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Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Los juicios de Núremberg, las nuevas fronteras

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walingrado
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Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por walingrado » Sab Jun 15, 2013 4:27 pm

Hola gente del foro, me gustaria saber si hay algun material sobre los judios que lograron escapar del regimen, que paso despues de la caida de berlin?, volvieron a alemania o no?, que paso con los bienes que les confiscaron (casas, negocios, dinero, joyas, ect) lograron recuperar algo o perdieron todo? y lo mismo para los que pudieron sobrevivir a los campos.

Desde ya le agradezco de antemano las repuestas por que no pude conseguir material alguno.

Saludos cordiales.
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José Luis
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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por José Luis » Sab Jun 15, 2013 5:25 pm

¡Hola a todos!

Por increíble que parezca, el único lugar seguro para los judíos que sobrevivieron a los campos de concentración y muerte y a la persecución nazi fue Alemania. En otros lugares la suerte podía ser cruel; por ejemplo, los judíos polacos sobrevivientes que regresaron de los campos de concentración y deportación después de 1945 descubrieron que Polonia no era un lugar seguro: entre 1945 y 1947 fueron asesinados en pogromos entre 1.500 y 2.000 judíos. Tal como dice Ruth Gay, con Palestina y la mayor parte del mundo occidental cerrado a los judíos, su situación fue realmente desesperada. Irónicamente, el único lugar de la Europa de posguerra que aceptaba refugiados judíos fue Alemania. Así que los judíos de Polonia huyeron buscando la protección de las fuerzas aliadas que habían dividido Alemania en cuatro zonas de ocupación. Durante los tres años anteriores a la declaración de independencia de Israel en 1948, antes de que otros países estuviesen dispuestos a abrir sus puertas a los emigrantes, los judíos polacos y otros judíos de la Europa oriental se amontonaron en lo que las organizaciones de ayuda de Naciones Unidas llamaron centros de reunión (que a veces congregaban hasta 7.000/8.000 judíos cada uno), también llamados por otros campos de personas desplazadas. Unos 270.000 judíos entraron así en Alemania. Más tarde, a partir de 1949 con la apertura Israel, Estados Unidos y otras partes del mundo a la inmigración judía, los judíos de la Europa oriental abandonaron los campos de personas desplazadas.

En cuanto a los judíos de Alemania, casi dos tercios del medio millón de judíos que había antes de la guerra había emigrado antes del comienzo de la guerra en septiembre de 1939. De los que quedaron, 170.000 fueron deportados y asesinados por el régimen nazi, mientras que sobre 15.000 fueron capaces de sortear el destino mortal que les había deparado el régimen nazi.

Su historia está relatada por Ruth Gay en Safe Among the Germans. Liberated Jews After World War II (New Haven & London: Yale University Press, 2002). Véanse también David Bankier (ed.), The Jews are Coming Back. The Return of the Jews to their Countries of Origin after WWII (Jerusalem 2005); Zeev W. Mankowitz, Life between Memory and Hope: The Survivors of the Holocaust in Occupied Germany (Cambridge, 2002).

En internet puede verse, por ejemplo:
http://www.yadvashem.org/yv/en/educatio ... rvival.asp
http://www.ushmm.org/wlc/en/article.php ... d=10005129

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Eckart
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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por Eckart » Lun Jun 17, 2013 12:41 am

Al hilo de lo ya indicado por mi amigo José Luis, quisiera aportar algunos detalles de interés que considero bastante significativos para entender qué se encontraron muchos judíos al volver a sus lugares de origen. Me referiré entonces no sólo los alemanes judíos, si no a los ciudadanos europeos judíos en general. La información que aporto proviene de un buen libro llamado Continente Salvaje, del británico Keith Lowe. Se trata de una obra en la que el autor explica de manera muy hábil el caos en que quedó sumida Europa durante el periodo 1945-1949, periodo en el que los crímenes no cesaron, ya fueran consecuencia de represalias, deportaciones, limpiezas étnicas y políticas o guerras civiles.

Efectivamente, Alemania fue uno de los países más seguros para el retorno de los ciudadanos judíos tras la guerra. Una vez finalizó esta, la persecución de los judíos en Europa -principalmente en el este- no cesó y el antisemitismo se vio reforzado en algunos lugares, hasta el punto de que en diversas regiones la población autóctona se encargó de finalizar el trabajo que las huestes de Hitler dejaron incompleto, liquidando o expulsando a los pocos judíos que quedaban en sus comunidades. Pero creo conveniente comenzar primero con algunos modestos apuntes acerca de los países occidentales en los que el retorno de los judíos fue seguro. Está documentado el pensar de muchas gentes que, a pesar del padecimiento sufrido por los judíos en los campos de concentración, consideraban que ellos mismos no habían sufrido menos durante la guerra que los judíos y que estos no merecían una trato especial, fueran cuales fueran sus condiciones al retornar. Se dieron casos así en Holanda, Francia e Italia, país este último donde, por ejemplo, algunas administraciones públicas locales cobraron una tasa a los judíos retornados por el tiempo que sus viviendas y tierras habían sido cuidadas -y en muchos casos explotadas- por la administración. En Francia, así como cualquier mención a la resistencia era empleada como un elemento de cohesión popular y de refuerzo del orgullo nacional, el reconocimiento del padecimiento judío, del que numerosos franceses fueron responsables por colaboracionismo -mientras otros muchos callaban-, despertaba una sensación amarga de culpabilidad directa o indirecta que era mejor evitar. Así, se trató a los judíos como una víctima más de la guerra, sin ofrecerles la atención especial que merecían en muchísimos casos, tratando con ello de no incidir en el asunto y evitando cargos de conciencia.

En los países del este la situación resultó realmente grave. En Hungría, los judíos supervivientes fueron recibidos con un desprecio que devendría en violencia. El recelo inicial se debió en gran medida al expolio de propiedades -inmobiliarias y mobiliarias- que sufrieron los judíos al abandonar sus hogares camino de la deportación. Esas viviendas, tierras y objetos personales fueron aprovechados por vecinos -o administraciones públicas- que más tarde se negaron a devolverlos a sus legítimos propietarios. En muchas ocasiones, estos nuevos dueños habían recibido el encargo confiado de sus vecinos judíos de cuidar de las posesiones durante su ausencia, pero ahora, faltos de escrúpulos, después de haber dado por muertos a sus legítimos propietarios, se negaban a devolver aquello que ya consideraban propio. Existía un chiste por aquellos años en el que se decía que un judío retornado desde un campo de concentración, al encontrarse con un amigo cristiano y después de que este le preguntara cómo estaba, contestaba: «No preguntes siquiera. He vuelto del campo, y ahora no tengo nada excepto la ropa que llevas puesta».

Entre el invierno y la primavera de 1946 el sentimiento antisemita fue aumentando en Hungría hasta su definitiva explosión. Los comerciantes judíos eran acusados de estraperlistas -y cualquier estraperlista acusado de ser judío-, así como de cobrar muy caros sus productos, algo que acabó provocando escenas violentas contra sus puestos de venta en los mercados. En una localidad llamada Kunmadaras corrió el firme rumor de que los judíos secuestraban y sacrificaban niños para sus ritos religiosos (libelo de sangre), hasta llegarse al punto del estallido de un pogromo que dejó al menos dos muertos, quince heridos y numerosas viviendas y comercios saqueados. Todo esto ocurría ante los ojos de los dirigentes del partido comunista húngaro, un partido deseoso de quitarse de encima la etiqueta de “partido de los judíos” y que en el verano de 1946 lanzaba una campaña de asociación de la figura del judío con el mercado negro y la especulación, mediante carteles que destacaban los rasgos físicos judíos del mismo modo que lo hiciera la propaganda nazi. En otras localidades, las sinagogas no se libraron del fuego. Existen también pruebas -según Lowe- de que las propias autoridades comunistas orquestaron un linchamiento de judíos en la localidad de Miskolc. La situación llegó a tal punto que así escribía Mór Reinchardt, un judío de Jánoshalma, en una carta a la Oficina de judíos húngaros en 1946:
  • Por desgracia, después de los acontecimientos de Miskolc y otros sucesos similares, es obvio que tanto el Partido Comunista como el Partido de los Minifundistas odian a los judíos por igual. El lema y los carteles de uno dice «Muerte a los comunistas y a los judíos», mientras que el lema y los carteles del otro dice «Muerte a los minifundistas y a los judíos». Los judíos son odiados en todas partes y todos los grupos políticos están dispuestos a aniquilarles a todos, ya sean culpables o inocentes... En mi opinión no hay más posibilidad que buscar la protección de las fuerzas de ocupación. Es necesario que busquemos su ayuda. Aquí la existencia es imposible para un judío. Por lo tanto tenemos que marcharnos. Tenemos que emigrar. Tenemos que solicitar a las autoridades militares soviéticas que nos permitan salir del país... y mientras se produce la emigración... el Ejército Rojo debería seguir ocupando el país para proporcionarnos protección.
En Polonia fue aun peor. Entre la rendición alemana y el verano de 1946 fueron asesinados al menos 500 judíos (algunos historiadores defienden que 1500). Muchas de las muertes fueron consecuencia de pogromos provocados -otra vez- por la calumnia del libelo de sangre. El pogromo más brutal fue el acontecido en Kielce el 4 de julio de 1946. Al menos 42 judíos fueron asesinados a golpes o fusilados y se hirió a 80. Otros 30 fueron asesinados en diversos ataques a los ferrocarriles locales. Los heridos ingresados en los hospitales fueron golpeados repetidamente. Un detalle estremecedor es que en este pogromo participaron hombres y mujeres, unidades de policía y soldados polacos.

Kielce supuso un punto de inflexión para los judíos en Polonia. A partir del verano de 1946 se produjo una emigración masiva hacia Alemania y el oeste, un desplazamiento que alcanzó la cifra de más de 35000 emigrados sólo en agosto. Se calcula que en los dos años posteriores al final de la guerra fueron unos 200.000 los judíos emigrados desde Polonia. Kielce también tuvo repercusión en Hungría, de la que 14000 judíos huyeron en los tres meses posteriores al pogromo. Hasta el año 1950 fueron cerca de 300000 los judíos que como consecuencia de las persecuciones huyeron hacia el oeste desde Polonia, Hungría, Rumanía y Checoslovaquia (estos últimos por ser considerados de etnia alemana y ser expulsados como todos los alemanes de tierras checas y eslovacas).

Y la historia continua tristemente con miles de casos individuales y colectivos.

Fuente: LOWE, Keith. Continente salvaje. Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2012.

Un saludo.
«El conocimiento es mejor que la ignorancia; la historia es mejor que el mito».
Ian Kershaw

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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por José Luis » Lun Jun 17, 2013 11:51 am

¡Hola a todos!

Algunos comentarios más sacados del libro citado de Ruth Gay.

Los gobiernos de la URSS y Polonia firmaron un acuerdo de repatriación (sin el conocimiento de los afectados) en Moscú el 16 de julio de 1945 para permitir el regreso de los reportados polacos a Polonia. Los primeros liberados fueron los soldados que habían servido en unidades polacas en el Ejército Rojo. Después, entre febrero y julio de 1946, le llegó el turno de poder retornar a la patria a la gran masa de polacos civiles deportados, de los cuales la mayoría eran judíos. A diferencia de los que habían sobrevivido a los campos, estos judíos habían sido exiliados a colonias soviéticas, circunstancia que los había salvado de morir en los campos nazis, y ahora regresaban a Polonia en grupos de familias. Durante el periodo de repatriación oficial entre febrero y julio de 1946, regresó a Polonia una primera oleada de unos 173.420 judíos. Durante la siguiente década continuaron llegando judíos (11.300 entre 1947 y 1949), de tal forma que en 1956 habían sido repatriados un total de unos 230.700 judíos.

¿Cómo los recibieron en Polonia? Muchos de los repatriados atestiguaron que fueron recibidos por sus vecinos con frases del siguiente tenor: ¿Todavía estas vivo?, o ¿Qué estás haciendo aquí? Como comentó mi amigo Eckart, tras esta bienvenida hostil se escondía el temor a que las antiguas propiedadas judías tuvieran que ser devueltas, ahora, a sus legítimos propietarios.

En Polonia resurgieron los viejos prejuicios antisemitas en la arena política, y muchos culparon a los judíos por la imposición del nuevo régimen comunista. El pogromo de Kielce, ya referido por Eckart, fue el momento crucial en la decisión de los judíos de abandonar Polonia camino del extinto estado alemán, ahora ocupado y dividido entre las fuerzas aliadas. Durante los tres años que siguieron a su liberación, unos 250.000 judíos europeos orientales, en su mayor parte polacos, permanecieron en Alemania a la espera de un incierto destino. Mientras esperaban en estos campos de refugiados o desplazados, los judíos formaron comunidades con sus propios gobiernos, sinagogas, periódicos, teatros, escuelas, talleres e instalaciones médicas. Organizaron conciertos e improvisaron cabarets con bandas de jazz americano. Entre las bandas estaba una de preguerra conocida como “The Jolly Boys” de Chaim Baigelman, que ahora, llamándose “The Happy Boys”, tocó no sólo en los campos de retornados judíos en Alemania, sino en toda Alemania y para el U. S. Army. Su historia es interesante, pero no tengo tiempo para contarla aquí. Baigelman y su banda emigraron a USA en 1949.

En la zona de ocupación americana de Alemania, en enero de 1946 el comité judío comenzó a publicar un periódico Yiddish llamado Undzer Weg, el primer periódico judío de posguerra en los campos. Al principio se publicó semanalmente; después dos veces por semana.

En otra ocasión, añadiré más comentarios sobre este interesante tema.

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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por José Luis » Mar Jun 18, 2013 6:24 am

¡Hola a todos!

En medio de esta triste situación en que se encontraban los judíos europeos que habían esquivado la muerte de manos de los nazis tras el final de la guerra, su esperanza de poder abandonar finalmente los campos de personas desplazadas en Alemania camino de algún país que les abriera sus puertas se vio zarandeada por la no poca insensibilidad de muchos dirigentes políticos. Gran Bretaña, como la autoridad gobernante de Palestina, estableció en 1945 una cuota que permitía la inmigración de 1.500 judíos al mes. Sin embargo, sabedora de los poderosos esfuerzos del movimiento sionista para llevar judíos a Palestina, estipuló también que las llegadas ilegales que fuesen interceptadas por los británicos serían deducidas del número de las cuotas. Los ilegales que fueron capturados por los británicos fueron internados en campos de detención, tanto en Palestina como en la isla de Chipre. Unos 51.500 judíos capturados de esta forma por las patrullas británicas fueron recluidos en Chipre, algunos hasta dos años hasta el establecimiento del Estado de Israel en 1948.

Estados Unidos presentó más obstáculos a la inmigración de judíos. Truman fue sensible a la trágica situación vivida por los judíos en Alemania, y en este sentido, y en primer lugar, envió a Alemania una comisión de investigación americana en junio de 1945, presidida por Earl G. Harrison. Cuando Truman urgió a los británicos para que aceptaran más judíos en Palestina, el primer ministro Attle respondió proponiento una comisión conjunta anglo-americana para investigar la situación en Alemania. Truman aceptó, pero cuando la comisión finalmente recomendó que se aceptaran inmediatamente en Palestina 100.000 judíos y que Estados Unidos abriese también sus puertas, ninguno de los dos gobiernos fue capaz de actuar en consecuencia. A los británicos les pareció una cifra excesiva, mientras que el congreso estadounidense no consideró el tema de las personas desplazadas como un problema americano. La única manera de que los judíos entrasen en USA era a través de una legislación especial, algo que tardó en conseguirse. La primera ley se aprobó en junio de 1948, pero sólo permitió la admisión de 100.000 personas desplazadas al año durante dos años. Sin embargo, los beneficiarios de dicha ley tenían que cumplir ciertas condiciones, como la de haber llegado a Alemania, Austria o Italia hasta el 22 de diciembre de 1945. Esto significaba que, por ejemplo, los 200.000 judíos polacos que fueron liberados de la URSS a partir de febrero de 1946 nunca serían candidatos para un visados americano. En cambio, los alemanes étnicos (Volksdeutsche) que fueron expulsados de la URSS después de la guerra recibieron una cuota de fecha límite de julio de 1948. Harrison, el presidente de la comisión que Truman envió a Alemania, respondió con gran indignación a esta cláusula, llamando a los Volksdeutsche “la infame quinta columna nazi. El carácter racista de la ley”, continuó, “hace que todos los americanos decentes bajen sus cabezas por vergüenza. [Que los Volksdeutsche] deban recibir privilegios especiales sobre las víctimas de la opresión nazi es una burla de la justicia americana. Por primera vez en la historia americana, se puede clasificar ahora a los inmigrantes no por nacionalidad, sino por la 'raza'”.

Una segunda ley más liberal se aprobó en junio de 1950, pero la anterior ya había conseguido su objetivo para desviar de los Estados Unidos a las personas desplazadas judías. Hacia 1952, Estados Unidos había admitido a 400.000 personas desplazadas, de las cuales sólo unas 80.000 eran judíos; el resto estaba compuesto en gran parte por bálticos, ucranianos y alemanes étnicos de Checoslovaquia, Rusia y otros países de la Europa Oriental.

Hasta otra.
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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por José Luis » Mié Jun 19, 2013 10:34 am

¡Hola a todos!

Un poco más de Gay.

Con el establecimiento del Estado de Israel en 1948 y el reconocimiento de Alemania Occidental por los aliados como un estado independiente en 1949, se agudizaron los debates sobre la situación legal de los judíos en Alemania. Los que estaban en la Alemania Occidental ya no vivían bajo la protección aliada, sino bajo el gobierno de la nueva República Federal Alemana, que comprendía los territorios ocupados por franceses, británicos y estadounidenses, exceptuando la ciudad de Berlín. La respuesta judía fue rápida y realista. En 1949 habían cerrado la mayor parte de los campos de personas desplazadas y salvo unos 20.000 el resto de judíos habían emigrado a Israel o Estados Unidos. Durante los cinco años siguientes al final de la guerra, los judíos del Oeste que estaban fuera de los campos de personas desplazadas habían restablecido las comunidades tradicionales y se habían integrado en la estructura de la vida alemana, con sus instituciones financiadas por el gobierno.

En 1949, los judíos alemanes convocaron una conferencia en Heidelberg para discutir si permanecían o se iban de Alemania. A la conferencia acudieron representantes de Alemania y del extranjero, con diferentes puntos de vista sobre el asunto, para discutir el futuro de la vida judía en Alemania. Entre los asistentes estaban el cónsul israelí Eliahu Livneh; el alto comisionado de la zona americana, John J. McCloy; el asesor militar del gobierno militar americano, Harry Greenstein; representantes de organizaciones americanas como el Comité de Distribución Conjunto Judío Americano, el Comité Judío Americano y el HIAS (Hebrew Immigrant Aid Society); obervadores del ORT (Vocational Training), el Congreso Judío Mundial y la Agencia Judía. Ante quienes defendían que los judíos debían abandonar Alemania se opuso con firmeza el periodista y sobreviviente de campos de concentración Eugen Kogon, entro otros. Kogon declaró que la comprensible posición que abogaba por la salida de los judíos de Alemania significaría el triunfo final de Hitler, que lo que Hitler siempre deseó se vería finalmente cumplido si se adoptaba esa posición. Prevaleció el argumento de Kogon.

En 1950 los judíos de Alemania establecieron su propia organización de representación, el Consejo Central de los Judíos en Alemania (Zentralrat der Juden in Deutschland), que incluyó no sólo las comunidades judías de Alemania Occidental, sino también las de la zona soviética y el Comité Central de los Judíos Liberados. Sus primeros oficiales fueron escogidos en enero de 1951, eligiendo como secretario general al abogado Hendrik van Dam. Su comité ejecutivo incluyó representantes de todas las zonas de Alemania: Norbert Wollheim para la británica, Philipp Auerbach para la americana, Julius Meyer para la soviética, y Leonhard Baer para la francesa. Para la representación de Berlín, el comité eligió a Heinz Galinski, el jefe de la Gemeinde (Comunidad Judía Oficial) de Berlín. Reconstruyeron la Oficina Central de Bienestar de preguerra, sinagogas y sus comunidades.

Sin embargo, no fueron bien vistos por otras organizaciones judías extranjeras, como la Agencia Judía que, con una posición sionista intransigente, criticó fuertemente a la comunidad judía recién formada en Alemania. Los judíos en Alemania sabían que eran considerados como parias por muchos judíos del mundo occidental que no visitarían Alemania ni comprarían productos alemanes. En tal sentido, en una entrevista de 1963, van Dam declaró: "At the beginning, a German Jew was under greater indictment by some than a German Nazi. People criticized him for his shortsightedness in being willing to live here at all”.

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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por IsabelRosa » Jue Sep 19, 2013 5:28 am

Estoy leyendo el libro de Lowe y me conseguiré el de Gay.
Una de las cosas más horrendas del final de la guerra y de la inmediata posguerra fueron las depuraciones étnicas, las inmigraciones forzadas y las persecusiones y masacres que se infligían mutuamente pueblos y minorías que no se habían llevado bien nunca (por ej. ucranianos y polacos en zonas fronterizas), pero que antes de la guerra habían logrado una cierta razonable convivencia.
La contienda hizo que saltaran todas las compuertas del odio.

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Re: Judios alemanes que lograron escapar: ¿pudieron volver?

Mensaje por Antonio Machado » Jue Sep 19, 2013 6:21 pm

Hola Isabel Rosa, estimada amiga:
IsabelRosa escribió: La contienda hizo que saltaran todas las compuertas del odio.
Es lo que significan las guerras: son la vía de escape de lo demoníaco que la humanidad lleva dentro de sí, tanto en lo individual como en lo colectivo.


Saludos cordiales desde Nueva York hasta la bella e inmensa Argentina,


Antonio Machado :sgm65:
Con el Holocausto Nazi en contra de la Raza Judía la inhumanidad sobrepasó a la humanidad.

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