Página 1 de 1

UN DIA EN EL BERGHOF DEL FUHRER

Publicado: Mar Ene 06, 2009 11:31 pm
por Mike
Hola a todos...A continuacion comparto con ustedes la vision del Berghof que tuvo Frau Junge, la secretaria de Hitler al ser invitada a su increible residencia.
El texto forma parte del libro "La vida secreta de Hitler", de Glenn Infield.
Esta es la primera entrega.

Saludos !

En el Obersalzberg, en forma mas notable que en ninguna otra parte, Hitler hacia una doble vida. Durante una parte del tiempo era el anfitrion amable, campechano, que iba a las montañas a descansar; despues era el Comandante en Jefe que dirigia guerras militares y politicas en muchos frentes.
El Berghof, en el Obersalzberg,era considerado por Hitler como su hogar,y pasaba en ese retiro en la montaña todo el tiempo posible.
¿Como era pasar alli uno o dos dias invitado por el?

Traudl Junge, la secretaria privada a quien el Führer dicto su ultima voluntad y testamento cuando el final del Tercer Reich era inminente fue invitada al Berghof por primera vez en el invierno 1941/42. Resulto un periodo emocionante para ella, y al mismo tiempo permitio que ella y los demas invitados conocieran buena parte de los habitos de Hitler cuando estaba en casa y fuera de la vista del publico.

Ella y Cristina Schröder, viajaron en el tren privado de Hitler desde el Cuartel de Campaña del Führer en Rastenburg. Durante el viaje, Junge fue informada por sus compañeras. Se le dijo que Eva Braun era el ama del Berghof y que todos los invitados debian reconocerla como tal. Junge habia oido hablar mucho de Eva Braun, pero no la conocia y esperaba con ansiedad la visita. Tambien se le dijo que el Berghof era el hogr particular de Hitler, y que todos los integrantes del personal del Führer, incluidos los secretarios, debian considerarse invitados. Comerian con Hitler y se esperaba de ellos que se condujesen segun la rutina diaria. Este era un privilegio y una responsabilidad solo asignados a los miembros de su personal. Los demas integrantes del equipo, se alojarian en edificios vecinos, en otros sectores del Obersalzberg; y los departamentos de la Cancilleria del Reich y el Comando del Ejercito, estaban alojados en Berchtesgaden.

El tren privado se detuvo en una pequeña aldea, cerca de Salzburg, donde Hitler se traslado enseguida a su Mercedes Benz negro. Junge y los demas, se introdujeron en coches que aguardaban detras del vehiculo del Führer, y la larga hilera de automoviles oficiales, partio en la noche hacia los lejanos picos nevados. El Mercedes Benz de Hitler, se alejo con rapidez, solo, dejando al resto del convoy muy atras. Cuando el coche de Junge se acerco al Berghof, ella vio una extensa linea de focos que ascendian hasta una altura de unos mil metros y daban a toda la zona montañosa una apariencia espectacular. Por ultimo vio el famoso Berghof a lo lejos, con sus grandes ventanales brillantes con el reflejo de la nieve. Dos lamparas iluminaban los anchos escalones delanteros de la casa de Hitler, y a medida que ascendia, la joven secretaria no podia desechar alguna aprension...se preguntaba que veria y como se comportaria dentro del Berghof.

-"Hitler habia llegado algunos minutos antes que nosotros-dijo Junge-, y ya se encontraba en una de las habitaciones. Su abrigo y su sombrero, colgaban de uno de los percheros del guardarropas, en el vestibulo y por primera vez me di cuenta que en verdad, ese era el hogar de Hitler"

La saludo Frau Margaret Mittelstrasse, una bonita muniquesa de baja estatura y aspecto decidido, que era el ama de llaves del Berghof. La escolto a Junge a traves de una amplia entrada que daba a una pequeña escalera. esta escalera, unia la parte nueva del Berghof con el sector antiguo que habia sido Haus Wachenfeld. El ama de llaves hizo pasar a Junge a un dormitorio reducido, encantador, pintado de azul y blanco, con tocador, un escritorio y una cama.
Fräulein Schröder, la otra secretaria, fue destinada a un aposento pintado de rojo, al otro lado del corredor. Cerca habia un gran cuarto de baño comun.

Al dia siguiente, Junge se desperto temprano, se vistio y luego trato de descubrir donde podia desayunar. Nadie le habia dicho donde ni cuando se servia el desayuno. Bajo con cautela por la escalera por la cual hbia subido la noche anterior. En el primer rellano encontro una puerta, detrás de ella oyo la voz de Rudolf Schmundt, el asistente en jefe de las Fuerzas Armadas ante Hitler. Como temia interrumpir una reunion militar, Junge siguió bajando. Abajo hallo, a la izquierda una puerta vidriada. A la derecha habia una salida al patio. La puerta de vidrio daba a una sala rustica que contenia una gigantesca estufa. Junge se retiro con rapidez de la habitación, ya que no habia nada que indicase que alli se servia el desayuno. Se sentia nerviosa, temerosa de introducirse por accidente en el estudio de Hitler.

El patio delantero del final de la escalera, se estrechaba en un corredor iluminado por amplias ventanas. Camino por el corredor, doblo y se encontro en el en el vasto vestíbulo a traves del cual habia entrado en el Berghof la noche anterior.Al ver una gran puerta plegadiza semicircular, Junge la abrio un poco y vio el famoso salon de conferencias, con su gran ventanal. Decidio seguir por el corredor. Al pasar los anchos escalones de mármol que llevaban arriba a las habitaciones de Hitler, llego a otra puerta plegadiza y oyo voces detrás de ella. Entro y descubrio que por fin habia hallado el lugar en el cual se servia el desayuno en el Berghof.

/// CONTINUARA...

UN DIA EN EL BERGHOF DEL FUHRER

Publicado: Lun Nov 02, 2009 2:21 am
por Mike
Hola a todos! Esta es la segunda entrega:

- Nadie había pensado que era la primera vez que llegaba al Berghof - dijo Junge-, y por tal motivo tuve que buscar sola el camino al comedor. Era una habitación alargada que correspondía a buena parte del ala izquierda, agregada cuando se remodeló Haus Wachenfeld.
Todo el lado derecho lo ocupaban amplios ventanales que permitían ver la campiña de Salzburgo hasta muy lejos. En el centro había una larga mesa con butacas. Podían sentarse en torno a ellas unas veinticuatro personas. En la parte de adelante, la habitación se ensanchaba hacia el costado derecho para formar una alcoba y en ella se veía una mesa bastante grande, tendida para el desayuno. Y para entonces yo estaba hambrienta, muy hambrienta.

Las paredes, los muebles, las lámparas de pared y hasta la araña eran de madera de pino de veta que hacía juego.
Un armario empotrado, con puertas de vidrio cubría la pared de frente a los ventanales.
Unos pocos jarrones costosos, coloridos, acentuaban el predominante amarillo dorado de la estancia.
Desde la mesa del desayuno Fräulein Schröder invitó a Junge a sentarse junto a ella, para acompañar a Rudolf Schmundt, Karl - Jesco Von Puttkamer, ayudante naval de Hitler y Walther Frentz, fotógrafo de documentos del führer.
Había te, café, cacao y jugos de fruta y distintos tipos de pan, de trigo molido, trigo integral y pan negro común. El pan blanco estaba reservado para quienes tenían problemas gástricos. Había mermelada.

No se permitía fumar en la sala del desayuno, de modo que en cuanto los invitados terminaron de comer, salieron a fumar un cigarrillo o un cigarro afuera. Junge salió con Fräulein Schröder y Otto Gunsche, otro ayudante de Hitler, para familiarizarse con el nuevo ambiente. Primero subieron por los anchos escalones de marmol hasta el corredor del primer piso, tan amplio que parecía una habitación. Había varias grandes ventanas y muchos cuadros valiosos en las paredes del corredor, y a lo largo de el se exhibían finas esculturas y muchos valiosos regalos de estadistas extranjeros. Una gruesa alfombra amortiguaba el ruido de los pasos de quien caminara por el corredor. La alfombra había sido colocada allí para que Hitler no fuese molestado. En la cima de los escalones una puerta, a la izquierda, daba a los aposentos ocupados por el criado de servicio y el chofer. Frente a ese departamento había un cuartito de planchado de la criada de Eva Braun.

Delante de la puerta siguiente, a la derecha del grupo, se encontraban los terriers escoceses, tan inmóviles que al principio Fräulein Schröder pensó que eran adornos y no perros reales. Stasi y Negus eran los favoritos de Eva Braun.

///CONTINUARA

Re: UN DIA EN EL BERGHOF DEL FUHRER

Publicado: Jue Ene 10, 2019 5:42 pm
por tigre
Hola a todos :-D; un complemento...................................

Berchtesgaden.

Imagen

Fuente: https://subastas.catawiki.es/kavels/123 ... -1978-1995

Saludos. Raúl M 8).

Re: UN DIA EN EL BERGHOF DEL FUHRER

Publicado: Sab Feb 23, 2019 8:42 pm
por Invierno
Es muy interesante. Había visto algún que otro "dato" acerca de Obersalzberg... Desde declaraciones de testigos por como se construyó, hasta declaraciones más profundas como la del señor Martin Adolf Bormann, (hijo del propio Martin Bormann), quien siendo muy niño explicaba la estancia a modo de vacaciones en el Berghof. Gracias señor Mike por tan interesante aporte. Saludos.