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Los primeros campos y su evolución

Los Campos de la Muerte del Tercer Reich

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Los primeros campos y su evolución

Mensaje por TMV » Lun Abr 30, 2007 8:17 am

LOS PRIMEROS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN Y SU EVOLUCIÓN

El término "campo de concentración" se refiere a un campo en el cual se detenga o se confinen a la gente, generalmente bajo condiciones ásperas y sin consideración alguna hacia las normas legales de la detención y encarcelamiento.

Los campos de concentración (Konzentrationslager; KZ) fueron una característica integral del régimen nazi entre 1933 y 1945.

Poco después del ascenso de Adolf Hitler a canciller, en enero de 1933, docenas de toscos complejos de detención brotaron por toda Alemania. Éstos fueron los primeros campos de concentración que se convertirían en aterradores rasgos permanentes de la vida bajo el nazismo.

Sus fauces engulleron a miles de comunistas y otros enemigos políticos del nuevo régimen, todos ellos sumariamente encarcelados bajo un decreto que permitía a las SS, a las SA y a la policía regular encarcelar a cualquiera sospechoso de ser un “enemigo del estado”. No era necesario ningún juicio.

La mayoría de los primeros complejos (apodados campos salvajes, porque el control del gobierno y cualquier agencia exterior era realmente mínimo) eran administrados por los matones de la SA con sus camisas pardas.

Al cabo de un año, sin embargo, Himmler y las SS se hicieron cargo de ellos, consolidando y organizando el sistema.

La primera instalación de las SS estaba ubicada cerca de la ciudad bavara de Dachau, cerca de Munich, fue el modelo a seguir sobre el sistema de campos en la era nazi, le siguieron los de Oranienburg (al norte de Berlín), Esterwegen, (cerca de Hamburgo) y Lichtenburg (Sajonia)...

Imagen
Llegada de prisioneros políticos a Oranienburg (1933)
Fuente: http://www.ushmm.org

Colombia Haus, en Berlín, tuvo a diversos presos bajo investigación, por parte de la Gestapo y, estuvo operativo hasta 1936. Gradualmente, los Nazis disolvieron la mayor parte de éstos campos tempranos y los substituyeron por los campos de concentración centralmente organizados, bajo jurisdicción exclusiva de las SS.

Las verjas de alambre espinoso del campo y las duras reglas se convirtieron en modelos para Buchenwald, Sachsenhausen, y los otros campos que siguieron.

Todos ellos fueron diseñados, como recordó un superviviente:

“para aplastar toda huella de oposición real o potencial al gobierno nazi. Segregación, degradación, humillación, exterminación..., éstas eran las normas efectivas del terror”.
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Mensaje por TMV » Lun Abr 30, 2007 8:22 am

Evolución de los campos de concentración en Alemania

Periodo 1933 a 1934

http://www.ushmm.org/outreach/en/media_ ... ediaId=372

Periodo de 1933 a 1939

Antes de 1939, se establecieron 6 grandes campos de concentración.

Dachau (22 de marzo de 1933)
Sachsenhausen (12 de julio de 1936)
Buchenwald (6 de agosto de 1937
Flossenbürg (26 de abril de1938)
Mauthausen (8 de agosto de1938)
Ravensbrück (18 de mayo1939)
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Mensaje por TMV » Lun Abr 30, 2007 8:23 am

Detenciones en masa de víctimas de todo tipo

Himmler y sus cohortes enviaron a diversos grupos de alemanes a los campos de concentración entre 1933 y 1939.

A los 26.000 denominados criminales políticos se les añadió muy pronto la escoria del submundo, cuando las SS encarcelaron a miles de infractores habituales de la ley.

También eran detenidos los subversivos, cualquiera al que los espías de las SS, la SD y la Gestapo denunciaban por emitir la más inocua crítica del régimen de Hitler.

Luego vino una extraña mezcla de gente a la que Himmler consideraba “malhechores antisociales”: vagabundos, gitanos, prostitutas, homosexuales, incluso francmasones y pacifistas testigos de Jehová.

En 1938 estaban en prisión unos 35.000 judíos, sólo por ser judíos. Eran liberados tan solo si prometían emigrar... dejando atrás todo lo que poseyeran.

Reglas y régimen que pueden matar

“Olvidad a vuestras esposas e hijos. Aquí moriréis como perros”, proclamaba un comandante de un campo de las SS a cada nuevo cargamento de recién llegados masculinos.

La amenaza no distaba mucho de la verdad. Los prisioneros trabajaban al menos 11 horas al día, 6 días a la semana, un régimen que se combinaba con la escasa comida y las muy deficientes medidas sanitarias e higiénicas para matar a miles de internados.

Los castigos por mal comportamiento eran crueles y a veces fatales.

Las infracciones menores como robar un cigarrillo traían consigo veinticinco latigazos. Para infracciones más serias, como llegar tarde a la lista, la pena era el confinamiento solitario en una oscuridad total, un aislamiento, que a algunos prisioneros los volvía locos.

La ejecución estaba especificada para muchos de los denominados crímenes, como ser un agitador..., es decir, hablar de política.
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Mensaje por TMV » Lun Abr 30, 2007 8:25 am

Libertad en diferentes formas

El confinamiento en un campo de concentración en el período comprendido entre 1933 y 1939 no tuvo siempre como final la muerte. Algunos internos eran liberados tras tan solo unas pocas semanas o meses, y Hitler dictaba ocasionalmente amplias amnistías. Sólo en el primer año se dejó salir a unos 6.000 prisioneros.

Para muchos internos, sin embargo, la única liberación fue la muerte. Las SS tenían órdenes de disparar contra cualquier prisionero que intentara escapar, se negara a obedecer una orden o “diera indicios de cualquier forma de amotinamiento”, lo cual era una invitación a asesinar a los prisioneros que no cayeran bien a los guardias.

“Cualquier tipo de piedad hacia los enemigos del estado (se dijo a los guardias) es indigno de un hombre de las SS”.

La difusión de un sistema perverso

“La silenciosa amenaza generalizada que cuelga sobre la cabeza de todo alemán”, como describió lúgubremente un contemporáneo del sistema de campos de concentración, creció lentamente a mediados de los años 30.

Las liberaciones y las muertes de los prisioneros equilibraban aproximadamente los nuevos arrestos, manteniendo la población de los campos por debajo de los 25.000.

EL número ascendió espectacularmente, sin embargo, después de que Hitler se apoderara de Austria y Checoslovaquia: la Gestapo de Reinhard Heydrich barrió hasta 75.000 indeseables en esos países.

En inicio de la guerra en 1939 trajo con sigo una nueva y enorme afluencia de cautivos de Polonia y, más tarde de otras naciones conquistadas.

Esto no significaba, sin embargo, que el Reich quedara al margen.

En el mes de octubre de 1941, la Gestapo arrestó a 15.160 personas de habla alemana, la mayoría ciudadanos sospechosos de impedir o no estar de acuerdo con el esfuerzo de guerra.

La población prisionera ascendió hasta los 220.000, y la sobresaturación de los campos fue tan galopante que en algunos de ellos cada seis meses moría una quinta parte de los internados.

Pero incluso ese grado de carnicería se vería eclipsado más tarde, cuando las SS se embarcaran en la locura de la “solución final”, convirtiendo sus campos en centros de exterminio para millones de judíos europeos.

Pero, a medida que los nazis conquistaban Europa, tenían cada vez más opositores políticos a su causa, resistentes, gente que iba en contra de sus ideales raciales (judíos, gitanos…) por lo que las SS ordenaban construir campos de concentración como si de coches se tratara.

Así, entre 1939 y 1943, las SS construyeron los campos principales de:

Gusen (1939)
Neuengamme (1940)
Gross-Rosen (1940)
Auschwitz (1940)
Natzweiler (1940)
Stutthof (1942)
Majdanek (1943)

En muchos de los campos y sus posteriores subcampos se instalaron fábricas donde los presos trabajaban de manera esclava para el beneficio nazi de la guerra. Otros campos i/o subcampos se instalaron cerca de grandes zonas industriales, en donde los prisioneros también trabajaban de forma esclava para los nazis.

Pero posteriormente muchos de los campos de concentración, se convirtieron en fábricas asesinas, donde los prisioneros eran asesinados por millares.
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Mensaje por TMV » Lun Abr 30, 2007 8:31 am

En enero de 1944 la extensa red de campos construidos por los nazis en toda Europa era la siguiente
http://www.ushmm.org/outreach/en/media_ ... ediaId=354

Entre 1942 y 1944, cientos de subcampos que dependían de un campo principal se instalaron por todos los territorios conquistado por los nazis:

deportaciones hacia los centros de asesinato colectivos
http://www.ushmm.org/outreach/en/media_ ... ediaId=362

Convirtiéndose esa basta red en:

viewtopic.php?t=3174

mapa gráfico del universo de campos de concentración nazis de las SS entre 1933-45
Imagen
fuente http://www.ushmm.org/m/img/2449491-x700.jpg

Fuentes:

El Tercer Reich (Time Life Rombo). Vol. 1. ISBN 84-86579-81-3
Els catalans als camps nazis. Montserrat Roig. ISBN 84-297-1268-2
http://www.ushmm.org
http://www.jewishgen.org
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Mensaje por Shindler » Lun Abr 30, 2007 6:44 pm

Hola TMV, muy buen informe, es impresionante la red de subcampos que llegó a existir.
Te quiero hacer una consulta ¿El campo de Struthof-Natzweiler fué uno de éstos? La única info que tengo es de una página no muy fiable a la hora de recaudar información.
NO LA MENCIONO para no ocasionar problemas al foro pero si quieres te lo envío por MP.
Entre los datos que se mencionan estan unas cifras ;

Según el registro alemán de matriculados de la extensa red de campos del KA-Na [7] [8], la mayoría de las 51.684 personas deportadas fueron de origen polaco (13.606 personas) y soviético (7.586 deportados). Se registraron también:

6 871 franceses
4 403 húngaros
3 703 alemanes
1 609 italianos
872 yugoslavos
676 neerlandeses
579 noruegos, de los cuales 504 eran NN [9]
555 lituanos
416 luxemburgeses
390 letones
387 belgas
312 estonios
254 checos
169 griegos
125 eslovenos
37 rumanos
17 albaneses
13 austriacos
11 británicos, de los cuales varios integrantes de las SOE
10 ucranianos
7 finlandeses
7 suizos
6 turcos
3 daneses
2 búlgaros
1 portugués
1 sueco
80 españoles están registrados entre las víctimas deportadas del internamiento.

Otras 8.985 personas fueron víctimas de nacionalidad no registrada.

Los motivos por los que fueron condenados fueron clasificados en un 60% de naturaleza política, mientras que aproximadamente un 17% eran de origen judío. El 4,9% de las víctimas fueron prisioneros NN.


Además creo que también se experimentaba con los prisioneros y ¿Puede haber relación con un tal Dr. Hirt ?

Disculpa las molestias.


Gracias por estar
"La esclavitud crece sin medida cuando se le da apariencia de libertad."
Ernst Jünger

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Mensaje por TMV » Mar May 01, 2007 7:48 am

Hola Shindler, dentro del foro tienes la información que buscas:

viewtopic.php?t=3061

Un saludo
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Mensaje por Kurt_Steiner » Dom Dic 09, 2007 12:48 am

Con vuestro permiso compañeros, paso a poner, más o menos ordenadas, una duda que tengo sobre los campos nazis. Siempre me ha dado vueltas a la cabeza la diferenciación que pudiera hacerse sobre los campos de extermínio, y, a decir verdad, la diferente terminología usada siempre me ha traído de cabeza. Así pues, tras unas cuantas lecturas, creo que podríamos "diferenciar" -si es que es posible- los campos nazis en tres categorías, que, me temo, se mezclan entre sí, de manera que no estoy muy seguro de poder considerar esta teoría que voy a exponeros como realmente sólida.

Por lo que he leído, podríamos dividirlos en tres tipos.

-Campos de concentración o Konzentrationslager. Si aplicamos el sentido original, tal y como fue aplicado a los campos existentes en Cuba y en Sudáfrica a principios de siglo, estos campos estarían destinados al confinamiento de personas en un espacio limitado, con el objeto de tenerlos controlados.

Con el nazismo esta distinción se pierde, ya que acaban asociandose a campos donde, mediante el hambre, malos tratos, trabajos forzados o el asesinato directo, se prodece a asesinar a los allí confinados (cabe añadir que los campos de concentración usados contra los Boers o en Cuba tampoco destacaron por su humanitarismo, pero cabe preguntarse si estos fueron creados con el propósito de exterminar a los allí confinados, que no creo que sea, en mi modesta opinión, el caso. Weyler y Kitchener no eran angelitos, pero no llegaban a la calaña de los nazis. En fin, este es otro tema).

Por ello, a partir del nazismo -y quizás con los infames Gulags de Stalin, el concepto de campo de concentración queda indisolublemente unido al de campo de exterminio.

Pero, como ya hemos leído en este mismo hilo, sin ir más lejos, los campos de concentración en principio no estaban destinados a la liquidación de sus ocupantes. En principio estaban destinados a ser una especie de centros de "rehabilitación" -mediante trabajos forzados u otros castigos. Fue con el tiempo cuando se concibe su uso para fines criminales.

Con este sentido original nacen Dachau (1933), Sachsenhausen (1936), Buchenwald (1937), Flossenbürg (1938), Mauthausen (1938) y Ravensbrück (1939).

A partir de 1939, con el número creciente de "enemigos" del Reich que caen en manos nazis con la conquista de los países ocupados, el propósito de los campos cambia. Se convierten casi en centros de mano de obra esclava, y podemos hallar campos y subcampos en la cercanía de complejos industriales, como Auschwitz III (Monowitz), que contiene una planta de caucho sintético de la IG Farben.

Es a partir de la conferencia de Wansee (1942) cuando nacen los campos de exterminio. En mi opinión, es en este punto cuando se produce el cambio de sentido y de propósito de estos campos.

Esta es la conclusión que extraigo en lo tocante a los campos de concentración. Corregidme si veis que me equivoco o si quereis puntualizar algo. Si estoy escribiendo esto es para ver si consigo extraer algo claro de este enrevesado tema.

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Mensaje por Kurt_Steiner » Dom Dic 09, 2007 1:12 am

Siguiendo con los expuesto, paso a comentar el siguiente tipo:

-Los campos de exterminio o Vernichtungslager, cuya función primaria era el gemocidio. A diferencia de los campos de concentración de los comienzos del nazismo, estos no están concebidos con la idea de castigar a los "criminales" allí encerrados, ya sea por crímines políticos o de otra indole. Estos estaban destinados a llevar de manera "industrializada", en masa, el asesinato de los allí enviados.

Al determinarse en la conferencia de Wansee la implementación de la "Solución Final", se crean campos destinados a la anquilación de los allí deportados.

Es extraño decir que, pese a a la brutalidad y medidas crueles que se aplicaban en campos como Mathausen o Dachau, no podamos considerarlos como campos de exterminio, sino de concentración. Sólo los campos de extermínio tenían como propósito fundamental, repito, la muerte de sus ocupantes.

Cuando uno de los colaboradores de Eichman, Dieter Wisliceny, fue interrogado en Nuremberg, se le pidieron los nombres de los campos de exterminio, clasificó como tales a Auschwitz y Majdanek. Al ser preguntados sobre Mauthausen, Dachau y Buchenwald replicó que "eran campos de concentración normales, desde el punto de vista del departamente de Eichmann".

Finalmente, estan los campos de trabajos forzados, Arbeitslager. Sobre este particular dudo si no debería ser englobado dentro de los campos de concentración, pues su propósito final -el uso de los prisioneros como mano de obra esclava- me resulta muy similar al proposito final de los campos de concentración. Una variante de esos sería los Arbeitskommandos, la forma abreviada de los Kriegsgefangenen-arbietskommandos, en los que se usaba como mano de obra a los prisioneros de guerra aliados, que estaba permitido por la Convención de Ginebra, según su artículo 49 de la sección tercera -que los nazis se encargaron de "adaptar" a su estilo particular, pues los prisioneros de guerra no podían ser usados en la producción de armamento, cosa a lo que los nazis no prestaron demasiada atención-. Po lo que intuyo, los Arbeitskommandos formaban parte de los Stalags administrados por el Heer, lo que debe diferenciarlos de los Arbeitslagers "civiles". Debemos ser cuidadosos y no confundirlos con los subacampos de los campos de concentración dirigidos por las SS y también llamados Arbeitskommandos.


Bueno, espero haberme explicado y ser de utilidad en este tema.

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Juan M. Parada C.
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Re: Los primeros campos y su evolución

Mensaje por Juan M. Parada C. » Lun Oct 24, 2016 4:34 pm

Imagen


Fuente: https://en.wiki2.org/wiki/Uniforms_and_ ... slager.jpg

He aqui la entrada del KZ de Oranienburg en 1933.Constituyendo el inicio de estos infames campos en verse plagados despuès tanto en Alemania y los paìses que ocuparìan despuès.

Saludos y bendiciones a granel.
"¡Ay,señor! Tú sabes lo ocupado que tendré que estar hoy.Si acaso te olvido por un instante,tu no te olvides de mi". Sir Jacob Astley antes de la batalla de Edge Hill el 23 de octubre del año de nuestro señor de 1642

maxtor
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Re: Los primeros campos y su evolución

Mensaje por maxtor » Vie Dic 30, 2016 5:22 pm

Saludos cordiales a todos.

Precedentes campos de concentración de las SS.-

Los campos de concentración encarnan el espíritu del nazismo como ninguna otra institución en el Tercer Reich, y constituyeron un sistema de dominación bien diferenciado, con normas, personal, siglas y organización propias: en la documentación oficial y el habla coloquial, se le conocía como el KL (del alemán Konzentrationslager). Con H. Himmler al mando, el jefe de las SS y el principal secuaz de Hitler, el KL era el reflejo de las violencias obsesivas de los nazis: crear una comunidad nacional uniforme tras haber erradicado a los marginados sociales, raciales y políticos; el sacrificio personal en aras de la higiene racial acompañado de una ciencia mortífera; el aprovechamiento del trabajo forzoso para mayor gloria de la madre patria; el control sobre Europa, esclavizando a las naciones extranjeras y la colonización del espacio vital; la liberación de Alemania de sus peores enemigos a través del exterminio de masas; y, por último, la determinación de morir matando antes que rendirse. Con el tiempo, todas estas obsesiones modelaron el sistema del KL y dieron lugar a detenciones indiscriminadas en masa, penalidades y muerte.

Se calcula que 2.3 millones de hombres, mujeres y niños terminaron en los campos de concentración de la SS entre 1933 y 1945; la mayoría, 1.7 millones, perdieron la vida allí. Casi un millón de muertos fueron judíos, a los que se asesinó en Auschwitz, el único KZ con un papel destacado en lo que los nazis denominaron la “Solución Final”: el exterminio sistemático de la población judía en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Adolf Hitler pronunció el 30 de enero de 1941 un discurso ante el gran público donde decía: “Alemania no había inventado los campos de concentración – Fueron los ingleses quienes aprovecharon esta institución para ir hundiendo a otras naciones” ( M. Domarus, M. Hitler: Reden und Proklamationen 1932 – 1945, 4 vols, 1973, p. 1568). La cantinela era bien conocida. El propio Hitler había dicho lo mismo antes, cuando anunció al pueblo alemán que su régimen no había hecho sino copiar los campos de concentración de los ingleses (aunque no los maltratos). (Discurso de Hitler el 30 de enero de 1940, en Domarus, Reden, vol.3, p. 1459). La propaganda nazi jamás se cansó de hablar de los campos extranjeros.

Durante los primeros años del régimen, los discursos y los artículos evocaban rutinariamente los campos británicos de la guerra de los Bóer, y señalaban también los campos en activo en Austria, de donde se decía que los activistas nacionales del nazismo vivían escenas de gran sufrimiento. El verdadero mensaje de esta propaganda – que los campos de las SS no constituían una excepción – difícilmente podía pasar desapercibido, pero para asegurarse de que todo el mundo lo recibía, Himmler quiso explicarlo con todo detalle en un discurso emitido por la radio alemana en 1939. Los campos de concentración eran una “institución consagrada” en el extranjero, anunció, y añadió que la versión alemana era considerablemente más moderada que la extranjera.Aquellos intentos de relativizar los campos de la SS tuvieron poco éxito, al menos fuera de Alemania. Pese a todo existía un ápice de verdad en la cruda propaganda nazi. El “campo” en tanto que centro de detención, era realmente un fenómeno muy extendido en los escenarios internacionales. En las décadas previas a la toma del poder por parte de los nazis, los campos para el encierro masivo de sospechosos políticos y de otra índole que habían proliferado en Europa y en otros territorios, generalmente en épocas de guerra o agitación política, y aquellos centros continuaron proliferando tras la desaparición del Tercer Reich.

Los primeros recintos de estas características aparecieron en tiempos de las guerras coloniales de finales del s. XIX y principios del s. XX, como una brutal respuesta militar a las guerrillas; las potencias coloniales pretendían derrotar a los insurgentes locales internando a masas de civiles no combatientes en pueblos, ciudades o campos. Fue una táctica adoptada por España en Cuba, por EEUU en las Filipinas y por los británicos en Suráfrica (allí fue donde empezó a usarse el nombre de “campo de concentración”). La indiferencia y la ineptitud de las autoridades locales provocaba hambrunas, enfermedades y muertes entre los internos de aquellos centros. Pero pese a ello, no fueron el prototipo de los posteriores campos de las SS y existían grandes diferencias entre ellos en cuanto a su función, diseño y funcionamiento (Smitth, I.R., y Stucki, A., “The Colonial Development of Concentration Camps (1868 – 1902)”, Journal of Imperial and Commonwealth History, nº 39 (2011).

Lo mismo sucedió con los campos alemanes en el África occidental (en lo que hoy es Namibia), dirigidos por autoridades coloniales entre 1904 y 1908 durante una feroz contienda contra la población indígena. Varios millares de hereros y namas fueron encarcelados en lo que a veces han dado en llamarse campos de concentración- o incluso precedente del Holocausto – y se dice que casi la mitad murió por el desprecio y la negligencia de sus captores alemanes. Estos campos eran distintos a otros centros de internamiento coloniales, en tanto que estaban movidos por la estrategia militar que por el deseo de castigar y de forzar al trabajo.

Pero tampoco fueron el tosco modelo de los campos de las SS, tal como se ha afirmado, y cualquier intento de vincularlos directamente con Dachau o Auschwitz resulta poco convincente, en palabras del historiador Nikolaus Wachsmann (“Historia de los campos de concentración nazis”). I. Hull, en su “Absolute Destruction: MIlitary Culture and the Practices of War in Imperial Germany, Itaca, 2005, pp. 70 – 90”, ofrece una estimación de treinta y tres mil presos africanos. Sobre los vínculos entre Auschwitz y esos campos véase Madley, B. “From África to Auschwitz: How Germany South West Africa incubated Ideas and Methods Adopted and Developed by the Nazis in Eastern Europe”, y para una perspecitva más general Zimmerer, J, “War Concentration Camps and Genocide in South-West Africa: The firs German Genocide”, en Zimmerer y Zeller”. Una crítica extensa de dicha supuesta continuidad puede verse en Gerwarth, R., y S. Malinowski, “Hannah Arendt´s Ghosts: Reflections on the Disputable path from Windhoek to Auschwitz”.

La era de los campos comenzó realmente con la Gran Guerra, cuando fueron importados de las lejanas colonias a la Europa central, además de los campos de prisioneros de guerra propiamente dichos, buena parte de las naciones beligerantes fundaron campos de trabajos forzosos, de refugiados y campos de internamientos de civiles, movidos por las doctrinas de la movilización global, de nacionalismo radical y de la higiene social. Las condiciones fueron peores en la Europa central y del Este, donde los presos solían tener que soportar trabajos forzosos sistemáticos, manifestaciones de desprecio y actos violentos; varios centenares de miles murieron allí. A finales de la PGM, Europa estaba plagada de campos y su recuerdo perduró hasta mucho después de su clausura. En 1927, por ejemplo, una comisión parlamentaria alemana denunció aún con ira los abusos durante la guerra a presos alemanes en los campos de concentración británicos y franceses (Jones, H., “Violence Against prisioners of war in the First World War”, Cambridge - 2011).

En la década de 1920 – 1930, aparecieron muchos otros campos, al tiempo que buena parte de Europa se iba apartando de la democracia. Los régimenes totalitarios, con su maniquea división del mundo entre amigos y enemigos, se convirtieron en líderes de los campos en tanto que armas para aislar y aterrorizar a sus enemigos. Por sus orígenes, los KL pertenecen a esta variedad de campos y compartía con ella ciertos elementos básicos e incluso lazos directos. El sistema de campos en la España de Franco, por ejemplo, retuvo a centenares de miles de presos durante la guerra civil y después de ella, y parece haber inspirado en cierta medida en sus antecesores nazis. (Overy, R., “Das Kozentrationslager. Eine internationales Perspektive”, Mittelweg 36 (2011), nº 4. Sobre España, Rodrigo, J. “Exploitation, Fascist Violence and social Cleaning: A Study of Franco`s Concentration Camps from a Comparative Perspective”. En lo tocante a la visita de Himmler realizó a los campos de Franco en España en 1940, puede consultarse el trabajo de P. Preston, “El Holocausto español”, Debate, Barcelona, 2011).

Aunque probablemente el pariente extranjero más cercano a los campos de concentración de las SS se halle en la Unión Soviética de Stalin, esto aparece reflejado en los trabajos sobre los dos sistemas de campos de Todorov. Aprovechando la experiencia de las detenciones en masa durante la PGM, los bolcheviques usaron los campos ya en tiempos de la revolución. En los años treinta, controlaban un extenso sistema de detención, conocido como Gulag, en el que se integraban los campos de trabajo, las colonias, las prisiones y otros más. Solo los campos de trabajo disciplinarios del Comisariado del Pueblo para los Asuntos internos – NKVD – albergaban a un millón y medio de reclusos a principios de enero de 1941, muchísimos más que el sistema de campos de las SS. Como el complejo del KL, el soviético estaba movido por una utopía destructiva, que pretendía crear una sociedad perfecta eliminando a todos los enemigos, y sus campos siguieron una trayectoria en cierta medida similar: pasaron de ser caóticos centros de terror a convertirse en una inmensa red de campos dirigidos desde una central; pasaron de la detención de los sospechosos políticos al encarcelamiento de marginados sociales y étnicos; pasaron del énfasis inicial en la rehabilitación a unos trabajos forzosos a menudo letales. (O. V. Khlevniu, “The History of the Gulag, New Haven, 2004, cifras en la p. 328; o A. Applebaum, “Gulag: A History of the Soviet Camps, Londres, 2003).

A la vista de estos paralelismos algunos estudiosos han apuntado a la posibilidad de que los Nazis simplemente se hubieran adueñado del concepto de campo de concentración estalinista: una afirmación, que sin embargo, puede inducir a error aunque sea casi tan antigua como los propios campos de las SS. Existen dos problemas concretos; ya que en primer término hubo profundas diferencias entre ambos sistemas de campos. Aunque los soviéticos tuvieron una época inicial más mortífera, por ejemplo, el KL posterior experimentó un vuelco hacia el radicalismo y desarrolló bastantes más línea letales, que culminaron en Auchwitz, sin parangón en la URSS ni en ningún otro lugar. Los presos del NKVD tenían más probabilidades de recuperar la libertad que de morir, mientras que los reclusos en tiempo de guerra de un campo de concentración de la SS solo podían esperar la muerte. En conjunto el 90 % de los internos del Gulag logró sobrevivir; en el KL, la cifra de presos registrados que lograron sobrevivir probablemente era inferior a la mitad. En segundo lugar; disponemos de pocas pruebas para demostrar que los nazis copiasen a los soviéticos. A decir verdad, la SS observó de cerca la represión estalinista en el Gulag, sobre todo tras la invasión alemana del verano de 1941: los jefes nazis consideraron la posibilidad de quedarse con dichos campos, y enviar un resumen de las condiciones y la organización en aquellos campos de concentración a las comandancias de sus KL.

El régimen nazi no tuvo en el Gulag una inspiración relevante o aclaratoria de hacia dónde querían ir, y cuesta creer que la historia de los KL de la SS hubiera sido distinta de no haber existido el Gulag, o los campos de concentración franquistas. Los KL se construyeron sobre todo en Alemania, del mismo modo que el Gulag era fundamentalmente un producto soviético. Existen similitudes entre ellos, claro está; pero estas quedan muy marginadas por las profundas diferencias; cada sistema de campos tenía una forma y una función propia, modeladas por unas prácticas, objetivos y unos antecedentes nacionales específicos.

Saludos desde Benidorm.

Fuente: Nikolaus Wachsmann (“Historia de los campos de concentración nazis”)

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