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Los Campos de concentración norteamericanos

Los Campos de la Muerte del Tercer Reich

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Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor Francis Currey » Lun Oct 03, 2005 12:12 am

Los Campos de concentración norteamericanos

En los primeros meses que siguieron al ataque a Pearl Harbour muchos supusieron que habría otros ataques contra la costa oeste de los EE.UU. El miedo dominó el país y una oleada de antipatía histérica hacia los japoneses sumergió la costa del Pacifico.

El FBI comenzó a detener a todos los japoneses "sospechosos". Ninguno estuvo jamás acusado por crimen alguno. Casi todos eran simples miembros de la comunidad japonesa: sacerdotes sintoístas o budistas, periodistas, profesores de idioma japonés o sindicalistas. Los líderes de la colonia japonesa fueron liquidados así en una rápida operación.

Los hombres fueron deportados sin avisar. La mayoría de las familias no sabían porqué habían desaparecido, adónde habían sido llevados o cuándo serían excarcelados. Algunos de los arrestados fueron pronto puestos en libertad, pero la mayoría de ellos fueron transportados secretamente a campos de internamiento por todo el país. Muchas familias supieron sólo aos mas tarde lo que había ocurrido con sus familiares. La operación incluyó también la congelación de cuentas bancarias, la incautación de bienes, drásticas limitaciones en los viajes y los desplazamientos, toques de queda y otras medidas restrictivas. Sin embargo, esta operación del FBI apenas anunciaba la siguiente etapa de la evacuación en masa.

En febrero de 1942, el teniente general John L. De Witt, comandante general de la defensa del oeste de los EE.UU., pidió autorizacion al Ministro de la Guerra, Henry L. Stimson, para evacuar "japoneses y otros sujetos subversivos" del área de la costa oeste. El 19 de febrero el presidente Roosevelt firmó la orden (Orden No 9.066) que autorizaba al Ministro de la Guerra o a cualquier jefe militar para establecer "áreas militares" y excluir de ellas "a cualquier persona."

Un mes más tarde el Presidente Roosevelt firmó la Orden No 9.102 estableciendo la "Autoridad Militar de períodos de guerra" que operaba en los campos de internamiento. Roosevelt nombró a Milton Eisenhower, hermano del futuro presidente, para aplicar y dirigir esta ley excepcional.Sin la menor disensión, el Congreso ratificó la Orden ejecutiva No 9.066, con la aprobación de la Ley Pública oportuna.

En los inicios de marzo el US Army (ejército de los EE.UU.) preparó la evacuación de casi 77.000 ciudadanos americanos de origen japonés (los Nissei) y de 43.000 japoneses (Issei) de los Estados de California, Washington, Oregon y Arizona. A lo largo de toda la costa oeste aparecieron carteles con la orden de presentarse en los puntos de evacuación: "Instrucciones para todas las personas de ascendencia japonesa" -- se podía ver en grandes caracteres, en el encabezamiento --. El texto decía: "Todos los japoneses, extranjeros o no, serán evacuados en los puntos arriba citados el martes siete de abril a las 12 horas del mediodia." Se advirtió a los evacuados para que acarrearan sus propios colchones y para que llevaran, como mucho, el equipaje que pudieran en una mano (un informe de posguerra sealaba que el 80% de los bienes almacenados pertenecientes a japoneses internados fueron "saqueados, robados o vendidos durante su ausencia,).

Los 23.000 japoneses que vivían en la costa oeste del Canadá, de los cuales tres cuartas partes eran ciudadanos canadienses, fueron perseguidos también. No se les permitió volver a la Columbia británica hasta marzo de 1949, siete largos aos después de la evacuación y tres y medio después del fin de la guerra. El Departamento de Estado obligó a los países de la América Latina para que acorralaran a "sus" japoneses. Aproximadamente 2.000 japoneses fueron embarcados desde doce países hacia diferentes campos de concentración en los EE.UU. La mayoría fueron enviados por el Perú, que quiso eliminar a todos los japoneses y aún después de la guerra rechazó la entrada de aquellos que habían sido deportados a los EE.UU. Brasil, Uruguay y Paraguay establecieron sus propios programas de internamiento. Argentina y Chile, dicho sea en su honor, no rompieron relaciones diplomáticas con el Eje hasta casi el final de la guerra. Así y todo, los japoneses no fueron ni detenidos ni internados.

La razón esgrimida para la evacuación de la costa oeste fue la del "interés militar". Pero esta argumentación se mostró inconsistente por el hecho de que los japoneses residentes en Hawai no fueron internados en masa. Y eso que Hawai estaba en un peligro de invasión mucho mayor que la costa oeste americana. La poblacióon de la isla de Hawai estaba constituida en un 38% por japoneses, en comparación con el 1% que suponían de toda la poblacióon de California. Con la excepción de un pequeo número de hawaianos japoneses, todos permanecieron en libertad para mantener el funcionamiento económico de la isla.

La evacuación, establecida teóricamente contra sabotajes y espíias, alcanzó e incluyó a bebés huérfanos, niños adoptados y aún a ancianos e impedidos. Los niños mestizos, si procedían de internados, también eran internados. El coronel Karl Bendetsen, que dirigía la operación, declaró: "Si tienen una sola gota de sangre japonesa iráan a los campos de concentración. Esa es mi determinación".

El Gobierno norteamericano manifestó que los centros de detención no tenían nada que ver con los horribles campos de concentracióon de sus enemigos en Europa. La agencia de relaciones públicas del Ejército se refería constantemente a ellos como "Campos de reasentamiento" y "asilos para refugiados". El Departamento de Estado negaba que los centros fueran campos de concentración: "por el contrario, las zonas donde estas comunidades están establecidas permiten a los japoneses el poder organizarse social y económicamente con la protección de las autoridades centrales de los EE.UU". En un artículo publicado por la oficina de relaciones públicas del Ejército, en septiembre de 1942, un oficial se dirigía a los norteamericanos en términos similares y aadía que "a la larga los japoneses sacarán provecho de esta terrible y dolorosa experiencia".

Fueron un total de 120.000 los que estuvieron internados en los campos de detención construidos por el Gobierno. ¿Fueron estos centros de internamiento auténticos campos de concentración? William Denman, juez jefe de la Novena Corte de Apelacion, describió así el Campo de Lago Thule:

"Las alambradas de espino rodeaban a las 18.000 personas, igual que en los campos de concentración alemanes. Había las mismas torretas, con las mismas ametralladoras, destinadas para aquellos que intentaran escalar las altas alambradas. Los barracones estaban cubiertos por cartón alquitranado y esto teniendo en cuenta las bajas temperaturas invernales de Lago Thule. Ninguna penitenciaria del Estado trataría así a un penado adulto y allí había niños y recién nacidos. Llegar a las letrinas, situadas en el centro del campo, significaba dejar las chozas y caminar bajo la nieve y la lluvia. Una vez máas el tratamiento era peor que en cualquier cárcel, sin diferenciar, además, a niños o enfermos. Por si fuera poco, las 18.000 personas estaban hacinadas en barracones de una sola planta. En las celdas de las penitenciarías estatales jamás hubo tales aglomeraciones)".

El Ejército utilizó seis vehículos blindados y un batallón de policía militar (31 oficiales y 899 suboficiales y soldados) para la custodia de este Campo de Lago Thule, en California. Otros campos poseían cercas electrificadas, un sinsentido si tenemos en cuenta que todos estaban situados en desiertos y zonas desoladas. Cada campo contaba con potentes focos que por la noche iluminaban hacia los barracones.

Se disparó contra cientos de internados, sufriendo muchos de ellos heridas. Ocho murieron por arma de fuego. En otras ocasiones los japoneses fueron golpeados brutalmente sin razón alguna. En el Campo de Lago Thule los guardianes tenían a gala el golpear a los detenidos con bastones de base-ball. Cuando los japoneses del campo californiano de Manzanar se manifestaron contra las condiciones de vida, los soldados arrojaron botes de humo y a continuación abrieron fuego. Un internado murió en el acto y otro más tarde. Otros nueve fueron gravemente heridos. Hubo japoneses que, desesperados, se suicidaron. Otros murieron a causa de las paupérrimas condiciones de vida.

A menudo tres generaciones de una misma familia vivían en una habitación de 6 x 7 metros. Algunas veces eran dos o tres familias distintas las que se alojaban en la misma habitación. Una bombilla era el úunico mobiliario, excepción hecha de aquel que los internados pudieron construirse. En otros casos las familias fueron enviadas a establos recién "reconvertidos", donde el hedor se volvía insoportable en verano.

Todo el correo era censurado, así como las comunicaciones internas. El japonés estaba prohibido en reuniones públicas y los servicios religiosos fueron suprimidos. Los prisioneros estaban obligados a saludar a la bandera, cantar canciones patrióticas y a declarar su lealtad a la nación "una e indivisible, con libertad y justicia para todos."

Fuente: Exordio

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El sentimiento de odio

Mensajepor Francis Currey » Lun Oct 03, 2005 12:13 am

El sentimiento de odio

El ataque sorpresa de Pearl Harbour desotó una ola de odio sin precedentes hacía ninguna otra raza, en los Estados Unidos. Varios japoneses fueron excluidos de diversos sindicatos. Entre el 8 de diciembre y el 31 de marzo la ira antijaponesa se saldo 36 agresiones y un total de 7 muertes.

Una encuesta realizada en enero de 1942 arrojaba cifras de que un 93% de encuestados se mostraban favorables a la evacuación de japoneses con pasaporte extranjero, mientras que un 59% abogaba por que se expulsara también a los que tenían pasaporte norteamericano y sólo un 25% desaprobaban expresamente esta medida.

La primera demanda pública pidiendo el internamiento de los japoneses parece ser que fue hecha a comienzos de enero de 1942 por John B. Hughes, un importante locutor de la "Mutual Broadcasting Company".

Poco después, Henry McLemore, columnista de la red de periódicos "Hearts", decía a sus lectores: "Estoy por el traslado inmediato de todo japonés de la costa oeste de los EE.UU. a algun lugar lejano, en el interior; y no quiero decir tampoco a un lugar bonito. Que los reúnan como a un rebaño y que los despachen a lo más hondo de las regiones yermas. Dejémosles que palidezcan, enfermen, tengan hambre y mueran. Personalmente, odio a los japoneses. Y esto va por todos, sin excepción"

El popular actor Leo Carrillo telegrafió al diputado de su circunscripción: "¿Por qué esperar a que los japoneses se sobrepongan antes de que actuemos?...Trasladémoslos inmediatamente de la costa hacia el interior... Le insto en nombre de la seguridad de todos los californianos para que la acción se inicie inmediatamente"

En febrero, una delegación de congresistas de la Costa Oeste escribió al Presidente pidiendo "una evacuación inmediata de todas las personas de ascendencia japonesa... ya sean extranjeras o ciudadanos de los EE.UU., de la costa del Pacífico."

En una emisión radiofónica para el sur de California, en conmemoración del aniversario de Lincoln, Fletcher Brown, a la sazón alcalde de Los Angeles, denunció el "enfermizo sentimentalismo, de aquellos preocupados por las injusticias cometidas contra los japoneses residentes en los EE.UU... Afirmó que si Lincoln viviese, detendría a la gente nacida en suelo americano que guardase secreta lealtad al emperador del Japón."

Sólo una semana después del ataque a Pearl Harbour, el congresista por Missisipi, John Rankin, afirmaba: "Propongo que se capture a todos los japoneses de América, Alaska y Hawai y se les interne en campos de concentración; y se les envíe cuanto antes hacia Asia. Esto es una guerra racial. La civilización del hombre blanco ha entrado en guerra con el barbarismo japonés. Uno de los dos habrá de ser destruido. ¡Condenémosles! ¡Deshagámonos de ellos ahora!"

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Mensajepor Francis Currey » Lun Oct 03, 2005 3:20 am

Relaciòn de campos de reubicación

Campo de Concentración de Gila

Ubicación: 72 Kms al sureste de Phoenix, en el condado de Pinal, Arizona, cerca a Sacaton. Terrenos alquilados a la Reservación India de Pima.

Extensión: 6800 Ha divididas en dos campos: Canal y Butte.

Máxima población: 13348 al 30 de Dic 1942. Abierto el 20 de Julio de 1942.

Clima y medioambiente: desértico con temperaturas de 52 Grados C. Grandes tormentas de polvo.

Población penal: 10814 nipoamericanos.

Situación Sanitaria: diarrea, tuberculosis, fiebre del valle y otras menos importantes.

Campo de Concentración de Granada

Ubicación: Prowers County Colorado 22 Kms al este de Lamar, 32 Kms al oeste de Kansas. Comprado a propietario privado. Ubicado en una colina a 1100 metros sobre el nivel del mar.

Extensión: 600 ha

Clima y medioambiente: Campo árido y polvoriento.

Población penal: 7319. 6285 americanos, la mitad de origen rural y el resto urbano.

Situación Sanitaria: La poliomelitis fue el problema mas grave de este campo.

Campo de Concentración de Heart Mountain

Ubicación: Propiedad Federal. Elevación 1400 m.

Extensión: 18400 ha

Máxima Población penal: 10767.

Clima y medioambiente: Severo con temperaturas de 35 gradosC bajo cero. Polvoriento. El mayor problema el polvo y las serpientes.

Situación Sanitaria: El mayor problema sanitario se debió a que los internos procedían de zonas calurosas.

Campo de Concentración de Jerome

Ubicación: En los condados de Drew y Chicot al sureste de Arkansas

Extensión: 4000 ha

Población penal: 8497

Clima y medioambiente: tropical, verde y húmedo

Situación Sanitaria: Buena. El campo no estaba muy vigilado puesto que estaba rodeado por áreas donde se desarrollan la mayor cantidad de serpientes en el país.

Campo de Concentración de Manzanar

Ubicación: Inyo County, Ca, en el Valle Owens 360 Kms al norte de Los Angeles

Extensión: 2400 ha

Población penal: 10046.

Clima y medioambiente: desértico, inviernos y veranos muy severos.

Situación Sanitaria: Buena. Fue uno de los campos más custodiados debido a la agresividad de los pobladores de la zona.

Campo de Concentración de Minidoka

Ubicación: en Jerome County en el centro sur de Idaho 10 Kms al norte de Eden

Extensión: 13400 ha

Población penal: Población 9397

Clima y medioambiente: hostil con grandes tormentas de polvo. Considerado uno de los "mejores" campos por la homogeneidad de la población y la administración benevolente.

Campo de Concentración de Poston

Ubicación: Yuma County Arizona 27 Kms al sur de Parker, en la Reserva India de Colorado

Extensión: 28400 ha

Población penal: 17814 internos

Clima y medioambiente: Desértico, el más caluroso de todos los campos.

Situación Sanitaria: Buena

Campo de Concentración de Rohwer

Ubicación: Desha County al sureste de Arkansas

Extensión: 4000 ha

Población penal: 8475 internos.

Clima y medioambiente: lluvioso caliente y húmedo

Situación Sanitaria: Buena. La mayoría de los internos de procedencia urbana.

Campo de Concentración de Topaz

Ubicación: Millard County, Utah, near Abraham, 224 Kms al Sur de Salt Lake City. A 1400 m sobre el nivel del mar.

Extensión: 8000 ha

Población penal: 8130 internos

Clima y medioambiente: Temp 41 grados C en verano y -35 gradosC en invierno. Mucho viento y tormentas de polvo.

Situación Sanitaria: Buena

Campo de Concentración de Lago Tule

Ubicación: Klamath Falls Basin en el norte de California, justo al sur de la frontera con Oregon.

Extensión: 10400 ha

Población penal: 18789 internos

Clima y medioambiente: Relativamente tolerable, a 1220 m sobre el nivel del mar, en lo que fue un lago.

Situación Sanitaria: Buena

Fuente: Exordio

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Mensajepor Francis Currey » Vie Ene 19, 2007 11:54 pm

Artículo muy completo en inglés que nos viene a ampliar la información sobre los campos.

http://en.wikipedia.org/wiki/Japanese_A ... irabayashi

Aquí os dejo la orden que hacía efectivo el internamiento

http://bss.sfsu.edu/internment/executiorder9066.html

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Mensajepor Hanna » Mar Ene 23, 2007 1:42 am

Excelente información, muchas gracias :)

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Mensajepor Shindler » Lun Ago 20, 2007 5:12 pm

Hola a todos, con tu permiso Francis permíteme aportar algo más de información como complemento de tan excelente trabajo.


¡Japs son Japs!

Alrededor de dos meses y medio después del bombardeo de Pearl Harbor comenzó el capítulo más vergonzoso de la política interior de los Estados Unidos durante la SGM. Flanqueado por la bandera de los EEUU y el estandarte con el escudo presidencial, bajo los focos de los fotógrafos, Franklin D. Roosevelt firmó el 19 de Febrero de 1942 en la Casa Blanca la Executive Order N° 9066. En virtud de la misma se autorizaba al ministro de defensa y a los jefes militares de las distintas regiones a declarar zona militar una parte del territorio y prohibir a determinado grupo de personas su permanencia en él. Todos los americanos sabían que dicha zona constituía la costa del Pacífico, el distrito federal de Washington, Oregón y California; y que el "grupo de personas" no era otro que el formado por los 150.000 japoneses que, en su mayor parte desde hacía generaciones, habitaban la costa occidental. El odio popular de los "nativos" contra los japoneses, atizado de modo sistemático, no tardó en dar sus frutos. Inmediatamente se pereparó un programa de internamiento contra los "Japsen". En total unos 110.000 estuvieron encerrados durante años detrás de las alambradas eléctricas, bajo los puestos de las torres de vigilancia y teniendo a la vista los carros de las milicias.
"Japs son Japs", se decía cínicamente por aquel entonces; y nadie parecía tener verdadero interés en averiguar a quienes se tildaba con ello de "malos americanos".

Los "nisei" integraban el contingente más numeroso; se trataba de japoneses americanos de la segunda generación, es decir de nacidos en los EEUU y, por lo tanto, de ciudadanos con todos los derechos; amigos de los hot dogs, del rugby y del Jazz y que hablaban con el más puro acento de la costa.
Junto a ellos estaba el grupo de los "Kibei", igualmente ciudadanos con todos los derechos pero que al menos habían seguido una parte de estudios en Japón y luego habían vuelto a los EEUU. Debido a su perfecto dominio de los dos idiomas fueron los llamados más tarde a formar el equipo encargado de entenderse con las autoridades americanas y con los jefes del campo; al mismo tiempo eran los más sospechosos de deslealtad a los EEUU, debido a que la mayor parte de ellos trabajaban en empresas comerciales americano-japonesas.
El tercer grupo lo integraban los "Issei", en gran parte gente mayor, inmigrantes, ciudadanos norteamericanos de la primera generación, que tenían ya sobre sus espaldas la experiencia del racismo de los USA. Desde el principio habían aprendido a no llamar la atención, a representar el tipo de "pionero" tan apreciado por los norteamericanos. Exteriormente se habían adaptado, al parecer, a las costumbres de su nuevo país, pero seguían guardando muy dentro un trozo del Japón.

Por costumbre se les empezó a considerar como una especie de miembros en potencia de la quinta columna enemiga. Pero a penas la guerra empezó a dejar sentir su peso (sobre todo en Europa) los propios militares reclutaron en los campos de concentración a los ciudadanos americanos de ascendencia japonesa para formar con ellos verdaderas unidades selectas. Muchos murieron por una patria que no los quería; por unos objetivos y unos ideales que no se habían respetado en ellos. Valga como ejemplo la historia del sargento Masuda: el 8 de Diciembre de 1944, a las once de la mañana hora local, en la ciudad de Talbert (California) el sargento Kazuo Masuda recibía el título póstumo, la cruz de servicios distinguidos, la segunda en importancia de las condecoraciones de guerra que conceden los EEUU. Presidió la ceremonia uno de los héroes populares de Norteamérica, el general Joseph Stilwell ("Vinagre Joe").

El general dio lectura a la hoja de méritos:
Bajo el fuego enemigo, el sargento Masuda avanzó 20 metros monte arriba arrastrando consigo un mortero, munición y un casco sobre el que montó la pieza, sujetándola a lo largo con una de sus piernas. Masuda estuvo disparando durante doce horas. Dos veces regresó bajo el fuego alemán hasta la líneas aliadas para abastecerse de munición y por dos veces rechazó el ataque enemigo. Por último se sacrificó el mismo para facilitar a sus hombres el repliegue a través de un terreno minado por el enemigo. El general Stilwell terminó diciendo: "Con ello se ha ganado el respeto y la admiración de todos los verdaderos americanos."
Inmediatamente después , el general prendió la medalla en la blusa de la hermana del héroe, Mary Masuda, de 34 años de edad. Esta la retiró en silencio y se la entregó a su madre.
Más tarde se enteró el general de que las autoridades locales habían tenido que ir a buscar a la familia de Masuda al campo de concentración de Gila River, Arizona, para que pudieran asistir a la ceremonia. El general John L. Sewitt, responsable entre 1941 y 1944 de la seguridad de las costas del Pacífico era tan apreciado como Stilwell. Después del ataque a PH y tras la serie inicial de éxitos japoneses en el escenario de la guerra del pacífico, se encargó de encender los ánimos de los americanos de la costa occidental contra los nipones, azuzando su histeria racista en todos sus discursos y manifestaciones públicas: "ALgunas gentes un tanto sentimentales empiezan a ser de la opinión de que deberíamos volver a traer a los japoneses a la costa. Estoy dispuesto a oponerme con todas mis fuerzas, incluidas las de mi cargo actual... Un japs es siempre un Japs, míresele por donde se le mire; esto no lo puede cambiar nadie. Y mucho menos entregándole un trozo de papel por el que se le atribuye la nacionalidad americana..."
Cuando el Ministerio de Defensa consideró que no podía seguir sosteniendo por más tiempo al general Dewitt y lo destituyó del cargo, entraron en creciente actividad todos los grupos racistas. A Dewitt no le pasó nada. Tenía en Washington un buen padrino que le guardaba las espaldas: el subsecretario del Ministerio de Defensa precisamente, John J. McCloy, más tarde Alto Comisario de los EEUU en Alemania.

Trabajo reunido en años de investigación por el periodista Allan R. Bosworth.
Das III Reich T4

Gracias por estar
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"La esclavitud crece sin medida cuando se le da apariencia de libertad."
Ernst Jünger

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Mensajepor Herman Hoth » Mar Nov 13, 2007 6:05 pm


WWII Alien Enemy Detention Facility, Crystal City, Texas

Durante la segunda guerra mundial e incluso después de ella, entre 1942 y 1947, el gobierno norteamericano deportó a campos de concentración a unos 11.000 ciudadanos americanos de origen alemán y a otros 3.000 de origen italiano. El internamiento de norteamericanos de origen japonés en campos de concentración de los EEUU es conocido por el cine, pero este asunto de los alemanes e italianos lo es mucho menos. Una comisión del Senado en Washington estudiará ahora qué trato se dio a aquellos miles de personas, privadas de su libertad, sus bienes y sus empleos por haber nacido en la patria del enemigo.
En 1943 el estudiante de diecisiete años Eberhard Fuhr fue arrestado por unos agentes del FBI en su instituto de Cincinnati. Acto seguido le ingresaron en un internado para “enemigos de los aliados” en Tejas, donde estuvo cuatro años y medio con su familia. Miles de alemanes experimentaron una suerte similar. Sin embargo, el número de detenidos fue mucho menor que el de japoneses.

La historia no ha prestado demasiada atención a estos hechos. El senado americano dio un paso adelante al respecto cuando dio orden de votar sobre el tratamiento recibido por los alemanes y otros europeos en Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. El estatus de la legislación es incierto, ya que se ésta se aprobó como una enmienda al proyecto de ley sobre inmigración.

“A pesar de ello, el hecho de que se vote sobre este tema es ya un gran avance”, dice el Senador Russ Feingold, quien representa a un gran número de alemanes. Durante los últimos seis años una negativa por parte de un senador republicano anónimo impidió que este tema fuera votado.

“El Congreso y los Estados Unidos hicieron lo correcto reconociendo y pidiendo perdón por el maltrato de japoneses americanos durante la Segunda Guerra Mundial”, dijo Feingold. “Sin embargo, no se ha mostrado el mismo respeto por los alemanes, italianos, y latinos europeos americanos.”

El acta que estudia el tratamiento de enemigos o posibles sospechosos durante los períodos de guerra, “Wartime Treatment Study Act” de Feingold, creará una comisión encargada de investigar cómo se trató a los alemanes, italianos y otros europeos. Una segunda comisión estudiará cómo se trató a los refugiados judíos que huían de la persecución nacionalsocialista.

El senador Jeff Sessions, sin embargo, se opone a esta ley, ya que dice que se basa en averiguaciones “que ponen a América en lugar incorrecto. Averiguaciones que dicen que, en parte, la políticas de nuestro país durante los períodos de guerra fueron devastadoras para los alemanes e italianos que vivían en los Estados Unidos.”

Disparidad de opiniones

El asistente del Fiscal General, Richard Hertling, sacó a colación una carta fechada a ocho de mayo durante las sesiones del Comité Judicial del Senado. Hertling dijo que el Departamento de Justicia se había puesto en contacto con el ya consagrado historiador del Museo de la Memoria del Holocausto en el año 2001. Éste les dio su opinión sobre el tema. “Todo esto se está sacando de quicio. Es exageradísimo".

La carta no identificaba al historiador por su nombre, aunque un portavoz del museo dijo que se trataba de Peter Black. Comentó también que el museo no haría ningún comentario sobre la legislación. “Las ideas del historiador no contribuyeron a hacer ver que una comisión era necesaria”, dijo Feingold, que es judío.

“Los hechos fueron muy graves: les quitaron sus trabajos o sus negocios, fueron internados en Texas y se les hicieron otras barbaridades totalmente injustificables, ya que estas personas no habían hecho nada. Eran inocentes. Cuando tiene lugar un conflicto, el peligro para aquellos que pertenecen al mismo medio que nuestros enemigos es real. Y siempre hay que cuidarse de ello”.

Tal y como cree el profesor de historia ya retirado Stephen Fox, quien ha escrito un libro sobre el tratamiento de los americanos alemanes durante la II Guerra Mundial por parte del FBI, unos tres mil italianos y once mil alemanes fueron detenidos en América. Cifras que incluyen alemanes que fueron enviados desde latino América y judíos alemanes. Además de ciento veinte mil japoneses americanos, incluyendo ciudadanos estadounidenses, fueron encerrados durante la Segunda Guerra Mundial.

Para Fox, en general, el FBI señaló como objetivos a alemanes aliados residentes en territorio estadounidense que tuvieran relación con organizaciones alemanas, hicieran comentarios favorables a Hitler o tuvieran contacto con sus familiares en Alemania. Sin embargo, la mayoría era inocente.

Fuhr dijo que fue arrestado meses después de que sus padres hubieran sido internados. Se le reunió con sus hermanos en el campo de concentración Crystal City, de Tejas. “La vida en el campamento era aburrida pero no desagradable”, dijo Fuhr. Lo que realmente le indigna es que no le soltaran hasta 1947, dos años después de que terminara la contienda. “No tengo ninguna objeción sobre mi estancia en el campo de concentración, excepto a partir del día de la victoria aliada. A partir de entonces lamento cada minuto que perdí allí.”

Anneliese Krauter, de setenta y dos años, nacida en Estados Unidos pero de padres alemanes, fue enviada al campo de concentración Crystal City en 1943 junto con su madre y su hermano. Allí se reunieron con su padre, quien había sido arrestado el año anterior. “Su delito era haber alquilado una habitación a un espía alemán. Mi padre, sin embargo, no sabía la condición de este hombre,” dice Krauter. Obligaron a esta familia a cerrar su pequeño negocio familiar, una carnicería, en el barrio de Brooklyn.

Krauter, que ahora vive en las afueras de Indianápolis, describe la vida en el campo de concentración como “divertida”. “Nos ponían películas, aprendíamos de otras culturas gracias a la convivencia con los refugiados japoneses y nos daban clases. Desde luego, no se puede comparar con un gulag o un campo de concentración nacionalsocialista”, dijo Krauter.

En 1944 la familia aceptó la propuesta de los Estados Unidos de ser enviada a Alemania. “Así lo quiso mi padre. Estaba desilusionado y harto”. Ella volvió a los Estados Unidos en 1953 y sigue viviendo allí.

Ambos, Fuhr y Krauter, participan en una exposición organizada por el Centro histórico y cultural en Minneápolis bajo el nombre “Olvidados: el internamiento de civiles alemanes americanos, 1941-1948.”

Fuente: Elmanifiesto.com
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El conejo de la luna

Mensajepor pastelsjl » Vie Dic 06, 2013 10:20 pm

Como siempre el historiador Joan B. Cullá nos presenta el documental. "El conejo de la luna"

Hoy el programa les ofrece la aproximación a un tema que Hollywood ha tratado más de una vez: El internamiento de más de 120 000 personas de origen japonés residentes en los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial.. Lo haremos a través de una producción americana realizada en 1999 escrita por las hermanas Emiko y Chizuko Omori que vivieron en la infancia esa oscura página de la historia de las libertades civiles de su país.

Alimentada por una corriente migratoria que empezó en 1868, la comunidad americano---japonesa sumaba en 1940 unos 130000 individuos, la inmensa mayoría residentes en California. Entre ellos se podían distinguir diferentes situaciones: Los usseis, o japoneses nativos; los kibei, nacidos en América, pero educados en Japón, Los nisseis, nacidos y formados en los Estados Unidos y los sansei, hijos de los anteriores. Estos matices no sirvieron de nada cuando, bajo el impacto emocional de Pearl Harbour, y en medio del clamor de políticos, periodistas y militares exigiendo medidas contra el peligro japonés en la retaguardia, el presidente Roselvelt dictó el 19 de febrero de 1942 la orden ejecutiva 9066 que el congreso ratifico por unanimidad. De acuerdo con esta orden y en un termino de semanas, todos los hombres, mujeres y niños de origen étnico japonés, que residían en la costa oeste y en Alaska, unos 120 000 seres humanos, dos tercios de los cuales estaban en posesión de la ciudadanía americana tuvieron que abandonar casas y negocios y fueron deportados a diez campos de concentración, construidos a toda prisa, en parajes desolados de Wyoming, Utah, Arizona, o el interior de California. Incluso en el contexto de la guerra, la medida reflejaba un evidente perjuicio racial , porque a nadie se le ocurrió recluir a los millones de americanos de ascendencia alemana o italiana. La perfidia y la traición de los asiáticos, en cambio, tenía que ser puesta detrás de alambradas y bayonetas.

Si las perdidas económicas causadas por esta detención masiva subieron a 400 millones de dolares , los traumas morales son incalculables, y las reacciones individuales fueron muy diversas. Los campos de internamiento conocieron episodios de violencia contra el trato y las condiciones de vida y 5800 internos renunciaron a la ciudadanía estadounidense; la mayoría, en cambio, se esforzó por conseguir la America way of life y 10 000 jóvenes alistados en las fuerzas armadas demostraron un patriotismo irreprochable. La amnistía para el conjunto de la comunidad no llego hasta diciembre de 1945. El reconocimiento de la injusticia cometida, las disculpas formales de Washington, y el pago de indemnizaciones por los daños causados tradarían más de tres décadas

continuará

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Sab Dic 07, 2013 8:55 pm

En la década de los 50, un granjero de Wyoming desenterró un bidón de petroleo de 200 litros en un terreno donde la segunda guerra mundial hubo un centro de reubicación. Lo enterraron los prisioneros. Estaba lleno de piedras de río...cada uno con un carácter japonés inscrito con mucho cuidado. Salieron a la luz como fragmentos de recuerdos.

" ¿ Porque no he tenido hijos ? Creía que era porque no tuve una relación estable ni dinero. Pero ahora que ya me paso la edad de tenerlos, he descubierto otra respuesta,. Igual que yo, mi hijo sería un norteamericano atrapado en un cuerpo de una raza forastera no deseada ¿ podría esconder a mi hijo que deseara que fuese más blanco o más blanca para evitar el rechazo que yo sentí por culpa de mi cara ?

" En 1942, obligaron a mi familia y a toda la comunidad de la costa oeste a abandonar nuestras casas y nos encerraron en campos de internamiento, campos de concentración y diversos campos para prisioneros, repartidos en todos los Estados Unidos. Los Estados Unidos declararon la guerra al Japón y consideraron q

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Sab Dic 07, 2013 8:55 pm

En la década de los 50, un granjero de Wyoming desenterró un bidón de petroleo de 200 litros en un terreno donde la segunda guerra mundial hubo un centro de reubicación. Lo enterraron los prisioneros. Estaba lleno de piedras de río...cada uno con un carácter japonés inscrito con mucho cuidado. Salieron a la luz como fragmentos de recuerdos.

" ¿ Porque no he tenido hijos ? Creía que era porque no tuve una relación estable ni dinero. Pero ahora que ya me paso la edad de tenerlos, he descubierto otra respuesta,. Igual que yo, mi hijo sería un norteamericano atrapado en un cuerpo de una raza forastera no deseada ¿ podría esconder a mi hijo que deseara que fuese más blanco o más blanca para evitar el rechazo que yo sentí por culpa de mi cara ?

" En 1942, obligaron a mi familia y a toda la comunidad de la costa oeste a abandonar nuestras casas y nos encerraron en campos de internamiento, campos de concentración y diversos campos para prisioneros, repartidos en todos los Estados Unidos. Los Estados Unidos declararon la guerra al Japón y consideraron q

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Sab Dic 07, 2013 8:55 pm

En la década de los 50, un granjero de Wyoming desenterró un bidón de petroleo de 200 litros en un terreno donde la segunda guerra mundial hubo un centro de reubicación. Lo enterraron los prisioneros. Estaba lleno de piedras de río...cada uno con un carácter japonés inscrito con mucho cuidado. Salieron a la luz como fragmentos de recuerdos.

" ¿ Porque no he tenido hijos ? Creía que era porque no tuve una relación estable ni dinero. Pero ahora que ya me paso la edad de tenerlos, he descubierto otra respuesta,. Igual que yo, mi hijo sería un norteamericano atrapado en un cuerpo de una raza forastera no deseada ¿ podría esconder a mi hijo que deseara que fuese más blanco o más blanca para evitar el rechazo que yo sentí por culpa de mi cara ?

" En 1942, obligaron a mi familia y a toda la comunidad de la costa oeste a abandonar nuestras casas y nos encerraron en campos de internamiento, campos de concentración y diversos campos para prisioneros, repartidos en todos los Estados Unidos. Los Estados Unidos declararon la guerra al Japón y consideraron q

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Sab Dic 07, 2013 9:53 pm

...y consideraron que toda la población de origen japonés de la costa oeste era una amenaza militar. Yo tenía un año y medio. Ahora, quizás, esperáis ver a los barcos de Pearl Harbor destrozados por las bombas japonesas y espesas columnas de humo que se pierden por la parte superior de la pantalla, ya qu el 7 de diciembre de 1941 marco el inicio de esta historia. Pero esta historia empieza años antes."

" Chizuko. mi hermana mayor, tiene diez años más que yo, tampoco es una exageración; pero la historia que nos separa es toda una vida. La comunidad japonesa--americana que ella conoció antes de la segunda guerra mundial no era la que yo conocí después de la guerra. La comunidad en la que yo me crié estaba amargada y fragmentada. Mi padre era un hombre callado y distante. El padre que la crió a ella era un hombre de vitalidad , esperanza y sueños. Una foto familiar antes de la guerra. Mis padres orgullos y mis dos hermanas mayores con el vestido de fiesta. Mi padre era ussei, un emigrante de Japón de la primera generación que vino aquí. Mi madre era kibei, nacida en Estados Unidos, pero educada en Japón. Mis hermanas mayores y yo somos nissei, la segunda generación nacida en los Estrados Unidos, por tanto somos americanas. Antes que la familia se pueda retratar conmigo, la tercera hija, se interpuso la historia.

"Este vacío visual lo comparten muchos japoneses--americanos de mi generación, la generación de los campos. Mi primera foto me la hicieron en el campo de concentración. Tenía 4 ó 5 baños, y fue la última foto de mi madre. Un año después de dejar los campos, mi madre falleció repentinamente a los 34 años, por culpa de unas úlceras hemorrágicas, y nuestra familia cerró el capítulo de los campos y no lo abrimos hasta muchos años después, --- explica Chizuko Omori., la hermana mayor--- era como si ella estuviese vinculada a esta experiencia penosa y cuando murió no quiso hablar nunca más. Y no hablamos"

" Mi padre no puso ningún altar, ni ninguna foto de mi madre en casa, simplemente desapareció. La imcineramos, guardamos las cenizas en una urna y la esparcimos con los recuerdos del campo. y LA urna se perdió. Ya han pasado 50 años desde que murió y buscado sus cenizas he revisado los últimos años de su vida, los años del campo, ya que alguna cosa que paso entonces la exilió de nuestras vidas."

"Empezó avenir gente que se interesaba por el negocio y nos hacían unas ofertas ridículas --- dice el nissei Frank Emi--- Lla mejor oferta que recibí fue de 1500 dolares cuando nosotros ya habíamos invertido 25000".

continuara

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Lun Dic 09, 2013 12:21 am

" Si queríamos alejarnos más de ocho kilómetros de casa necesitábamos permiso --- dice la nisei Aiko Yoshinaga--Herzig--- nos prohibieron salir de casa desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana."

" Cuando estalló la guerra e impusieron el toque de queda, mi madre tenía la boca muy mal, --- dice Hiroshi Kashiwagi --- íbamos a un dentista en Sacramento y la acompañábamos cuando podíamos. Pero por culpa del toque de queda, el dentista solo le quitaba un diente en cada visita. Fue al campo sin dientes, entonces tenía 40 años, y siempre se tapaba la boca con la mano."

" Hay muchas razones por las cuales no hablábamos mucho de los campos,. Una de ellas era el tema de los campos de concentración. Sabíamos que estábamos en campos de concentración, incluso el presidente Roselvelt hizo servir este termino, pero al final de la guerra campo de concentración tomó un significado inimaginable. Y una de las razones por las que no hablábamos mucho no eran porque fueran espantosos, sino porque no eran bastante espantosos".

"El 13 de marzo de 1942, el cuerpo de ingenieros del ejército empezó a construir un centro de detención para 10 000 prisioneros, en el centro de recepción del valle de Owen, que más tarde se denominó centro de reubicación de Manzanar, era uno de los 10 campos de concentración para las 120 000 personas como yo de origen japonés. Los restos esparcidos de las bulliciosas comunidades japonesa--americanas de la costa oeste fueron recluidos en diez campos principales y diversos campos secundarios repartidos por todo el país"

Aquí en tierras de Buffalo Bill --- reza un noticiario americano--- el gobierno construye ciudades campamento modelo, ciudades donde viven plácidamente , no como prisioneros, sino libres para trabajar y pagados por el gobierno de los Estados Unidos. Bañeras... todas las comunidades de una casa. Los japoneses de los Estados Unidos saben que el tío Sam es un padre leal, a pesar de la guerra.

" No era una prisión, sino un centro de producción, no era un campo de concentración, sino un centro de reubicación temporal. No eramos prisioneros, sino evacuados"

" Eran unos lugares espantosos, llenos de polvo, cada tarde se giraba un viento fortísimo y respirábamos polvo, nos lo tragábamos porque cuando cenábamos en el comedor entraba el polvo por todas partes, y no podíamos evitar tragarlo. --- dice Harry Ueno Kibei --- Nos teníamos que tapar la cara con bufandas y lentes de sol. Por suerte, compramos lentes de sol, habíamos oído hablar de esas ventiscas y nos preparamos un poco. Los niños tenían lentes de sol para taparse los ojos y la boca, sino las piedras y la arena se les clavaba como agujas"

Cuando se supo que las casas ya estaban acabadas --- reza un informativo --- ha comenzado el traslado definitivo. En los centros de reubicación, un contingente de japoneses, que llego unos días antes, recibía a los evacuados y los hacía de guía. Naturalmente, los nuevos miraban alrededor con cierta curiosidad. Estaban en una tierra nueva salvaje, indómita, pero llena de oportunidades. Aquí construirán escuelas, educaran a sus hijos y aprovecharan el desierto

"El día que llegamos hacia calor y había polvo, cuando bajamos del autobús nos pusieron rn fila y nos indicaron a que pabellón teníamos que ir para dejar las maletas. Después, nos hicieron ir a un sitio donde nos daban un saco, un saco alargado que servía de funda del colchón, nos dijeron que lo llenásemos de paja, porque eso sería nuestro colchón. Era muy difícil pasar la luna de miel en esas condiciones."

continuara

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Lun Dic 09, 2013 8:58 pm

"Leí que en un tren que llego el 1° de mayo descargaron tres cadáveres y que siete se salvaron gracias a una operación de urgencias, En nuestro centro había un médico evacuado, no había enfermeras. Aquella noche, el médico hizo siete operaciones de cirugía mayor de urgencias en el despacho del pabellón., encima de una mesa de comedor y sin agua corriente., y cuando se quedó sin luz, continuo con una linterna.

" El primer invierno que pasamos allí --- relata Frank Emi --- nevó a mediados de setiembre y no teníamos ni abrigos. Eramos del sur de California donde siempre hacia buen tiempo El primer invierno hizo un frío horroroso. Fue el invierno más frío de la historia de Wyoming. Llegamos a 30° bajo cero."

" Eramos siete. En una habitación de veinticuatro metros cuadrados viviamos tres familias. Antes de entrar al campo --- recuerda Aiko-- no tuve ninguna relación sexual... y hacer el amor encma de un colchón de paja era un escándalo. Solo que moviésemos un dedo crujía crujia, crujía, pero un año después tuve un hijo. Por desgracia fue un niño con una salud muy delicada por culpa de la falta de alimentos y de leche."

" La familia se desintegró inmediatamente, no comía con mis padres --- señala James Hirabayashi, del centro de reubicación del lago Tule en California--- sino con los chicos de mi edad". "No vivías no los padres o con la familia más inmediata, los niños se agrupaban en bandas --- dice Chizuko Omori --- íbamos siempre en bandas, podías escaparte de la familia con facilidad. Solo tenías que desaparecer y todos lo hacían".

" Los catálogos de Sears --- dice la nisei Hisaye Yamamoto --- y de Montgomery llegaban con el cargamento de los camiones y estoy segura que hicieron un fortuna. Leíamos el catalogo de esas empresas como si se tratase de la Biblia--- dice Aiko---. Yo recuerdo que memoricé la página que anunciaba los caramelos de chocolates de Sears y la página que anunciaba los pañales. Recuerdo que cuando los ojeaba pensaba: este vale tres dolares, nosotros solo cobrábamos 16, cuanto nos queda para llegar a fin de mes"

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Re: Los Campos de concentración norteamericanos

Mensajepor pastelsjl » Lun Dic 09, 2013 8:58 pm

"Leí que en un tren que llego el 1° de mayo descargaron tres cadáveres y que siete se salvaron gracias a una operación de urgencias, En nuestro centro había un médico evacuado, no había enfermeras. Aquella noche, el médico hizo siete operaciones de cirugía mayor de urgencias en el despacho del pabellón., encima de una mesa de comedor y sin agua corriente., y cuando se quedó sin luz, continuo con una linterna.

" El primer invierno que pasamos allí --- relata Frank Emi --- nevó a mediados de setiembre y no teníamos ni abrigos. Eramos del sur de California donde siempre hacia buen tiempo El primer invierno hizo un frío horroroso. Fue el invierno más frío de la historia de Wyoming. Llegamos a 30° bajo cero."

" Eramos siete. En una habitación de veinticuatro metros cuadrados viviamos tres familias. Antes de entrar al campo --- recuerda Aiko-- no tuve ninguna relación sexual... y hacer el amor encma de un colchón de paja era un escándalo. Solo que moviésemos un dedo crujía crujia, crujía, pero un año después tuve un hijo. Por desgracia fue un niño con una salud muy delicada por culpa de la falta de alimentos y de leche."

" La familia se desintegró inmediatamente, no comía con mis padres --- señala James Hirabayashi, del centro de reubicación del lago Tule en California--- sino con los chicos de mi edad". "No vivías no los padres o con la familia más inmediata, los niños se agrupaban en bandas --- dice Chizuko Omori --- íbamos siempre en bandas, podías escaparte de la familia con facilidad. Solo tenías que desaparecer y todos lo hacían".

" Los catálogos de Sears --- dice la nisei Hisaye Yamamoto --- y de Montgomery llegaban con el cargamento de los camiones y estoy segura que hicieron un fortuna. Leíamos el catalogo de esas empresas como si se tratase de la Biblia--- dice Aiko---. Yo recuerdo que memoricé la página que anunciaba los caramelos de chocolates de Sears y la página que anunciaba los pañales. Recuerdo que cuando los ojeaba pensaba: este vale tres dolares, nosotros solo cobrábamos 16, cuanto nos queda para llegar a fin de mes"

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