroja comenzó a evaporarse, es muy probable que Hitler no dejara escapar la oportunidad. Tengo un ejemplo que apoya mi hipótesis.

El 20 de agosto de 1941 Hitler recibió en su cuartel general al SS-Sturmbannführer Werner von Braun, a quien unas semanas antes le habían cortado los fondos de su proyecto “Vergeltungswaffe” (armas de represalia)*. Es de suponer que este corte de fondos vino motivado por la convicción existente entonces de la victoria sobre los soviéticos. Pero von Braun no se resignó y fue a ver a Hitler como última esperanza para seguir con su proyecto. Y salió de allí con el beneplácito de Hitler. Escribió:

El Führer subrayó que este desarrollo era de importancia revolucionaria para la conducción de la guerra por el mundo. El despliegue de unos cuantos miles de cohetes al año era así poco sensato. Cuando llegara el despliegue, tendría que ser posible construir y disparar cientos de miles de cohetes al año”.

Esta fantasía casi era mayor que la viabilidad práctica de una bomba atómica a tiempo para la guerra. Pero von Braun convenció a Hitler. Los del Uranverein no lo intentaron, y tuvieron buena ocasión cuando Hitler estaba desesperado en el otoño de 1941. Lo que se produjo en ese otoño, irónicamente, fue la decisión del ejército de dejar la financiación del programa.

*Tobias Jersak, “Decisions to Murder and to Lie: German War Society and the Holocaust”, en Germany and the Second World War. Volume IX/I: German Wartime Society 1939–1945: Politicization, Disintegration, and the Struggle for Survival (Oxford university Press, 2008), p. 320.

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Mar Dic 18, 2012 8:36 am

¡Hola a todos!

Ahora quiero resumir brevemente los principales experimentos llevados a cabo por los grupos de Heisenberg y Diebner en reactores de distintas configuraciones hasta el final de la guerra. Después, en otro momento, resumiré las controvertidas "pruebas" que presentaron los historiadores Rainer Karlsch y Mark Walker sobre los supuestos éxitos de Diebner en su artículo "New Light on Hitler's Bomb" en Physics World de 1 de junio de 2005. Finalmente, contaré algunas cosas sobre la "Sociedad del Miércoles" y la relación que Heisenberg mantuvo con este club académico.

Cuando Heereswaffenamt (HW) decidió abandonar casi todo el control del programa nuclear por febrero de 1942, el ministro de Educación del Reich, Bernhard Rust, intentó poner el programa nuclear bajo el control de su Consejo de Investigación del Reich (CIR, en adelante), que estaba entonces dirigido por el coronel de la SS Rudolf Mentzel. Éste lo quiso asignar a la sección de física del CIR, cuyo jefe todavía era Abraham Esau, pero tanto el ministerio de Rust como el CIR chocaron con la Sociedad Kaiser Wilhelm (SKW, en adelante), que administraba varios institutos de investigación gubernamentales, uno de los cuales era el Instituto KW de Física, que en septiembre de 1939 había sido “confiscado” por el HW. Así que ahora, cuando el HW lo abandonó, la SKW quiso volver a tener el control del instituto, intentando reducir la influencia del ministerio de Rust. El enfrentamiento se resolvería en marzo de 1943, cuando el HW, Rust y el CIR acordaron que la SKW administraría los institutos Kaiser Wilhelm, pero el CIR financiaría la investigación nuclear. El HW transferiría la mayor parte de su equipamiento a la SKW, pero continuaría financiando la investigación nuclear del laboratorio de investigación de Gottow, sur de Berlín, destino de Kurt Diebner (que en junio de 1942 había sido sustituido por Heisenberg como director del IKW de Física), y los institutos de Harteck y Clusius en Hamburgo y Munich.

Como comenté más arriba en otra ocasión, el 23 de junio de 1942 explotó el prototipo de reactor L-IV, lo que puso fin a la serie L de experimentos de Heisenberg en Leipzig.

En Berlín, Heisenberg y su equipo diseñaron un reactor cilíndrico combinado con diferentes cantidades y geometrías de placas de metal de uranio separadas por el agua pesada del instituto (1,5 metros cúbicos). Fue un proceso de ensayo y error, dificultado por la dependencia de la producción industrial de placas de metal de uranio y por la finalización del laboratorio del búnker que iba a alojar a los científicos de Heisenberg. Pese a la solicitud que Heisenberg había hecho a Speer tras la conferencia de Casa Harnack, Speer dio a su proyecto la prioridad más baja para el esfuerzo de guerra; una mayor prioridad (como la dada al proyecto de von Braun) habría acelerado la producción de esas placas, producción que por otra parte absorbía casi todos los fondos del presupuesto del CIR para la investigación del uranio de los años fiscales 1943 y 1944. Heisenberg y su equipo no cambiaron al más eficaz sistema de cubos de metal, en vez de placas, hasta bien entrado el año 1944. Diebner y su grupo, financiados primero por el HW y después por la SS, llevaban usando cubos de uranio desde 1943, con mejores rendimientos.

Diebner había dispuesto, en su laboratorio de Gottow en 1943, el metal de uranio en cubos suspendidos en un tanque cilíndrico de agua pesada. En su primer intento (reactor G-2, diseño enrejado), usando agua pesada congelada para apoyar los cubos de metal, consiguió un rendimiento de multiplicación de neutrones de un 36 por ciento, que superaba por tres lo que había conseguido Heisenberg en Leipzig el año anterior. En su segundo intento, también en ese mismo año, Diebner suspendió sus cubos de uranio sobre delgados cables en agua pesada líquida, consiguiendo cerca del 110 por ciento de multiplicación. Con más cubos y más agua pesada (en el primer experimento usó 230 kg de uranio en cubos y 210 kg de agua pesada; en el segundo, 560 y 600, respectivamente) había posibilidades de llevar el reactor a un estado crítico, pero por esas fechas los bombarderos aliados devastaron la Compañía Degussa, la fabricante de los cubos de uranio de Diebner. Sólo quedaba su filial, la Compañía Auer, como única fabricante de metal de uranio, pero desde hacía tiempo tenía un contrato para entregar las placas de metal de Heisenberg.

Heisenberg no consiguió sus placas hasta enero de 1944, justo cuando Karl Wirtz, el jefe de la construcción de la pila de Berlín, comenzaba a montar el primero de los experimentos de la serie B-6 en el recién acabado búnker del instituto. Con su equipo dispuso las placas de uranio de un centímetro de grosor en el cilindro de aleación de magnesio (1,24 m de ancho por 1,64 de alto) y suspendió la caldera en la piscina de agua, que actuó como absorbente y reflector de neutrones. Luego llenaron la caldera con agua pesada y midieron el flujo de neutrones en función del radio cuando bajaron una pequeña fuente constante de neutrones en el centro del aparato. Tras cuatro ensayos, hallaron una separación óptima de 26 cm entre las cinco placas de uranio, lo que rindió un 206 por ciento de multiplicación. Wirtz y Heisenberg repitieron la configuración como experimento B-7 en diciembre de 1944, pero esta vez en vez de usar agua como principal absorbente y reflector de neutrones, rodearon el contenedor con grafito, siendo ésta la primera vez que los alemanes usaban grafito como moderador en un reactor. Se consiguió una mayor multiplicación de neutrones, pero ya se comprendió que una pila así configurada nunca llegaría a un estado crítico.

A finales de enero de 1945, Wirtz y su equipo montaron su mayor pila hasta la fecha. Esta vez usaron cientos de cubos cortados de las placas del experimento B-7, con la caldera envuelta en un manto de grafito puro. Pero este experimento, que sería el B-8, fue suspendido por Gerlach, quien ordenó que se desmantelara y se enviase al sur, por temor a que cayera en manos de los soviéticos. Wirtz y su equipo, junto con Gerlach y Diebner, se dirigieron a Hechingen, donde esperaba Heisenberg. Sin embargo, Gerlach decidió detenerse en Stadtilm (Turingia) para montar allí el aparato bajo la dirección de Diebner en un desesperado intento de lograr una reacción en cadena lo antes posible. Wirtz llamó por teléfono a Heisenberg para advertirle del asunto, y éste, junto con Weizsäcker, acudió inmediatamente a Stadtilm. La llegada de Eirich Bagge desde Hechingen con un convoy de camiones para transportar el uranio y el agua pesada de Heisenberg el resto del camino convencieron a Gerlach de la preferencia de un reactor de Heisenberg a un reactor de Diebner. Todo el equipo de Heisenberg llegó finalmente a Heichingen a finales de febrero de 1945.

Los grupos de Heisenberg, Weizsäcker y Bothe trabajaron como descosidos en el que fue su último intento de inducir una reacción en cadena. El trabajo se llevó a cabo en Haigerloch a finales de marzo. Lograron una multiplicación del 670 por ciento, pero no fue suficiente para llevar la pila al estado crítico. Heisenberg calculó que necesitarían en torno a un 50 por ciento más de uranio y agua pesada (un reactor al menos más de la mitad de grande) para que la reacción se volviese autosostenida. Pero ya era demasiado tarde y pocos días después caían prisioneros de los aliados.

Fuente: Cassidy y Baggott, obras citadas.

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Mar Dic 18, 2012 9:25 pm

¡Hola a todos!

Mark Walker cuenta que Rainer Karlsch, trabajando con el periodista Heiko Petermann, descubrió que un grupo de científicos alemanes llevó a cabo un experimento de reactor nuclear desconocido hasta la fecha, y que ensayó algún tipo de artefacto nuclear en Turingia en marzo de 1945. Según declaraciones de testigos realizadas a finales de ese mes y dos décadas después del final de la guerra, la prueba mató a varios cientos de prisioneros de guerra e internos de un campo de concentración. Walker dice que “aunque no está claro si el artefacto funcionó como se esperaba, fue diseñado para usar reacciones de fisión y fusión necleares. Fue, por tanto, un arma nuclear”.

Esta arma nuclear, construida y probada por Diebner y su grupo, y con el apoyo de Gerlach y el desconocimiento de Heisenberg, Weizsäcker y demás científicos del Uranverein, fue diseñada “para usar fisiones nucleares, pero no era una bomba 'atómica' como las armas usadas en Hiroshima y Nagasaki. Y aunque también estaba diseñada para explotar reacciones de fusión, no tenía nada que ver con las bombas de 'hidrógeno' probadas por Estados Unidos y la Unión Soviética en la década de 1950”. “En cambio, se formaron altos explosivos convencionales en una configuración hueca, en vez de en una masa sólida, para focalizar la energía y el calor de la explosión en un punto dentro de la estructura. Se combinaron pequeñas cantidades de uranio enriquecido, así como una fuente de neutrones, con una mezcla de deuterio-litio dentro de la esctructura”:

Imagen
Fuente: Physic Worlds, June 2005

“Esta arma sería más un arma táctica que estratégica, y en ningún caso podía haber ganado la guerra para Hitler. No está claro cuán exitoso fue este diseño y si fueron provocadas las reacciones de fisión y fusión. Pero lo que es importante es la revelación de que un pequeño grupo de científicos trabajando en los últimos desesperados meses de la guerra estaban intentando hacer esto”.

Luego, tras la publicación del Hitlers Bombe, Karlsch encontró otró documento procedente de un archivo privado, un informe anónimo escrito después de la guerra por un científico alemán o austriaco que describe el trabajo sobre armas nucleares durante la guerra. Este informe “contiene información precisa y especulación menos precisa sobre armas nucleares, y es posible que incluya información del Proyecto Manhattan; se usa la palabra 'plutonio', por ejemplo. Desafortunadamente, no incluye la carátula y no hay evidencia alguna de quién lo compuso. Sin embargo, este individuo no parece haber sido miembro ni del principal proyecto de uranio alemán ni del grupo que trabajaba bajo Diebner”. Este informe anónimo contiene un esquema de una bomba nuclear:

Imagen
Physic Worlds, June 2005

Es un diagrama esquemático, muy alejado de un plano para una “bomba atómica”, escribe Walker, y dice que el anónimo autor también menciona una masa crítica de poco más de 5 kgs para una bomba de plutonio.

Pero la cosa no acaba aquí. Walker dice que “este nuevo informe es interesante también porque deja claro que los científicos alemanes habían trabajado intensamente en cuestiones teóricas relacionadas con la construcción de una bomba de hidrógeno. Confirman esto dos fuentes adicionales. Los papeles de Erich Schumann...incluyen muchos documentos y cálculos teóricos de fusión nuclear. El físico vienés Hans Thirring discutió también este asunto en su libro La Historia de la Bomba Atómica, que fue publicado en el verano de 1946”.

Esto es la esencia del artículo de Karlsch-Walker en el Physic Worlds. Lo demás es, fundamentalmente, adorno, incluida la solicitud de patente de Diebner en 1955 para un nuevo tipo de reactor de plutonio, y el resto de especulaciones que lo acompañan.

¿En qué se fundamenta esta esencia? A mi juicio, desde un punto de vista puramente histórico, las nuevas “pruebas” presentadas por Karlsch en su libro (las que yo he podido conocer, pues no he leído el libro, como declaraciones de testigos, informes soviéticos y lecturas radiactivas), no alcanzan más allá de la categoría de indicios, y sólo en el caso de las declaraciones de los testigos (que dicen haber observado una gran explosión). Aunque demos crédito a estas declaraciones, no hay nada en ellas que prueben que tal explosión, de haber existido realmente, fuese una explosión nuclear. Por otra parte, esas declaraciones no han podido ser corroboradas por otras fuentes. Por ejemplo, dicen que hubo, por causa de la explosión, cientos de muertos de prisioneros de guerra e interno de un campo de concentración, pero no hay rastro de tal cosa en los documentos existentes de los campos de prisioneros y de concentración del área donde supuestamente tuvo lugar dicha explosión, ni tampoco hay testimonios a tal efecto entre los supervivientes y personal de esos campos. El propio Karlsch reconoció después de la publicación de su libro que éste no contenía ninguna prueba concluyente de que hubiera habido una explosión nuclear.

En cuanto al informe anónimo con el bosquejo de una supuesta arma nuclear, juzgo, igualmente desde el punto de vista histórico, que no es aceptable. En primer lugar, desconocemos a su autor y, por tanto, el verdadero origen del informe; nos dicen que fue escrito después de la guerra, sin especificar una fecha concreta, y que fue descubierto por Karlsch en 2005. Ya sin entrar en la autenticidad del mismo, este documento anónimo y sin fecha pudo ser escrito por cualquier persona entendida en el asunto y en cualquier fecha entre 1945 y 2005. Falta además una prueba que vincule o relacione el contenido de este informe con cualquiera de los trabajos de cualquiera de los grupos del Uranverein.

Luego está el hecho, que Karlsch y Walker parecen no haberse planteado, inexplicado (y quizás inexplicable) de que si Diebner y Gerlach construyeron y probaron realmente una bomba nuclear o de similar naturaleza, tal como reclama Karlsch en su libro, ¿cómo es posible que tal episodio no fuese conocido por los Heisenberg, Weizsäcker et al, ni cuando supuestamente tuvo lugar ni cuando estuvieron prisioneros en Farm Hall? Porque Diebner y Gerlach se encontraban prisioneros con ellos en Farm Hall, y ni siquiera cuando se supo de las bombas de Hiroshima y Nagasaki comentaron nada al respecto de ese supuesto episodio, ni los custodios británicos grabaron nada al respecto.

Walker se cuida mucho de afirmar o apoyar la tesis de Karlsch de que hubo una (o más) explosión nuclear alemana en la primavera de 1945; de hecho, se centra más en otras tesis respecto de los Heisenberg y Weizsäcker, sobre lo que hicieron y dijeron, etc. En una colaboración editorial posterior, escribió:

“Hacia 1944, la mayoría de los principales investigadores en el proyecto alemán de armas nucleares asumieron que las bombas atómicas no se podían construir antes del final de la guerra. (Irónicamente, también dieron por seguro que iban por delante de los americanos en este aspecto). No habían aflojado o desviado su investigación, pero tampoco estaban poniendo todo lo que podían en ella. No obstante, un pequeño subgrupo de este proyecto, trabajando en secreto bajo el liderazgo del físico Kurt Diebner de la Oficina de Armamento y Material del Ejército, intentó diseñar un arma -no una bomba atómica- usando altos explosivos convencionales así como reacciones de fisión y fusión nucleares. Poco antes del final de la guerra, estos investigadores, al parecer, probaron ese artefacto. Aunque no está claro que esta prueba fuese exitosa, en otras palabras, que produjera reacciones de fisión y fusión, posiblemente lo que es más importantes de este episodio es que todavía lo intentaron”. Mark Walker, "The mobilisation of science and science-based technology during the Second World War. A comparative history", en Ad Maas y Hans Hooijmaijers (eds.), Scientific Research in World War II. What scientists did in the war (London & New York: Routledge, 2009), p. 22.

Así que Walker, que es un reputado historiador especializado en temas científicos y tecnológicos, rechaza más que comparte la tesis de Karlsch de una explosión nuclear o la construcción de una bomba atómica por parte de los Diebner-Gerlach, aunque no excluye que hubiese habido alguna explosión de algún artefacto no atómico.

Bernstein, que comenta de pasada el libro y la tesis de Karlsch en su Plutonium, escribió al respecto (lo dejo tal cual en su original inglés):

My own view, based on reading Karlsch and discussing the matter with a number of expert colleagues, is that although Karlsch has provided interesting new evidence for the existence of such a program, the notion that these explosions, if they took place at all, were nuclear is totally unsubstantiated. (Bernstein, viii).

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Mié Dic 19, 2012 11:21 am

¡Hola a todos!

En el otoño de 1942, Heisenberg se hizo miembro de la elitista “Sociedad del Miércoles” (Mittwochs Gesellschaft für Wissenschaftliche Unterhaltung. Más o menos Sociedad del Miércoles para el Entretenimiento Académico), una especie de club de selectos varones que representaban la élite alemana en el campo de las universidades, la industria, la política, las fuerzas armadas, etc., y que se había fundado el 19 de enero de 1863 como un foro de discusión de distintos temas de interés. Esta sociedad estaba compuesta por 16 miembros y las vacantes producidas por las bajas de sus miembros se llenaban con nuevos miembros tras una deliberación y acuerdo previos, tras lo cual se invitaba al miembro o miembros potenciales a unirse a la sociedad. Normalmente las invitaciones se cursaban a los que residían en el área de Berlín. El nombre de la sociedad, “Miércoles”, venía de que tal era el día de la semana en que se reunían sus miembros, normalmente cada dos semanas, en la casa de quien actuaba como anfitrión. Éste debía dar un discurso sobre un tema determinado y luego seguían las discusiones. Se archivaban unas actas que normalmente incluían el texto del discurso y unas breves notas de las discusiones. (1)

La sociedad fue disuelta por la Gestapo en julio de 1944, tras el intento de asesinato contra Hitler de von Stauffenberg y el golpe de estado que siguió, porque cuatro de sus miembros estaban implicados en el intento de asesinato y golpe de estado (el coronel general Ludwig Beck, antiguo jefe del Estado Mayor General, miembro de la sociedad desde 1939, que se suicidó el 20 de julio de 1944; el diplomático Ulrich von Hassel, miembro desde 1940, ejecutado el 8 de septiembre de 1944; el profesor de ciencias políticas y ministro de finanzas prusiano Johannes Popitz, miembro desde 1932, ejecutado el 2 de febrero de 1945; y el economista Jen Jessen, miembro desde 1939, ejecutado el 30 de noviembre de 1944). Otros miembros fueron arrestados (el filósofo Eduard Spranger, miembro desde 1934, arrestado por la Gestapo tras el 20 de julio, pero liberado a los tres meses) o simplemente interrogados (el célebre cirujano Ferdinand Sauerbruch, miembro desde 1933, acusado personalmente por Kaltenbrunner tras el 20 de julio, pero liberado tras el interrogatorio), y es por ello que la sociedad adquirió desde entonces una controvertida reputación de haber sido una madriguera de resistencia al nazismo (2).

Bien, esta historia viene al caso porque Heisenberg fue invitado por Popitz a una reunión de la sociedad en noviembre de 1942 y estuvo en su primera reunión como miembro en diciembre de ese mismo año. La decisión de Heisenberg de entrar a formar parte de este club parece ciertamente chocante, pues no se le podía escapar (ni a él ni a los miembros del club) que la sociedad y sus miembros estaban siendo vigilados por la Gestapo. Si tenemos en cuenta que Heisenberg hacía pocos meses que había sido nombrado director del Instituto KW de Física de Berlín luego que la SS cediese parcialmente en sus sospechas sobre el físico (3), parece difícil congeniar en Heisenberg una doble papeleta, como colaborador en el proyecto nuclear nazi y como una especie de resistente anti-nazi en la Mittwochs-Gesellschaft. Lo cierto es que su mujer, Elisabeth Heisenberg, afirmó que Adolf Reichwein (que no era miembro de la sociedad) fue al instituto de Heisenberg en 1944 para pedirle que se uniera a los conspiradores, pero el físico declinó respetuosamente. La mujer del filólogo Wolfgang Schadewaldt (éste sí miembro de la sociedad desde 1942, profesor de lenguas clásicas en la Universidad de Tubinga, que logró escapar de la muerte durante el terror nazi que siguió al 20 de julio), recordó una reunión de la sociedad en su casa el 17 de marzo de 1943, en la que al final de la misma, Heisenberg, Hassel y Sauerbruch despotricaron sobre “Schimpanski”, el nombre en clave que usaban para referirse a Hitler, quizás por su semejanza fonética con Schimpanse (chimpancé).

Lo que me parece cierto más allá de toda duda es que Heisenberg conoció de la existencia de una conspiración para derrocar al régimen nazi, aunque no sé hasta que punto alcanzaba el grado de su conocimiento. Según los registros de la Mittwochs-Gesellschaft, Heisenberg asistió a la mayor parte de sus reuniones y actuó como anfitrión en dos de ellas, incluyendo la última (suya) el 12 de julio de 1944 en Casa Harnack de la Sociedad Kaiser Wilhelm. En esta reunión Heisenberg leyó su discurso sobre la constitución de las estrellas y una explicación del proceso de la fusión nuclear, desarrollada anteriormente por su colega Hans Bethe (que había emigrado a USA e, irónicamente, trabaja en esas fechas en el Proyecto Manhattan). A esta reunión asistieron diez miembros, entre ellos los conspiradores Beck, Jessen, Sauerbruch y Diels. La víspera del atentado del 20 de julio, Heisenberg remitió a Popitz las actas de la reunión y una copia de su discurso, y luego se fue al sur de Alemania, a Urfeld, quizás, como especula Cassidy (4), para buscar una coartada. Llegó a Urfeld el día del atentado, enterándose del fracaso de Stauffenberg. La Gestapo arrestó, interrogó y ejecutó a muchos miembros de la Mittwochs-Gesellschaft, pero no existe evidencia alguna de que siquiera interrogase a Heisenberg, pese a que tenía que conocer su pertenencia a la sociedad. Es posible, como conjetura Cassidy, que se salvara de ello gracias al apoyo de Speer, Göring y, especialmente, Himmler.

En mi opinión, todo este asunto de la relación de Heisenberg con la Mittwochs-Gesellschaft no representa prueba alguna de que el físico alemán fuese un miembro activo de la resistencia alemana y mucho menos un conspirador. Se ha querido ver en esa relación, incluso el propio Heisenberg dio pie a ello tras la guerra, una evidencia del desinterés, e incluso resistencia, de Heisenberg con respecto a la investigación y desarrollo del programa nuclear alemán, pero esto no me parece más que pura especulación sin fundamento sólido. Es evidente que Heisenberg no era un simpatizante nazi, e incluso en algunos casos estuvo, temporalmente, en contra de ciertas políticas nazis, como la aplicada contra los físicos judíos. Pero ello no lo convirtió en un conspirador ni en un miembro de la resistencia. Desde el 25 de septiembre de 1939 hasta la reunión de junio de 1942 en Casa Harnack, como mínimo, Heisenberg hizo todo cuanto pudo para llevar a buen fin el programa nuclear alemán de cara a la consecución de una bomba atómica; a partir de entonces parece que se centró, a este respecto, en el desarrollo de un reactor capaz de inducir una reacción nuclear en cadena para producir energía que él pretendía de utilidad para barcos de guerra y submarinos, entre sus aplicaciones militares. Pero no hay evidencia histórica alguna que muestre su rechazo, resistencia o demora en la investigación nuclear de cara a la posibilidad de construir una bomba atómica, si es que tal posibilidad siguió siendo viable durante el resto de la guerra. Sabemos, por sus manifestaciones de 1941 y 1942, más allá de entrar a valorar la sinceridad de las mismas, que Heisenberg expresó en varias ocasiones su deseo (que al principio fue convicción) de que Alemania ganase la guerra, aunque ello suponía la victoria del régimen nazi. Y Heisenberg también sabía, como mínimo desde 1942, que los nazis estaban llevando a cabo la “Solución Final”. Por tanto, es bastante difícil reconciliar esas dos representaciones de Heisenberg: la cierta de colaborador del régimen nazi y la supuesta de “resistente” al éxito del programa nuclear para una bomba atómica. Creo que al igual que sucedió con muchos otros personajes importantes en la historia del Tercer Reich, Heisenberg echó a un lado, si alguna vez los tuvo, sus problemas de ética y moral frente a los objetivos criminales del régimen nazi, y sólo después de la guerra los rescató para trasladar una imagen conveniente.



(1)La historia de la sociedad fue analizada por Klaus Scholder, Die Mittwochs-Gesellschaft: Protokolle aus dem geistigen Deutschland 1932-44 (Berlin: Severin und Siedler, 1982). Véase http://de.wikipedia.org/wiki/Mittwochsgesellschaft ; http://www.humboldtgesellschaft.de/inha ... e=mittwoch
(2)Reputación que cuestiona el danés Stephan Schwarz, A note on the Wednesday Society and some related topics (2006), disponible en http://www.stephanschwarz.se/dokument/W ... ety_11.pdf
(3)El 15 de julio de 1937 el semanal de la SS, Das Schwarze Korps, publicó un artículo contra los físicos judíos (Einstein, Haber, Sommerfeld, Planck), acusándolos de manipular los nombramientos de físicos para excluir a “alemanes”, y arremetía contra el “judío blanco” y “representante del 'espíritu' de Einstein en la nueva Alemania”, Werner Heisenberg. Se presentó a Heisenberg como un enemigo del estado al que llamaban el “Ossiettzky de la física”, etc. Ello dio lugar a lo que se llamó el “affair Das Schwarze Korps”, durante el cual se acusó desde la SS a Heisenberg, y éste se defendió, de ser un oponente de la “física aria” y del régimen nazi. Heisenberg consiguió finalmente el apoyo de Himmler y pudo continuar su carrera, aunque los problemas con la SS, y su sección científica, no terminaron hasta finales de 1942. Véase Cassidy, sus capítulos 20 y 21.
(4)Cassidy, Op. Cit., p. 440. La información de la relación de Heisenberg con la Mittwochs-Gesellschaft también sigue de este autor, p. 438 y ss.

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor fermat » Vie Dic 21, 2012 3:58 am

José Luis escribió:Mi comentario surgió a raíz de la siguiente frase tuya:
fermat escribió::
Para producir un explosivo de fisión, es decir una bomba atómica, lo primero es disponer de un material fisible en cantidad suficiente. Los materiales que desde un principio se revelaron como los más adecuados eran el U235 y el Pu239...

Fue al leer lo “desde un principio” lo que me llevó a plantearte esta cuestión, pues desde un principio (1939, Bohr), el único isótopo que se creyó fisionable era el U-235.


Tienes razón, me expresé mal en esa frase que citas. Lo que en realidad quise decir es que el U235 y el Pu239 fueron los únicos materiales que se postularon como susceptibles de producir una explosión nuclear, y que no se manejaron otros candidatos. Por supuesto que eso no significa que ambos materiales se postularan simultáneamente.

En cuanto al tema de cual era el camino más sencillo: el del uranio o el del plutonio, creo que la respuesta no es para nada obvia. Ahora bien hay unos cuantos hechos indiscutibles:
- El camino del uranio empezó antes que el del plutonio; sin embargo el resultado buscado llegó en ambos casos casi al mismo tiempo. Es decir el desarrollo de la bomba de uranio exigió más tiempo.
- El problema principal en el camino del uranio era la separación de isótopos, mientras que en el del plutonio era la fabricación del propio material. En el primer caso se emplearon (en Oak Ridge) hasta tres técnicas distintas; señal de que no se sabía cual de ellas podía ser más adecuada; en el caso del plutonio todos los esfuerzos se concentraron en el reactor nuclear (el ciclotrón que también se podría haber usado se descartó rápidamente).
- El proceso de producción del U235 era más caro que el del Pu239.
- El mecanismo de detonación de la bomba de uranio era mucho más sencillo que el de la bomba de plutonio.

Coincido contigo en que los científicos alemanes pudieron perfectamente haber convencido a Hitler de ir por la vía nuclear. Si le hubieran hablado de un arma que no solo le garantizaría la victoria en la guerra; sino que además le aseguraría a Alemania el liderazgo mundial durante muchas generaciones, creo que Hitler no se hubiera podido resistir. Si no lo intentaron siquiera solo caben, en mi opinión, dos explicaciones: no sabían o no creian posible desarrollar el arma atómica en un plazo razonable; o bien, sabían como hacerlo pero se negaron por cuestiones de índole moral.
Yo particularmente me inclino por la primera explicación. Los científicos de los que hablamos podrían no ser nazis, pero desde luego no eran unos opositores al régimen; por otro lado es casi seguro que la mayoría eran nacionalistas alemanes, dudo mucho que en un tema como este hubieran boicoteado el esfuerzo de guerra alemán. Por otro lado aún admitiendo que los escrúpulos morales pudieran existir, no creo que todos los científicos sin fisura alguna, tuvieran tales escrúpulos. Lo lógico es que al menos algunos más ambiciosos o más pro-nazis se hubieran desmarcado del resto, sin embargo no sucedió así.

En cuanto al relato de Rainer Karlsch hay varias cosas que me hacen dudar sobre la verosimilitud de tal relato.
- Se dice que el artefacto probado en Turingia era un artefacto nuclear que usó reacciones de fisión y fusión. Ahora bien ¿como se indujeron las reacciones de fusión? Para que se produzca la fusión nuclear se requieren unas condiciones extremas de temperatura y densidad que no son fáciles de generar. En la naturaleza la fusión nuclear solo se da en el núcleo de las estrellas; y de forma artificial se produce en la bomba de hidrógeno usando como detonador nada menos que una bomba atómica. ¿Como se produjo en el caso que relata Karlsch?
- Si la bomba explotó alguna huella debería haberse encontrado de dicha explosión. Al menos un cráter en el terreno y también radioactividad. Sin embargo no parece que se indique nada al respecto.
- Walker habla en su colaboración editorial de "...un arma -no una bomba atómica- usando altos explosivos convencionales así como reacciones de fisión y fusión nucleares". Si no se trataba de una bomba, es decir de un artefacto explosivo, ¿de que tipo de arma se trataba? Podría ser una bomba sucia; es decir, una bomba de escaso poder explosivo pero muy alta emisión de radiación; pero en ese caso los efectos de una intensa radiación en la zona se deberían haber hecho aparentes.
- El boceto de la bomba que se muestra no me parece prueba de nada. Además de que ha podido ser realizado en cualquier momento posterior a 1945, un dibujo no es lo mismo que un prototipo acabado. Por lo general entre la mesa de dibujo y el campo de experimentación suele haber un largo camino de desarrollo, lleno en ocasiones de reveses, altos y marchas atrás. Eso sin entrar a considerar que el boceto en cuestión se parece bastante al esquema de una bomba "gun-type" como la de Hiroshima.

Resumiendo; me parece otra historia, otra más, sobre desarrollos tecnológicos nazis que en realidad nunca tuvieron lugar.
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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Vie Dic 21, 2012 10:28 am

¡Hola a todos!

fermat escribió:En cuanto al relato de Rainer Karlsch hay varias cosas que me hacen dudar sobre la verosimilitud de tal relato.


Éste es el punto. Al no haber leído el libro de Karlsch (que yo sepa no ha sido publicado al inglés o español), no estoy en posición de comentarlo, y menos aún de hacer una crítica. Pero he leído su prólogo* y los comentarios de algunas personas (historiadores, como Walker, Baggott o Cassidy, y físicos, como el propio Bernstein) que sí lo han leído, y de esos comentarios he podido conocer algunos de los pasajes centrales del libro.

Pues bien, todo esto me lleva a sospechar, casi hasta el punto del convencimiento, que el eje central sobre el que discurre la narración de Karlsch descansa en la especulación y el indicio, y dice muy poco sobre la física nuclear y los procesos que lleva implicados en su investigación y desarrollo para finalmente poder construir un arma nuclear. Por ejemplo, sospecho (y subrayo la palabra sospecho), que Karlsch explorará y especulará más sobre las posibles implicaciones (por ejemplo, de la solicitud de patente de Weizsäcker de 1941, o de las anotaciones de Schumann sobre concepciones teóricas de la fusión nuclear) que el detenerse a explicar cómo podrían haber conseguido los científicos alemanes (los Gerlach, Diebner y Ohnesorge que él cree fueron los que más lejos llegaron en la investigación nuclear) la más mínima cantidad de plutonio y qué pruebas tendría de ello, o, de conseguirlo, cómo podrían haber eliminado las impurezas de los productos de fisión y qué pruebas tendría igualmente de ello. O simplemente, qué pruebas tendría de que esos científicos hubiesen conseguido siquiera inducir una reacción en cadena autosostenida.

Sospecho que su hilo argumental principal va por ese camino de la especulación de los indicios históricos. Por ejemplo, en su prólogo comenta que la historia de la génesis de su libro comenzó un día de mayo de 2001 cuando recibió una carta del periodista de televisión Heiko Petermann que hacía referencia a la investigación que estaba llevando a cabo sobre si se habían realizado o no experimentos con una bomba atómica en Alemania poco antes del final de la guerra. Digamos que ese fue el primer contacto, a partir del cual Heiko le presentó declaraciones de testigos que, en su conjunto, apuntaban a que a principios de marzo de 1945 había tenido lugar un episodio nuclear en Turingia.

Sabiendo que las declaraciones de testigos, por sí solas, no constituyen ninguna evidencia histórica de hecho probado, Karlsch y Heiko se dedicaron a investigar en los archivos rusos, alemanes y americanos, y tras dos años de búsquedas dieron con un artículo de un físico ruso, Pavel V. Oleynikov, sobre el papel de los científicos alemanes en el proyecto soviético de bomba atómica, usando como pruebas cartas que habían sido desclasificadas de los archivos de Flerov, uno de los físicos soviéticos más importantes de la guerra y posguerra. Y dicen que Flerov había volado a Alemania en mayo de 1945 para buscar indicios de una prueba atómica. Y dice Karslch: “Es cierto eu las cartas de Flerov no indican si su misión fue exitosa, pero ésta fue para mí la primera pieza de una sólida evidencia de que los relatos de los testigos tenían un núcleo de verdad”.

Luego, con la ayuda de unos amigos suyos de Moscú, consiguió información de la historia publicada (2002) del proyecto atómico soviético, en concreto una carta de Kurchatov a Stalin fechada el 30 de marzo de 1945 que hacía referencia a una prueba atómica en Alemania. Al parecer, los servicios de inteligencia del Ejército Rojo habían sabido unos días antes de una prueba atómica, alertando al Kremlin: “Recientemente, los alemanes han realizado dos grandes explosiones en Turingia. Tuvieron lugar en los bosques bajo el más estricto secreto. Hubo árboles arrancados de raíz y arrojados hasta 500-600 metros de distancia del centro de la explosión. Las fortificaciones y edificios que se erigieron específicamente como parte de la prueba fueron destruidos. Los prisioneros de guerra que se hallaban en el centro de la explosión murieron, y normalmente no quedó huella de ellos. Otros prisioneros de guerra, que se hallaban a cierta distancia del centro de la explosión, sufrieron quemaduras en rostro y cuerpo, cuya gravedad dependió del grado de distancia del centro...La bomba contenía supuestamente U-235 y pesaba dos toneladas”.

Sigue: “La explosión de la bomba estuvo acompañada de una fuerte onda detonante y el desarrollo de altas temperaturas. Es más, se observó un fuerte efecto radiactivo. La bomba era una esfera con un diámetro de 130 centímetros”.

Karlsch dice que un examen posterior confirmó la autenticidad de este informe, pero acepta que esta autenticidad estaba muy lejos de constituir una prueba de que tal ensayo hubiese tenido lugar realmente. Podía ser que los alemanes estuviesen intentando engañar a los soviéticos en estas últimas semanas de la guerra, y de todas formas, concluye, las fuentes individuales, al margen de lo valiosas que puedan ser, nunca son suficientes para una línea de argumentación concluyente.

Sin embargo, hasta donde yo sé, la “línea de argumentación concluyente” de Karlsch descansa precisamente en este tipo de documentos (solicitud de patente de Weizsäcker, anotaciones de Schumann, etc.). Kurchatov, según informa Karlsch, no pudo llegar a ninguna conclusión tras leer ese informe, ni consiguió una respuesta de por qué sólo una pequeña área de un radio de 500-600 metros fue destruida en una explosión nuclear. Pero, 60 años más tarde, Karlsch dice que tiene las respuestas. Quizás tenga las respuestas a sus especulaciones, pero dudo mucho que eso sea equivalente a lo que hicieron en realidad los científicos nazis en sus investigaciones nucleares.

El historiador alemán dice que a partir de junio de 1942, Gerlach-Diebner-Ohnesorge buscaron el camino de la fusión nuclear. Sabe que para conseguir la reacción de fusión es necesario alcanzar previamente una temperatura elevadísima, y que uno de los medios de conseguirlo es mediante una bomba de fisión nuclear, que actuaría como mecanismo de ignición para el “arma termonuclear”. Dice que cuando la ignición de las armas termonucleares se logra exclusivamente a través de la fisión nuclear, no es posible hablar de un arma de fusión nuclear pura; para esto habría que lograr la temperatura necesaria para la ignición por otras vías, que resume. Entonces, imagino que viendo que podía confundir al lector, Karlsch sienta dos afirmaciones:

“Los experimentos atómicos alemanes no implicaron definitivamente bombas de fusión nuclear pura. El Reich Alemán no tenía acceso a las cantidades de materiales nucleares que habrían sido necesarios para esto”.

“Quiero aclarar esto para evitar cualquier malentendido: Los científicos alemanes no poseyeron una bomba de hidrógeno”.

¿Qué concluye finalmente Karlsch en su prólogo?

“...nuetra opinión es que su investigación les permitió desencadenar reacciones nucleares. Ya que es posible que entraran en la reacción solamente pequeñas cantidades de materiales de fisión y fusión, el grado de eficacia de las nuevas bombas fue limitado. Si se pone en términos modernos, los científicos alemanes, en base a su investigación, estaban en el camino hacia el desarrollo de armas nucleares tácticas”.

Repitiendo que no he leído su libro, me atrevo a conjeturar lo siguiente. Karlsch descubrirá, en su libro, que los científicos alemanes jamás fueron capaces de separar U-235 a gran escala, que nunca fueron capaces de llevar sus prototipos de reactores a un estado crítico, que nunca produjeron plutonio en sus reactores y que, por tanto, nunca (durante la guerra) podían conseguir un arma de fisión de uranio o plutonio. Ahora, si no podían conseguir una bomba de fisión nuclear, ¿cómo podían conseguir un arma de fusión nuclear? ¿Y qué significa, realmente, eso de que “entraran en la reacción solamente pequeñas cantidades de materiales de fisión y fusión”? Sinceramente, no llego a entenderlo (¿de dónde han salido esas pequeñas cantidades de una fisión y fusión que los científicos alemanes no llegaron a conseguir?).

*Véase el prólogo en inglés en:
http://www.petermann-heiko.de/index.php ... 02&lang=de

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor fermat » Lun Dic 24, 2012 7:40 am

En primer lugar dar las gracias a José Luis por el link al prólogo del libro de Karlsch sobre la presunta bomba atómica alemana.
Ahora al menos tengo una idea de por donde "deben ir los tiros".

A falta de leer la obra completa, lo que se percibe en el prólogo (al menos lo que percibo yo) es que se trata de construir una historia a partir de una serie de evidencias bastante débiles e inconexas. Me da la impresión también de que el autor no tiene muy claro que es lo que ha descubierto, y que es lo que realmente quiere mostrar a sus lectores.

Así en principio parece apostar por la idea de que un grupo de científicos alemanes trabajando al margen del "nucleo principal", representado por Heisenberg y sus colaboradores, fueron capaces de diseñar construir y hacer detonar un artefacto nuclear de naturaleza por determinar. Llega incluso a hacerse eco de viejas "teorías de la conspiración" según las cuales las bpmbas de Hiroshima y Nagasaki eran bombas capturadas a los alemanes (y, añado yo, que habían sido fabricadas por los nazis para que se las lanzasen a sus aliados japoneses :) ). Karlsch se apoya en testimonios sobre una prueba realizada en Turingia en la que se produjo una enorme explosión y se detectó la presencia de radioactividad. No obstante después echa tierra sobre esta posibilidad cuando reconoce que no se pudieron hacer análisis del terreno que revelasen la presencia de isótopos radioactivos; entre otras cosas porque las declaraciones de los testigos no permitían establecer con claridad el lugar de la explosión. Yo me pregunto, si los documentos y los testigos disponibles no nos permiten ni siquiera establecer el lugar en que tuvieron lugar los hechos (lo cual parece el punto más simple y de más fácil acuerdo) ¿como van a poder dar información fiable sobre los demás aspectos a investigar?

Ante esto Karlsch hace unas disquisiciones un tanto erráticas sobre distintos tipos de armas nucleares; afirma que after the summer of 1942, the German Reich no longer had a realistic chance of constructing a nuclear fission bomb; insinúa que los alemanes intentaron desarrollar una bomba de fusión (The hopes of the “bomb faction” from 1943 onwards thus concentrated on another path to the liberation of nuclear energy, i.e. nuclear fusion), pero después llega a la conclusión de que:
- The German atomic experiments definitively did not involve pure nuclear fusion bombs.
- The German scientists did not possess a hydrogen bomb.

¿Que queda entonces? Según Karlsch los alemanes estaban en camino de desarrollar armas nucleares tácticas (were on the way to the development of tactical nuclear weapons). Dichas armas las ha definido anteriormente como armas nucleares de poca potencia (...some with a detonation strength of just a few tons. The military calls these nuclear weapons tactical weapons).
Esta definición no tiene mucho sentido; un arma nuclear es táctica no por su potencia sino por el uso para el que se ha diseñado. Es cierto que muchas armas nucleares tácticas tienen potencias relativamente pequeñas; pero eso no significa que tenga que ser así en todos los casos. Distinguir armas tácticas de estratégicas en función de su potencia no tiene mucha base. En el manual sobre armas nucleares tácticas elaborado por el Strategic Studies Institute del US Army War College se puede leer:
Nuclear weapons have an inherent potential for rapid and dramatic destruction, shock, and death—regardless of whether they yield one megaton or 20 kilotons. Distinguishing between “strategic” and “tactical” in that sense is more or less academic.

Pero además Karlsch parece querernos decir que los alemanes iban a desarrollar armas nucleares tácticas porque no tenían capacidad de desarrollar armas estratégicas. Lo cierto es que para poder hacer explotar un arma nuclear de baja potencia, se necesita llevar a condiciones críticas una masa de material fisible muy pequeña; y esto requiere un diseño más sofisticado. Por tanto el camino sencillo no es empezar con ese tipo de armas.

Cuando Karlsch habla de la bomba de fusión que, supuestamente, estaban desarrollando los nazis se pregunta por los mecanismos de detonación. Puesto que nunca tuvieron una bomba de fisión que es el método standard de detonación, habría que disponer de otros. Karlsch habla, entre otros, del láser y de explosivos de carga hueca; y parece decantarse por éste último. Sin embargo en la propia referencia que aporta Karlsch (Manfred Hoffmann, Nuclear weapons) se dice que los explosivos químicos, aunque teóricamente podrían usarse para inducir una reacción de fusión nuclear, en la práctica no se puede n, porque la ignición se debe realizar en un periodo de tiempo muchísimo más corto que el que se puede conseguir con dichos explosivos. Entonces sería preciso hacer algo para concentrar la energía liberada por la explosión, y después liberarla bruscamente. Nada se dice de como hacer este proceso, que indudablemente representa una sería complicación.
Tampoco dice Karlsch que dicha posibilidad, que estuvo en estudio en los años 50, se descartó tiempo después porqué la energía cinética de la explosión es demasiado baja como para concentrar suficiente energía en un corto espacio de tiempo (Andre Gsponer. Fourth Generation Nuclear Weapons: Military effectiveness and collateral effects).
No se menciona nada al respecto de los cálculos necesariospara hacer el diseño de un arma tan compleja como es una bomba de fusión. Cuando los norteamericanos hicieron la suya en los 50, echaron mano de todos los recursos computacionales de que disponían; y aún así les llevó mucho tiempo. N conozco en detalle las capacidades computcionales de la Alemania Nazi, pero creo que no es arriesgado suponer que eran bastante inferiores alas de los norteamericanos en los años 50. En tal caso, ¿como pudieron hacer el diseño?
Por último, tampoco habla Karlsch de otro problema, ¿de donde podrían obtener los alemanes los materiales necesarios para la fusión nuclear? Lo más utilizado son los dos isótopos del hidrógeno: el deuterio y el tritio. El deuterio se suele obtener por electrólisis del agua pesada. Ya sabemos que los alemanes no andaban sobrados de ésta, y si la hubieran tenido seguramente la hubieran empleado en moderar sus reactores. En cuanto al tritio, se produce en un reactor nuclear al bombardear litio con neutrones rápidos. Ya sabemos que los alemanes nunca pudieron conseguir un reactor nuclear en condiciones críticas ¿como podrían pues fabricar el tritio?

A veces da la impresión de que los condicionantes derivados de lo que en tecnología se llama "el estado del arte", e incluso de las propias leyes de la física; no se aplican cuando se trata de desarrollos científicos en la Alemania Nazi; y esto por supuesto es así. Es cierto que la tecnología alemana en los años 30 y 40 estaba por delante del resto del mundo, en algunos campos, pero no en todos.

En definitiva, muchas preguntas y muy pocas respuestas con visos de realidad. Me parece que la tesis de Karlsch aporta más bien poco a lo que se conoce sobre el estado de la investigación nuclear en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor Audie Murphy » Lun May 05, 2014 12:57 pm

José Luis escribió:Baggott hace una cronología de algunos de los hechos más importantes relacionados con el desarrollo de la fisión nuclear a partir de su descubrimiento, parte de los cuales me parece interesante trasladar aquí.

1941
-En septiembre Heisenberg visita a Bohr en Copenhagen, se inicia el proyecto Tube Alloys en Gran Bretaña y Oliphant visita USA y discute el informe MAUD.





Ese encuentro ha sido dramatizado en una pieza teatral de Michael Frayn y un telefilme inglés de 2002 llamado "Copenhagen", protagonizado por Daniel Craig y Stephen Rea
http://www.imdb.com/title/tt0340057/
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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor José Luis » Mar May 20, 2014 6:35 am

¡Hola a todos!

Grossman escribió:Aunque el proyecto nuclear alemán adolecía de serias carencias financieras e industriales, es de suponer que echaría en falta también los cerebros que se fugaron; ¿es posible hacer una estimación de hasta qué punto este hecho, así como el rechazo de la "física judía", ralentizaron su progreso?


Aunque ya di mi opinión a esta pregunta de Grossman, quisiera mostrar ahora un ejemplo de cómo las necesidades del régimen nazi para la guerra, y en este caso concreto para el proyecto nuclear nazi, estuvieron puntualmente, aunque tarde, por encima de su ideología racial, de su antisemitismo. Eso sí, no exentas de un cinismo esclarecedor.

El 6 de julio de 1942 tuvo lugar una conferencia del Consejo de Investigación del Reich, presidida por Göring, en el Ministerio de Aviación del Reich, sobre el recientemente reorganizado Consejo de Investigación del Reich. Se esperaba que Göring pudiera darle al Consejo el mismo ímpetu y eficacia que había dado años atrás a la Luftwaffe.

A la reunión asistieron, dejando al margen personajes de menor relevancia, el mariscal Milch, Speer, Walther Funk, Wilhelm Ohnesorge (ministerio postal del Reich), Paul Körner (subsecretario de estado), el Generaloberst Fritz Fromm, el almirante Karl Witzell, el profesor Rudolf Mentzel, el profesor doctor Karl Brandt, el director general de la Vereinigte Stahlwerke Albert Vögler y Alfred Rosenberg.

La parte de la conferencia que nos interesa aquí es la siguiente:

<<<
[…] Me gustaría decir una cosa ya desde el principio. Lo que el Führer rechaza es la reglamentación per se de la ciencia, hecha en el principio: Sí, este producto bien puede ser muy valioso, extremadamente valioso y nos llevaría muy lejos. Pero no podemos explotarlo, simplemente porque el hombre está casado con una judía o porque es un medio-judío. ¡Está sacudiendo su cabeza, Schultze!(*) Su Liga de Profesores es lo peor de todo en ello. Deseaba decir esto de pasada. Es el terror viviente en las universidades al respecto. Pero sólo quiero decir: Precisamente tiene que evitarse esto. Recién presenté esto personalmente al Führer. Ahora hemos asignado un judío en Viena por otros dos años y a otro en el campo de la fotografía porque tienen esas cosas especiales que necesitamos y que nos llevarían absolutamente un paso adelante en este momento. En esta situación sería una locura decir: ¡Tiene que marcharse! De acuerdo, es un científico muy grande, una mente fantástica, pero tiene una esposa judía y no puede estar en la universidad, etc. El Führer ha concedido excepciones en este caso en el campo de las artes, hasta la opereta, con el fin de preservarla. Aprobará y sancionará excepciones con más rapidez incluso donde estén involucrados realmente muy grandes científicos o proyectos de investigación. En realidad, deberían castigarnos por rechazar a un hombre de la más alta capacidad intelectual en el campo de la ciencia por semejantes razones o si le negamos la oportunidad de realizar investigación porque, como he dicho, tiene una Sara (**) o quizás es un cuarterón (***) o cualquier otra cosa. Esto no puede ser; en cambio, debe ser presentado ante el Führer, como en tantos otros campos: ¡Este hombre tiene los siguientes logros, la siguiente utilidad! Y entonces el Führer será siempre el primero en decir: ¡Correcto, sea, aquí debe hacerse una excepción! Quería pedirle a los camaradas del Partido en especial que piensen sobre esto y faciliten, no compliquen, mi trabajo en esta área. La condición es obviamente que saquemos una ventaja real de ello. No debiera convertirse en un pasaporte para cualquier hombre relacionado con los judíos a través del matrimonio que resulte estar o haber estado en la universidad o que alguna vez haya hecho cualquier nimiedad allí; más bien quiero ver que se aplique a las personas que pueden alcanzar realmente algo a cambio para nosotros en esta guerra. Por otra parte, no podemos ser tan indecentes de aceptar los logros y el trabajo de un hombre así y dejarle que nos ayude, y luego darle una patada en el culo al final de la guerra porque está casado con una judía. Por supuesto no convertiremos a los dos judíos que he mencionado en profesores de universidad, ahora o tras la guerra por esta razón, aunque sólo se trate de un campo menor; pero compensaremos el servicio de la manera siempre más valiosa para los judíos, a saber, con un cheque, y luego los enviamos a hacer las maletas. Entonces queda resuelto el asunto. Pero ahora mismo necesitamos esa gente esparcida aquí y allí en la ciencia.
>>>

*Walther Schultze era el jefe de esa liga y de la Liga de Estudiantes, encargadas de implementar las leyes antisemitas en las academias, y lo hicieron con total fanatismo.

**Sara fue el nombre que en 1935 se obligó a añadir a su nombre oficial a todas las mujeres de ascendencia judía para distinguirlas como judías.

***Tanto el medio-judío como el cuarterón o cuarto-judío se refieren a la clasificación que los nazis hicieron de los mischlinge (de primer y segundo grado, respectivamente).

Esta llamada de Göring llegaba demasiado tarde, pues los científicos judíos más brillantes habían dejado Alemania durante los años de preguerra del Tercer Reich.

Fuente: Bundesarchiv, Militiirarchiv Freiburg, and National Archives, Washington: Milch Documents, Vol. 58, excerpts on pp. 3,663- 3,664 and 3,707-3,708. Also in Irving (Ed.) [undated], nos. 29 1023- 29 1025. Typed transcript of stenographic notes from a meeting on Monday, July 6, 1942 (11 A.M.-1:45 P.M.), en Klaus Hentschel (ed.), Physics and National Socialism. An Anthology of Primary Sources (Birkhäuser Verlag, 1996), p. 304.

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor Grossman » Mar May 20, 2014 8:20 am

¡Gracias, José Luis!

José Luis escribió:Esta llamada de Göring llegaba demasiado tarde, pues los científicos judíos más brillantes habían dejado Alemania durante los años de preguerra del Tercer Reich.

Señal de que sí los echaron de menos, sin que fuera el factor decisivo en el fracaso del proyecto. Parece que Alemania comenzó a poner los pies en el suelo cuando el fracaso de Barbarroja enseñó que la guerra se ponía muy cuesta arriba.

Saludos a todos
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
****************** Konstantin Simonov ******************

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Re: El proyecto nuclear alemán

Mensajepor Audie Murphy » Mar Mar 29, 2016 12:45 pm

José Luis escribió:
1939

-En agosto Lindemann minimiza en Gran Bretaña el potencial para las armas atómicas, Einstein firma la carta de Szilard para Roosevelt, y Joliot-Curie, Halban y Kowarski, en Francia, observan el incremento de la fisión en el óxido de uranio. Halban identifica el potencial del agua pesada como moderador.

1940


Con las victorias germanas los Aliados tuvieron que realizar un carrera contrarreloj para evitar que científicos, documentos y materiales esenciales para la investigación atómica no cayeran en manos germanas.

En una misión dirigida por el excéntrico Charles Henry George Howard (Wild Jack), el 19 junio 1940 se consiguió evacuar con el barco SS Broompark a científicos como Halban y Kowarski, sus documentos de investigación y 187,5 litros de agua pesada noruega. Un traslado realmente afortunado, en un momento donde la planta noruega de Vemork solamente era capaz de producir 10k mensuales

para saber más
https://www.docdroid.net/hAjVxqP/wild-j ... 8.pdf.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_H ... of_Suffolk
"El mal existe cuando las personas buenas no hacen lo que es correcto"


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