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La Batalla de Hatten-Rittershoffen

La guerra en el oeste de Europa

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La Batalla de Hatten-Rittershoffen

Mensajepor José Luis » Vie Oct 20, 2006 7:33 pm

¡Hola a todos!

Si tras la campaña de Normandía los estadounidenses pensaron alguna vez, con cierta lógica, que la guerra en el Frente Occidental probablemente podría terminarse victoriosamente durante el otoño-invierno de 1944, la realidad posterior pronto desbarató esa legítima esperanza. Los alemanes, fatalmente para todos, todavía no habían entregado la cuchara. El bosque de Hürtgen fue un baño de sangre para los estadounidenses (y alemanes, en menor grado), y la finalmente inútil ofensiva alemana en las Ardenas mostró, sin embargo, que el camino aliado hacia el corazón de Alemania todavía iba a ser un reguero de sangre. Esto fue lo que sucedió durante la mayor parte del mes de enero de 1945 en dos pueblos de triste memoria: Hatten y Rittershoffen.

Los combates que tuvieron lugar en esas dos villas fueron un resultado parcial del desarrollo de la operación alemana “Viento del Norte”. Las formaciones alemanas que allí combatieron pertenecían al XXXIX Cuerpo Panzer; las estadounidenses al VI Cuerpo. Por parte alemana, la 25ª División Panzergrenadier del mayor general Arnold Burmeister y la 21ª División Panzer del teniente general Edgar Feuchtinger. Por parte estadounidense, la 79ª División de Infantería (“Cross of Lorraine”) del mayor general I. T. Wyche, elementos de la 42ª División de Infantería (“Rainbow”) del mayor general Harry J. Collins, y parte de la 14ª División Acorazada del brigadier general Albert C. Smith, apoyadas por un fuerte contingente de artillería.

Si Hürtgen había sido un bosque infernal para los estadounidenses de la 28ª División de Infantería (y otras divisiones más) en noviembre de 1944, Hatten y Rittershoffen constituyeron dos batallas urbanas tan terribles que un oficial de estado mayor del 315º Regimiento de Infantería de la 79ª División de Infantería estadounidense, que tuvo dos batallones combatiendo durante once días en esos pueblos, escribió de esas batallas: “Sólo los veteranos de Cassino, Stalingrado, Rittershoffen y Hatten pueden comprender el choque de dos gigantes en el combate oscilante y la tensión de la resistencia humana que provocó.” [Periódico del 315º Regimiento de Infantería, 21 de enero de 1945] (1).

Un oficial de la 14ª División Acorazada estadounidense escribió de Hatten: “Cuando todo terminó, era difícil poder decir cuáles eran las calles y cuáles las casas…..Y los muertos yacían tendidos en las calles y en el suelo, en los sótanos y en la basura. Soldados Kraut (alemanes) y soldados americanos. Civiles” [Unit History 47th Tank Battalion –Special Story on Hatten-, Captain Joseph Carter, February 1, 1945] (2).

El general Jacob Devers, comandante en jefe del 6º Grupo de Ejércitos, felicitó a los defensores de Hatten y Rittershoffen por “conducir una de las batallas defensivas más grandes de la guerra.” [The Seventh United States Army-Report of Operations France and Germany-1944-1945, vol. II] (3)

¿Cómo se llegó a esas batallas tan terribles? El entonces teniente coronel Hans von Luck dedicó en sus memorias de posguerra (4) varias páginas para relatar esas batallas, de las cuales me permito hacer el siguiente resumen.

A principios de enero de 1945 los Vosgos estaban cubiertos de nieve, y en las tierras bajas entre Wissembourg-Haguenau y el Rin la nieve tenía un pie de espesor. Hacía mucho frío y las carreteras estaban heladas; no había agua corriente y las cañerías estaban congeladas.

Wissembourg era un pequeño pueblo de la Alsacia septentrional fronterizo con el Palatinado. Entre las laderas orientales de los Vosgos y el Rin había un amplio terreno que se extendía hacia el sur hasta Estrasburgo. El área de concentración del kampfgruppe de Luck -21ª División Panzer (DP)- estaba al norte de Wissembourg, adonde llegaron en la noche del 5 al 6 de enero. Se había programado que la 25ª División Panzergrenadier (DPgr), que había sido incapaz de romper la Línea Maginot (LM) al oeste de los Vosgos, se reuniese detrás de la 21ª DP en la noche siguiente.

La tarea que tenían encomendada era empujar hacia el sur a través de la Línea Maginot con dos kamfgruppen por las estribaciones orientales de los Vosgos, cerrar todas las salidas de los Vosgos y cortar las comunicaciones de los estadounidenses con Estrasburgo.

Luck no pudo conseguir mapas de la zona con la situación exacta de los búnkeres y otras fortificaciones. Se le dijo desde arriba que la LM estaba escasamente defendida y que no constituía mayor obstáculo. Cuando avanzaron el 6 de enero se encontraron una fuerte resistencia con apoyo de artillería, y aunque consiguieron hacer retroceder a las unidades estadounidenses al caer la tarde, todavía no habían llegado a los primeros búnkeres de la LM.

Continuaron su ataque durante la noche del 6 y 7 de enero, hasta que se encontraron con fuego pesado al divisar el primer búnker. Los estadounidenses no estaban dispuestos abandonar sus posiciones bajo ninguna circunstancia, y la división de Luck, ahora reducida a la fuerza de combate de un regimiento granadero, no era suficiente para forzar la ruptura. Conocieron por los prisioneros estadounidenses capturados que tenían en frente a la 79ª División de Infantería, parte de la 14ª División Acorazada y elementos de la 42ª División de Infantería, apoyadas por un fuerte contingente artillero. Durante los siguientes catorce días iban a ser los oponentes de Luck.

El 8 de enero el capitán Herr atacó al sur con granaderos e ingenieros del ejército, y con la ayuda de 12 tanques Panther consiguieron forzar la rendición de un búnker, eliminando tres tanques Sherman y haciendo bastantes prisioneros. Herr perdió un Panther debido a las minas, pero tuvo que retirarse cuando comenzó a recibir un fuerte fuego de artillería, perdiendo en la acción 20 granaderos e ingenieros que habían estado sentados en sus tanques.

Luck recibió nuevas órdenes: “Hace dos días, al sur del Bosque de Haguenau, conseguimos formar una cabeza de puente sobre el Rin al norte de Estrasburgo. Desde esta cabeza de puente tiene que realizarse un ataque hacia el oeste para cortar las comunicaciones del enemigo al norte del Bosque de Haguenau. La 25ª División Panzergrenadier avanzará al oeste el 9 de enero a lo largo del borde septentrional del bosque, romperá a través de la Línea Maginot, y avanzará bajando por las laderas orientales de los Vosgos. La 21ª División Panzer se reunirá a su derecha y después de las primeras rupturas avanzará inmediatamente hacia el oeste.”

El 8 de enero se recibieron 20 cañones de asalto procedentes de Alemania; el capitán Herr todavía tenía 11 tanques disponibles. Ese día la 25ª DPgr se reunió en dos kampfgruppen, y la 21ª DP justo al norte con el regimiento de Luck en contacto con la 25ª DPgr.

Tenían que atravesar alambradas y terreno minado contando sólo con unos cuantos ingenieros y jóvenes reemplazos, soldados de 16 y 17 años. Durante la noche del 8 y 9 de enero avanzó hacia el primer búnker el primer kampfgruppe de la 25ª DPgr. Sigilosamente los jóvenes granaderos se hicieron paso a través de la alambrada. Hacia las cuatro de la madrugada se abrió un camino entre las minas llegando a unas cien yardas del búnker. Los estadounidenses parecían dormir. Los granaderos avanzaron hacia el búnker, abrieron la puerta blindada y tomaron completamente por sorpresa a la guarnición. El ruido alertó a otros búnkeres en posiciones intermedias, desatándose la tormenta. La artillería americana castigó el búnker tomado. Un kampfgruppe de la 25ª DPgr avanzó por la ruptura pero fue rápidamente frenado por el fuego de artillería pesada; viró a la izquierda y avanzó hacia la aldea de Hatten.

Imagen
Fuente: http://www.aegis-consulting.com/englermap/maps.html

Al mismo tiempo, un kampfgruppe de la 21ª DP avanzó con la intención de cruzar Hatten, pero los tanques se metieron en terreno minado y el avance se ralentizó. Un batallón de Luck entró en Hatten desde el norte y relevó a los elementos de la 25ª DPgr que estaban allí. La parte sur de la aldea estaba fuertemente defendida por la infantería americana; ésta montó un contraataque pero fue rechazada.

Al anochecer del 9 de enero sólo se había conseguido una pequeña ruptura. Luck recibió órdenes de continuar y extender la brecha para poder avanzar hacia el oeste. Durante la noche del 9 y 10 de enero, el kampfgruppe de Luck, con el 125º Regimiento, avanzó hacia el búnker; a su derecha el 192º Regimiento (mayor Willy Spreu, que había sustituido al enfermo coronel Rauch). Los apoyaba un regimiento de artillería. El kampfgruppe de la 25ª DPgr había intentado en vano abrirse camino por Rittershoffen; así que la 21ª DP se preparó para tomar esa aldea el 10 de enero.

Spreu había realizado una proeza el día 9 de enero que más tarde, el 24 de febrero, significaría la concesión de la Cruz de Caballero. Su informe reza: “Con las primeras luces avancé con la sección de ingenieros, mientras mis armas pesadas disparaban sin cesar sobre los cañones del búnker. Cargamos a través de la nieve y a los pocos minutos estábamos en el búnker. Los ingenieros arrojaron granadas de mano por las portillas, mientras que otros cortaban la alambrada y limpiaban minas. Cuando avanzamos por la entrada de retaguardia se abrió la puerta y apareció una bandera blanca con cinco oficiales y una guarnición de 117 hombres. Cuatro de los oficiales habían sufrido heridas graves en los ojos por los disparos en las portillas. Fueron tratados inmediatamente por el doctor del regimiento. El búnker resultó ser un punto fuerte muy armado en un gran sistema de fortificaciones, y lo convertí inmediatamente en mi puesto de mando.” El bueno de Spreu sería gravemente herido al día siguiente en el ataque contra Rittershoffen, y evacuado a un hospital.

Tras conseguir abrirse camino de noche, el 10 de enero Luck avanzó con su regimiento para atacar Rittershoffen, pero al igual que en Hatten, los americanos se defendieron en las casas y pronto montaron un contraataque con tanques e infantería, golpeando especialmente el II Batallón (mayor Kurz) alemán que estaba en el centro cerca de la iglesia.

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Fuente: http://www.aegis-consulting.com/englermap/maps.html

En Hatten y Rittershoffen se desarrolló ahora una de las más duras y costosas batallas que jamás se produjeron en el frente occidental. Los americanos hicieron cuanto pudieron para recuperar la LM y evitar ser cortados en el área de Estrasburgo. En Rittershoffen, Luck estaba apenas a unas 20 yardas de sus enemigos. A veces los alemanes estaban en la primera planta de una casa y los americanos en el sótano, o viceversa. Estos duros combates casa por casa duraron casi dos semanas, utilizándose continuamente fuego artillero y lanzallamas. Los americanos prendieron fuego a casi todas las casas con proyectiles incendiarios. Se hicieron prisioneros del 827º Batallón Acorazado, compuesto casi enteramente por negros. Les dijeron a los alemanes que sus instrucciones eran disparar o prender fuego a cualquier casa donde hubiera “nazis”. Cuando se capturaron prisioneros de la 14ª División Acorazada, exclamaron: “Maldita sea, ésta es la batalla más sangrienta que hemos combatido, peor que la legendaria batalla de Anzio en Italia.”.

La población civil continuó permaneciendo en ambos pueblos; mujeres, niños y viejos vivieron días faltos de comida, sin luz y sin agua, apretujados en los sótanos, cambiándose de un edificio a otro al amparo de la noche. Todos los movimientos para transportar víveres y municiones debían hacerse de noche con vehículos blindados, pues de día era una empresa mortal. En Rittershoffen hubo más de 100 bajas civiles. El pueblo quedó destruido en un 90%. Aunque en Rittershoffen combatían elementos de la 25ª DPgr, el grueso de sus elementos de combate estaba en Hatten, apenas unos 400 metros de distancia.

El 18 de enero llegó a Rittershoffen un batallón de paracaidistas alemanes como refuerzo, y al día siguiente aparecieron las primeras unidades de la 47ª División Volksgrenadier para relavar a los hombres de la 21ª DP y 25ª DPgr. El 21 de enero los estadounidenses se habían retirado (de noche), muy diezmados por las bajas.

Contemplando la tremenda carnicería humana y la destrucción de Rittershoffen, Luck se preguntaba para qué se había combatido realmente. Acompañado de Kurz se dirigió a la iglesia del pueblo y viendo un órgano que estaba intacto se puso a tocar la Nun Danket alle Gott de Bach. A los pocos días recibiría órdenes para trasladarse al Frente Oriental.

(1) Richard E., Jr. Engler, The Final Crisis: Combat in Northern Alsace, January 1945 (The Aberjona Press, 1999), Prefacio.
(2) Ibid.
(3) Ibid.
(4) Hans von Luck, Panzer Commander (Dell Publishing, 1991), pp. 228-237

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Mensajepor José Luis » Sab Oct 21, 2006 5:58 am

¡Hola a todos!

Casi se me olvidaba aportar un testimonio donde se demuestra claramente que es posible combatir con dureza y aun implacablemente sin dejar por ello de hacerlo con honor y gallardía.

En este caso se trata del testimonio del mayor Willy Kurz, que era el comandante del II Batallón del 125º Regimiento Grenadier del coronel von Luck. La historia se la contó Kurz a Luck cuando este último lo visitó en Massassauga, Toronto, en mayo de 1986. Kurz había sido herido en febrero de 1945 en el área de Goerlitz (mientras que von Luck combatía en Lauban), y fue evacuado a Alemania. Después de un montón de peripecias vividas en el intento, vano al principio, de ser admitido como prisionero de los estadounidenses, el tren de heridos en el que viajaba Kurzk en mayo de 1945 fue finalmente rechazado por los soviéticos gracias a un ardid de un médico alemán que dijo que se había desatado una epidemia en el tren.

Un día, mientras Kurz se encontraba ya al cuidado de los estadounidenses, se presentó un jeep de la policía militar con la orden de llevar a Kurz a un interrogatorio. Las formas bruscas de la patrulla hicieron pensar a Kurz que algo malo se estaba fraguando para él. Lo llevaron a un edificio donde un joven oficial lo acompañó a una habitación donde había un grupo de oficiales americanos alineados a un lado y otro de la habitación. En el centro había una gran mesa donde estaba sentado un general y una fila de oficiales superiores. Kurz pensó inmediatamente que se iba a enfrentar a una corte marcial.

-"¿Es usted el mayor Willy Kurz de la 21ª División Panzer?"

-"Sí, lo soy"

-"¿Pertenece usted al 125º Regimiento del coronel von Luck y entró en acción en Rittershoffen, en Alsacia?"

-"Sí, así es. Fueron probablemente los catorce días más duros que pasé en cualquier frente"

-"Yo soy el oficial comandante de la 79ª División de Infantería, que combatió contra usted en Rittershoffen; los que están aquí son mi estado mayor, y detrás de usted mis oficiales han formado un pasillo en su honor. En nombre de todos mis oficiales y hombres, y en el mío, me gustaría mostrarle nuestro respeto y consideración por la valerosa conducta de sus hombres. Le debemos nuestro respeto."

Kurz se quedó sin habla y tuvo que esforzarse mucho para no soltar unas lágrimas. Después del duro combate en Rittershoffen y los últimos meses tan difíciles y su herida, ahora ese gran gesto de sus enemigos lo conmovió. Pero dijo:

-"Debo expresarle también nuestro respeto hacia usted, general, y hacia su división. Admiramos su coraje y la obstinación con la que defendieron los pueblos de Hatten y Rittershoffen, aunque tres de sus batallones estuvieron cercados durante días enteros. Quedamos particularmente impresionados por la manera en que consiguieron romper el contacto, de noche, sin que nos diéramos cuenta. Cuando ustedes se fueron, fuimos todos de la opinión de que en Rittershoffen no hubo vencedores ni vencidos. En la mañana después de su retirada, mi comandante, el coronel von Luck, tocó una coral en el órgano intacto de la iglesia en ruinas, en la cual nuestros hombres y los civiles rompimos a llorar."

Kurz pasó los siguientes días hablando con el general y sus oficiales sobre los combates de Rittershoffen. Murió de un ataque al corazón en 1987.

Hans von Luck recibió en 1988 un ejemplar de la "Cross of Lorraine," A Combat History of the 79th Infantry Division, donde se menciona que "cuando se acabó la guerra en Europa, un despacho de la United Press, citado en el New York Times, reportaba 'la historia del mayor Kurz.'"

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Re: La Batalla de Hatten-Rittershoffen

Mensajepor Audie Murphy » Sab Abr 04, 2015 5:53 pm

Hay todo un capítulo de más de 50 páginas dedicado a esta durísima batalla en el libro "Battle Yet Unsung: The Fighting Men of the 14th Armored Division in World War II" de Timothy J. O'Keeffe
http://www.amazon.com/Battle-Yet-Unsung ... 664&sr=1-1

Los alemanes no daban tregua alguna e incluso disparaban contra las ambulancias y sanitarios, de modo que los americanos tenían que recurrir a semiorugas para evacuar sus heridos. También eran objeto de disparos sus centros de atención médica, de modo que hubieron de quitar todas las señales exteriores que los identificaban como centros médicos.

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