La guerra Biológica en la Segunda Guerra Mundial

Otros ejércitos, operaciones, técnicas de combate

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La guerra Biológica en la Segunda Guerra Mundial

Mensajepor GoRSH » Sab Ago 18, 2007 3:11 pm

La Guerra Bacteriológica en la Segunda Guerra Mundial

Orígenes de la Guerra Bacteriológica

Antes de comenzar el post, vamos a definir arma biológica como "aquella arma o agente viral y/o toxina empleada sobre animal, persona o planta, cuyo daño depende de la multiplicidad de éstas en el huesped u objetivo"

Las armas biológicas han sido utilizadas desde tiempos muy remotos puesto que, aunque no se dispusiera del conocimiento científico que explicara profundamente su acción, se comprobaba por medio de la experiencia su potencial destructor.

Así, se utilizaron contra enemigos no sólo de manera directa sino también de manera indirecta (contra cultivos o animales, por ejemplo).
De este modo, nos podemos retrotraer al siglo VI antes de Cristo cuando losasirios envenenaban los pozos enemigos con comezuelo, un hongo que infecta cereales como el centeno por ejemplo.
En 1346 d.C durante el asedio de Caffa (Fedosia, Crimea), los tártaros sufrieronun brote de peste en sus campamentos. Ante tal coyuntura decidieron deshacerse delos cadáveres lanzándolos con catapultas dentro de la plaza sitiada para infectar alos resistentes genoveses y así conseguir la rendición.
En 1710, las tropas rusas usarían, supuestamente, la misma técnica. Es decir, con sus cadáveres infectados de peste tratarían de contagiar a las tropas suecas.
Entre 1754 y 1767, el ejército británico comandado por Sir Jefferey Amherst, en su lucha contra los indios norteamericanos leales a los franceses, repartió entre las tribus enemigas mantas de afectados de viruela que estaban siendo atendidos en Fort Pitt. La treta dio sus frutos pues los indios murieron en gran número mientras defendían Fort Carrillon ya que tenían una nula resistencia a este virus desconocido.
En 1797, Napoleón, en su campaña de Italia, parece que intentó contagiar de paludismo a los habitantes de Mantua24.
Entrando en el siglo XX, continuaremos con nuestra cronología de una manera más precisa analizando de manera comparada el fenómeno de las armas biológicas.


En la Primera Guerra Mundial, aunque los datos no están exhaustivamente contrastados, parece que espías alemanes usaron, entre 1916 y 1918, bacillus anthracis (que origina el carbunco) y coxiella burnetii (origina la fiebre Q) para infectar caballos, ganado y alimentos justo antes de ser mandados al frente. Pudieron ser enviados espías alemanes al menos a cinco países: Rumania, España, Noruega, Estados Unidos y Argentina, con cultivos microbianos causantes del carbunco y el muermo.

La Guerra Bacteriológica en la Segunda Guerra Mundial

Durante la ocupación de Manchuria por los japoneses entre 1931 y
1945, el teniente general Ishii Shiro, doctor en microbiología, vio la oportunidad de crear un grupo de investigación de armas biológicas en esa zona. Aunque obtuvo el permiso de Tokio en 1932 para desarrollar allí sus investigaciones con el nombre en clave “Unidad 731”, parece que, al menos explícitamente, no lo tuvo para la experimentación con humanos. Sin embargo, desde la base de Beiyinhe, decidió
experimentar con el carbunco, el muermo y la peste sobre activistas antijaponeses, delincuentes comunes e incluso inocentes detenidos en redadas policiales.


Mientras en Ping Fan y otros centros seguían llevándose a cabo los experimentos, se ampliaron los programas en lo que a la variedad de agentes biológicos utilizados se refiere. El número de víctimas es incalulable, pues no se hacían autopsias ni se escribían registros. Japón reconoció después de la guerra que entre 1941 y su final murieron alrededor de 3000 personas sólo en la
base de Ping Fan. En dicha localidad los efectos perduraron tras la guerra, no sólo en el inconsciente colectivo, sino también a través de epidemias de peste (1946,
1947 -30.000 muertos- y 1948), que se piensa están en relación con lo que allí sucedió.


Un último hecho destacable, ya que fue la primera vez que Japón atacó con armas biológicas a otro Estado, es el que ocurre en 1939 cuando, en un acto de sabotaje contra la Unión Soviética, infecta con bacterias tifoideas sus reservas de agua en la frontera con Mongolia (conocido como “Incidente Nomonhan”). Su segundo ataque sería en 1940 por medio de pulgas portadoras de la peste mezcladas con arroz y trigo diseminadas por territorio chino.

Gran Bretaña, Alemania, Canadá y Estados Unidos. A principios de los años cuarenta, a raíz de unos informes que alertaban al gobierno británico de que Alemania estaba desarrollando un programa de armas bacteriológicas, el coronel Sir Maurice Hankey, de la Comisión de Defensa Imperial, decidió impulsar un programa parecido. El programa alemán era en realidad prácticamente inexistente.
Los alemanes, al inspeccionar unos laboratorios en Le Bouchet (Francia),
descubrieron documentación sobre investigaciones acerca de las armas biológicas.

Entre ella, había informes sobre la posibilidad de utilizar escarabajos del Colorado (Leptinotarsa decemlineata), los cuales son devoradores de patata, contra cultivos enemigos. Los alemanes se alarmaron aún más cuando sus servicios de espionaje informaron de que tanto británicos como estadounidenses estaban experimentando con estos escarabajos, y decidieron, ellos también, experimentar con estos insectos.

Sigamos retrocediendo; al término de la Gran Guerra, soviéticos y franceses, alarmados ante los ataques con armas químicas que los alemanes habían empleado (batalla de Ypres) y temiendo que continuaran sus programas, decidieron crear sus propios programas de armas químicas y biológicas, los cuales ya estarían en marcha a mediados de los años veinte.

Como vemos, la falta de exactitud de los informes de los servicios de inteligencia no es sólo un problema de nuestros días. Pero no todo fueron errores, los canadienses comenzaron a desarrollar su programa de armas biológicas y químicas
desde finales de los años treinta, impulsado por Sir Frederick Banting, con fines no sólo defensivos sino también ofensivos (cultivo de bacterias a gran escala, por ejemplo). Mientras tanto desde 1942 el programa británico se dedicó a fabricar tortas de pienso para el ganado rellenas de esporas de carbunco en su base de
Porton Down, con el fin de dañar las regiones ganaderas alemanas y ahogar así, económicamente, al Tercer Reich; finalmente nunca llegaron a utilizarse. Lo que sí hizo el gobierno británico fue experimentos de campo en la isla de Gruinard dejándola tan contaminada que se declaró inhabitable hasta 1990. Curiosamente, fue a partir de 1943 cuando

Alemania empezó investigaciones más agresivas con
armas biológicas. Existen indicios de que fue un acto de sabotaje alemán el envenenamiento con aguas residuales, en 1945, de un depósito en Bohemia.

Los estadounidenses habían mantenido contactos con los canadienses desde 1940 y estaban colaborando en diferentes proyectos y compartiendo los resultados que los británicos obtuvieron de Gruinard. Tras un acuerdo con el Reino Unido,
Estados Unidos se encargaría de producir bombas de carbunco y Canadá de probarlas. Además Estados Unidos montó su propio programa de armas biológicas en Fort Detrick (Frederick, Maryland) desde abril de 1943. Su programa fue el de mayor envergadura, empleando a casi cuatro mil personas, civiles y militares.

Además tenía instalaciones en Granite Peak (Utah) y la fábrica de Vigo de Terre Haute (Indiana)

Algunas fotos de Ishii y su familia, la famosa Unidad 731, y una autopsia realizada a un sujeto víctima de carbunco.

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Agradecimientos por la información al Instituto de Estudios Europeos, en concreto al artículo publicado por Ignacio Ibañez Ferrándiz "Bioterrorismo, la amenaza latente", del cual se ha extraido la información relativa a la Segunda Guerra Mundial.

Saludos cordiales,
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Mensajepor GoRSH » Lun Ago 20, 2007 3:15 pm

La Unidad 731

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¡Buenas! Indagando por la red en la búsqueda de artículos interesantes sobre el tema, he encontrado uno en el que se describe la historia de la famosa Unidad 731 japonesa, quizás la más activa en lo que a guerra biológica se refiere en todo el período de la Segunda Guerra Mundial. Aquí os dejo el artículo:


"Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1918 los médicos del ejército japonés comenzaron a estudiar los productos químicos y biológicos usados durante los combates en Europa. El Comandante Terunobu Hasebe fue asignado para controlar los resultados obtenidos por un equipo de 40 científicos dirigidos por el doctor Ito. Pronto las observaciones del grupo de expertos demostraron que se trataban de armas capaces de producir devastaciones masivas en los ejércitos enemigos, pero para el orgulloso ejército japonés aquello resultó demasiado deshonorable. Sin embargo, esta actitud cambiaría tras el viaje de un, entonces, desconocido médico a occidente, Ishii Shiro.

Breve biografía de Ishii Shiro

Ishii Shiro se graduó en la Universidad de Kyoto en 1920, e inmediatamente entró en el ejército. En 1924, volvió a la Universidad de Kyoto para cursar estudios especializados, casándose con la hija de Torasaburo Akira, presidente por aquel entonces de la universidad, doctorándose en 1927. Un año después fue enviado a Europa con el cargo de agregado militar, viajando durante dos años en diversas ocasiones a América, familiarizándose con las investigaciones biológicas de los países Occidentales. A su regreso a Japón se consagró a promover, investigación y fabricar armas biológicas. Su teoría se basaba en que la guerra moderna sólo podría ser ganada con el uso de la ciencia y su capacidad para producir armas de destrucción masiva.

Un hecho fortuito ayudó a implantar las teorías de Ishii. Tras su regreso de Europa, un tipo de meningitis hizo erupción en Shikoku. Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó a parar la expansión de la enfermedad. Su capacidad como bacteriólogo comenzó a ser famosa, sobre todo en el ejército, donde presentó la epidemia como una muestra del resultado que podían dar sus armas científicas.

Armamento biológico, desarrollo.

Las armas biológicas industriales resultaban ideales para su país cuyos recursos naturales eran muy pobres. En plena carrera armamentística, poco importó su falta de moralidad, Ishii encontró partidarios poderosos de sus ideas en el ejército: el Coronel Tetsuzan Nagata, jefe de asuntos militares; el Coronel Yoriniichi Suzuki, jefe de lST, la sección táctica del Estado Mayor del Ejército Imperial; el Coronel Ryuiji Kajitsuka jefe de buró médico del ejército; y el Coronel Chikahiko Koizumi, cirujano jefe del Ejército. El apoyo definitivo vino de la mano del Ministro del Ejército Sadao Araki líder de la facción fundamentalista del ejército "proceder imperial".

El 18 de septiembre de 1931, Japón ocupó el todo del nordeste de China. Ishii y su unidad para investigación bacteriológica se estableció al norte de Manchuria, en donde el ejército de Kuantung podía mantener un suministro ilimitado de prisioneros chinos para realizar toda clase de experimentos humanos.

Al final de agosto, 1932, Ishii llevó un grupo de 10 científicos de la Universidad Médica del Ejército hacer una gira de Manchuria y regresó con la decisión para asentar definitivamente su centro de investigaciones en un lugar cerca del rió Peiyin a 20 kilómetros sur de Harbin. El centro se inauguró a finales de 1932 bajo el nombre de Unidad de Kamo o Unidad de Togo. Ishii fue promovido a coronel y recibió un presupuesto de 200.000 yens.


En 1936 se establecieron definitivamente dos unidades por orden de Emperador Hirohito: una era la unidad de Ishii bajo el nombre de "Prevención Epidémica y Sección de purificación de Agua del Ejército de Kuantung" (el nombre no se cambió a Unidad 731 hasta las 1941), que fue trasladada a una nueva base en Pingfan a 20 kilómetros al sudoeste de Harbin. La segunda fue la Unidad de Yujiro Wakamatsu (después cambió a Unidad 100) estableciéndose en Mengchiatun, cerca de Changchun, con el nombre de “Sección de Prevención de la Enfermedad Veterinaria del Ejército de Kuantung”. En junio de 1938, la Unidad 731 tuvo lista su base de Pingfang que ocupaba un área de 32 kilómetros cuadrados ocupada por 3.000 personas entre científicos y técnicos.


La Unidad 731 en la Segunda Guerra Mundial

En la campaña del 13 de agosto de 1937, y ante la atenta mirada de las armadas occidentales, el ejército japonés usó gas venenoso contra las tropas chinas. Antes de entrar en guerra contra los aliados Japón usó por lo menos en cinco ocasiones productos de guerra bacteriológica en China, intentando producir epidemias y plagas: el 4 de octubre de 1940 un avión japonés dejó caer bacterias en Chuhsien, provincia de Chechiang, causando la muerte de 21 personas; el 29 del mismo mes otro avión japonés lanzó bacterias sobre Ningpo, igualmente en Chechiang, matando a 99 personas; el 28 de noviembre del mismo año, los aliados se enteraron de que aviones japoneses habían dejado caer gérmenes en Chinhua pero no produjeron víctimas; en enero 1941 Japón extendió gérmenes en Suiyuan y Shansi causando erupciones epidémicas de cierta consideración.

Estados Unidos, ante estos resultados no tomó el programa biológico japonés en serio, posiblemente porque Japón estaba muy lejos y no podría lanzar un ataque masivo contra el continente americano. Los informes de la época, sorpresivamente, también afirman que los militares estadounidenses creían que los japoneses serían incapaces de desarrollar sofisticadas armas biológicas sin la ayuda de “hombres blancos”. En agosto 1942, el periódico médico Rocky Mountain publicó un largo artículo con el título "Pruebas de guerra de gérmenes japonesas contra chinos” asombrando a los desprevenidos americanos.

Entre el gran número de prisioneros japoneses capturados en el Pacífico Sur se habían localizados a médicos especializados en la guerra de destrucción masiva. Se averiguó que Japón sólo les había dejado saber lo que les convenía antes de entrar en guerra. Su programa se encontraba mucho más avanzado de lo que jamás habían sospechado. Los americanos se enteraron entonces que Tokio era el centro para la experimentación biológica y por primera vez surgió el nombre de Ishii Shiro como precursor de la guerra biológica japonesa con su unidad camuflada como especialistas en prevención epidémica tras la oficina principal de purificación de agua a Harbin. De pronto, el tamaño de Unidad 731 y sus bombas de gérmenes y virus resultaron un peligro real.

La enorme distancia que separaba a Japón de Estados Unidos parecía su protección más segura, pero los japoneses habían ideado un sistema increíblemente sencillo y barato de alcanzar el continente enemigo. Varios sumergibles nipones ya habían lanzado globos con cargas incendiarias sobre las costas de Estados Unidos y Canadá. Los aliados los consideraban como un arma ridícula que no obtenía ningún resultado, sólo producía pequeños incendios. Aquellos incendios eran observados desde los sumergibles anotándose el éxito o el fracaso de alcanzar la costa, de tal modo que Ishii y sus hombres pudieran calcular la cantidad de globos que se debían lanzar con armas biológicas para que pese a los fallos su resultado fuera letal. Los globos “Fugo” resultaron un peligro inesperado.


Final de la guerra. Consecuencias. Experimentos de la Unidad 731

Sólo una semana después de Japón se rindió, el coronel Sanders se encontraba entre el primer grupo de americanos que aterrizó en Japón. Su misión era localizar la máquina de guerra biológica japonesa y al propio Ishii lo más pronto posible. En los siguientes tres meses, Sanders interrogó a muchos miembros militares y científicos de Unidad 731, entre ellos a Yoshijiro Umezu, Jefe del Personal del Ejército de Kuantung, al Comandante en Jefe del Ejército, el diputado coronel Tomosa Masuda, al especialista Jun'ichi Kaneko, pero no el propio Ishii que siempre se le escapaba de las manos.


En septiembre de 1945, Sanders descubrió que la Unidad 731 estaba envuelta en horrorosos experimentos con humanos. Informado el general MacArthur de las increíbles torturas y suplicios por los que habían pasado, no sólo los presos chinos, sino los propios americanos contestó: "Necesitamos más evidencias. Simplemente no podemos actuar sin más. Siga yendo. Haga más preguntas. Y quédese callado sobre todo esto".

Sanders estuvo sólo diez semanas en Japón pues comenzó a sentirse enfermo. Se trataba de una tuberculosis que tardó en curar dos años. La segunda fase de investigación fue realizada por el teniente coronel Arvo T. Thompson, un veterinario.

Cuando Coronel Thompson llegó a Japón, el Tribunal Militar Internacional para el Este Lejano apenas había comenzado sus juicios sobre los criminales de guerra japoneses. Por fin fue localizado Ishii Shiro. Intentando ocultarlo a los soviéticos se le declaró muerto, se publicó la noticia en los periódicos y se simuló un entierro en su pueblo natal. El interrogatorio de Ishii duró desde 17 de enero al 25 de febrero de 1946.

Ishii cambió sus conocimientos no sólo por su indulto y el de sus hombres; también por que fuera borrado por completo su historial y pudiera llevar una vida normal. Shiro Ishii tras su estancia en Estados Unidos volvió al Japón recibiendo los máximos honores. Murió en 1959 de un cáncer en la garganta tras haber sido gobernador de Tokio, presidente de la Asociación Médica y del Comité Olímpico del Japón en la posguerra.

Aquella protección a unos científicos que causaron el sufrimiento y el dolor sin el menor remordimiento repelió a muchos de los americanos que intervinieron en su protección y ocultamiento. El coronel Thompson terminó suicidándose y el general MacArthur se manifestó en contra de aquella actuación de su gobierno y fue retirado de la misión por petición propia.

Experimentos con seres humanos similares a los realizados por el grupo de Ishii, se habían condenado como crímenes de guerra por el Tribunal Militar Internacional en el juicio contra los criminales de guerra nazis, comenzado en Nüremberg el 30 de septiembre de 1946. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos perdonó a los científicos japoneses a cambio de sus secretos en la guerra bacteriológica amparándose en la excusa de que se aproximaba un posible enfrentamiento con la Unión Soviética.


Experimentos realizados por la unidad 731.

·Disección de personas vivas para experimentos de laboratorio y en ocasiones asesinados simplemente para documentar la muerte. El número de personas utilizado para este fin iba de las 400 a las 600 cada año.


·A partir de la segunda mitad de 1940, las tropas agresoras japonesas empezaron el uso a gran escala de armas bacteriológicas, y desencadenaron todo tipo de enfermedades infecciosas como el cólera, el tifus, la pestilencia, ántrax, difteria y bacteria de la disentería.


·Congelaban a los prisioneros y los sometían a técnicas de deshidratación severas y documentaban la agonía.

·Los exponían a bombas para aprender a curar a los heridos japoneses. Bombardearon poblados y ciudades chinas con pulgas infectadas y dieron a los niños golosinas con ántrax. Después entraban para comprobar los daños a la población y se llevaban enfermos todavía vivos para abrirlos y perfeccionar el arma.

·Contaminaron las fuentes de agua.

·Algunos de los experimentos llevados a cabo allí incluían inyectar a los sujetos con bacteria causantes de la peste bubónica producidas en moscas infectadas, para luego registrar la evolución de la enfermedad e incluso disecarlos en estado consciente.

·Los japoneses no dejaron nada sin probar: hongos, fiebre amarilla, tularemia, hepatitis, gangrena gaseosa, tétano, cólera, disentería, fiebre escarlata, ántrax, muermo, encefalitis de las garrapatas, fiebre hemorrágica, difteria, neumonía, meningitis cerebroespinal, enfermedades venéreas, peste bubónica, tifus, tuberculosis y otras endémicas de China y Manchuria. Realizaron pruebas con cianuro, arsénico, heroína, con veneno de serpientes y de pez erizo. En este programa murieron más de 10.000 personas.

·Algunos murieron como consecuencia de las investigaciones. Otros fueron ejecutados cuando quedaron tan débiles que no podían continuar en la Unidad 731 y en otros tantos puntos se hicieron tests con insectos, y todo tipo de gérmenes. Se probaba la resistencia humana al botulismo, ántrax, brucelosis, cólera, disentería, fiebre hemorrágica, sífilis y también la resistencia a los rayos X."


Bueno eso es todo, he dividido a mi conveniencia en apartados el artículo para hacer más fácil su lectura, ya sabeis, si teneis alguna duda o quereis contrastar opiniones, no dudes en postear.

Saludos cordiales,

GoRSH
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Mensajepor GoRSH » Sab Ago 25, 2007 7:42 pm

Programa de Armas Biológicas Estadounidense

El Programa Biológico Estadounidense se debió en su mayoría a las investigaciones llevadas a cabo en el centro de investigación de armas biológicas Fort Detrick, cuyas actividades como tal comenzaron en abril de 1943.

En los años anteriores, Fort Detrick había servido como pista de aterrizaje para las aeronaves norte-americanas, denominándose así Detrick Field (1931). Más tarde, en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, sirvió como base aérea tanto para británicos como estadounidenses, además de utilizarse como campo de instrucción de futuros pilotos de combate.

En 1943 se instalaron los edificios correspondientes a las investigaciones biológicas. Se construyó así el edificio denominado como 470, dedicado al estudio del Ántrax, además del virus Clostridium Botulinum, cuyas instalaciones interiores en un principio constaron de laboratorios, plantas purificadoras, y tecnología microbiológica suficiente para desarrollar este virus y crear bombas con éste. Se aprovecharon los avances en el virus del carbunco para fabricar antídotos y drogas de otros tipos.


Posteo link de gran interés, en el que se detalla información del programa de armas biológicas durante la SGM, con el mapa de Estados Unidos y unas "chinchetas" que hacen de hipervínculos. Basta con cliquear y nos lleva a la información sobre el punto de interés.

http://www.pbs.org/wgbh/amex/weapon/map/map_01.html

·Producción de agenes biológicos:

-Camp Detrick
Frederick, Maryland
1943-1945
Biological Agent: Clostridium botulinum

-Special Projects Division Production Facility
Vigo, Indiana
1944-1946
Biological Agent: Bacillus anthracis, Bacillus globigii

-Horn Island Chemical Warfare Service Quarantine Center
Pascagoula, Mississippi
1943-1945
Biological Agent: Clostridium botulinum

·Campos de pruebas. Test biológicos.

-Suffield Experimental Station, Area E
Alberta, Canada
1944
Biological Agent: Brucella suis

-Granite Peak Installation
Dugway Proving Ground, Utah
1945
Biological Agent: VKA (vegetable killer acid)


El resto es información relativa al comienzo de la Guerra Fría, también de gran interés.


Un cordial saludo.
GoRSH.
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Mensajepor Vlasov » Vie Feb 15, 2008 3:27 pm

Sobre Ishii Shiro y los experimentos de la Unidad 731 se realizó una película que recomiendo ver a los interesados en el tema, se trata de:

Men behind the Sun (Los hombres detrás del sol), de T.S .Mouss (1988).

Trata sobre un grupo de jóvenes reclutas japoneses que son adiestrados en esta terrible unidad del ejército japonés en Manchuria. Son casi niños a los que se enseña a odiar a los marutas (presos chinos) hasta que participan en esos crueles experimentos. Aparece Ishii Shiro como un militar frío e impasible que confía en los resultados de los experimentos para conseguir la victoria japonesa en la guerra. Presos helados a los que se rompen los brazos como si fueran témpanos, experimentos en los que se sueltan bombas bacteriológicas a unos presos atados a postes...son algunas de las escenas que podemos ver.
Cabe decir que esta película a veces, aparece catalogada como Gore, pero no era esta la intención del director. Las escenas ciertamente son fuertes, y más sabiendo que todo era real.

Algunas imágenes (no las más crueles, por supuesto):

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http://www.dvdmaniacs.net/Reviews/M-P/m ... e_sun.html

Ficha en http://www.imdb.com/title/tt0093170/

Está doblada al español y se consigue fácilmente (emule, DVD...)

Pido excusas por no poner el post en la sección Videoteca, pero por el tema tratado, me ha parecido correcto ponerlo aquí.

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La guerra Biológica en la Segunda Guerra Mundial

Mensajepor Hundi » Vie Dic 18, 2009 2:17 am

buen post Gorsh, todo de manera sencilla, aunque tambien un poco de flojera leer jejeje, te delicito.
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Hago de mi futuro una utopía, pues pretendo comprender, esta voluble vida...
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Mensajepor Brotundwasser » Vie May 14, 2010 4:44 pm

GoRSH escribió:La Unidad 731

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¡Buenas! Indagando por la red en la búsqueda de artículos interesantes sobre el tema, he encontrado uno en el que se describe la historia de la famosa Unidad 731 japonesa, quizás la más activa en lo que a guerra biológica se refiere en todo el período de la Segunda Guerra Mundial. Aquí os dejo el artículo:


"Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1918 los médicos del ejército japonés comenzaron a estudiar los productos químicos y biológicos usados durante los combates en Europa. El Comandante Terunobu Hasebe fue asignado para controlar los resultados obtenidos por un equipo de 40 científicos dirigidos por el doctor Ito. Pronto las observaciones del grupo de expertos demostraron que se trataban de armas capaces de producir devastaciones masivas en los ejércitos enemigos, pero para el orgulloso ejército japonés aquello resultó demasiado deshonorable. Sin embargo, esta actitud cambiaría tras el viaje de un, entonces, desconocido médico a occidente, Ishii Shiro.

Breve biografía de Ishii Shiro

Ishii Shiro se graduó en la Universidad de Kyoto en 1920, e inmediatamente entró en el ejército. En 1924, volvió a la Universidad de Kyoto para cursar estudios especializados, casándose con la hija de Torasaburo Akira, presidente por aquel entonces de la universidad, doctorándose en 1927. Un año después fue enviado a Europa con el cargo de agregado militar, viajando durante dos años en diversas ocasiones a América, familiarizándose con las investigaciones biológicas de los países Occidentales. A su regreso a Japón se consagró a promover, investigación y fabricar armas biológicas. Su teoría se basaba en que la guerra moderna sólo podría ser ganada con el uso de la ciencia y su capacidad para producir armas de destrucción masiva.

Un hecho fortuito ayudó a implantar las teorías de Ishii. Tras su regreso de Europa, un tipo de meningitis hizo erupción en Shikoku. Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó a parar la expansión de la enfermedad. Su capacidad como bacteriólogo comenzó a ser famosa, sobre todo en el ejército, donde presentó la epidemia como una muestra del resultado que podían dar sus armas científicas.

Armamento biológico, desarrollo.

Las armas biológicas industriales resultaban ideales para su país cuyos recursos naturales eran muy pobres. En plena carrera armamentística, poco importó su falta de moralidad, Ishii encontró partidarios poderosos de sus ideas en el ejército: el Coronel Tetsuzan Nagata, jefe de asuntos militares; el Coronel Yoriniichi Suzuki, jefe de lST, la sección táctica del Estado Mayor del Ejército Imperial; el Coronel Ryuiji Kajitsuka jefe de buró médico del ejército; y el Coronel Chikahiko Koizumi, cirujano jefe del Ejército. El apoyo definitivo vino de la mano del Ministro del Ejército Sadao Araki líder de la facción fundamentalista del ejército "proceder imperial".

El 18 de septiembre de 1931, Japón ocupó el todo del nordeste de China. Ishii y su unidad para investigación bacteriológica se estableció al norte de Manchuria, en donde el ejército de Kuantung podía mantener un suministro ilimitado de prisioneros chinos para realizar toda clase de experimentos humanos.

Al final de agosto, 1932, Ishii llevó un grupo de 10 científicos de la Universidad Médica del Ejército hacer una gira de Manchuria y regresó con la decisión para asentar definitivamente su centro de investigaciones en un lugar cerca del rió Peiyin a 20 kilómetros sur de Harbin. El centro se inauguró a finales de 1932 bajo el nombre de Unidad de Kamo o Unidad de Togo. Ishii fue promovido a coronel y recibió un presupuesto de 200.000 yens.


En 1936 se establecieron definitivamente dos unidades por orden de Emperador Hirohito: una era la unidad de Ishii bajo el nombre de "Prevención Epidémica y Sección de purificación de Agua del Ejército de Kuantung" (el nombre no se cambió a Unidad 731 hasta las 1941), que fue trasladada a una nueva base en Pingfan a 20 kilómetros al sudoeste de Harbin. La segunda fue la Unidad de Yujiro Wakamatsu (después cambió a Unidad 100) estableciéndose en Mengchiatun, cerca de Changchun, con el nombre de “Sección de Prevención de la Enfermedad Veterinaria del Ejército de Kuantung”. En junio de 1938, la Unidad 731 tuvo lista su base de Pingfang que ocupaba un área de 32 kilómetros cuadrados ocupada por 3.000 personas entre científicos y técnicos.


La Unidad 731 en la Segunda Guerra Mundial

En la campaña del 13 de agosto de 1937, y ante la atenta mirada de las armadas occidentales, el ejército japonés usó gas venenoso contra las tropas chinas. Antes de entrar en guerra contra los aliados Japón usó por lo menos en cinco ocasiones productos de guerra bacteriológica en China, intentando producir epidemias y plagas: el 4 de octubre de 1940 un avión japonés dejó caer bacterias en Chuhsien, provincia de Chechiang, causando la muerte de 21 personas; el 29 del mismo mes otro avión japonés lanzó bacterias sobre Ningpo, igualmente en Chechiang, matando a 99 personas; el 28 de noviembre del mismo año, los aliados se enteraron de que aviones japoneses habían dejado caer gérmenes en Chinhua pero no produjeron víctimas; en enero 1941 Japón extendió gérmenes en Suiyuan y Shansi causando erupciones epidémicas de cierta consideración.

Estados Unidos, ante estos resultados no tomó el programa biológico japonés en serio, posiblemente porque Japón estaba muy lejos y no podría lanzar un ataque masivo contra el continente americano. Los informes de la época, sorpresivamente, también afirman que los militares estadounidenses creían que los japoneses serían incapaces de desarrollar sofisticadas armas biológicas sin la ayuda de “hombres blancos”. En agosto 1942, el periódico médico Rocky Mountain publicó un largo artículo con el título "Pruebas de guerra de gérmenes japonesas contra chinos” asombrando a los desprevenidos americanos.

Entre el gran número de prisioneros japoneses capturados en el Pacífico Sur se habían localizados a médicos especializados en la guerra de destrucción masiva. Se averiguó que Japón sólo les había dejado saber lo que les convenía antes de entrar en guerra. Su programa se encontraba mucho más avanzado de lo que jamás habían sospechado. Los americanos se enteraron entonces que Tokio era el centro para la experimentación biológica y por primera vez surgió el nombre de Ishii Shiro como precursor de la guerra biológica japonesa con su unidad camuflada como especialistas en prevención epidémica tras la oficina principal de purificación de agua a Harbin. De pronto, el tamaño de Unidad 731 y sus bombas de gérmenes y virus resultaron un peligro real.

La enorme distancia que separaba a Japón de Estados Unidos parecía su protección más segura, pero los japoneses habían ideado un sistema increíblemente sencillo y barato de alcanzar el continente enemigo. Varios sumergibles nipones ya habían lanzado globos con cargas incendiarias sobre las costas de Estados Unidos y Canadá. Los aliados los consideraban como un arma ridícula que no obtenía ningún resultado, sólo producía pequeños incendios. Aquellos incendios eran observados desde los sumergibles anotándose el éxito o el fracaso de alcanzar la costa, de tal modo que Ishii y sus hombres pudieran calcular la cantidad de globos que se debían lanzar con armas biológicas para que pese a los fallos su resultado fuera letal. Los globos “Fugo” resultaron un peligro inesperado.


Final de la guerra. Consecuencias. Experimentos de la Unidad 731

Sólo una semana después de Japón se rindió, el coronel Sanders se encontraba entre el primer grupo de americanos que aterrizó en Japón. Su misión era localizar la máquina de guerra biológica japonesa y al propio Ishii lo más pronto posible. En los siguientes tres meses, Sanders interrogó a muchos miembros militares y científicos de Unidad 731, entre ellos a Yoshijiro Umezu, Jefe del Personal del Ejército de Kuantung, al Comandante en Jefe del Ejército, el diputado coronel Tomosa Masuda, al especialista Jun'ichi Kaneko, pero no el propio Ishii que siempre se le escapaba de las manos.


En septiembre de 1945, Sanders descubrió que la Unidad 731 estaba envuelta en horrorosos experimentos con humanos. Informado el general MacArthur de las increíbles torturas y suplicios por los que habían pasado, no sólo los presos chinos, sino los propios americanos contestó: "Necesitamos más evidencias. Simplemente no podemos actuar sin más. Siga yendo. Haga más preguntas. Y quédese callado sobre todo esto".

Sanders estuvo sólo diez semanas en Japón pues comenzó a sentirse enfermo. Se trataba de una tuberculosis que tardó en curar dos años. La segunda fase de investigación fue realizada por el teniente coronel Arvo T. Thompson, un veterinario.

Cuando Coronel Thompson llegó a Japón, el Tribunal Militar Internacional para el Este Lejano apenas había comenzado sus juicios sobre los criminales de guerra japoneses. Por fin fue localizado Ishii Shiro. Intentando ocultarlo a los soviéticos se le declaró muerto, se publicó la noticia en los periódicos y se simuló un entierro en su pueblo natal. El interrogatorio de Ishii duró desde 17 de enero al 25 de febrero de 1946.

Ishii cambió sus conocimientos no sólo por su indulto y el de sus hombres; también por que fuera borrado por completo su historial y pudiera llevar una vida normal. Shiro Ishii tras su estancia en Estados Unidos volvió al Japón recibiendo los máximos honores. Murió en 1959 de un cáncer en la garganta tras haber sido gobernador de Tokio, presidente de la Asociación Médica y del Comité Olímpico del Japón en la posguerra.

Aquella protección a unos científicos que causaron el sufrimiento y el dolor sin el menor remordimiento repelió a muchos de los americanos que intervinieron en su protección y ocultamiento. El coronel Thompson terminó suicidándose y el general MacArthur se manifestó en contra de aquella actuación de su gobierno y fue retirado de la misión por petición propia.

Experimentos con seres humanos similares a los realizados por el grupo de Ishii, se habían condenado como crímenes de guerra por el Tribunal Militar Internacional en el juicio contra los criminales de guerra nazis, comenzado en Nüremberg el 30 de septiembre de 1946. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos perdonó a los científicos japoneses a cambio de sus secretos en la guerra bacteriológica amparándose en la excusa de que se aproximaba un posible enfrentamiento con la Unión Soviética.


Experimentos realizados por la unidad 731.

·Disección de personas vivas para experimentos de laboratorio y en ocasiones asesinados simplemente para documentar la muerte. El número de personas utilizado para este fin iba de las 400 a las 600 cada año.


·A partir de la segunda mitad de 1940, las tropas agresoras japonesas empezaron el uso a gran escala de armas bacteriológicas, y desencadenaron todo tipo de enfermedades infecciosas como el cólera, el tifus, la pestilencia, ántrax, difteria y bacteria de la disentería.


·Congelaban a los prisioneros y los sometían a técnicas de deshidratación severas y documentaban la agonía.

·Los exponían a bombas para aprender a curar a los heridos japoneses. Bombardearon poblados y ciudades chinas con pulgas infectadas y dieron a los niños golosinas con ántrax. Después entraban para comprobar los daños a la población y se llevaban enfermos todavía vivos para abrirlos y perfeccionar el arma.

·Contaminaron las fuentes de agua.

·Algunos de los experimentos llevados a cabo allí incluían inyectar a los sujetos con bacteria causantes de la peste bubónica producidas en moscas infectadas, para luego registrar la evolución de la enfermedad e incluso disecarlos en estado consciente.

·Los japoneses no dejaron nada sin probar: hongos, fiebre amarilla, tularemia, hepatitis, gangrena gaseosa, tétano, cólera, disentería, fiebre escarlata, ántrax, muermo, encefalitis de las garrapatas, fiebre hemorrágica, difteria, neumonía, meningitis cerebroespinal, enfermedades venéreas, peste bubónica, tifus, tuberculosis y otras endémicas de China y Manchuria. Realizaron pruebas con cianuro, arsénico, heroína, con veneno de serpientes y de pez erizo. En este programa murieron más de 10.000 personas.

·Algunos murieron como consecuencia de las investigaciones. Otros fueron ejecutados cuando quedaron tan débiles que no podían continuar en la Unidad 731 y en otros tantos puntos se hicieron tests con insectos, y todo tipo de gérmenes. Se probaba la resistencia humana al botulismo, ántrax, brucelosis, cólera, disentería, fiebre hemorrágica, sífilis y también la resistencia a los rayos X."


Bueno eso es todo, he dividido a mi conveniencia en apartados el artículo para hacer más fácil su lectura, ya sabeis, si teneis alguna duda o quereis contrastar opiniones, no dudes en postear.

Saludos cordiales,

GoRSH


Acabo de leerlo, al respecto:

El Ejército Imperial japonés realizó experimentos biológicos con al menos 3.000 ciudadanos chinos durante la ocupación nipona de este país en la Segunda Guerra Mundial, según una investigación de un experto chino, que asegura que el fin último de estos experimentos era desarrollar armas de destrucción masiva.

A pesar de que la existencia de este siniestro -y poco conocido- episodio de la Segunda Guerra Mundial ya era conocida, nunca hasta ahora se había ofrecido semejante precisión acerca del número, identidad y características de las víctimas de estos experimentos.

El profesor Jin Chengmin, de la Academia de Ciencias Sociales Harbin del Noreste de China, dio a conocer los resultados de una investigación en la que ha reunido información acerca de 3.000 víctimas de la Unidad 731, que era la encargada de llevar a cabo estas actividades

Jin ha reunido los nombres, edades, fechas y lugares de nacimiento, ocupaciones y nivel educativo de las 3.000 víctimas de las fuerzas japonesas, e incluso algunas fotografías, informa el periódico oficial 'China Daily'.

El investigador ha anunciado que la lista con los nombres de las víctimas de estos experimentos será expuesta en un museo, donde además habrá otras evidencias de las atrocidades cometidas por la Unidad 731.


Fuente: http://www.larazon.es/
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Mensajepor Hundi » Vie Oct 29, 2010 2:54 am

Vlasov escribió:Sobre Ishii Shiro y los experimentos de la Unidad 731 se realizó una película que recomiendo ver a los interesados en el tema, se trata de:

Men behind the Sun (Los hombres detrás del sol), de T.S .Mouss (1988).


Como bien dijo el camarada Vlasov existe dicha pelicula, la cual les muestro en el siguiente link

http://forosegundaguerra.com/viewtopic. ... 99#p187999
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Re: La guerra Biológica en la Segunda Guerra Mundial

Mensajepor Audie Murphy » Dom Sep 13, 2015 12:01 pm

Los canadienses produjeron en la pequeña isla de Grosse-lle, una cantidad de ántrax suficiente para acabar 30 veces el número de habitantes humanos. Los estadounidenses financiaron el 75% de los gastos y enviaron a sus mejores investigadores
http://www.lasegundaguerra.com/viewtopi ... 49&t=13086

Se trató del "Proyecto N" que se relata en el siguiente documental emitido en La Noche Temática de la 2
http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-n ... o/3271338/

versión en francés



Los ingleses idearon por su parte la "Operación Vegetariana", para infectar el ganado bovino alemán. Produjeron 5 millones de pienso compuesto con aceite de linaza con un agujero en ellos para la adición de esporas de ántrax entre 1942 y mediados de 1943. Los experimentos realizados sobre ovejas en la pequeña isla escocesa de Gruinard fueron bastante exitosos, de modo que la isla estuvo en cuarentena hasta ser completamente descontaminada en 1990
https://aquellasarmasdeguerra.wordpress ... iologicas/
http://forum.axishistory.com/viewtopic. ... +n+anthrax

"El mal existe cuando las personas buenas no hacen lo que es correcto"


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