Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

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José Luis
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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Lun Oct 19, 2020 8:46 am

¡Hola a todos!
Chepicoro escribió: José Luis
Es bien sabido entre una mayoría de los contados historiadores especialistas en la materia (Appelbaum no está entre ellos).
La mujer da conferencias al respecto, buscalas en youtube, tiene unos 4 libros publicados sobre historia relacionada a este periodo y sus credenciales académicas parecen bastante sólidas, de hecho es difícil tener unas mejores. Es que acaso tú autorizas quien puede dar su opinión y quién no? No por tener títulos académicos se tiene razón en un argumento pero la falacia contraria de descalificarla porque no crees que esta entre los "contados historiadores" es la misma falacia a la que tan propenso eres.
Aunque Appelbaum se graduó en Historia y Literatura en Yale, su carrera profesional es el periodismo y su obra literaria está claramente marcada por su ideología. Su Gulag Voices: An Anthology (Yale, 2011) es el único de sus siete libros publicados por una editorial académica, donde a diferencia de las editoriales normales, se somete el trabajo al análisis de sus pares en la materia antes de obtener el visto bueno para publicarse. Y sus artículos están publicados en periódicos, no en revistas académicas, donde quedarían sujetos al mismo rigor metodológico.

Su libro sobre la hambruna ucraniana es uno más de los muchos que se han publicado ignorando las pruebas documentales, bien conocidas y citadas por los especialistas en la materia, que dejan sin fundamento alguno la pretensión de calificar la hambruna ucraniana como un genocidio. Por eso dije y mantengo que esta periodista no es una experta en la materia (como lo son, en cambio, Davies, Wheatcroft y Tauger, por nombrar a los tres que he citado en mis intervenciones en este hilo).

Dicho lo cual, las opiniones que tú expreses en el foro sobre cualquier materia, ésta incluida, es algo que ya me resulta completamente indiferente. Algo que creí que te había quedado patente, pues habrás observado que no entro a comentar tus opiniones y afirmaciones desde hace un tiempo, y aquí sólo he hecho una excepción con respecto al trabajo profesional y la obra de Appelbaum, pero nada más. Espero y deseo que hagas lo mismo conmigo, pues de otra forma lo tomaré como provocación, y entonces tendré que tomar medidas a las que no quisiera recurrir.

Saludos cordiales
JL
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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Lun Oct 19, 2020 10:20 am

¡Hola a todos!
José Luis escribió: Discussions in the popular narrative of famine have changed over the years. During Soviet times there was a contrast between ‘man-made’ famine and ‘denial of famine’. ‘Man-made’ at this time largely meant as a result of policy. Then there was a contrast between ‘man-made on purpose’, and ‘man-made by accident’ with charges of criminal neglect and cover up. This stage seemed to have ended in 2004 when Robert Conquest agreed that the famine was not man-made on purpose. But in the following ten years there has been a revival of the ‘man-made on purpose’ side. This reflects both a reduced interest in understanding the economic history, and increased attempts by the Ukrainian government to classify the ‘famine as a genocide’. It is time to return to paying more attention to economic explanations.

Es decir: Las discusiones en la narrativa popular de la hambruna han cambiado con los años. Durante la época soviética hubo un contraste entre la hambruna "provocada por el hombre" y la "negación de la hambruna". "Hecho por el hombre" en este momento significaba en gran medida como un resultado de la política. Entonces hubo un contraste entre "hecho por el hombre a propósito" y "hecho por el hombre por accidente" con cargos de negligencia criminal y encubrimiento. Esta etapa parecía haber acabado en 2004 cuando Robert Conquest estuvo de acuerdo en que la hambruna no fue provocada por el hombre a propósito. Pero en los siguientes diez años ha habido un resurgimiento del lado "hecho por el hombre a propósito". Esto refleja un reducido interés en comprender la historia económica, e intentos crecientes del gobierno de Ucrania para clasificar la "hambruna como un genocidio". Es hora de volver a prestar más atención a las explicaciones económicas.
José Luis escribió: Robert Conquest had similarly originally underestimated the extent of the crisis and had earlier written that ‘Stalin could, at any time, have ordered the release of grain, and held off until the late Spring’ (Harvest of Sorrow, 326), but when confronted with the evidence, he changed his mind. When Davies and myself provided him with documented details about the scale of the crisis and the large number of secret relief measures carried out by the Politburo, and when we argued that we disagreed with Conquest’s published view that Stalin ‘wanted a famine’, and that ‘the Soviets did not want the famine to be coped with successfully’, he responded by modifying his earlier criticisms. He asked us to state publicly that it was not his (Conquest’s) opinion that ‘Stalin purposely inflicted the 1933 famine. No. What I argue is that with resulting famine imminent, he could have prevented it, but put “Soviet interest” other than feeding the starving first-thus consciously abetting it’ (Conquest letter toWheatcroft, September 2003). We complied with Conquest’s wishes and included that statement in footnote 145 on page 441 of our book, which then received an approving blurb from Conquest. (Unfortunately Conquest’s blurb was only reproduced in the first
edition). It is consequently wrong to cite the views of Conquest as a justification.
Esta última cita que, como el resto del artículo de Wheatcroft de mi última intervención al respecto, dejé sin traducir, voy a traducirla ahora. Junto con la primera cita de arriba servirá de contexto para exponer después lo que escribieron Davies y Wheatcroft en el libro que cité de ambos, y cómo muchos defensores de la posición genocida siguen poniendo a Conquest como ejemplo de su postura, pese a la propia rectificación de Conquest.

La cita: [Robert Conquest, de forma similar, había subestimado originalmente el alcance de la crisis, y había escrito inicialmente que "en cualquier momento, Stalin pudo haber ordenado la liberación de grano y aguantar hasta finales de primavera" (Harves of Sorrow, 326), pero confrontado con la evidencia, cambió de opinión. Cuando Davies y yo mismo le proporcionamos detalles documentados sobre la escala de la crisis y el gran número de medidas de alivio secretas llevadas a cabo por el Politburó, y cuando expresamos que no estábamos de acuerdo con la opinión publicada de Conquest de que Stalin "quería una hambruna" y que "los soviéticos no querían afrontar la hambruna con éxito", respondió modificando sus críticas anteriores. Nos pidió aclarar públicamente que no era su opinión (la de Conquest) que "Stalin infligió a propósito la hambruna de 1933. No. Lo que yo sostengo es que con la inminente hambruna resultante, podía haberla prevenido, pero puso 'el interés soviético' en lugar de alimentar primero a los hambrientos, complicándola conscientemente" (Carta de Conquest a Wheatcroft, septiembre 2003). Cumplimos con los deseos de Conquest e incluimos esa declaración en la nota 145 de la página 441 de nuestro libro, que luego recibió una publicidad aprobatoria [una nota aprobatoria en la tapa del libro] de Conquest. (Desafortunadamente la publicidad de Conquest sólo se reprodujo en la primera edición.]

Bien, en el libro de Davies y Wheatcroft, p. xvi, se dice:

[Western commentators and historians long debated whether the famine was man-made. They differ in their assessments of the extent to which Soviet policy was responsible for the famine and the extent to which Terror was consciously used by the state. In response to the first edition of our book Robert Conquest, the most widely cited advocate of the view that the famine was man-made, has clarified his position on this matter and has clearly stated that although he thinks that the famine was caused by the Bolsheviks, who engaged in criminally terroristic measures, he nevertheless does not think that it was consciously intended (see note 145 on page 441 below).12]

Lo que significa: [Los comentaristas e historiadores occidentales debatieron durante mucho tiempo si la hambruna fue provocada por el hombre. Difieren en sus valoraciones sobre hasta qué punto la política soviética fue responsable de la hambruna y hasta qué grado el Estado utilizó conscientemente el Terror. En respuesta a la primera edición de nuestro libro, Robert Conquest, el defensor más citado de la opinión de que la hambruna fue provocada por el hombre, ha aclarado su posición sobre este asunto y ha declarado claramente que, aunque cree que la hambruna fue causada por los Bolcheviques, que se involucraron en medidas criminalmente terroristas, sin embargo, no cree que fue intencionada conscientemente (véase nota 145 en página 441 abajo). 12]

La nota 12 explica, pp. xvi-xvii:

[It is regrettable that many of the advocates of the genocide thesis continue to claim Conquest to justify their position, despite his clearly expressed views on this matter. See the Harvard Ukrainian Research Institute Conference on Holodomor on November 18, 2008, http://www.huri.harvard.edu/na/2008_11_ ... flier.html (accessed May 18, 2009). At the conference Nicolas Werth was asked by a participant in the conference, who had attended a lecture given by Wheatcroft, whether Conquest accepted the view that the famine was genocide. Werth strangely replied that ‘we all know in scientific circles the very complicated relations between Conquest and Wheatcroft’; he repeated this several times, but declined to reply to the question. Kul’chitskii more straightforwardly has explained that in June 2006 a Ukrainian delegation of experts on the Holocaust and the Golodomor met Robert Conquest in Stanford University and enquired about his views, and were told directly by him that he preferred not to use the term genocide (Kul’chitskii (2007), 176).]

Esto es: [Es lamentable que muchos de los defensores de la tesis del genocidio sigan reclamando a Conquest para justificar su posición, a pesar de sus opiniones claramente expresadas al respecto. Véase la Conferencia del Instituto de Investigación de Harvard sobre Holodomor el 18 de noviembre de 2008, http://www.huri.harvard.edu/na/2008_11_ ... amine_conf / 2008_11_18_werth-graziosi-flier.html (consultado el 18 de mayo de 2009). En la conferencia, un participante en la misma, que había asistido a una conferencia dada por Wheatcroft, preguntó a Nicolas Werth si Conquest aceptaba la opinión de que la hambruna fue un genocidio. Werth respondió con extrañeza que "todos conocemos en los círculos científicos las muy complicadas relaciones entre Conquest y Wheatcroft"; repitió esto varias veces, pero se negó a responder a la pregunta. De forma más sencilla, Kul’chitskii explicó que en junio de 2006 una delegación ucraniana de expertos en el Holocausto y el Golodomor se reunió con Robert Conquest en la Universidad de Stanford y preguntó acerca de sus puntos de vista, y él les dijo directamente que prefería no usar el término
genocidio (Kul’chitskii (2007), 176).
]

En la nota 145 de la página 441 se reproduce lo dicho por Conquest en su carta a Wheatcroft, ya citada y traducida arriba.

Cito nuevamente el libro de Davies y Wheatcroft: R. W. Davies, Stephen G. Wheatcroft, The Years of Hunger: Soviet Agriculture, 1931-1933 (Palgrave Macmillan, 2004).

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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Lun Oct 19, 2020 1:15 pm

¡Hola a todos!

He estado leyendo el epílogo del libro de Applebaum, “The Ukrainian Question Reconsidered”, y me asombra la inexistencia de fuentes (que luego corroboré en la sección bibliográfica) que cuestiona o invalidad muchas de sus afirmaciones categóricas. Por ejemplo, cuando habla de que la condición “grupos políticos” no entró finalmente en la definición del genocidio aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 9 de diciembre de 1948, Applebaum carga toda la culpa a los soviéticos, ignorando por completo la parte que tuvieron otros países en las discusiones previas en las reuniones de la Asamblea en 1946 y 1947. Applebaum escribe:

[Early drafts of what would become the UN Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide also included ‘political groups’ as potential victims of genocide. But the USSR, knowing that it could be considered guilty of carrying out genocide against ‘political groups’ – the kulaks, for example – resisted this broader definition. Instead, the Soviet delegation argued that 'political groups' were entirely out of place in a scientific definition of genocide, and their inclusion would weaken the convention and hinder the fight against genocide’. The Soviet delegation sought instead to ensure that the definition of ‘genocide’ was ‘organically bound up with fascism-nazism and other similar race theories’.]

Me pregunto, ¿conoce Applebaum la oposición de otros países u organizaciones en esas discusiones? Si las conoce, ¿por qué no las menciona? Si no las conoce, es que no ha investigado lo suficiente. Pero observo que Applebaum no es dada a citar en su libro las evidencias en contra de sus tesis y afirmaciones, prefiriendo ignorarlas (si es que las conoce). Pero veamos las pruebas de lo que digo en relación a los que se opusieron a la inclusión de “grupos políticos”, que no sólo fueron los soviéticos, y sus razones. Como esto ya lo expliqué en un hilo del foro sobre la hambruna ucraniana, me permito copiarlo aquí:
José Luis escribió: La primera oposición del gobierno soviético relacionada con el genocidio se produjo en las reuniones de la Asamblea General de la Naciones Unidas en 1946 cuando el representante americano propuso formalmente que el asunto del genocidio fuese incluido en la agenda de la Asamblea General. Fue entonces cuando Lemkin (a quien se atribuye haber acuñado el término "genocidio") se dirigió al ministro de exteriores de Checoslovaquia, Jan Masaryk, pidiéndole que intercediera ante el delegado soviético en las Naciones Unidas, Andrei Vishinsky, ministro de exteriores suplente de la URSS, para que apoyara la resolución de la asamblea respecto al genocidio. Y Vishinsky apoyó la resolución y votó a favor de ella.

Pero, ¿por qué se oponía, en esas fechas, el gobierno soviético a la resolución sobre el genocidio? No fue todavía por ningún aspecto relacionado con la hambruna ucraniana de 1932-33, sino, según explica John Cooper*, por una especie de vendetta personal entre Vishinsky y Lemkin. Durante la década de 1930, Vishinsky había escrito el prólogo de un panfleto titulado “Intervención contra-revolucionaria a través del derecho penal” en el que había denunciado el concepto de Lemkin de barbaridad como un subterfugio para permitir al mundo capitalista interferir en los asuntos internos de la Unión Soviética. Pero la oposición soviética, en parte, también estuvo influenciada por amplios temas de política internacional. Entre 1941 y 1944, las tropas soviéticas deportaron a un millón y medio de personas pertenecientes a las nacionalidades más pequeñas de Crimea y el Cáucaso Norte, incluyendo a los chechenos, en base a su supuesta colaboración con los alemanes, causando la muerte de un tercio de los deportados durante el primer y duro año. Abundaron los rumores en los corredores del Tribunal de Nuremberg sobre estas deportaciones soviéticas, provocando posiblemente la renuencia soviética sobre el asunto del genocidio.

Más tarde, una vez aprobada la resolución y cuando se estaba preparando el borrador de la definición de genocidio en 1947 (para la Convención sobre la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio del año siguiente), fue cuando el gobierno soviético se opuso a la inclusión de grupos políticos en el borrador de la convención. Pero no fue sólo el gobierno soviético quien se opuso a esta inclusión, sino también el Consejo Consultivo de las Organizaciones Judías en un memorando dirigido a las Naciones Unidas. Por otra parte, el gobierno británico no sólo se opuso a la inclusión de "grupos políticos", sino también a la propia celebración de la convención.

¿Por qué se oponían los gobiernos soviético y británico a la inclusión de los grupos políticos en la definición del genocidio en la convención y, en consecuencia, a la propia convención? Porque, según Beth Van Chaack, si se incluían los grupos políticos en la convención, “las purgas políticamente motivadas de los kulaks durante las colectivizaciones forzosas de finales de la década de 1920 y principios de la de 1930 quedarían cuestionadas". Al igual que las purgas políticas y militares, de igual motivación política, realizadas por el gobierno stalinista durante las décadas de 1930 y 1940, agrego yo. Y también por las deportaciones étnicas llevadas a cabo durante la IIGM. En cuanto al gobierno británico, cuando sus expertos legales del Foreign Office estudiaron el borrador de la convención, encontraron muchas razones para rechazarlo. Así, Gerald Fitzmaurice (1901-1982) declaró que tal como estaba la convención, el gobierno de Su Majestad podía ser culpable de genocidio en muchos casos, como por ejemplo contra los alemanes en la Zona Británica de Alemania, contra los judíos en Palestina, o contra muchas poblaciones coloniales. Y también se opuso el gobierno británico a la inclusión de grupos políticos en la definición del genocidio porque “era peligroso para los estados firmar una convención que les impide combatir las actividades subversivas” de esos grupos.

*John Cooper, Raphael Lemkin and the Struggle for the Genocide Convention (New York: Palgrave Macmillan, 2008), pp. 82, 83, 97, 102 y 103.
Véase http://www.forosegundaguerra.com/viewto ... &start=150

En el epílogo referido, Applebaum no entra en absoluto a exponer (sobre la cuestión de considerar o no la hambruna ucraniana como genocidio) cualquier referencia a un debate académico entre historiadores, sino que se limita a exponer, a su manera, el debate político, fundamentalmente entre ucranianos y rusos. Esto casa ya mucho mejor con su carrera periodística y su interés por el debate político.

¿Y cómo trata los trabajos de académicos especialistas en la hambruna ucraniana que han documentado las evidencias históricas contra la posición genocida? Pues, cuando lo hace, como en el caso de Tauger, lo menciona indirectamente en la sección de notas, y digo indirectamente porque dirige a una web dedicada a la política actual de Ucrania, y en dicha web hay un enlace al archivo de las obras de Tauger, obras que supongo no ha leído porque no menciona a Tauger en su sección de bibliografía.

¿Y Davies y Wheatcroft? Pues en la nota núm. 2 de su capítulo 7 (Collectivization Fails, 1931-32) cita el libro que he referido de ambos historiadores (y lo vuelve a citar en otras notas), y en la nota 9 de mismo capítulo dice que la mejor cuenta de las estadísticas de las cosechas y de la controversia sobre ellas es el referido libro de estos dos historiadores. Sin embargo, obvia en su libro toda referencia a las conclusiones de estos autores basadas precisamente en esa estadísticas que ella tiene como las mejores.

En fin, que escoger sólo lo que soporta tu tesis e ignorar lo que la contradice no es que digamos rigor metodológico y honestidad intelectual. Es más bien adecuar los hechos a tu teoría y no al revés. Es simplemente política.

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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Lun Oct 19, 2020 11:01 pm

¡Hola a todos!

Dos últimas cuestiones, una sobre el libro de Applebaum y otra sobre un artículo que considero importante.

He estado leyendo a salto de mata el libro de Applebaum, y me he detenido en todas las veces que usa el término "genocidio" (83 veces en singular y 3 en plural). Casi todas las referencias al término giran en torno a las concepciones del genocidio por quien acuñó el término, Lemkin, y en casi todas ellas Applebaum expone los diversos motivos (incluido el de la presión soviética en la AG de NU) por los cuales la definición legal del genocidio (1948) no incluyó la condición de "grupos políticos". En todas estas exposiciones, la periodista traslada, tácita o expresamente, que para el entendimiento común la hambruna fue un genocidio. Pero la definición legal del genocidio es "estrecha", "y fue interpretada incluso de forma más estrecha en los años siguientes". "En la práctica", dice, "'genocidio', tal como está definido en los documentos de las NU, viene a significar la eliminación física de un grupo étnico completo, de forma similar al Holocausto" (But the legal
definition was narrow, and it was interpreted even more narrowly in the years that followed. In practice, ‘genocide’, as defined by the UN documents, came to mean the physical elimination of an entire ethnic group, in a manner similar to the Holocaust
).

Y a continuación afirma Applebaum: "El Holodomor no cumple este criterio. La hambruna ucraniana no fue un intento de eliminar a todo simple ucraniano viviente; se detuvo en el verano de 1933, mucho antes de que pudiera devastar a toda la región. Aunque más tarde Lemkin abogó por una ampliación del término, y describió incluso la sovietización de Ucrania como el 'ejemplo clásico de genocidio soviético', ahora es difícil clasificar la hambruna ucraniana, o cualquier otro crimen soviético, como genocidio en el derecho internacional. Esto apenas es sorprendente, dado que la propia Unión Soviética ayudó a moldear el lenguaje precisamente para evitar que los crímenes soviéticos, incluido el Holodomor, fueran clasificados como 'genocidio'". (The Holodomor does not meet that criterion. The Ukrainian famine was not an attempt to eliminate every single living Ukrainian; it was also halted, in the summer of 1933, well before it could devastate the entire nation. Although Lemkin later argued for an expansion of the term, and even described the Sovietization of Ukraine as the ‘classic example of Soviet genocide’, it is now difficult to classify the Ukrainian famine, or any other Soviet crime, as genocide in international law. This is hardly surprising, given that the Soviet Union itself helped shape the language precisely in order to prevent Soviet crimes, including the Holodomor, from being classified as ‘genocide’).

En otras palabras, si ya no sólo la hambruna soviética, sino el resto de crímenes soviéticos (sin especificar cuáles) no pueden ser considerados como "genocidio" se debe, según Applebaum, a la presión soviética en las discusiones de la AS de NU previas a la definición legal de genocidio en 1948. Sólo le faltó añadir que la presión soviética fue igualmente decisiva para que el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional siguiera adoptando la definición del genocidio de 1948. Claro que Applebaum no podría añadir esto sin caer en el absurdo, pues dicho estatuto, con sus procesos formativos desde 1998, entró en vigor el 1 de julio de 2002, cuando la Unión Soviética llevaba más de 10 años disuelta.

Vamos, que parece que a Applebaum le resulta más difícil rectificar que a su maestro Conquest, que por lo menos tuvo la honestidad de reconocer el peso de las pruebas documentales cuando se las mostraron y detallaron.

Además, y como dije en una intervención anterior, si relajamos los requisitos y condiciones para calificar un crimen como genocidio, entonces muy pocos países podrían salvarse de que sus gobiernos, en uno u otro momento de la historia, hayan sido culpables de crímenes de genocidio. No hace falta ser muy avisado para imaginar las consecuencias de incluir "grupos políticos" en la definición legal actual del genocidio. Simplemente, habría un torrente de acusaciones de genocidio, con base legal sólida, contra un montón de países, y no sólo de los que fueron o son dictaduras, sino, con en mayor número, de todos los que fueron imperialistas. La Iglesia Católica y la Santa Sede estaría metidas hasta el cuello, así como todos los organizadores de las guerras de religión e iedológicas. Y en nuestra triste España, Franco no sólo habría sido responsable de crímenes contra la humanidad (de los que no tengo duda alguna), sino también de crímenes de genocidio (a los que no veo fundamento legal), y no escaparían a ello los gobiernos de las monarquías absolutas y constitucionales hasta mediados de la década de 1930.

Bueno, una recomendación para leer: Sergei Nefedov & Michael Ellman (2019), The Soviet Famine of 1931–1934: Genocide, a Result of Poor Harvests, or the Outcome of a Conflict Between the State and the Peasants? Europe-Asia Studies, Volume 71, 6 (2019), 1048-1065.

Nefedov y Ellman hacen un análisis crítico (señalando, a juicio de los analistas, aciertos y errores) de una monografía del historiador ruso Viktor V. Kondrashin publicada originalmente en 2008 y actualizada en 2018*. Kondrashin es tal vez la mayor autoridad rusa en la materia de la hambruna soviética, y a juicio de los dos analistas, Kondrashin "can be considered the official Russian specialist on this catastrophic—and controversial—event". La lectura de este análisis crítico me parece imprescindible. Si me animo resumiré sus conclusiones sobre ciertos aspectos claves del tema.

*Kondrashin, V. (2018) Golod 1932–1933 godov: tragediya rossiiskoi derevni (Moscow: 2008, revisada y actualizada 2018). El título es algo así como "La Hambruna de 1932-33: la tragedia del campo soviético".

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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Mar Oct 20, 2020 11:13 am

¡Hola a todos!
José Luis escribió: Si me animo resumiré sus conclusiones sobre ciertos aspectos claves del tema.
He traducido algunos de los pasajes del artículo citado de Nefedov y Ellman que creo más importantes en este hilo

[Resumen

La interpretación de la hambruna soviética de 1931-1934 (principalmente en 1933) ha dado lugar a la controversia durante mucho tiempo. La publicación de una monografía rusa por el principal portavoz de Rusia en los debates internacionales sobre la hambruna ofrece una oportunidad tanto para analizar esta interpretación rusa como para resumir el presente estado de conocimiento sobre la hambruna y sus causas.]

[La interpretación general de Kondrashin

La interpretación de Kondrashin de la hambruna tiene tres aspectos. En primer lugar, la descripción de la propaganda stalinista de la colectivización y sus consecuencias fue pura mitología. No fue voluntaria, sino basada en la fuerza; no condujo a una mejor vida para los campesinos, sino a una peor; y la liquidación de los kulaks, lejos de ser un beneficio para los campesinos pobres, fue una pérdida para ellos. Eliminó a los mejores agricultores y la ayuda que solían proporcionar a los campesinos pobres en tiempos difíciles; la asistencia de los kulaks (especialmente de los Viejos Creyentes) en 1921-1922 y 1924-1925 fue mayor que la miserable asistencia proporcionada por el gobierno soviético en 1933. En las zonas rurales anteriores a la colectivización la relación entre los kulaks y los campesinos pobres fue un “compromiso mutuamente beneficioso”.

En segundo lugar, la hambruna fue el resultado de las políticas stalinistas de “colectivización forzosa, adquisiciones obligatoria de grano y entregas obligatorias al estado de otros productos alimenticios, deskulakización, la supresión de la resistencia campesina, y la destrucción de los medios tradicionales que permitían sobrevivir a los campesinos bajo condiciones de hambruna (la liquidación de los kulaks, la lucha contra la mendicidad y la migración). Estas políticas fueron consecuencia fundamental de los objetivos del liderazgo de modernización e industrialización. Un motivo subsidiario fue castigar a los campesinos por su oposición a la colectivización y las altas adquisiciones de grano. Como la hambruna fue resultado de las políticas del gobierno puede ser llamada una “hambruna organizada”. Con esto Kondrashin quiere significar algo similar al argumento de Davies y Wheatcroft de que: “la causa fundamental del deterioro de la agricultura en 1928-1933 fue la incesante presión estatal sobre los recursos rurales”. La hambruna no fue un resultado del clima (aunque hubo una sequía en 1931) ni de otros desastres naturales. Ni fue el resultado de políticas genocidas dirigidas contra cualesquiera de las gentes soviéticas. Además, parte de la culpa por la hambruna debería atribuirse a los gobiernos de Europa Occidental y los Estados Unidos porque continuaron comerciando con la URSS. Compraron el grano suministrado por campesinos hambrientos y vendieron la maquinaria que hizo posible la industrialización forzosa de Stalin. El país que fue, con mucho, el mayor comprador de grano soviético en 1930-1933 fue el Reino Unido, que hizo del Reino Unido el mayor contribuyente extranjero a la hambruna soviética. (Sus compras en 1932 y 1933 totalizaron casi dos millones de toneladas).

En tercer lugar, la hambruna no se experimentó exclusivamente en Ucrania, sino que fue generalizada en la URSS y también la experimentaron los campesinos rusos. Los campesinos ucranianos no murieron porque fueran ucranianos, sino porque eran los campesinos en la región principal productora de grano. Se estima que el número de muertes en exceso en regiones predominantemente rusas (Volga, la región de las Tierras Negras Central, Cáucaso Norte y Urales del sur) es de al menos 891.000. En algunos aspectos, como las palizas a los campesinos en las granjas colectivas de la región del Bajo Volga, y la deportación de municipios cosacos enteros en el Kuban, el trato a los rusos fue incluso peor que el de los ucranianos. Sin embargo, había una característica especial de la situación en Ucrania que difería de la de Rusia. Stalin aprovechó la crisis en Ucrania para “neutralizar” a los intelectuales y funcionarios que estaban presionando el desarrollo de la cultura y la educación ucranianas, a quienes consideraba potenciales enemigos y posibles líderes de levantamientos campesinos anti-soviéticos. Además de la represión individual, “neutralizar” incluía cerrar sus instituciones y poner fin a su trabajo
].

Bien, a partir de aquí empieza el análisis de Nefedov y Ellman sobre la interpretación general de la hambruna por Kondrashin. Como son muchos aspectos, y algunos no concernientes propiamente a la hambruna ucraniana, los voy a dejar al margen. Igualmente dejo a un margen la discusión de las cifras de muertes en exceso y niños no nacidos, así como la critica que hacen de la comparación que hace Kondrashin de la hambruna de Ucrania con la de Rusia. En el artículo podéis ver las tablas que se aportan sobre el asunto y su discusión, así como tablas sobre la discusión del tamaño de la cosecha de 1932. También un apartado dedicado al papel del líder ucraniano Kosior, y otros al año agrícola de 1931-32 en Ucrania y sus consecuencias, a la exportación de grano, a la salida de la crisis. Resumir todo esto me llevaría mucho tiempo, así que me voy a centrar en las cuestiones que considero más importantes, como por ejemplo el apartado titulado “¿Fue la hambruna un genocidio contra el pueblo ucraniano?"

[Un mayor tema en el libro de Kondrashin es su intento de refutar la interpretación de que la hambruna fue un caso de genocidio contra el pueblo ucraniano. El argumento de que la hambruna no afectó sólo a Ucrania es correcto, pero el libro subestima las diferencias de sufrimiento entre Ucrania y Rusia. Eso fue sustancial y está muy subestimado por Kondrashin. El argumento de que no se ha encontrado ningún documento ordenando exclusivamente la matanza de campesinos ucranianos también es correcto. Esto convierte los sucesos de Ucrania en 1932-1933 fundamentalmente diferentes -de cualquier modo para las “ratas de archivo”- de las “operaciones nacionales” de 1937-1938, la masacre de Katyn, y la deportación de tiempos de guerra de grupos nacionales específicos, para todo lo cual tenemos prueba documental de que fueron ordenados personalmente por Stalin. Además, como ha subrayado Martin (The Affirmative Action Empire. Ithaca, NY, Cornell University Press, 2001, pp.302-308), las medidas de Stalin contra las aspiraciones nacionales ucranianas en 1932-1933 siguieron al fracaso de Ucrania de suministrar el grano requerido y no precedieron al comienzo de la hambruna. El único grupo étnico que, según Kondrashin, fue señalado por el liderazgo soviético para recibir un trato especialmente duro fue el de los cosacos.

No obstante, el argumento de Kondrashin de que la hambruna fue “organizada”, esto es que fue un resultado de las políticas del liderazgo, significa que el liderazgo fue culpable de un crimen desde un punto de vista humanista o moral. No hay discusión de los asuntos legales en el libro, pero usando las corrientes normas criminales internacionales, se prueba claramente el crimen de asesinato masivo, como un crimen o crímenes contra la humanidad. El genocidio es un asunto más complejo. Además, la relevancia de las categorías del derecho criminal para el análisis histórico -aparte de su uso político- es dudosa. Kondrashin tiene razón obviamente al argumentar que, al comprar grano soviético cuando la gente soviética se estaba muriendo de hambre, y vendiendo maquinaria a la URSS, los países occidentales (notablemente el Reino Unido) fueron cómplices de los crímenes del liderazgo soviético. Además, Kondrashin tiene razón también al argumentar que, si se considera la hambruna un genocidio, la aplicación de los mismos criterios convertiría muchos sucesos históricos en genocidio. La llamada de Kondrashin a los historiadores y políticos ucranianos para abandonar su acusación de un genocidio ruso contra ellos está de alguna manera desfasada, puesto que incluso Applebaum, una escritora que considera la hambruna en Ucrania como deliberada y como parte de un plan político para socavar la identidad ucraniana, ha abandonado el término “genocidio” para describirlo.]

A continuación se pasa a considerar las causas de la hambruna, donde explican que hubo un montón de cosas que, de haber sido diferentes, habían evitado la hambruna. Entre ellas incluyen [la 'percepción' de los líderes de la probabilidad de guerra, la estrategia de la rápida colectivización forzada, los avances en la tecnología realizados en USA, la prioridad dada a las adquisiciones de carne de Moscú y Leningrado, las exportaciones de grano, las adquisiciones de grano, y los métodos usados para lograrlas, la resistencia de los campesinos, el error cometido por el Equipo-Stalin (por ejemplo, asumir después de la buena cosecha de 1930 que el problema del grano ya estaba resuelto, la decisión de que las regiones que cumplieron sus planes de adquisiciones deberían adoptar planes más altos, el rechazo de la propuesta de Kosior de marzo de 1932 para mejorar el sistema de adquisición, las reducciones demasiado tardías en los planes de adquisición, y la demora en reconocer la necesidad de parcelas familiares para agricultores colectivos). Todas éstas pueden considerarse como causas de la hambruna en el sentido de que si no hubieran sucedido no habría habido una hambruna o en cualquier caso una mucho menos mortal. Si los animales no hubiesen sido requisados, la hambruna kazaja no habría tenido lugar. Entonces, ¿fue la causa la requisa o el sistema político en la URSS lo que hicieron posible esas políticas?

Aunque escoger un principio para una explicación de la hambruna es inevitablemente arbitrario, ya que todo principio fue en sí mismo causado por un suceso previo, un principio conveniente está en las dificultades con las adquisiciones de grano en los tres años previos a la colectivización, 1926, 1927 y 1928 y la visita de Stalin a Siberia en enero-febrero de 1928. Estos hechos llevaron al Equipo-Stalin a la conclusión de que la única solución al problema del grano era aplicar moderna tecnología americana como tractores y cosechadoras en grandes explotaciones agrícolas, socializar la agricultura (una vieja aspiración bolchevique) para hacer esto posible, y descansar en la fuerza bruta más que en las fuerzas de mercado para conseguir sus objetivos. Por tanto, el Equipo-Stalin lanzó el gran avance en 1929 y los comienzos de la masiva colectivización forzada en 1930.

Sin embargo, el intento de implementar estas políticas condujo a un violento conflicto entre el Equipo-Stalin y el campesinado. La causa inmediata de la hambruna fue el conflicto entre las políticas y objetivos del Equipo-Stalin y el uso de las “armas de los débiles” por los campesinos. (Causas más distantes fueron la victoria del partido comunista en la guerra civil y la posterior victoria del Equipo-Stalin dentro del partido). Factores secundarios fueron la jerarquía de suministro que existía en la URSS (que llevó a las muertes kazajas), la política obediente del líder ucraniano Kosior, y la disposición del Reino Unido de comprar granado tomado de campesinos hambrientos. La hambruna resultante fue la segunda mayor hambruna soviética (la hambruna anterior en las áreas rurales fue en 1921-1922). Fue mucho más pequeña (en número de víctimas) que la hambruna china de 1958-1962 (de la cual el pico fue en 1960). El grupo étnico más grande con relativamente el número más grande de muertes en exceso fue el de los kazajos, y el grupo étnico más grande con el número más grande de muertes en exceso en términos absolutos fue el de los ucranianos. Pese a lo que Kondrashin ha escrito, el sufrimiento de los ucranianos fue peor que el de los rusos....
]

La conclusión final de Nefedov y Ellman es la siguiente.

[En 1931-1934 hubo una catástrofe demográfica en la URSS. Además de las muertes de la hambruna hubo también una caída dramática en la tasa de natalidad. Parece que la población en los inicios de 1935 fue de unos 18 millones menos de la que habría sido si la NEP [Nueva Política Económica] hubiese continuado. De esta enorme pérdida de población, en torno a dos tercios fue el resultado de la caída en la tasa de natalidad. Esta catástrofe fue el resultado del conflicto entre el Equipo-Stalin y el campesinado (y también de los pastores kazajos) en torno al control sobre la producción y distribución de grano (y ganado). En este conflicto asimétrico, el Equipo-Stalin usó las armas de los fuertes (arrestos, deportaciones, palizas, fusilamientos, requisas, inanición, encarcelamiento, y confinamiento en el Gulag). Los campesinos (y los pastores) usaron las armas de los débiles (holganza, huelgas, lentitud, manifestaciones, disturbios, revueltas, grano mucho tiempo sin recoger, grano dejado como paja, grano segregado en pequeños búnkeres privados, privatización de la agricultura colectiva y del grano estatal, evasión).

En esta lucha salió victorioso el Equipo-Stalin. Estableció el control estatal sobre la producción y distribución de grano. Él, y sus sucesores, mantuvieron este control por décadas. Sin embargo, para conseguir esto tuvo que hacer concesiones tanto tácticas como estratégicas. Las concesiones tácticas fueron la reducción en los planes de adquisición, los préstamos de grano, y la muy modesta asistencia, todo ello acordado durante la crisis. Las concesiones estratégicas fueron el aplazamiento del objetivo de la abolición de las relaciones comerciales entre la ciudad y el campo, y la aceptación del derecho de los agricultores colectivos a sus propias parcelas familiares para cultivar algunos de sus propios alimentos y mantener algo de ganado, como una vaca. La victoria del Equipo-Stalin eliminó un obstáculo mayor (escasez de pan) de las políticas de industrialización y preparación de guerra, redujo otro problema (la escasez de grano para exportar), y aseguró trabajo abundante para las nuevas fábricas y sitios de construcción
].

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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por Rorrete » Mar Oct 20, 2020 11:40 am

Hola todos,

Lemkin, en su más básica acepción, definió el Genocidio como “homicidio encaminado a la supresión de grupos humanos”. Y de ahí es donde partiré. El Convenio de 1948 no recoge el término “políticos”, si, pero achacar esta omisión a la hambruna ucraniana me parece excesivo. La instauración del socialismo soviético en su totalidad, si incluimos dicha acepción, sería un genocidio gigantesco, ya que destrozó totalmente las antiguas estructuras sociales y civiles existentes en el imperio ruso, impidió la vida normal de sus conciudadanos y hasta llevó a cabo deportaciones masivas de grupos humanos. De hecho, según la definición del código español, todos estas conductas serían plenamente constitutivos de homicidio. Pero vayamos por partes.
Como he dicho al principio, el genocidio va encaminado a la eliminación total o parcial de un grupo humano. La eliminación puede ser física (muerte), cultural (educación forzosa), genética (esterilización) o biológica (forzar embarazos). El destinatario de la agresión no es el individuo, sino el grupo. Los actos ejecutados serían pues, necesarios para la eliminación del grupo, que es lo que realmente se pretende. La instauración del socialismo soviético, como he dicho al principio, supuso la reconversión total de las antiguas estructuras socioeconómicas existentes. Pero el destinatario no era un grupo concreto, sino el pueblo soviético (o ruso) en general. Los dirigentes soviéticos eran de muy distinta nacionalidad y no actuaban contra un grupo concreto, buscaban la transformación absoluta del antiguo imperio Ruso. Es cierto que para ello tuvieron que eliminar a sus opositores, pero estos difícilmente podrían encajar en una categoría grupal. Veamos por ejemplo el caso de los Kulaks. Para suponer un homicidio, los Kulaks deberían tener una condición innata de tales, desde el más viejo al más joven, desde la mujer al hombre. Y esa condición innata, que caracteriza su grupo, es lo que se pretendería “extirpar”. Pero sucede que los kulaks simplemente tenían una posición en el antiguo imperio ruso, se la quitas y si se resisten o lo crees preciso -siempre desde la óptica soviética- los eliminas. Pero eso no es una cultura, que identifique a un grupo. Es un modo de estructurar la sociedad, fruto de una tradición y un modelo socioeconómico. Y esa tradición y modelo no era exclusivo de Ucrania, sino de toda la orbe soviética y de absolutamente todos los países que experimentaron la transición al modelo comunista. Si no pensásemos así, la Francia jacobina sería un genocidio también. Por eso es tan peligroso incluir el término “políticos”, porque cualquier acto encaminado a la eliminación de un oponente político podría considerarse Genocidio, y eso es un uso excesivo del término.

Por tanto, entiendo que, respecto a la hambruna ucraniana, a la luz de lo que he leído, -siempre, claro, abierto a nuevas pruebas- fue iniciada por una serie de malas cosechas y efectos climáticos adversos, que se enseñorearon en la zona, principalmente ucraniana, puesto que Ucrania, como granero de Europa, era la que más tenía que perder. Esas condiciones se vieron agravadas por el inicio en, aproximadamente 1929, de la colectivización soviética, que desestructuró la producción de la zona, amén de la no adaptación del plan iniciado al cambio de circunstancias. Ello, junto a la insistencia soviética de no perder el objetivo principal de una rapidísima industrialización, dejó desamparada a la población.
Por tanto, las muertes fruto de la colectivización y una parte de las de la hambruna, desde el punto de vista penal, se pueden achacar directamente a Stalin y al partido comunista. El inicio de su plan necesariamente iba a producir carestía de determinados alimentos y posibles muertes por inanición, y por ende son responsables de homicidio, a título de dolo directo, de segundo grado (o de consecuencias necesarias). Y respecto a la otra parte, por un lado, cuando tenían en su mano los datos y decidieron seguir adelante con los objetivos inicialmente fijados, son igualmente responsables con dolo eventual, y de otra, cuando ya actuaron, responsables por homicidio imprudente. Resulta imposible saber exactamente que cifras de víctimas fueron debidas a la hambruna “natural”, a la homicida directa de segundo grado, a la eventual y a la imprudente. Pero lo que si es perceptible es la responsabilidad penal del Estado soviético, a título de homicidio en sus diversos grados, pero no a genocida,
Saludos
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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Mié Oct 21, 2020 9:01 am

¡Hola a todos!
Rorrete escribió: Pero lo que si es perceptible es la responsabilidad penal del Estado soviético, a título de homicidio en sus diversos grados, pero no a genocida,
Tu exposición me parece razonable, tus argumentos ponderados y tu conclusión sólida (desde el punto de vista jurídico). He citado tu último comentario porque contiene, a mi juicio, la clave principal del asunto en cierta parte del debate histórico (y la historiografía) y en todo el debate político de la hambruna. Me explico.

Para calificar de crímenes -e incluso crímenes contra la humanidad- muchas de las acciones políticas del régimen stalinista (y del propio Stalin) no hacía ni hace falta embarcarse en un larguísimo debate en el tiempo y el espacio focalizado en la hambruna soviética, en general, o la hambruna ucraniana, en particular. Sobran ejemplos de todo tipo de crímenes durante la etapa Stalin. Excepto ejemplos de genocidios. Porque todo el debate histórico de los últimos 30 años tiende a concluir que, a tenor de toda la evidencia disponible, no tiene fundamento sólido la acusación de genocidio. Incluso algunos de los mayores representantes que defendieron en el pasado la postura del genocidio, han rectificado sus viejas posiciones y prefieren no utilizar ese término. La excepción a esta situación en el terreno del debate histórico está en el campo político, un terreno abonado para la propaganda y la manipulación de intereses normalmente espurios.

Si observamos lo que ocurre desde hace ya unos cuantos años en el terreno político, tanto nacional como internacional, veremos que hay una marcada tendencia en ciertos sectores ideológicos y políticos (en los que no pocas veces se han involucrado escritores, periodistas e historiadores de notable afinidad a los mismos) de recurrir al genocidio para calificar un montón de sucesos del pasado, remoto y reciente. En el caso particular de la antigua Unión Soviética es un clamor en estos sectores tildar virtualmente todos los crímenes del Estado (con Stalin a la cabeza) de genocidios. Pero a este furor no escapan otros países, incluidas las democracias occidentales, a cuyos gobiernos en uno u otro momento de la historia se les achaca haber cometido crímenes de genocidio. Y si aplicamos en todo el mundo la misma vara de medir que se suele aplicar a la antigua Unión Soviética, especialmente en el caso de la hambruna de 1932-33, entonces el genocidio sería uno de los crímenes más comunes de la historia humana, y tendríamos que inventar otro término para calificar los auténticos genocidios por excelencia: los genocidios nazis, especialmente el llamado Holocausto (el extermino de los judíos europeos), y el extermino de los eslavos (los llamados "subhumanos" en la jerga nazi). Incluso un auténtico genocidio como lo fue el genocidio turco contra los armenios palidece ante el Holocausto en su sofisticación, extensión y cuantificación.

De hecho, tengo mis dudas de que se hubiese celebrado alguna vez la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la AG de NU de 1948 de no ser por los genocidios nazis, en general, y el Holocausto en particular. Y las mismas dudas y por los mismos motivos de que el término "genocidio" adquiriera la relevancia que tiene hoy en día.

Encontraremos relativamente muy pocos ejemplos en la historia remota y reciente de crímenes que puedan ajustarse en sus procesos sistemáticos de planificación y ejecución, así como en su extensión y cuantificación, a los genocidios nazis.

Y en cuanto a las hambrunas, en general, y la hambruna soviética, en particular, creo que no encontraremos ningún caso donde no se pueda establecer una responsabilidad penal por la gestión política que de las mismas han realizado los gobiernos. Pero de ahí a inferir un crimen de genocidio va un abismo.

Finalmente aprovecho para recomendar la lectura de otro artículo, esta vez a cargo de Hiroaki Kuromiya (2008), The Soviet Famine of 1932–1933 Reconsidered. Europe-Asia Studies, 60:4, 663-675. Lo recomiendo especialmente por el espacio que este historiador de la Universidad de Indiana dedica a un aspecto poco tratado en el tema de la hambruna soviética, me refiero a la influencia de las amenazas potenciales de otros países (especial pero no únicamente, Japón y Polonia) como factor de la hambruna.

Saludos cordiales
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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por Chepicoro » Sab Oct 24, 2020 8:40 pm

Legalmente no es genocidio. Este término me parece no debe ser utilizado a la ligera, por ejemplo la izquierda en latinoamérica es muy propensa a calificar de genocidios las actuaciones de las dictaduras latinoamericanas en la segunda mitad del siglo XX y ni las dictaduras de izquierda ni las de la derecha de esta región del mundo me parece llegaron a cometer genocidio legalmente hablando.

José Luis
Espero y deseo que hagas lo mismo conmigo, pues de otra forma lo tomaré como provocación, y entonces tendré que tomar medidas a las que no quisiera recurrir.
Y no es una provocación lo que tú estás haciendo? Pues cuando cité tu mensaje yo no hice alusión alguna a tu persona o diferencias pasadas que haya tenido contigo pero que al parecer eres incapaz de olvidar. Tu mensaje ciertamente no es muy cordial pero supongo que puedo pasarlo por alto, después de todo entiendo que un marxista como tú este algo amargado.
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Re: Duda sobre "Hambruna Roja: La Guerra de Stalin contra Ucrania" de Anne Applebaum

Mensaje por José Luis » Sab Oct 24, 2020 8:49 pm

Chepicoro escribió: Tu mensaje ciertamente no es muy cordial pero supongo que puedo pasarlo por alto, después de todo entiendo que un marxista como tú este algo amargado.
Nueva violación del Artículo 4 (Apartado 2) de la Normativa del Foro, reincidencia ( http://www.forosegundaguerra.com/viewto ... 98#p424198 ) que será sancionada con Falta Muy Grave y expulsión definitiva del foro.
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