pub01.jpg

Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Partidos políticos, actuaciones gubernamentales

Moderador: Grossman

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor Akeno » Vie Abr 11, 2008 4:43 pm

    "¡Camaradas alemanes!

    Si me dirigo a vosotros, lo hago para que oigáis mi voz y para que sepáis que no he sido herido. Y también para que sepáis que acaba de cometerse un crimen sin precedentes en la Historia.

    Una pequeña camarilla de oficiales, a un tiempo ambiciosos, irreflexivos, estúpidos e insensatos, ha urdido un complot para eliminarme y, conmigo, al Estado Mayor del Alto Mando de la Wehrmacht.

    La bomba puesta por el coronel conde Stauffenberg ha estallado a dos metros de mí. Ha herido gravemente a varios de mis fieles y leales colaboradores, matando uno de ellos. Pero yo he resultado totalmente indemne, salvo algunos rasguños, contusiones y quemaduras superficiales. Esto es, para mí, la confirmación de la misión que me ha sido confiada por la providencia...

    Los usurpadores sólo constituyen un grupo muy pequeño, que no tiene nada en común con el espíritu de la Wehrmacht y, sobre todo, con el pueblo alemán. Se trata de una banda de criminales que serán exterminados despiadadamente.

    En consecuencia, doy orden a todas las autoridades militares... de no obedecer las órdenes que emanen de estos impostores. Doy asimismo la orden a todos de arrestar o, en caso de resistencia, matar sin previo aviso, a cualquiera que diese o ejecutase tales órdenes..."

Hitler cumplió su palabra.

La crueldad de los nazis con sus propios conciudadanos llegó a su apogeo. Hubo una terrible ola de detenciones seguidas de horribles torturas, de consejos de guerra, de condenas a muerte realizadas, en la mayoría de los casos, por estrangulación lenta: se colgaba a las víctimas con una cuerda de piano a ganchos de carnicero pedidos a las carnicerías y mataderos. Los parientes y los amigos de los sospechosos fueron reunidos por millares y enviados a los campos de concentración, donde muchos murieron. Las pocas personas valerosas que dieron asilo a los que se ocultaban fueron sumariamente ejecutados.

Presa de un furor delirante y de una sed inextinguible de venganza, Hitler hostigó a Himmler y a Kaltenbrunner para que dieran caza incansablemente a todos los que se habían atrevido, por poco que fuera, a conspirar contra él. Él en persona estableció el procedimiento que había que aplicar para liquidarlos.
    "Esta vez (vociferó durante una de las primeras conferencias que siguieron a la explosión de Rastenburg) los criminales serán liquidados rápidamente. Nada de tribunal militar. Los arrastraremos ante el Tribunal del Pueblo. No podrán hacer largos discursos. El tribunal actuará con la rapidez del relámpago. Y la sentencia será ejecutada dos horas después de haber sido pronunciada. Con horca y sin piedad".

Estas instrucciones fueron seguidas al pie de la letra por Roland Freisler, el presidente del Tribunal del Pueblo (Volksgericht), un vil maníaco que en el curso de la PGM fue hecho prisionero en Rusia, convirtiéndose en un bolchevique fanático, y que, incluso después de haberse transformado, en 1924, en un nazi no menos fanático, había seguido siendo un ferviente admirador de los métodos soviéticos. En particular había estudiado la técnica aplicada por Andrei Vichinsky como fiscal general durante los procesos de Moscú que tuvieron lugar en los años 30. "Freisler es nuestro Vichinsky", exclamó Hitler durante la conferencia citada.

Continuaremos en el siguiente mensaje con el inicio del proceso de los consipiradores del 20 de julio ante el Tribunal del Pueblo, que tuvo lugar en Berlín los días 7 y 8 de agosto de 1944.

Saludos!
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Mar Abr 15, 2008 1:46 pm

Como decíamos, el primer proceso de los conspiradores del 20 de julio ante el Tribunal del Pueblo tuvo lugar en Berlín los días 7 y 8 de agosto.

APERTURA DEL JUICIO, CON FRIESLER EN EL CENTRO
Imagen
Fuente: www.planet-wissen.de


El mariscal de campo von Witzleben, los generales Hoepner, Stieff y von Hase, los oficiales Hagen, Klausing, Bernardis y el conde (Graf) Peter Yorck von Wartenburg, que habían trabajo estrechamente con Stauffenberg, se sentaban en el banquillo de los acusados. Estaban ya marcados por el trato que habían sufrido en las cuevas de la Gestapo, y como Goebbels había dado la orden de filmar cada minuto de este proceso a fin de poder proyectar la película ante las tropas y el público para ejemplo y advertencia (*), todo estaba preparado para que los acusados tuvieran el aspecto más lamentable posible. Vestidos con ropas informes, viejos abrigos y jerseys, penetraron en la sala del tribunal mal afeitados, sin cuello de camisa y sin corbata; se les había quitado incluso los tirantes y cinturones, con objeto de obligarles a sujetarse los pantalones. El mariscal de campo, antes tan altivo, tenía, más aún que los otros, el aspecto de un viejo desdentado, terriblemente destrozado. Le habían quitado su dentadura postiza y, de pie ante el banquillo de los acusados, hostigado por el venenoso presidente del Tribunal, agarraba sus pantalones para que no se le cayeran.

VON WITZLEBEN DURANTE EL PROCESO
Imagen
Fuente: www.psywar.org


Viejo repugnante! -aulló Friesler-, ¿por qué no deja de una vez de tocarse los pantalones?

No obstante, a pesar de la suerte que les esperaba y que no ignoraban, los acusados se comportaron con dignidad y valor, a despecho de los incesantes esfuerzos de Freisler para humillarlos. El más valiente fue, acaso, el joven Peter Yorck, primo de Stauffenberg; a las preguntas más insultantes, respondió con calma y sin intentar nunca disimular su desprecio por el nacionalsocialismo.

-¿Por qué no se había inscrito usted en el partido? -preguntó Friesler.

-Porque yo no soy, ni jamás habría podido ser, un nazi -replicó el joven conde.

Cuando Friesler hubo digerido esta respuesta, quiso insistir, y York intentó explicarse:

-Señor presidente, en el curso de mi interrogatorio ya he declarado que la ideología nazi era tal que...

-... usted no podía aceptarla... -le interrumpió el juez-. ¿No aceptaba usted las concepciones nacionalsocialistas de la justicia por lo que se refiere al exterminio de los judíos, acaso?

-Lo más importante, lo que resume todas estas cuestiones -le contestó York-, es el poder total del Estado sobre el individuo, que le obliga a renunciar a sus obligaciones morales y religiosas ante Dios.

Qué tontería! -gritó Freisler, e impuso silencio al joven.

Tales frases amenazaban la película de Goebbels y causar la furia de Hitler, que había decretado: "Que no se les deje hacer largos discursos".

Peter Graf Yorck von Wartenburg declarando ante el Tribunal del Pueblo el 7 de agosto de 1944
Imagen
Fuente: http://www.gedenkstaette-ploetzensee.de/zoom/12_1_dt.html


Los abogados nombrados de oficio sobrepasaron los límites de lo grotesco. Su cobardía, cuando se leen las actas del proceso, parece casi increíble. Así, el abogado de von Witzleben fue más allá que el fiscal y casi se igualó con Freisler denunciando a su cliente como un "asesino" plenamente culpable que merecía los peores castigos.

La sentencia fue ejecutada inmediatamente después de que acabara el proceso, el 8 de agosto. "Deberán ser todos colgados como reses", había ordenado Hitler, y lo fueron. En la prisión de Ploetzensee, los ocho condenados fueron empujados a una pequeña habitación de cuyo techo colgaban ocho ganchos de carnicería. Uno tras otro, se les despojó hasta la cintura de sus ropas, y luego les ahoracaron pasándoles en torno al cuello un nudo corredizo hecho con una cuerda de piano cogada a los ganchos. Una cámara filmó a los hombres balanceándose, mientras sus pantalones, a los que no sostenían ningún cinturón, se deslizaban, dejándolos desnudos en su agonía. Aquella misma noche, el film era enviado a Hitler para que pudiera verlo al mismo tiempo que las fotos del proceso. Se cuenta que Goebbels, para no desmayarse, se tapó los ojos con las dos manos.

(*) La película de este proceso fue encontrada por los Aliados y presentada en Nuremberg, pero la de las ejecuciones no ha sido descubierta jamás y sin duda fue destruída por orden de Hitler, por miedo a que cayera en manos enemigas. Según Allen Dulles en su obra La Resistencia alemana, Germany's Underground, las dos películas (originariamente de 45.000 metros, luego reducidas a 12.000) fueron proyectadas durante ciertas conferencias militares para que sirvieran de advertencia. Pero los oficiales se negaron a mirarlas y no se tardó en retirarlas.

Otro día seguiremos con la suerte corrida por otros importantes conjurados.

Saludos!
Última edición por Akeno el Vie Abr 18, 2008 1:57 pm, editado 2 veces en total.
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Jue Abr 17, 2008 11:33 am

Durante todo el verano, el otoño, el invierno y comienzos del año 1945, el siniestro Tribunal del Pueblo celebró sesiones, realizando sus macabros procesos y pronunciando condenas a muerte. Al fin, una bomba norteamericana cayó de pleno sobre el Palacio de Justicia en la mañana del 3 de febrero de 1945, justo en el momento en que llevaban al teniente von Schlabrendorff a la sala. Esta bomba mató al juez Freisler y destruyó los expedientes de la mayor parte de los acusados todavía con vida. Fue así como von Schlabrendorff escapó milagrosamente de la muerte y poco después fue liberado de las garras de la Gestapo por las tropas norteamericanas que operaban en el Tirol. Fue uno de los raros casos en que a los conspiradores les sonrió la fortuna... http://es.wikipedia.org/wiki/Fabian_von_Schlabrendorff

Digamos ahora la suerte que corrieron los demás implicados.

En la Bendlerstrasse, donde se situaba el cuartel general del ejército en Berlín, y lugar de reunión de los conspiradores, se produjeron dramáticas ejecuciones: el coronel Mertz, del Estado Mayor general, el general Olbricht, el coronel Claus von Stauffenberg y el teniente Häften fueron ejecutados en el patio del edificio. Stauffenber murió gritando: "¡Viva nuestra Alemania sagrada!". El general Ludwig Beck, el cual había intentado por dos veces suicidarse con una pistola sin conseguirlo completamente, fue rematado con un tiro en la nuca.

El 20 de julio de 1955, la antigua calle Bendlerstrasse de Berlín fue oficialmente cambiada de nombre, en una ceremonia conmemorativa, convirtiéndose en la Stauffenbergstrasse.

Goerdeler, que debía ser el Canciller del nuevo régimen, había desaparecido tres días antes del 20 de julio, pues le habían avisado que la Gestapo había dado la orden de detenerle. Vagó tres semanas entre Berlín, Postdam y Prusia oriental, pasando raramente dos noches en el mismo lugar, pero siempre acogido por amigos o parientes que ponían en peligro su vida al darle asilo, pues Hitler había puesto precio a su cabeza (un millón de marcos). En la mañana del 12 de agosto, agotado y hambriento, después de haber pasado varios días y varias noches, a pie, a través de Prusia oriental, penetró en una pequeña posada del pueblo de Konradswalde, cerca de Marienwerder. Mientras esperaba a que le sirvieran, vio a una mujer con uniforme de auxiliar de la Luftwaffe que le miraba intensamente. Sin esperar lo que había pedido, salió y se metió en los bosques próximos. Era demasiado tarde. La mujer, una tal Elena Schwaerzer, conocía desde hacía mucho tiempo la familia Goerdeler. Le reconoció sin esfuerzo y se apresuró a comunicar su descubrimiento a dos hombres de la Luftwaffe que estaban sentados con ella. Goerdeler fue capturado rápidamente.

Condenado a muerte por el Tribunal del Pueblo el 8 de septiembre de 1944, no fue ejecutado hasta el 2 de febrero del siguiente año, al mismo tiempo que Popitz. Himmler, al parecer, aplazaba ahorcarle en la esperanza de que los contactos establecidos por los dos hombres (sobre todo Goerdeler) con los aliados occidentales a través de Suecia y Suiza se revelaran útiles para sus designios en el caso de que él tomara el timón de la nave a punto de hundirse, perspectiva que tomaba cada vez más cuerpo en su mente en aquella época.

Otro día más.

Saludos!
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 8933
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Mensajepor José Luis » Jue Abr 17, 2008 11:53 am

¡Hola a todos!

Akeno escribió:
En la Bendlerstrasse, donde se situaba el cuartel general del ejército en Berlín


Amigo Akeno, en la Bendlerstrasse estaba el cuartel general del ejército de reemplazo (Ersatzheer). El ejército de tierra alemán (Heer) estaba dividido en dos ejércitos: el ejército de campaña (Feldheer) y el referido de reemplazo (Ersatzheer).

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Jue Abr 17, 2008 12:43 pm

José Luis escribió:Amigo Akeno, en la Bendlerstrasse estaba el cuartel general del ejército de reemplazo (Ersatzheer). El ejército de tierra alemán (Heer) estaba dividido en dos ejércitos: el ejército de campaña (Feldheer) y el referido de reemplazo (Ersatzheer).

Saludos cordiales
José Luis


Gracias por la correción José Luis.

Saludos!
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Jue Abr 17, 2008 12:55 pm

Se me olvidó indicar que en el edificio de la referida Bendlerstrasse, junto a los hombres ya descritos se encontraba el general Hoepner, al cual, el general Fromm había propuesto elegir entre dos soluciones. Tres semanas mas tarde, bajo la amenaza del patíbulo, Hoepner contó este episodio en el Tribunal Popular que lo estaba juzgando:
    "Hoepner (dijo Fromm), todo este asunto me apena mucho. Nosotros éramos amigos y compañeros, usted lo sabe. Usted se ha dejado arrastrar a este asunto y tiene que sufrir sus consecuencias. ¿Quiere usted seguir el mismo camino que Beck? (en referencia al suicidio). En el caso contrario, me veré obligado a detenerle"

Hoepner respondió que no se "sentía tan culpable" y que pensaba estar en condiciones de "justificarse".

-Comprendo -contestó Fromm, estrechándole la mano. Y Hoepner fue conducido a la prisión militar de Moabit, para más tarde, ser juzgado por el Tribunal del Pueblo como vimos en mi primer mensaje.

Saludos!
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Vie Abr 18, 2008 9:10 am

Antes de seguir, me gustaría ampliar lo ya expuesto por mí en mis primeros mensajes sobre el juicio llevado a cabo por parte del Tribunal del Pueblo contra los conjurados del 20 de julio.

El 4 de agosto se comunicó que el Ejército, para "salvar su honor", había pedido a Hitler que llevara a cabo "una depuración a fondo del Ejército". Hitler ordenó la formación de un "Tribunal de honor" compuesto por los mariscales Keitel y von Rundstedt y los capitantes generales Guderian, Schroth y Specht; este tribunal expulsó del Ejército a todos los oficiales que tomaron parte en la conspiración, para que así pudieran ser juzgados por el Tribunal del Pueblo. El número de oficiales expulsador por este "Tribunal de Honor" ascendió a cincuenta y cinco, entre ellos un mariscal, diez generales y treina y dos oficiales de Estado Mayor.

Con respecto a la composición del Tribunal del Pueblo, diremos que estaba formado además de por Freisler, como Presidente, actuaban como vocal el señor Lämmle, además del general Reinecke, el técnico en jardinería Hans Kaiser y el comerciante Georg Seubert; la acusación estaba representada por el fiscal del Tribunal Supremo Lautz.


El mariscal de campo von Witzleben, los generales Hoepner, Stieff y von Hase, los oficiales Hagen, Klausing, Bernardis y el conde (Graf) Peter Yorck von Wartenburg, que habían trabajo estrechamente con Stauffenberg, se sentaban en el banquillo de los acusados


Detallando un poco más a fondo los primeros procesados por este tribunal los primeros días de agosto de 1944, añado fotografías extraídas de www.dhm.de y de la Wikipedia:

Mariscal Erwin von Witzleben, uno de los primeros enemigos de Hitler en el seno de la Wehrmacht.
Imagen

General de división Paul von Hase, comandante militar de Berlín.
Imagen

Conde Peter Yorkc von Wartenburg, cofundador del "Círculo de Kreisau".
Imagen

General de brigada Helmuth Stieff, jefe de la sección de Organización en el OKH
Imagen

Capitán general Erich Hoepner, expulsado por Hitler del Ejército en 1942
Imagen

Teniente coronel de Estado Mayor Robert Bernardis
Imagen

Jurista y teniente de la reserva Albrecht von Hagen, ayudante de Stieff
Imagen

Capitán Friedrich Karl Klausing

Imagen

IN MEMORIAM.

Saludos!
Última edición por Akeno el Vie Abr 18, 2008 6:38 pm, editado 2 veces en total.
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Vie Abr 18, 2008 9:37 am

Quisiera mostrar aquí, la prisión de Plötzensee, donde tuvieron lugar las ejecuciones:

VISTA AÉREA DE LA PRISIÓN DE PLÖTZENSEE, A FINALES DE 1920
Imagen
Fuente: www.gedenkstaette-ploetzensee.de

LUGAR DE LA EJECUCIÓN
Imagen
Fuente: www.gedenkstaette-ploetzensee.de

CÁMARA DE EJECUCIONES DONDE FUERON COLGADOS LOS CONDENADOS A MUERTE. EL LOCAL ES HOY UN LUGAR CONMEMORATIVO.
(en 1942, se añadieron más ganchos para poder colgar a ocho personas a la vez)
Imagen
Fuente: www.gedenkstaette-ploetzensee.de

LAS SOGAS PREPARADAS, ESPERANDO A LOS CONDENADOS A MUERTE
Imagen
Fuente: http://www.ww2f.com/wwii-general/9997-ploetzensee-prison-executions.html


RELATO DEL CAMERAMAN SASSE SOBRE LA FILMACIÓN DEL NOTICIERO SEMANAL DE LA EJECUCIÓN DE LOS CONDENADOS A MUERTE

El edificio, que había sufrido graves daños a consecuencia de los ataques aéreos, fue reparado de forma provisional. El local tenía unos cuatro metros de ancho por ocho de largo. Un cortinaje negro lo dividía en dos mitades. Recibía la luz del día a través de dos pequeñas ventanas. Inmediatamente delante de estas ventanas había ocho ganchos pendientes del techo donde habían de ser colgados los condenados a muerte. En el local había, además, un aparato destinado a cortar las cabezas.

El primer condenado que, conducido por dos verdugos, entró en el espacio existente detrás del cortinaje negro, fue el ex general... Antes, en el espacio anterior, el fiscal había leído una vez más a los condenados la sentencia de muerte, empleando estas palabras: "Acusado, el Tribunal del Pueblo le ha condenado a morir en la horca. Verdugo, cumpla usted con su deber".

Con la cabeza herguida y caminando de prisa, obligado por los verdugos, el acusado se dirigió haca el extremo del local. Una vez llegado a este punto, tuvo que darse la vueta y entonces le colocaron alrededor del cuello la soga, mientras era alzado por los verdugos y se pasaba el lazo del extremo superior de la soga por el gancho del techo para dejar caer acto seguido al delincuente con todo el peso de su cuerpo, de manera que al instante el lazo se cerró fuertemente alrededor del cuello. Según mi apreciación, la muerte se produjo a los pocos instantes.

Una vez ejecutada la primera sentenciua, se colocó delante del ahorcado una estrecha cortina negra, con objeto de que no pudiera ser visto por el siguiente candidato a la muerte. A poco llegó el segundo condenado, el ex general..., quien igualmente caminó con serenidad al encuentro de la muerte. Cada vez que era ejecutado uno de los condenados era colocada una cortina negra delante de él, por lo que ni el último de los ejecutados pudo ver a ninguno de los anteriores. La ejecución de las sentencias fue llevada a cabo en rápida sucesión. Los condenados marcharon todos erguidos y varonilmente sin una queja, al encuentro de su último instante.

Fuente: El Tercer Reich. Su historia en textos, fotografías y documentos. Heinz Huber y Artur Müller. Plaza & Janés SA 1967

Resulta algo delirante conocer que a los familiares de los acusados, se les envió una factura por el coste de la ejecución.

Saludos!
Última edición por Akeno el Vie Abr 18, 2008 12:43 pm, editado 3 veces en total.
ImagenImagenImagenImagenImagen

Avatar de Usuario
Akeno
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1500
Registrado: Mié Mar 29, 2006 9:13 pm
Ubicación: Campanar (Valencia - España)

Mensajepor Akeno » Vie Abr 18, 2008 9:59 am

Bueno, lo conseguí. Encontré parte de la filmación (2 minutos) del proceso.

En esa filmación, si no estoy equivocado, aparece declarando ante el Tribunal, el conde (graf) Schwerin von Schwanenfeld.

http://www.dhm.de/lemo/objekte/video/widerstand/index.ram

Saludos!
ImagenImagenImagenImagenImagen

antfreire
Colaborador económico
Mensajes: 640
Registrado: Vie Ene 15, 2010 6:56 pm

Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor antfreire » Mar Ago 10, 2010 3:49 pm

PREGUNTA:
En la historia de las grandes tiranias siempre han habido casos de generales y politicos que desertaron y huyeron a paises cuyo sistema politico-social era mas acorde a sus ideales y desde ahi lucharon en contra del opresor de sus pueblos. Eso sucedio con muchos personajes de la revolucion Bolchevique que despues se dieron cuenta que no era lo que ellos esperaban. Sin embargo el caso de los alemanes es, para mi, inexplicable. Como es que Von Frischt accedio a ir a comandar fuerzas Nazis en Polonia despues de lo que le hicieron? Como Von Neurath sigio sirviendo al Reich si el sabia que estaban en un error, o mejor diria horror? Como Von Rundsted sigio hasta el final despues de ser testigo de lo que sucedio con Von Blomberg y Von Frischt? Como Beck espero que fueran a buscarlo como un tonto? Como Halder y Von Brauchist les temblo la mano siendo generales alemanes de la mayor stirpe? Sera que yo no entiendo ese comportamiento porque no soy aleman?

Avatar de Usuario
galaik
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 1138
Registrado: Mar Jun 08, 2010 10:32 pm
Ubicación: Pontevedra, Galicia

Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor galaik » Mar Ago 10, 2010 11:26 pm

antfreire escribió:PREGUNTA:
En la historia de las grandes tiranias siempre han habido casos de generales y politicos que desertaron y huyeron a paises cuyo sistema politico-social era mas acorde a sus ideales y desde ahi lucharon en contra del opresor de sus pueblos. Eso sucedio con muchos personajes de la revolucion Bolchevique que despues se dieron cuenta que no era lo que ellos esperaban. Sin embargo el caso de los alemanes es, para mi, inexplicable. Como es que Von Frischt accedio a ir a comandar fuerzas Nazis en Polonia despues de lo que le hicieron? Como Von Neurath sigio sirviendo al Reich si el sabia que estaban en un error, o mejor diria horror? Como Von Rundsted sigio hasta el final despues de ser testigo de lo que sucedio con Von Blomberg y Von Frischt? Como Beck espero que fueran a buscarlo como un tonto? Como Halder y Von Brauchist les temblo la mano siendo generales alemanes de la mayor stirpe? Sera que yo no entiendo ese comportamiento porque no soy aleman?


Mucho Von en todos esos nombres que has mencionado, y tal vez esté ahí la respuesta. Esa gente era el fruto de la academia militar prusiana y estaban imbuídos de los valores que en ella se predicaban. El militar prusiano murió con la guerra y su escuela fue una de las derrotadas de la Segunda Guerra Mundial.

Aquella gente anteponía el honor (o el concepto que ellos tenían del honor) a sus propios deseos. El que hubieran seguido a su mayor enemigo, Hitler, era una prueba de ello. Sabían que los querían destruir o reemplazar, pero ellos tenían un compromiso para con su país que estaba por encima de sus deseos.

Muchos de los que estaban en contra de Hitler, rechazaban cualquier acto contra él, como pudo ser el atentado que sufrió, pues para ellos era traición y la traición era el peor de los pecados para un soldado prusiano.

Eso era lo que decían y, en vista delos hechos, podemos decir que no mentían.

Avatar de Usuario
cv-6
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 2452
Registrado: Vie Sep 12, 2008 9:15 pm
Ubicación: España

Re: Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor cv-6 » Jue Ene 06, 2011 10:48 pm

También puede que influyera lo que decía uno de los implicados en el atentado del 20 de Julio (No recuerdo quien era el personaje en cuestión, estoy citando de memoria el libro "En el Bunker con Hitler"): "Con estos prusianos no hay quien organice una conspiración en condiciones" (la cita no es literal, pero la idea es ésa). Tal vez no fuera sólo cuestión de lealtad, sino que estos comandantes tan hábiles para dirigir ejércitos, se encontraban como pez fuera del agua en las intrigas políticas.
My body lies under the ocean
My body lies under the sea
My body lies under the ocean
Wrapped up in an SB2C


Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él (Louis Pasteur)

Avatar de Usuario
Kurt_Steiner
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 4067
Registrado: Mié Jun 15, 2005 11:32 pm
Ubicación: Barcelona, Catalunya
Contactar:

Re: Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor Kurt_Steiner » Sab Ene 08, 2011 11:13 am

Como dijo von Manstein "¡un general prusiano no se amotina!".

La cuestión de porqué los oficiales alemanes en su mayoría no hicieron nada se explica, en parte, por la disciplina y la subordinación al estado. También por el fantasma de la Gran Guerra y el Tratado de Versalles. En su mayoría, los conspiradores eran nacionalistas alemanes. Su falta de actuación era debido a que no podían obtener garantías de Occidente de que deponer a Hitler garantizaría la paz. Lo que Hitler y la resistencia tenían en común era el fantasma de 1918: la paz que significó la humillación alemana. En eso estaban de acuerdo tanto los prusianos de vieja estirpe como los socialdemócratas

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 8933
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Re: Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor José Luis » Sab Ene 08, 2011 1:41 pm

¡Hola a todos!

Kurt_Steiner escribió:Como dijo von Manstein "¡un general prusiano no se amotina!".


Probablemente esa frase no sea de Manstein, sino de quien la escribió, Gersdorff, aunque sin duda es cierto su significado o intención. La frase la atribuye Rudolf-Christoph Gersdorff a Manstein cuando dio cuenta en su Soldat im Untergang (1977) de un encuentro que tuvo, siendo él coronel, con el mariscal de campo el 8 de agosto de 1943 en el CG de Manstein en Saporoshe. Sea como fuere, ya ha quedado así registrada para la historia, aunque su verdadero significado y el contexto en que tuvo lugar se hayan desvirtuado.


Kurt_Steiner escribió: La cuestión de porqué los oficiales alemanes en su mayoría no hicieron nada se explica, en parte, por la disciplina y la subordinación al estado


"Se explica" pero no se atiene a la verdadera realidad. Quiero decir que más que una explicación fue una disculpa, una justificación hecha casi siempre a posteriori. Para aceptarla como "explicación" debería superar todos los casos importantes, debería servir para lo que conviene y no conviene a sus interesados. Por ejemplo, si el juramento de obediencia o lealtad prestado por todo oficial del ejército alemán fuese realmente una atadura irrompible, entonces esos caballeros deberían explicar el porqué de la violación que cometieron contra el juramento de lealtad que prestaron a la constirución de la República de Weimar.


Kurt_Steiner escribió:También por el fantasma de la Gran Guerra y el Tratado de Versalles. En su mayoría, los conspiradores eran nacionalistas alemanes. Su falta de actuación era debido a que no podían obtener garantías de Occidente de que deponer a Hitler garantizaría la paz


Bueno, ese argumento ya se utilizó para la conspiración de 1938 y para la de 1939. Si en esas ocasiones podía tener cierto peso, difícilmente podría sustentar, en cambio, la inacción general de los altos oficiales durante el resto de la guerra. El problema está en la naturaleza de los motivos, no en las expectativas del resultado.

Kurt_Steiner escribió: Lo que Hitler y la resistencia tenían en común era el fantasma de 1918: la paz que significó la humillación alemana. En eso estaban de acuerdo tanto los prusianos de vieja estirpe como los socialdemócratas


Nuevamente, motivos y expectativas. Ahora me explico.

Cuando esos caballeros (los que así pretendieron justificarse) esgrimieron argumentos políticos o militares para "explicar" su inacción estaban dejando a un margen la cuestión realmente importante de todo el asunto, aquello que debía constituir la fuerza motriz para actuar; me refiero a la cuestión moral. Por ejemplo, ya que se citó, Manstein explica (en su diario) que un golpe de estado contra Hitler (o su asesinato) significará el colapso del frente, el derrumbe de la Wehrmacht. O dice que un sondeo de paz debe ser hecho por el gobierno de Hitler, por Hitler, pues otro interlocutor demostraría a los enemigos que existía una fractura en las filas del ejército. En otras palabras, Manstein utiliza argumentos militares para justificar la inacción, para desaconsejar la conspiración, el golpe de estado, el atentado, o los sondeos de paz a cargo de los conspiradores....porque los resultados serían negativos para el ejército (y por extensión para Alemania). En cambio, ignora completamente la cuestión de fondo, la naturaleza criminal de la guerra y del régimen nazi; éste era el verdadero motivo que debía obligar a los altos oficiales de la Wehrmacht a actuar contra Hitler y su régimen, y ante el cual se derrumba cualquier argumento político o militar. Y esa fue la razón principal que impulsó a los líderes de la conspiración del 20 de julio, aun a sabiendas de que muy probablemente fracasarían en su objetivo. Se trataba, como expresó Tresckow, de un acto moral, de dejar constancia al mundo y a la posteridad de que no todos los alemanes eran criminales. No era cuestión de salvar a la Wehrmacht o a Alemania de aquellos enemigos a los que previamente se había atacado y que ahora devolvían el guante, sino salvarla de sus verdaderos enemigos: los criminales que la gobernaron y todavía la gobernaban. Y también se trataba de poner fin a los crímenes masivos del régimen nazi, al sacrificio inmoral de seguir tributando sangre por seguir manteniendo una guerra perdida moral y militarmente.

Seguir obedeciendo hasta el fin a unos líderes criminales en una guerra criminal sólo sirvió para completar la destrucción con más muerte y más vergüenza, para dejar literalmente en ruinas a Alemania; precisamente, lo que esos argumentos políticos y militares utilizados por tantos oficiales superiores querían evitar.

Saludos cordiales
JL
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Avatar de Usuario
Kurt_Steiner
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 4067
Registrado: Mié Jun 15, 2005 11:32 pm
Ubicación: Barcelona, Catalunya
Contactar:

Re: Juicio a los conjurados del 20 de Julio

Mensajepor Kurt_Steiner » Sab Ene 08, 2011 9:15 pm

Hola, José Luis,

Un placer leerte, como siempre.

José Luis escribió:"Se explica" pero no se atiene a la verdadera realidad. Quiero decir que más que una explicación fue una disculpa, una justificación hecha casi siempre a posteriori. Para aceptarla como "explicación" debería superar todos los casos importantes, debería servir para lo que conviene y no conviene a sus interesados. Por ejemplo, si el juramento de obediencia o lealtad prestado por todo oficial del ejército alemán fuese realmente una atadura irrompible, entonces esos caballeros deberían explicar el porqué de la violación que cometieron contra el juramento de lealtad que prestaron a la constirución de la República de Weimar.


Si, ciertamente resulta increible la extraña y errática actitud de generales como von Manstein, von Kluge, Halder y von Brautchistsch, siempre de acuerdo en que algo se tenía que hacer, siempre y cuando lo hiciera otro. Flirteando con la conspiración, sabiendo de sus ideas pero negándose a participar en ellas o a delatarlos. Un curioso juego. Y sobre su papel en el ascenso del nazismo... qué decir...

José Luis escribió:Bueno, ese argumento ya se utilizó para la conspiración de 1938 y para la de 1939. Si en esas ocasiones podía tener cierto peso, difícilmente podría sustentar, en cambio, la inacción general de los altos oficiales durante el resto de la guerra. El problema está en la naturaleza de los motivos, no en las expectativas del resultado.


Disiento. Tras los años de borrchera victoriosa, esta mentalidad se recuperó cuando los aliados dejaron claro uqe no aceptarían anda más que una rendición incondicional. Canaris tachó esta decisión como un error fundamental. Incluso Willian Donovan, jefe del OSS y nada proclive al nazismo, lo consideró como una gran pifiada. Lo mismos comentaría al respecto sir Stewart Menzies, jefe del MI5 británico.

José Luis escribió:Seguir obedeciendo hasta el fin a unos líderes criminales en una guerra criminal sólo sirvió para completar la destrucción con más muerte y más vergüenza, para dejar literalmente en ruinas a Alemania; precisamente, lo que esos argumentos políticos y militares utilizados por tantos oficiales superiores querían evitar.


Indiscutiblemente cierto. Aferrándose a su absurdo concepto del honor y el deber sólo consiguieron quedar irremisiblemente ligados con los horrores del nazismo.


Volver a “Política”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado