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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

La guerra en el este de Europa

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Mar Abr 28, 2009 12:18 pm

¡Hola a todos!

El 22 de junio de 1941 Hitler se dirigió desde Berlín al pueblo alemán para justificar su ataque militar contra la Unión Soviética, a pesar del pacto de no-agresión que ambas potencias habían concluido el 24 de agosto de 1939 y de los compromisos comerciales contraídos y aumentados desde entonces. En su discurso, Hitler empezó detallando las perversidades políticas británicas contra Alemania ya desde la Primera Guerra Mundial, para centrarse a continuación en la conspiración “judeo-bolchevique”: “¡Nacionalsocialistas! El pueblo alemán nunca ha albergado sentimientos de animosidad contra el pueblo de Rusia. Lamentablemente, durante dos décadas, los gobernantes judeo-bolcheviques han trabajado desde Moscú para incendiar no solamente Alemania, sino toda Europa....”. Hitler continuó describiendo, a su manera, lo que él llamaba la colaboración británica y soviética para socavar el esfuerzo de guerra alemán y soliviantar o promover golpes de estado en los países “amigos” de Alemania (Rumania y Yugoslavia), y cómo él, ante todos esos movimientos, se mantuvo en silencio o intentó conciliar la supuesta agresividad soviética. Hasta que llegó el momento en que él, Hitler, ya no podía mantenerse pasivo ante las amenazas soviéticas: “Hoy, aproximadamente ciento sesenta divisiones rusas permanecen en nuestra frontera. Durante semanas ha habido allí continuas violaciones de esta frontera....Los pilotos rusos se divierten sobrevolando con desenfado esas fronteras, quizás para demostrarnos que ya se sienten dueños de esos territorios. En la noche del 17 al 18 de junio, patrullas rusas reconocieron el territorio del Reich alemán y sólo después de un prolongado intercambio de fuego pudieron ser obligadas a retroceder. Por tanto, ha llegado la hora en la que se hace necesario oponerse a esta conspiración de belicistas judeo-anglo-sajones e igualmente a los poderes gobernantes judíos en el centro de control bolchevique en Moscú. ¡Pueblo alemán! En este momento está teniendo lugar la más grande concentración que el mundo haya visto nunca en términos de alcance y dimensiones” [La proclama completa puede verse en Max Domarus, The Complete Hitler. Speeches and Proclamations, 1932-1945 (Wauconda, IL: Bolchazy-Carducci Publishers, 1990), pp. 2445-51, de donde he traducido los entrecomillados].

Hitler sentaba así las bases para la difusión popular de una gran mentira, que venía a significar que el ataque alemán del 22 de junio de 1941 contra la Unión Soviética era un ataque preventivo para desbaratar unos supuestos planes de guerra de la URSS, confabulada con Gran Bretaña, contra Alemania. Naturalmente, el pueblo alemán desconocía el hecho de que Hitler había ordenado ya en julio de 1940 al OKH la planificación de un ataque militar contra la URSS, de ser posible a ejecutar en el mismo otoño de 1940. Como esa fecha era inviable, Hitler firmó el 18 de diciembre de 1940 la famosa Directiva 21, que sentaba las bases de la planificación estratégica de la Operación Barbarroja. Sin embargo, no he abierto este tema para desmontar la mentira de Hitler, una cuestión que está al alcance de cualquiera que se preocupe simplemente de leer la génesis documental de la decisión de Hitler de invadir la URSS.

Tampoco he abierto este tema para desmontar las tesis de Viktor Suvorov y Joachim Hoffmann, que defendieron, entre otros, la teoría de que Stalin estaba dispuesto a atacar Alemania en julio de 1941, y que Hitler simplemente se le adelantó con su ataque de junio. Sobre Suvorov hablamos en su día en:
viewtopic.php?f=21&t=1410

Sólo unos breves comentarios. El Icebreaker de Suvorov se publicó por vez primera fuera de Rusia en Francia (Olivier Orban) en 1988, siguiendo dos años más tarde la publicación en Gran Bretaña (Hamish Hamilton, 1990). El libro desató una fuerte polémica en Rusia y Alemania, y después en el mundo anglosajón, y fue contestado en varios libros, destacando el Stumbling Colossus (1998) de David M. Glantz y el Grand Delusion (1999) de Gabriel Gorodetsky, que dieron la réplica militar y diplomática, respectivamente, a la teoría de Suvorov.

El libro de Suvorov bien podía haberse reducido a un artículo. De hecho, la primera publicación de Suvorov (seudónimo de Rezun, desertor soviético) sobre el tema fue un artículo de 1985, que poco después convirtió en un libro sólo disponible en ruso, para luego publicarse, como ha quedado dicho, en Francia. Digo que podía reducirse a un artículo porque el Icebreaker (la edición inglesa que yo he leído de Hamilton, 1990) es un relleno de datos y perífrasis que sólo sirven para dar hechura a un libro, sin añadir casi nada sustancial a las “pruebas” que presenta Suvorov para sustentar su tesis, “pruebas” y tesis que para su exposición y desarrollo no necesitaban más allá de la extensión de un artículo.

El profesor Joachim Hoffmann (1930-2002) publicó su libro Stalins Vernichtungskrieg 1941-1945. Planung, Ausführung und Dokumentation por primera vez en Alemania, tras su retiro, en 1995 (Verlag für Wehrwissenschaften), publicándose por vez primera en inglés, con el título de Stalin's War of Extermination 1941-1945. Planning, Realization and Documentation, en 2001 (Theses & Dissertations Press). Tal como comenta en su prefacio a la edición inglesa, Hoffmann escribió su libro con la idea de publicarlo como parte del Volumen No. 4 (Der Angriff auf die Sowjetunion, El Ataque a la Unión Soviética, 1983) de la historia oficial del MGFA de Potsdam sobre Alemania y la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el jefe del MGFA rechazó la publicación del libro de Hoffmann como un documento oficial, permitiendo en cambio que Hoffmann lo publicase por su cuenta. La publicación del libro de Hoffmann en Alemania desató un revuelo político, judicial e histórico de grandes dimensiones y no menos furor, no sólo por su teoría de la guerra que Stalin pensaba desatar contra Alemania en 1941, sino también, y principalmente, por su rechazo y críticas de la cifra de seis millones de víctimas del Holocausto, entre otras cuestiones como sus vínculos con la extrema derecha. La negativa del jefe del MGFA a incluir las tesis del libro de Hoffmann (que sin embargo, escribió el capítulo dedicado al Ejército Rojo, sin dichas tesis, por supuesto) en el volumen de la historia oficial alemana arriba descrito, benefició a Hoffmann en un doble sentido: primero pudo enterarse del artículo y libro de Suvorov, del que se hizo econ en su libro, y, segundo, también se benefició de la desclasificación temporal de los archivos rusos tras la caída del Muro.

Del libro de Hoffmann sólo he leído los capítulos dedicados a los argumentos que presenta como “pruebas” de que Stalin estaba preparando una guerra contra Alemania que debía desatarse en el verano de 1941, argumentos que giran fundamentalmente en torno a las declaraciones de oficiales soviéticos prisioneros de los alemanes cuando éstos atacaron a la URSS en junio del 41.

Bien, tras estos comentarios sobre Suvorov y Hoffmann, que me parecieron necesarios, es momento de indicar que el objetivo de este hilo es repasar las consideraciones y planificaciones estratégicas, documentadas, del Ejército Rojo desde 1939 hasta el momento en que la Wehrmacht atacó el 22 de junio de 1941 con el propósito de demostrar que Stalin nunca estuvo realmente dispuesto a desatar un ataque contra Alemania en 1941, algo que haré en una próxima intervención.

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Mensajepor José Luis » Mar Abr 28, 2009 4:22 pm

¡Hola a todos!

Tras la conclusión del Pacto de No-Agresión germano-soviético de 24 de agosto de 1939 y la posterior anexión por parte de la URSS de la Bielorrusia y Ucrania occidentales, la frontera occidental de la URSS se modificó sustancialmente, desplazándose varios cientos de kilómetros hacia el oeste. De esta forma, el Estado Mayor General del Ejército Rojo (EMG-ER en adelante) tuvo que revisar el antiguo plan de despliegue estratégico del Ejército Rojo de 1938. ¿Qué era un plan de despliegue estratégico? Pues tal como su nombre indica, era la planificación de despliegue estratégico de las fuerzas armadas de la Unión Soviética teniendo en cuenta las consideraciones preliminares sobre cuáles y qué poderosos eran los potenciales enemigos más peligrosos de la URSS. Estos planes, elaborados por el EMG-RR y remitidos al Consejo Militar Principal (y más tarde al Comité Central) (en ambos casos, Stalin decidiendo) para su aprobación o rechazo, comenzaban siempre bajo el título de "Consideraciones sobre....". El plan de 1938, por ejemplo, llevaba por título "Consideraciones sobre los Enemigos más Probables, sus Fuerzas Armadas y sus Posibles Planes Operacionales, y el Despliegue Estratégico Básico del Ejército Rojo en el Oeste y el Este". En medio de las purgas militares de Stalin, éste fue realmente el primer "plan de guerra" del EMG-ER y el primero donde se consideraba a Alemania como un enemigo. Entonces era jefe del EMG-ER Shaposhnikov, con el teniente general N.F. Vatutin como primer jefe suplente, el teniente general G.K. Malandin como jefe de Operaciones, y el mayor general A.M. Vasilevskiy como jefe suplente de operaciones. El plan, considerado "Alto Secreto", fue remitido por el EMG-ER al Consejo Militar Principal, entonces compuesto por Stalin, Molotov, L.M. Kaganovich (miembro del Politburó) y Voroshilov, que lo aprobó el 28 de noviembre de 1938.

Las "Consideraciones..." de 1938 estimaban a Alemania (junto con sus posibles aliados Polonia, Italia, Rumania, Países Bálticos y Finlandia) y Japón como enemigos a los que la URSS debería combatir posiblemente en una guerra en dos frentes: Oeste (Alemania y aliados) y Este (Japón). Como ha quedado dicho más arriba, los acuerdos y acontecimientos diplomáticos y militares del verano de 1939 entre Alemania y la URSS obligaron al EMG-ER a revisar sus "Consideraciones..." de 1938.

En consecuencia, en el otoño de 1939 Shaposhnikov encargó a Vasilevsky y compañía la elaboración de un nuevo plan de despliegue estratégico cuya primera redacción estuvo lista a finales de julio de 1940. Las valoraciones estratégicas y tácticas políticas y militares del nuevo plan estimaban que el ataque enemigo más probable tendría lugar a cargo de Alemania contra la parte occidental de la URSS, si bien no descartaban la posibilidad de un ataque simultáneo por parte de Japón en Extremo Oriente. Sin embargo, Alemania fue considerada como el enemigo más probable en una futura guerra. Los países aliados que podían combatir a su lado fueron determinados de la siguiente manera: Italia podía participar en la guerra, principalmente en los Balcanes, mientras que Finlandia, Rumania y Hungría lo harían en las zonas de influencia de sus fronteras. Irán y Afganistán se mantendrían “neutralmente armadas”, mientras que Turquía combatiría probablemente contra la URSS bajo presión alemana. De esta forma, la URSS tenía que estar preparada para hacer la guerra en dos frentes. "Para atacar a la URSS, el bloque nazi-fascista desplegaría probablemente sus principales fuerzas al norte de la desembocadura del río San, con el principal grupo de tropas en Prusia del Este. Desde ahí, debía esperarse el principal ataque contra Riga, Kovno (Kaunas), y luego Dvinsk (Daugavpils) y Polotsk, o contra Kovno, Vilno (Vilnius) y Minsk. También podía llevarse a cabo un avance simultáneo por una agrupación de ejércitos hacia Baranovichi, desplegada a lo largo de la línea Lomzh-Brest. Debía esperarse al mismo tiempo el desembarco de infantería en la región de Libau (Liepaja) y en la costa estonia. Si Finlandia se unía a Alemania, un contingente germano-finlandés atacaría Leningrado desde el noroeste. Al mismo tiempo, las tropas alemanas podían atacar en la Polonia meridional, desde el área de Chelm-Tomaszow-Jaroslaw contra Dubno y Brody, con el objetivo de capturar la retaguardia de la agrupación soviética de Lvov y luego tomar la Ucrania occidental. Al mismo tiempo, divisiones rumanas y alemanas podían avanzar hacia Zhmerinka". Según las estimaciones del EMG-ER, Japón, por su parte, podía desplegar hasta 39 divisiones de infantería, 2.500 aviones, 1.200 tanques y 4.000 cañones para combatir a la URSS y la República Popular de Mongolia (1).

Sobre dichas consideraciones, el EMG-ER llegó a la conclusión de que, a la hora de considerar el despliegue estratégico del Ejército Rojo, el Oeste debía ser considerado como el principal frente, por lo que el grueso de las fuerzas del Ejército Rojo debía concentrarse allí. También era necesario desplegar un buen número de fuerzas para hacer frente a la amenaza japonesa en el Este, mientras que debía destinarse un mínimo de fuerzas para cubrir y proteger las costas septentrionales y meridionales de la URSS y las fronteras en Transcaucasia y Asia Central.

A finales de julio de 1940, Timoshenko y Shaposhnikov se reunieron con Stalin y Molotov para exponerles su nuevo plan y conclusiones. Les especificaron, aparte de lo ya comentado del plan, que el peso del ataque alemán estaría dirigido en dirección nordeste a lo largo de la línea Varsovia-Brest-Kiev-Smolensk-Moscú. No se podía descartar, sin embargo, un principal esfuerzo alemán hacia el sur, hacia Ucrania y el Cáucaso, pero la distribución de fuerzas más probable del ataque alemán sería dos tercios al norte y un tercio al sur de los Pantanos del Pripets (río San), con el tercio del sur limitándose a una "defensa activa" de la Ucrania occidental y Besarabia (2).

Todo parece indicar que a Stalin no le gustaron las conclusiones de Shaposhnikov, pues éste fue repentinamente destituido (oficialmente por razones de salud) como jefe del EMG-ER, siendo reemplazado por Meretskov en agosto. El nuevo jefe del EMG-ER procedería rápidamente a reconsiderar el plan, algo que veremos en la próxima intervención. Basta con señalar hasta el momento que en agosto de 1940 no existía ningún plan de guerra en el EMG-ER que considerase (no ya planificase) una ofensiva contra Alemania, algo que debe subrayarse especialmente, pues en esas fechas el general Marcks ya había remitido al jefe del Generalstab des Heeres, Halder, la planificación estratégica para un ataque a la URSS que éste le había pedido a principios de agosto, siguiendo asimismo las instrucciones de Hitler de finales de julio.

(1) Alexander Hill, The Great Patriotic War on the Soviet Union, 1941-1945: A Documentary Reader (Taylor & Francis e-Library, 2008), pp. 105 y ss.

(2) Earl F. Ziemke, The Red Army 1918-1941: From Vanguard of World Revolution to US Ally (Taylor & Francis e-Library, 2004), pp. 250-1

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Mensajepor José Luis » Mar Abr 28, 2009 7:10 pm

¡Ha todos!

En agosto de 1940, siguiendo las órdenes de Meretskov, el Departamento de Operaciones del EMG-ER bajo la coordinación de Vasievskiy llevó a cabo la revisión de las "Consideraciones..." de Saphosnikov. El primer informe de la revisión fue remitido por Timoshenko y Meretskov a Stalin y Molotov para su aprobación el 18 de septiembre de 1940. Tanto en este informe como en la redacción final del plan que fue aprobado el 14 de octubre de 1940, la consideración principal era que la URSS debería estar preparada para combatir en dos frentes: en el Oeste contra Alemania, que estaría apoyada por Italia, Hungría, Rumania y Finalandia; y en el Este contra Japón, que había mantenido mucho tiempo la neutralidad armada pero podía comenzar las hostilidades en cualquier momento. El frente occidental permanecía siendo el frente principal, y ahí debían desplegarse las principales fuerzas soviéticas. El enemigo más poderoso y peligroso de la URSS seguía siendo Alemania. El frente occidental, desde el Mar de Barents hasta el Mar Negro, debía ser el principal foco de atención. No había cambios con respecto al plan anterior en la evaluación del enemigo, ni en el despliegue, misiones y medios de combate de las tropas soviéticas, pero el tratamiento en la defensa en el frente occidental era radicalmente diferente.

El plan aconsejaba que el grueso del Ejército Rojo debería desplegarse en dos sectores, al norte o sur de Brest-Litovsk, dependiendo de la situación política y militar en vísperas de la guerra. Se creía de esta forma que era necesario tener ambas opciones totalmente desarrolladas en tiempo de paz. Sin embargo, el informe declaraba que desplegar las principales fuerzas del Ejército Rojo al sur de Brest-Litovsk era la opción fundamental. Esta conclusión encajaba con la visión personal de Stalin, que consideraba que Hitler, en cualquier caso, necesitaría de la agricultura, industria y petróleo de Ucrania y el Cáucaso para poder mantener su esfuerzo de guerra. En otras palabras, Stalin consideraba un futuro conflicto con Alemania en términos de una guerra prolongada, de desgaste, y estaba convencido de que Hitler opinaba de igual forma. Por eso Ucrania y el Cáucaso debían ser los objetivos estratégicos de un ataque alemán, y ahí debía situarse el principal esfuerzo nazi. El 5 de octubre de 1940 el liderazgo soviético discutió nuevamente el plan para el despliegue estratégico, decidiendo que había que demostrar de forma más explícita la preeminencia del teatro occidental, desplegando el grueso de las fuerzas del Ejército Rojo en su sector suroccidental. No se descartaba de plano la posibilidad de un esfuerzo principal alemán al norte de Brest-Litovsk (Pripets), pero esta opción recibió poco apoyo, cosa nada rara sabiendo que no era la preferida de Stalin. El plan se aprobó finalmente nueve días después, desechando la antigua conclusión de Timoshenko-Shaposhnikov (concentración de las principales fuerzas soviéticas en el sector noroccidental) en favor de la propuesta de Timoshenko-Meretskov (concentración soviética en el sector suroccidental). Así, se asignaban seis ejércitos al frente suroccidental y cuatro ejércitos al frente occidental, que debía mantener una defensa activa sobre su ala derecha mientras proporcionaba apoyo de flanco para el frente suroccidental sobre su ala izquierda.

A finales de diciembre de 1940 se celebró una conferencia de ocho días de duración entre los máximos mandatarios militares del Ejército Rojo para valorar varios aspectos sobre la condición de combate del Ejército Rojo. Debían redactarse varios documentos concentrados en tres aspectos fundamentales: la preparación de combate del Ejército Rojo, la ofensiva en las operaciones contemporáneas y la defensa en las operaciones contemporáneas. A continuación había que leer las conclusiones ante los miembros del Comité Central, excepción hecha de Stalin, entonces con problemas de salud.

Meretskov intervino en primer lugar para leer las conclusiones sobre la preparación de combate del Ejército Rojo. Según sus observaciones, el programa de entrenamiento del año en curso no había estado a la altura de las exigencias de una auténtica batalla y había demostrado carencias en la competencia operacional y militar general en los escalones superiores del mando, en los mandos de tropas, en los estados mayores de ejércitos y frentes, y especialmente en aviación. Después, uno de los oficiales del EMG de Meretskov subrayó que muchas unidades no habían recibido ningún tipo de entrenamiento por estar destinadas como mano de obra en la construcción de fortificaciones. También intervino Konev, que recordó que muchos oficiales habían sido recientemente asignados a mandos de divisiones sin que previamente hubieran mandado jamás un regimiento.

Zhukov habló sobre la ofensiva, subrayando que la razón principal de las victorias alemanas en Polonia y Francia había sido la sorpresa y la conmoción provocada por ataques poderosos contra enemigos débiles y faltos de resolución, circunstancias que no se darían en una guerra contra la URSS. La cuestión principal para Zhukov era decidir la manera en que la URSS debía optimizar sus recursos humanos y materiales en una guerra prolongada de desgaste. Pavlov, que tomó la palabra para hablar del blindaje en la ofensiva, declaró: "Podemos perfectamente dar a un cuerpo de tanques la misión de destruir una o dos divisiones de tanques enemigas o de tres a cinco divisiones de infantería enemigas". Romanenko, otro especialista en blindaje, propuso dar a los frentes soviéticos una potencia de combate superior a la que habían desplegado los ejércitos de vanguardia alemanes, organizando a tal fin ejércitos de choque fuertes en blindaje, apoyo aéreo, artillería y armas automáticas.

El turno para la defensa corrió a cargo del general de ejército I.V. Tiulenev, quien propuso cubrir la frontera occidental con un cinturón de fortificaciones consistente de sectores de ejército de 100 kilómetros de ancho y 100-135 kilómetros de profundidad manejados por 12 divisiones. Otro oficial señaló que la actual fuerza autorizada de un ejército era de 15 divisiones, y que los ejércitos debían estar preparados tanto para atacar como para defender. Meretskov subrayó que la experiencia de la guerra en el Oeste mostraba que el valor potencial de la defensa había sido subestimado en la doctrina militar soviética.

Timoshenko cerró con un resumen la conferencia el 31 de diciembre de 1940. Citando a Zhukov, declaró que la guerra en el Oeste no había producido ninguna innovación estratégica y que sería un error adoptar las operaciones allí conducidas como "modelos para nuestro teatro occidental", pues "nuestra teoría operacional debe tener en cuenta teatros diversos con distintas condiciones geográficas". Puesto que había que "saturar un frente muy grande con los medios de guerra modernos", la norma debía ser organizar ejércitos de campaña de propósitos generales. Concluyó afirmando que una gran guerra en la "epoca actual" sería "intensa y prolongada" y las operaciones por sí solas conseguirían "objetivos limitados" que sólo a largo plazo darían los objetivos estratégicos esperados.

Finalizada la conferencia, de la que Stalin fue informado con todo lujo de detalles, los comandantes de distritos militares y sus jefes de estado mayor permanecieron en Moscú para participar en dos juegos de guerra que se celebrarían el primero entre los días 2 y 6 y el segundo entre los días 8 y 11 de enero de 1941, asunto que trataremos mañana.

Nuevamente, debemos subrayar hasta aquí que el Ejército Rojo había acabado el año 1940 sin ningún plan de guerra que considerase (no ya planificase) un ataque contra Alemania. En cambio, por esas fechas Hitler ya había firmado la Directiva No. 21 de Barbarroja.

Mientras que no señale lo contrario, sigo utilizando las fuentes ya mencionadas de Hill y Ziemke.

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Mensajepor José Luis » Mié Abr 29, 2009 10:40 am

¡Hola a todos!

El primer juego de guerra se situó entre el Mar Báltico y los Pantanos del Pripets con unas formaciones enfrentadas (sobre el mapa) cuya fuerza fue calculada por el EMG-ER como la que aproximadamente podrían desplegar Alemania y la URSS al comienzo de una guerra desatada el 15 de julio de 1941. El juego figuró 65 divisiones de infantería soviéticas ("Rojos") contra 60 divisiones de infantería alemanas ("Azules"), con un blindaje similar en ambos mandos. El segundo juego, situado entre los Pantanos del Pripets y el Mar Negro, presentaba 81 divisiones de infantería para los "Rojos" contra 85 divisiones de infantería para los "Azules", aunque en este caso los "Rojos" superaban a los "Azules" en blindaje en 2:1. De acuerdo con la doctrina de hacer la guerra en el territorio del enemigo, en ambos juegos la misión de los "Rojos" consistía en frenar el ataque inicial de los "Azules" y a continuación lanzar una contraofensiva. En el primer juego Pavlov comandó a los "Rojos" y Zhukov a los "Azules", intercambiando los papeles en el segundo juego (que vio a Kuznetsov unido a Pavlov).

Basándose en las regulaciones del PU-40 (las famosas regulaciones del PU-36 fueron desbaratadas por las purgas y la paranoia que siguió) y en la absurda superioridad innata del "nuevo hombre stalinista" que afirmaba, los jugadores habían equiparado una división "Roja" equivalente en efectividad de combate a una división y media "Azul" en la ofensiva y a tres divisiones "Azules" en la defensa, y por tanto exigieron a las fuerzas "Rojas" defender y atacar tan sólo con una ligera superioridad numérica en el primer juego y con una ligera inferioridad en el segundo.

En el primer juego los "Azules" desplegaron dos ataques sorpresa y la reacción de los "Rojos" fue demasiada lenta para evitar la penetración de sus zonas fortificadas. En el segundo juego los "Rojos" resistieron el ataque "Azul" pero fueron incapaces de lanzar la contraofensiva. En ambos juegos la competencia del mando y su estado mayor fue similar a la que se había demostrado durante la Guerra de Invierno contra Finlandia.

Stalin, que había seguido los juegos muy de cerca, llamó a los principales jugadores al Kremlin el 13 de enero. Estaba disgustado con la deficiente representación mostrada por sus comandantes en los juegos, y, en esa humana debilidad de buscar un chivo expiatorio para cargar con las culpas que son de todos, buscó en Meretskov, el jefe del EMG-ER, la cabeza de turco. Criticó al EMG-ER por no haber enseñado a los distritos militares "los problemas que tendrán que resolver en una guerra auténtica". Luego concluyó: "La guerra está aproximándose rápidamente y ahora no está lejana......Debemos ganar de un año y medio a dos para completar el plan de armamentos".

Las implicaciones de estos comentarios de Stalin a la "flor y nata" de su mando militar en tales fechas muestran claramente que en la cabeza del dictador soviético la disponibilidad del Ejército Rojo para una guerra con Alemania no sería posible hasta, al menos, julio de 1942 o enero de 1943, dependiendo del ritmo conseguido en la producción de armamentos, especialmente tanques, y en la formación y preparación de combate de los nuevos cuerpos mecanizados. De todas formas, Stalin creía improbable que la URSS consiguiera mantenerse fuera de la guerra hasta 1943, siendo en cambio "concebible" que pudiera demorar su entrada hasta 1942.

Al día siguiente, 14 de enero de 1941, Zhukov fue nombrado nuevo jefe del EMG-ER, cediendo su mando en el distrito militar de Kiev a Kirponos. Casi un mes después, siguiendo las consideraciones y conclusiones de enero, Stalin autorizó al EMG-ER la creación de 106 regimientos aéreos (equipados con los modelos más modernos) y 20 cuerpos mecanizados (que se sumaban a los 9 ya existentes o en curso), es decir, 60 divisiones más: 20 mecanizadas y 40 de tanques. En términos de producción afecta, había que fabricar 6.260 aviones y 15.500 tanques T-34 y KV. Y luego, o a la par, claro está, había que organizar, equipar y entrenar a las tropas de esas nuevas formaciones, algo irrealizable en 1941.

El 3 de marzo de 1941, Timoshenko y Zhukov remitieron a Stalin y Molotov un "plan enmendado para el despliegue estratégico", es decir, una revisión de las "Consideraciones..." de Meretskov que se habían aprobado el otoño anterior. El informe declaraba que aunque no podía descartarse la posibilidad de una guerra en dos frentes, había que concentrarse en las demandas de una guerra con Alemania y sus aliados europeos. En el antiguo plan, Meretskov había estimado que Alemania podía desplegar un total de 243 divisiones, incluyendo 8 motorizadas y de 15 a 17 blindadas, unos 10.000 tanques y 15.000 aviones. De esa fuerza, podían desplegar contra la URSS 173 divisiones (con las 8 y 15-17 motorizadas-blindadas), 10.000 tanques y 13.000 aviones. Ahora Zhukov creía que los alemanes habían aumentado su fuerza total a 260 divisiones, incluyendo 20 blindadas y 15 motorizadas, con la misma cantidad de tanques y aviones estimada por Meretskov. Por otra parte, Finlandia, Rumania y Hungría podían añadir, según Zhukov, 68 divisiones de infantería, 810 tanques y 1.600 aviones. Contra esa fuerza conjunta, el Ejército Rojo podía comprometer 260 divisiones, incluyendo 27 motorizadas, 54 de tanques y 7 de caballería, más 253 regimientos aéreos (15.180 aviones, 60 por regimiento).

En base a estos cálculos, la enmienda de Zhukov concluía que, aunque el principal esfuerzo del ataque alemán sería muy probablemente dirigido en dirección sureste apuntando a Kiev y Ucrania, no se podía descartar la concentración de su principal fuerza en Prusia del Este y Varsovia apuntando hacia Leningrado y Moscú. En consecuencia, existía un "grave peligro" de que la lucha fuese "prolongada". Así las cosas, concluía la enmienda, los despliegues estratégicos necesitaban un "examen". Stalin respondió a Zhukov que procediese al examen y remitiese sus resultados al gobierno. El 10 de abril de 1941 Zhukov encargó a Vasilevskiy para elaborar un esquema de despliegue operacional de acuerdo con la "misión básica" de que los distritos militares de Kiev y Bielorrusia se prepararan para una ofensiva que debía "destruir la agrupación enemiga de Lublin-Radom", en otras palabras, a las fuerzas alemanas que estaban al norte del Pripets.

Ese plan, que veremos en la siguiente intervención, fue remitido a Stalin el 15 de mayo de 1941, y, sin duda, constituye el argumento principal de quienes sostienen la teoría de que Stalin pensaba atacar a Alemania en julio de 1941, pero que Hitler se le adelantó. El gran problema de dichos proponentes (como Suvorov y Hoffmann) es que ignoran (por no utilizar otro verbo más esclarecedor) que dicho plan fue enviado a Stalin para su aprobación, como se venían enviando todos los planes de despliegue estratégico ("Consideraciones...") previos, y que Stalin lo rechazó, como veremos en su momento.

El plan del EMG-ER, firmado por Timoshenko y Zhukov y enviado a Stalin llevaba como título "Nota del Comisario de Defensa del Pueblo de la URSS y Jefe del Cuartel General del Ejército Rojo al Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS I.V. Stalin con consideraciones de un plan para el despliegue estratégico de las fuerzas armadas de la Unión Soviética en caso de guerra con Alemania y sus aliados. No antes del 15 de mayo de 1941". Hill, en la obra citada, reproduce todo el texto (traducido al inglés), seis páginas. Yo traduciré sólo la parte más importante, por cuestión de espacio, y mostraré las reacciones de Stalin ante tal propuesta.

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Mensajepor José Luis » Mié Abr 29, 2009 6:20 pm

¡Hola a todos!

"Nota del Comisario de Defensa del Pueblo de la URSS y Jefe del Cuartel General del Ejército Rojo al Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS I.V. Stalin con consideraciones de un plan para el despliegue estratégico de las fuerzas armadas de la Unión Soviética en caso de guerra con Alemania y sus aliados. No antes del 15 de mayo de 1941"

I. En la actualidad Alemania tiene desplegadas, según la información proporcionada por el Departamento de Reconocimiento del Ejército Rojo, alrededor de 230 divisiones de infantería, 22 divisiones blindadas, 20 mecanizadas, 8 aerotransportadas y 4 de caballería, un total de unas 284 divisiones.

De éstas, al 15.5.1941, hasta 86 divisiones de infantería, 13 blindadas, 12 motorizadas, y 1 de caballería, un total de hasta 112 divisiones, están concentradas en las fronteras de la Unión Soviética.

Se supone, que en términos de la situación política actual, en el caso de ataque sobre la URSS, Alemania será capaz de levantar tantas divisiones como 137 de infantería, 19 blindadas, 15 motorizadas, 4 de caballería y 5 aerotransportadas contra nosotros, en total hasta 180 divisiones. Las restantes 104 divisiones estarán situadas.....

Muy probablemente, la principal fuerza del ejército alemán en la forma de 76 divisiones de infantería, 11 blindadas, 8 motorizadas, 2 de caballería y 5 aerotransportadas, un total de hasta 100 divisiones, será desplegada al sur de Demblin para lanzar un ataque sobre el eje Kovel'-Rovno-Kiev. Aparentemente, este ataque estará acompañado por otro en el norte desde Prusia del Este sobre Vilnius y Riga, y al mismo tiempo ataques cortos y concéntricos desde la dirección de Suvalki y Brest hacia Volkovisk-Baranovichi.

En el sur parece que podemos esperar ataques [por el ejército rumano, apoyado por divisiones alemanas, en la dirección general de Zhmerinka, al mismo tiempo que los del ejército alemán. No puede ser descartada la posibilidad de un ataque de apoyo por los alemanes desde detrás del río San en dirección de L'vov] a) en la dirección de Zhmerinka por el ejército rumano apoyado por divisiones alemanas; b) en la dirección de Munkakh, L'vov; c) Sanok, L'vov.

Los aliados más probables de Alemania pueden alinear lo siguiente contra la URSS: Finlandia, hasta 20 divisiones de infantería; Hungría, 15 divisiones de infantería; Rumania, hasta 25 divisiones de infantería. En conjunto, Alemania y sus aliados pueden desplegar hasta 240 divisiones contra la Unión Soviética.

Teniendo en cuenta que en el momento actual Alemania mantiene su ejército en un estado completamente movilizado, con servicios de retaguardia totalmente desplegados, tiene la capacidad de anticiparse a nuestro despliegue y lanzar un ataque sorpresa. A fin de evitar esto [y para destruir al ejército alemán], considero necesario que bajo ninguna circunstancia se permita que la iniciativa sea ganada por el Alto Mando alemán, para prevenir el despliegue enemigo y atacar al ejército alemán en el punto en que se está desplegando, y prevenir que tenga tiempo de organizar un frente y coordinar los diferentes elementos de sus fuerzas.

II. El primer objetivo estratégico para las operaciones de las fuerzas del Ejército Rojo ha de ser así establecido: la destrucción de las principales fuerzas del ejército alemán desplegadas al sur de Demblin, con posición el día 30 de la operación a lo largo del frente Ostrolenka, río Narey. Lovich, Lodz, Kreitsburg, Oppeln, Olomoits. El objetivo estratégico posterior es: avanzar desde la región de Kotovitse en dirección norte o noroeste para destruir grandes unidades del ala Central y Septentrional del frente alemán y capturar los territorios de la antigua Polonia y Prusia del Este.
La tarea más inmediata es destruir al ejército alemán al este del río Vístula y sobre el eje de Cracovia, para emerger sobre los ríos Narey y Vístula y capturar el distrito de Katovitse
, para lo cual:

El principal ataque por las fuerzas del Frente Suroccidental debe ser lanzado en dirección de Cracovia, Katovitse, para aislar a Alemania de sus aliados meridionales.

Ha de realizarse un ataque de apoyo por el ala oeste del Frente Occidental en la dirección de Sedlets, Demblin, con el objetivo de clavar fuerzas alrededor de Varsovia y coordinarse con el Frente Suroccidental en la derrota de las fuerzas enemigas cerca de Lublin;

Conducir una defensa activa contra Finlandia, Prusia del Este, Hungría y Rumania y estar preparado para lanzar un ataque contra Rumania en circunstancias favorables.

De tal manera el Ejército Rojo comenzará la acción a lo largo de un frente desde Chizbov a Motovisko con una fuerza de 152 divisiones contra 100 divisiones alemanas. Han de hacerse provisiones para una defensa activa en las restantes secciones de la frontera estatal.

III. Partiendo del plan declarado para el despliegue estratégico, se prevé el siguiente despliegue de las Fuerzas Armadas de la URSS: las fuerzas terrestres del Ejército Rojo consistentes de: 198 divisiones de fusiles, 61 divisiones blindadas, 31 divisiones mecanizadas y 13 divisiones de caballería (en total 303 divisiones y regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando) deben ser distribuidas de la siguiente manera:

Las principales fuerzas consistentes de 163 divisiones de infantería, 58 blindadas, 30 mecanizadas y 7 de caballería (en total 258 divisiones) y 53 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando deben estar en el Oeste, de las cuales formando los frentes Septentrional, Noroccidental, Occidental y Suroccidental hay 136 divisiones de infantería, 44 divisiones blindadas, 23 divisiones mecanizadas y 7 divisiones de caballería (en total 210 divisiones) y 53 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando; formando la Reserva del Alto Mando detrás de los frentes Suroccidental y Occidental hay 27 divisiones de infantería, 14 blindadas y 7 mecanizadas (un total de 48 divisiones).

La fuerza restante consistente de 35 divisiones de infantería, 3 blindadas, 1 mecanizada y 6 de caballería (en total 45 divisiones) y 21 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando están destinadas para la defensa de Extremo Oriente, fronteras meridional y septentrional de la URSS, de las cuales: 22 divisiones de infantería, 3 blindadas, 1 mecanizada y 1 de caballería (en total 27 divisiones) y 14 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando están en Extremo Oriente y el Distrito Militar Trans-Baikal:

-En Asia central, 2 divisiones de infantería de montaña y 3 de caballería (un total de 5 divisiones).
-En el Transcáucaso, 8 divisiones de infantería y 2 de caballería (un total de 10 divisiones) y 2 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando.
-Para la defensa de la costa del Mar Negro y del Cáucaso Septentrional y Crimea, 2 divisiones de fusiles.
-Sobre la costa del Mar Blanco, 1 división de fusiles] (Hill, Op. Cit., pp. 29-34).

El plan sigue con el punto número 2 referente a las fuerzas aéreas del Ejército Rojo, describiendo su fuerza y despliegue a la manera de las fuerzas terrestres. Por ejemplo, se establece que hay disponibles 218 regimientos de aviación: 97 de caza, 75 de bombarderos ligeros, 11 de apoyo cercano, 29 de bombarderos de largo alcance, y 6 de bombarderos pesados. De esa cantidad se destinan al Oeste 165 regimientos, de los cuales para los cuatro frentes del Oeste (Septentrional, Noroccidental, Occidental y Suroccidental) se destinan 65 regimientos de caza, 61 de bombarderos ligeros, 5 de apoyo cercano, 11 de bombarderos de largo alcance y 1 de bombarderos pesados, quedando el resto en la Reserva del Alto Mando. Y del otro resto (una vez restados 165 a 218), van para las defensas de Extremo Oriente y demás fronteras de la URSS ya citadas.

Antes de entrar a relatar lo que Stalin opinó de este plan que se le enviaba para su consideración (aprobación), quiero detenerme un segundo para comentaros que, si Stalin hubiese aprobado esa operación en tales términos, probablemente habríamos asistido a un desastre colosal soviético. Dejando al margen las fundadas dudas que albergo sobre la capacidad del aparato militar soviético de entonces para equipar, desplegar y poner en preparación de combate, y debidamente suministrada, en un grado que permitiese una expectativa razonable de éxito, toda la maquinaria de combate arriba citada del Ejército Rojo en postura ofensiva, es perfectamente plausible imaginar un caos enorme (similar al que demostró en su postura defensiva el mando soviético cuando el ataque alemán del 22 de junio) en el mando y control de las formaciones y unidades de combate, teniendo en cuenta además la falta de pericia (que ya se hizo notable en el transcurso de la guerra real de 1941-45, aunque lógicamente fue mejorando con el tiempo) del mando soviético en las operaciones ofensivas. Aunque de todas formas, pienso así a botepronto, el desastre no creo que fuera mucho mayor del sufrido en la realidad del verano de 1941.

Mañana veremos qué sucedió con la propuesta de Timoshenko y Zhukov.

Saludos cordiales
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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Mié Abr 29, 2009 7:25 pm

¡Hola a todos!

Se me quedaban en el tintero algunos datos más por traducir, realmente importante, con respecto al plan arriba citado. Para abreviar vuestra lectura y mi cansancio, resumo:

IV. Composición y tareas de los frentes desplegados en el oeste.....

-El Frente Septentrional (Distrito Militar de Leningrado) formaría con 3 ejércitos (un total de 21 divisiones: 15 de fusiles, 4 blindadas y 2 motorizadas). [Hago notar que en el mensaje anterior he respetado la terminología inglesa utilizada por Hill para describir los tipos de formaciones soviéticas, pero aclaro que lo que él llama divisiones blindadas y mecanizadas, los soviéticos llamaban divisiones de tanques y motorizadas. E igual con divisiones de infantería/divisiones de fusiles]. Tenía además 18 regimientos aéreos y la Flota Naval del Norte, con las misiones básicas de defender la ciudad de Leningrado, el puerto de Murmansk, el ferrocarril de Kirov, y, con la ayuda de la Flota Naval del Báltico, conseguir la total supremacía de las aguas del Golfo de Finalandia.

-El Frente Noroccidental (Distrito Militar Especial del Báltico) con 3 ejércitos (23 divisiones: 17 de fusiles, 4 de tanques y 2 motorizadas) y 14 regimientos de aviación con la misión crear una sólida defensa del eje Riga-Vilensk, impidiendo cualquier penetración enemiga desde Prusia del Este; y defender la costa occidental y las islas de Ezel y Dago, evitando desembarcos enemigos.

-El Frente Occidental (Distrito Militar Especial Occidental) con 4 ejércitos (45 divisiones: 31 de fusiles, 8 de tanques, 4 motorizadas y 2 de caballería) y 21 regimientos de aviación con la tarea de presentar una tenaz defensa del frente Druskenike-Ostrolenka, con una sólida defensa del eje Lidsk-Belostok.

Con la transición de los ejércitos del Frente Suroccidental a la ofensiva, con un ataque del ala izquierda del frente en la dirección de Varsovia, Sedlets, Radom, destruir las fuerzas cerca de Varsovia y ocupar Varsovia, para ayudar en coordinación con el Frente Suroccidental a destruir al enemigo en la región de Lublin-Radom, para avanzar hasta el río Vístula y con unidades móviles capturar Radom [y para facilitar esta operación desde la dirección de Varsovia y Prusia del Este].

-El Frente Suroccidental con 8 ejércitos (122 divisiones: 74 de fusiles, 28 de tanques, 15 motorizadas y 5 de caballería) y 91 regimientos de aviación con las misiones más inmediatas:

Ataques concéntricos por los ejércitos del flanco izquierdo para cercar y destruir las concentraciones claves enemigas al este del Vístula y área de Lublin.

Al mismo tiempo con un ataque desde la línea Seniava, Peremishl, Liutoviska para destruir las fuerzas enemigas sobre los ejes Cracovia y Sandomir-Keletsk y luego capturar los distritos de Cracovia, Katovitse y Keltse teniendo en cuenta en el futuro atacar desde esta área en una dirección norte o noroeste para destruir las mayores fuerzas del ala norte del frente enemigo y capturar los territorios de lo que era Polonia y Prusia del Este.

Defender tenazmente la frontera estatal de Hungría y Rumania y estar preparados para lanzar ataques concéntricos contra Rumania desde las regiones de Chernovitsi y Kishinev, con el inmediato objetivo de destruir el ala septentrional del ejército rumano y acabar en la línea del río Moldova e Iassi.

El punto V detallaba la concentración de fuerzas de la Reserva del Alto Mando (5 ejércitos), el punto VI la ocultación de la concentración y despliegue, el punto VII sólo una línea repitiendo las tareas de la Marina, y el punto VIII detallando las municiones y combustible necesarios (munición de artillería máximo para un mes, munición de aviación en sus diferentes tipos de bombas máximo para un mes, combustible en sus diferentes tipos para un mes y medio). El punto IX era una solicitud:

Acuse recibo del plan para el despliegue estratégico de las fuerzas armadas de la URSS y plan para las proyectadas operaciones militares en caso de guerra con Alemania. Autorice a tiempo la conducción solicitada de movilización y concentración ocultas.......y más solicitudes para comunicaciones, industria, producción, etc.

Luego las firmas de Timoshenko y Zhukov. Los textos que se supone fueron añadidos por Zhukov aparecen en cursiva, los que se supone fueron eliminados por él aparecen entre corchetes.

Y con esto sí que termino con el documento.

Saludos cordiales
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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Jue Abr 30, 2009 11:38 am

¡Hola a todos!

De acuerdo con la doctrina del Ejército Rojo, tal como indica Ziemke en su obra citada, la primera fase en la preparación para una guerra venía dada por un “Plan de Cobertura de la Frontera Estatal”, que en el caso de una guerra contra Alemania tenía un doble objetivo: 1) proteger el despliegue de las principales fuerzas contra un ataque sorpresa y 2) mantener su secreto hasta el último momento de “tiempo de paz”.

El propósito era coordinar los dos momentos más críticos de la preparación, la mobilizatsiya y la otmobilizatsiya, de tal manera que permitiera a las fuerzas armadas comenzar las operaciones de “tiempo de guerra” en el momento que terminase el “tiempo de paz” por una declaración de guerra u otro medio. La mobilizatsiya representaba el reclutamiento, organización y equipamiento de fuerzas, y de acuerdo con el Plan de Movilización General (MP) de 1938 (MP 38) y sus revisiones sucesivas se había establecido una fuerza de 4,2 millones de hombres al 1 de enero de 1941. El MP 41 en su forma final (12 de febrero de 1941) preveía aumentar la cifra a mediados de 1942 hasta 8,7 millones de hombres. Por su parte, la otmobilizatsiya del plan de cobertura de 1941 consistía en el despliegue secreto del primer escalón estratégico, que consistía de los frentes Noroccidental, Occidental y Suroccidental con sus fuerzas distribuidas a lo largo los 1.550 kilómetros de frontera desde el Mar Báltico hasta Lipkani en el río Prut, escalonadas en una profundidad de 100-400 kilómetros. En tiempo de paz prevendrían incursiones en la frontera, y en tiempo de guerra mantendrían la frontera hasta que el segundo escalón estratégico, desplegado detrás de la línea de los ríos Dvina-Dnieper, se moviera hacia la vanguardia para llevar la guerra al territorio enemigo.

El MP 41 había sido aprobado por Stalin, en su forma final, el 12 de febrero de 1941, con una fuerza total prevista de 304 divisiones y 3,7 millones de hombres, de las cuales 127 divisiones y 1,9 millones de hombres formarían nueve ejércitos de cobertura en los distritos militares del Báltico, Occidental y Kiev, que constituirían el primer escalón estratégico, debiendo estar completado el 1 de junio. En marzo, Timoshenko y Zhukov propusieron a Stalin aumentar la fuerza del primer escalón estratégico a 234 divisiones, pero Stalin rechazó la propuesta. El despliegue general de ese primer escalón estratégico permaneció con una fuerza media al 55 por ciento de su fuerza de tiempo de guerra.

Luego en Abril, como ya ha quedado dicho, Zhukov encargó a Vasilevskiy la revisión de las “Consideraciones...” para someterlas al juicio de Stalin, cosa que se hizo en el plan comentado de 15 de mayo de 1941. Dos días antes, el 13 de mayo, siete ejércitos de los territorios de los distritos internos de la URSS recibieron órdenes para re-desplegarse a la línea de los ríos Dvina-Dnieper para formar el segundo escalón estratégico, algo que debían tener listo el 10 de julio de 1941. El 15 de junio se activaron cuatro ejércitos más como reservas del Alto Mando en el primer escalón estratégico, al tiempo que Stalin autorizaba la movilización parcial de 800.000 reservistas para dotar a 100 divisiones del primer escalón estratégico con su plena fuerza autorizada.

Recapitulando, el 1 de junio de 1941 había 102 divisiones desplegadas en el primer escalón estratégico, 25 menos de los requerimientos del MP 41, aunque la movilización de los 800.000 reservistas aumentaría la fuerza de personal total prevista en el MP 41 (1,9 millones) a 2,7 millones de hombres. Los planes de Zhukov de 15 de mayo pedían levantar esas cantidades a 240 divisiones y 3,8 millones de hombres.

El 13 de junio de 1941 Timoshenko, con Zhukov a su lado, habló por teléfono con Stalin solicitando su autorización para poner a los distritos militares de la frontera en preparación de guerra y desplegar los primeros escalones de acuerdo con el plan de cobertura. Stalin rechazó la solicitud. Dos días más tarde, Timoshenko y Zhukov se reunieron con Stalin para volver a solicitar la preparación de guerra de las fuerzas armadas. Stalin volvió a rechazar la petición. Cuando sus dos comandantes le pidieron permiso para desplegar otras 50 divisiones al primer escalón estratégico, Stalin repitió noes, diciéndoles que enviar más divisiones a la frontera “¡significaría la guerra! ¿Entienden esto no no?”.

Bien, es momento de poner fin a esta exposición sobre los planes estratégico de guerra del Ejército Rojo entre 1939 y 1941. ¿Cuáles son los puntos importantes de la misma? Hay, a mi juicio, tres conclusiones principales:

1) La estrategia de Stalin, desde que se firmó el Pacto de No-Agresión con Alemania en agosto del 39, fue la de ver y esperar los acontecimientos militares y políticos del Oeste (la guerra de Alemania contra Francia y Gran Bretaña) mientras seguía el curso del rearme soviético. Todo parece indicar que el dictador soviético esperaba entonces una guerra de desgaste entre las potencias occidentales que debilitaría finalmente sus capacidades de combate. Entonces llegaría el momento decisivo para la URSS. La inesperada derrota fulminante de Francia, así como la deficiente actuación del Ejército Rojo en Polonia y, sobre todo, en Finlandia, hizo reconsiderar a Stalin su estrategia de mantenerse a la espera, a la vez que ordenaba la aceleración de su rearme y la mejora en la organización y entrenamiento de sus fuerzas armadas. A partir de entonces, verano de 1940, Stalin iba a hacer, y de hecho hizo, todo cuanto podía para ganar tiempo hasta que el Ejército Rojo consiguiera, al menos, los objetivos de rearme que el MP 41 preveía para 1942. En todo caso, la URSS debía evitar la guerra como mínimo hasta 1942.

2) Los planes de despliegue estratégico de 1939 y 1940 presentados por el EMG-ER y aprobados por Stalin no presentan la más mínima prueba de una intención ofensiva soviética contra Alemania. El plan de Zhukov, vamos a llamarlo así, de 15 de mayo de 1941 era a todas luces el primer plan que esbozaba una operación ofensiva contra Alemania con el objetivo de destruir parte de las fuerzas de la Wehrmacht y hacerse con los territorios de Polonia y Prusia del este. Sin embargo, este plan nunca fue aprobado, sino rechazado, en sus términos por Stalin, quien, no obstante, preocupado ante las evidencias de la poderosa concentración de la Wehrmacht en sus fronteras, consintió como medidas de precaución en el redespliegue de ciertos ejércitos y en la movilización parcial de los 800.000 reservistas.

3) La pregunta que da título a este tema, “¿Quiso Stalin atacar a Alemania en 1941?” debe ser contestada, a mi juicio, con un rotundo “No”. Si la pregunta fuese: “¿Quisieron Timoshenko y Zhukov atacar a Alemania en 1941?”, la respuesta sería un rotundo “Sí”. Bien entendido que los objetivos de dicho ataque eran limitados. Las enmiendas y cambios diversos realizados desde marzo de 1941 en las “Consideraciones....”, junto con el plan de Zhukov de 15 de mayo, los redespliegues de tropas y la movilización parcial dieron pie a los argumentos que, en el terreno estrictamente militar, fueron utilizados a partir de Suvorov para presentar la teoría de que la URSS se disponía a atacar a Alemania en julio de 1941. Pero quienes defienden dicha teoría olvidan los hechos y los órganos de decisión de la URSS en dicha época, hechos que demuestran más allá de toda duda, en mi opinión, que Stalin jamás aprobó los planes de Timoshenko-Zhukov ni las peticiones que le hicieron repetidamente durante junio de 1941 para poner a sus tropas listas para la guerra. Los hechos muestran más bien todo lo contrario, con Stalin intentando evitar por todos los medios una guerra para la que, en esa época y a su juicio, el Ejército Rojo todavía no estaba preparado para llevar.

Existen otros argumentos, en el terreno político, que fueron y siguen siendo utilizados por Suvorov y los defensores de su teoría, pero son mucho más débiles que los que hemos visto, pues por su propia naturaleza -la propaganda- pueden ser utilizados de una u otra forma según el interés en liza. Por tal motivo los he dejado al margen de esta exposición puramente estratégica-militar.

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Mac_aco » Jue Abr 30, 2009 11:01 pm

Gracias por el esfuerzo, se agradece que trates estos temas.
"Durante muchos meses hemos combatido juntos, a menudo en el mismo bando"
Carta del Gral J.Devers al Gral De Lattre, mayo de 1945.

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Grossman » Vie May 01, 2009 2:06 am

¡Hola!

Menudo par de dos, Hoffmann y Suvorov. A este último no le paso que tomara de seudónimo el nombre de uno de los mas notables militares rusos, pero mas grave me parece lo del primero. Cuestionar las cifras de un genocidio no me parece mal, e incluso sano -tanto si es a la baja como si es al alza- siempre que lo mueva el genuino interés de esclarecer la verdad, pero el historiador que ha sido seducido por el "reverso tenebroso" político creo que no debería seguir perteneciendo a la comunidad científica. :sgm116:

Y entrando ya en materia del tema que expone José Luis:

1) Parece verosímil la hipótesis de que Alemania atacó la Unión Soviética en 1941 para adelantarse a que esta hiciera lo propio en 1942 o 1943, pero ¿en 1941, después de lo de Finlandia? Frente al argumento de que ya había pasado un año y medio desde la Guerra de Invierno estaría el propio resultado de Barbarroja, que ya lo decía todo del estado del ER en verano de 1941.

En cuanto al punto del plan EMG-ER que Timoshenko y Zhukov envían a Stalin que dice:

Teniendo en cuenta que en el momento actual Alemania mantiene su ejército en un estado completamente movilizado, con servicios de retaguardia totalmente desplegados, tiene la capacidad de anticiparse a nuestro despliegue y lanzar un ataque sorpresa. A fin de evitar esto [y para destruir al ejército alemán], considero necesario que bajo ninguna circunstancia se permita que la iniciativa sea ganada por el Alto Mando alemán, para prevenir el despliegue enemigo y atacar al ejército alemán en el punto en que se está desplegando, y prevenir que tenga tiempo de organizar un frente y coordinar los diferentes elementos de sus fuerzas.

sería el “quid” de la cuestión. Es, como mucho, un ataque defensivo, no puede inferirse que de ahí se lanzaran a una campaña de conquista territorial. Es como dos años despues en Ciudadela cuando la artillería abrió fuego en la inminencia del ataque alemán. El atacante, en contrapartida, se expone a mayor desgaste y el ataque tiene, comparado con la defensa, mas exigencia en cuanto a destreza (de lo que entonces iban muy cortos en el ER). El hecho de que lo firmara Zhukov podría dar crédito al plan, pero justamente el extraño papel desempeñado por este es el otro punto que me ha llamado la atención y que expongo seguidamente.

2) El caso Zhukov
A. Ignora el estado del ejército. Diciembre de 1940 (¡6 meses antes!):

Meretskov intervino en primer lugar para leer las conclusiones sobre la preparación de combate del Ejército Rojo. Según sus observaciones, el programa de entrenamiento del año en curso no había estado a la altura de las exigencias de una auténtica batalla y había demostrado carencias en la competencia operacional y militar general en los escalones superiores del mando, en los mandos de tropas, en los estados mayores de ejércitos y frentes, y especialmente en aviación. Después, uno de los oficiales del EMG de Meretskov subrayó que muchas unidades no habían recibido ningún tipo de entrenamiento por estar destinadas como mano de obra en la construcción de fortificaciones. También intervino Konev, que recordó que muchos oficiales habían sido recientemente asignados a mandos de divisiones sin que previamente hubieran mandado jamás un regimiento.

Esto es muy fuerte. Si Stalin sabía de la falta de preparación de los cuadros del ER, Zhukov, que estaba dentro, tenía que saberlo mucho mejor, sin embargo, a tenor de lo expuesto, parecía adolecer de una grave falta de realismo militar (o quizá de un buen instinto político, muy necesario en la Rusia estalinista).

B. Ignora las innovaciones tácticas enemigas

Zhukov habló sobre la ofensiva, subrayando que la razón principal de las victorias alemanas en Polonia y Francia había sido la sorpresa y la conmoción provocada por ataques poderosos contra enemigos débiles y faltos de resolución, circunstancias que no se darían en una guerra contra la URSS

Lo de las ventajas del factor sorpresa no es ningún invento alemán sino que lo sabían ya los antiguos. Y Francia no era débil (aunque si que su ejército estuvo mal dirigido). No puedo creer que Zhukov no llegara más allá de esta valoración en su análisis del modo operar alemán. Otros si lo hicieron si damos crédito a las memorias de Rokossovski (1):

    “Incluso por los escasos materiales que conseguí recibir de diferentes fuentes se podían sacar ciertas conclusiones de las operaciones de las tropas alemanas en Polonia y Francia. Los alemanes habían copiado por completo nuestra táctica del combate en profundidad. En las operaciones ofensivas destinaban la misión principal a los tanques, a las grandes unidades motorizadas y a la aviación de bombardeo; concentraban todas sus fuerzas en un puño para derrotar al enemigo en breve plazo; asestaban golpes con poderosas cuñas, desarrollando la ofensivas a elevados ritmos por direcciones convergentes. Se prestaba especial importancia al factor sorpresa ...”
C. Ignora la “Defensa en profundidad”. La negativa de Stalin a acceder a las peticiones de Zhukov y Timoshenko de enviar a primera línea 107 divisiones mas, probablemente obedeciera a razones de prudencia, para no provocar el ataque alemán, mas que a un pensamiento táctico (visto después lo mal que se le daría), pero sirvió para evitar que el desastre de Barbarroja fuera mayor. Pero el hecho de que Zhukov formulara esta petición abre interrogantes sobre sus ideas de la defensa en profundidad.

Un saludo a todo el mundo
Grossman

(1) ROKOSSOVSKI KK “El deber de un soldado”. Inédita (2007) p.14-5
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Schwerpunkt » Vie May 01, 2009 9:25 am

Quisiera recomendar a todos la lectura del libro de Ian Kershaw: Fateful Choices. Ten Decisions that Changed the World. Ed. Pinguin 2007. El capítulo relevante para este caso es el "Moscow Spring-Summer 1941: Stalin Decides He Knows Best"

Quería hacer un breve estracto muy esclarecedor del enfrentamiento entre el dictador soviético y Timoshenko y Zhukov cuando estos le propusieron sus planes militares. Por falta de tiempo tendré que hacerlo dentro de unos días. Pero este enfrentamiento revela mejor que nada el absoluto vacío de las tesis Suvorov y compañía...

¿Saludos a todos !

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Vie May 01, 2009 10:45 am

¡Hola a todos!

Grossman escribió:Menudo par de dos, Hoffmann y Suvorov. A este último no le paso que tomara de seudónimo el nombre de uno de los mas notables militares rusos, pero mas grave me parece lo del primero. Cuestionar las cifras de un genocidio no me parece mal, e incluso sano -tanto si es a la baja como si es al alza- siempre que lo mueva el genuino interés de esclarecer la verdad, pero el historiador que ha sido seducido por el "reverso tenebroso" político creo que no debería seguir perteneciendo a la comunidad científica. :sgm116:


En realidad, el caso de Hoffmann es más triste. Suvorov, al fin y al cabo, no era un académico, sino un oficial soviético que desertó de su país a finales de los setenta del siglo pasado. La carga anti-comunista de su Icebreaker (su único libro que he leído, con gran sacrificio de mi parte, por cierto) puede "comprenderse" como una humana debilidad política, siempre y cuando se tenga presente (por parte de quien lo lea) que la tesis principal que presenta (la supuesta intención de Stalin de atacar Alemania en el verano de 1941) está construida y desarrollada sobre "indicios", en el mejor de los casos, y al margen de cualquier metodología aceptable dentro del campo académico de la historia.

En cambio, Hoffmann era un historiador de tomo y lomo, perfectamente entrenado para conocer los límites metodológicos que gobiernan (o deben gobernar) la interpretación histórica. No sé si las razones que le llevaron a obviar ese principio fundamental de su disciplina profesional fueron de índole política o de obcecación ideológica, o de cualquier otro tipo, pero lo cierto es que sus argumentos para mantener su tesis (en su Stalin's War of Extermination, que Stalin se disponía a atacar Alemania en el verano de 1941 cuando se vio sorprendido por el ataque de Hitler), "comprensibles" en Suvorov, son injustificables en un trabajo pretendidamente académico. Algunos de esos argumentos no dejan de ser meras especulaciones que, faltas de tener donde agarrarse, rozan los límites de lo absurdo y me recuerdan, en otro campo, las clásicas teorías conspiratorias que alguna vez he leído en los periódicos. Quizás merezca la pena detenerse un poco para ver cómo trata Hoffmann el documento existente sobre el plan de Zhukov de 15 de mayo de 1941, del que hemos hablado más arriba.

Para empezar debo señalar previamente que dicho documento, hasta donde yo sé, tiene toda la apariencia de ser un borrador del que, supuestamente, una vez en limpio sería enviado a Stalin. Digo esto porque el documento que yo he traducido contiene frases en cursiva y en corchetes que representan lo que en el borrador original son frases cuya inclusión se atribuye a Zhukov (téngase en cuenta que es Timoshenko quien envía la nota a Stalin), caso cursivas, o que aparecen tachadas, caso corchetes; incluso parece haber inclusiones de Vatutin y Vasilevskiy. Esto me hace pensar que no pudo ser una copia fiel de este documento lo que Timoshenko envió a Stalin para su lectura y aprobación, y por ello imagino que la nota final enviada a Stalin tuvo que ser un documento nuevo, limpio de tachaduras y enmiendas. De ser cierta mi suposición, considero que ya debería haber, en principio, ciertas reservas con este documento. Pero vayamos a Hoffmann.

El historiador alemán escribe (en la página 55 de su obra citada) que el 15 de mayo de 1941 [el Jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo, el general de ejército Zhukov, transmitió al "Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS, camarada Stalin", en presencia del Comisario de Defensa del Pueblo, mariscal Timoshenko, el plan, firmado por todos ellos, para una guerra ofensiva contra Alemania bajo el inofensivo título de "Consideraciones sobre el Plan de Movilización Estratégica de las Fuerzas Armadas de la Unión Soviética en el caso de guerra con Alemania y sus aliados...."].

Hoffmann (o el traductor de su libro al inglés) utiliza el adjetivo "inofensivo" ("harmless") para calificar el título del documento, probablemente porque le choca que las operaciones ofensivas que proponen los autores del plan estén condicionadas o se sugieren condicionadas a "en el caso de una guerra con Alemania y sus aliados..." que rotula el título de las "Consideraciones...". Yo interpreto de otra manera el significado del título. Para mí, resulta evidente que los autores del plan no recibieron una orden previa de Stalin para planificar una operación ofensiva contra Alemania, pues de lo contrario el título ("en el caso de...") no tendría sentido. Más bien me sugiere que los autores propusieron en el plan una ofensiva "en el caso de guerra con Alemania", es decir, para el caso de que Stalin decidiese atacar Alemania, al margen de que dichos autores también estuviesen sugiriendo a Stalin, tácita o explícitamente, dicho ataque. Además, sabemos, como he informado en un mensaje anterior, que la razón de ser de ese plan surgió del informe de enmienda que Zhukov envió a Stalin en marzo de 1941. Recordemos que Stalin le respondió que procediese a reunir los datos necesarios para revisar el plan (las anteriores "Consideraciones..." de Meretskov), y que Zhukov así se lo encargó a Vasilevskiy en el mes de abril. Por tanto, es plausible suponer que lo acordado en esa revisión, formulado finalmente en el borrador del 15 de mayo, fue el producto de las ideas de Timoshenko, Zhukov, Vatutin y Vasilevskiy, fundamentalmente, y que Stalin permaneció ajeno a ese desarrollo hasta que fue informado finalmente de su contenido. Pero Hoffmann no razona así, como veremos.

¿Qué más dice Hoffmann del documento? Lo siguiente (misma página): [Debido al estricto secreto, este documento estaba sólo disponible en una simple copia limpia manuscrita. El Jefe Suplente del Departamento de Operaciones del Estado Mayor General, mayor general Vasilevsky, lo había transmitido personalmente a Zhukov en el hall de recepción de Stalin en el Kremlin. El Primer Jefe Suplente del Estado Mayor General, teniente general Vatutin, insertó subrayados y correcciones editoriales a lápiz]. Hoffmann no anota la fuente de esta información, y por tanto desconozco de dónde la saca. Es de todas formas un información bastante extraña. Si le damos crédito, pareciera que Vasilevskiy fue a toda prisa al Kremlin con un plan no del todo listo (algo increíble dada la supuesta importancia del mismo), y también pareciera que ni el propio Zhukov lo conocía (instantes antes de presentárselo, supuestamente, a Stalin). Esto es extraño al trabajo profesional de un Estado Mayor General, y sinceramente me resulta asombroso cómo un historiador puede soltar esta afirmación sin más (y sin fuente).

A continuación Hoffmann dice que dicho plan era "la quintaesencia de otros proyectos elaborados por el Estado Mayor General en la primavera de 1941 para una ofensiva contra Alemania". Claro, uno se espera que acto seguido Hoffmann cite dichos proyectos, pero lo único que hace, citando a un historiador ruso (Danilov) y otro, probablemente, austriaco (Magenheimer), es escribir: [Esos proyectos incluían los siguientes:], y cita el plan para el despliegue estratégico de 2 de marzo de 1941, el plan operacional incluido en el plan de 15 de mayo de 1941, y un plan de despliegue de 11 de marzo de 1941.

Pero al margen del plan que ya conocemos de 15 de mayo, porque contamos con el borrador existente, ¿dónde están los otros dos supuestos planes? Al referirse a los planes de marzo, ¿no los estará confundiendo Hoffmann con el informe de enmienda que Zhukov envió a Stalin en marzo, y del que tenemos copia y constancia? Es evidente que Hoffmann no conoce los planes que cita de marzo, y sólo los referencia por oídas, tal como anota. Pero eso le basta para afirmar que el plan de 15 de mayo de 1941 era "la quintaesencia de otros proyectos elaborados por el Estado Mayor General en la primavera de 1941 para una ofensiva contra Alemania".

Luego Hoffmann pasa a tratar lo que ya avancé anteriormente sobre la razón de ser del plan de 15 de mayo de 1941, concluyendo que la composición de dicho plan y su contenido [en vista de las condiciones del régimen de Stalin, sólo podían ser llevadas a cabo bajo las instrucciones del propio Stalin] (p. 56). Y vuelve a citar a Danilov diciendo que está plenamente justificado al subrayar que ["documentos operacionales de semejante importancia" sólo podían ser redactados "exclusivamente bajo la base de conceptos estratégico-militares cursados por Stalin"] (p. 56). Y refuerza tan débil argumento diciendo que una iniciativa de esa categoría (al margen de Stalin) estaba fuera de lugar porque podía interpretarse como una crítica contra Stalin.

Sin embargo, fuera de esas especulaciones, ¿qué pruebas tiene Hoffmann para su aserto? Ninguna. En cambio, tenemos las pruebas que descartan tales especulaciones en la respuesta de Stalin al informe de enmienda que le envió Zhukov en marzo de 1941. En dicha respuesta no existe una sola mención de Stalin para que Zhukov acometa un plan de ataque contra Alemania. Todo el armazón de Hoffmann se va al garete, por otra parte, si tenemos en cuenta cuál era el proceso que se seguía en la elaboración y presentación para su aprobación de las diferentes "Consideraciones...." realizadas por el EMG-ER, bajo sus distintos jefes. Finalmente, si Stalin hubiese ordenado realmente un plan de ataque a Zhukov, ¿por qué habría de oponerse, cuando se le presentó, a sus disposiciones al respecto? Si realmente quería atacar a Alemania, ¿por qué no permitió a Zhukov aumentar, como pedía en el plan, el número de divisiones en el primer escalón estratégico? Todo eso no tiene sentido alguno, excepto, claro está, el único posible: las respuestas de Stalin al plan de una operación ofensiva que él no había ordenado.

Finalmente (para no alargar más esta intervención), Hoffmann viene a rizar el rizo con la ausencia de la firma de Stalin en el documento (es decir, su aprobación). Dice que Stalin no iba a firmar documentos tan comprometedores (vamos, como si, emulando a Hitler, se cuidase de firmar la ejecución de algún crimen de genocidio. ¡Como si no le llegaran los centenares de miles de cadáveres que el georgiano ya llevaba a cuestas!); pero luego, citando a Volkogonov, afirma que Stalin "firmó con su monografía" (sus iniciales) el plan (p. 57). A continuación cita a Alexandr Nekrich: "Stalin favorecía la ejecución del plan, pero quería mantener limpias sus propias manos" (p. 57). Y de este tenor sucesivamente.

Por todo esto dije al principio que el caso de Hoffmann es realmente triste.

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Mensajepor José Luis » Vie May 01, 2009 2:22 pm

¡Hola a todos!

Roy escribió: Segun cuentas, Stalin rechazo el plan de Mayo de 1941. ¿En que fuente te basas para afirmar esto? Que yo sepa, algo asi solo puede haber surgido del testimonio del propio Zhukov, que puede ser correcto o puede ser una distorsion. Lo unico que tengo apuntado sobre este asunto es lo que Zhukov le comento al periodista militar ruso (revista VIZh) Viktor Anfilov en 1965: que le habia(n) presentado el plan de Mayo, el dia 17, y que este lo habia rechazado. Y en otra ocasion, dijo que no se lo habia presentado personalmente, sino a traves de un secretario (?). Yo la pondria en cuarentena, sin duda.


Me baso en que el plan, en los términos que detalla de movilización y despliegue del primer escalón estratégico, nunca se llevó a cabo, y en las respuestas que Stalin dio a Timoshenko y Zhukov al respecto. En realidad, no hay ninguna prueba de que el plan (el documento de 15 de mayo) fuese incluso presentado a Stalin (Evan Mawdsley, "Crossing the Rubicon: Soviet Plans for Offensive War in 1940-1941", International History Review, Diciembre, 2003). Incluso se dice que aunque el documento lleva los nombres de Timoshenko y Zhukov, no lleva sus firmas (algo lógico si se trataba de un borrador, según ya apunté).

Sin embargo, las respuestas de Stalin a las peticiones que ya comenté más arriba de Timoshenko y Stalin sí están documentadas, por ejemplo, para las fuentes que utilicé para la exposición, en Ziemke [por ejemplo: Yu. A. Gorkov and Yu.N. Semin, preparers, ‘Operativnye plany prigranichnykh voyennykh okrugov 1941 goda svidyetyelstvuyut: SSSR ne gotovilsya k napadyeniyu na Germaniyu’ (Operational plans of the western border military districts for 1941 testify: the USSR did not prepare an attack on Germany), ViZh, January–February 1996, pp. 2–15, May–June 1996, pp. 4–17, July–August 1996, pp. 2–17.]

En cuanto a los comentarios de posguerra de Zhukov, Vasilevskiy y cía, aquí sí que hay razón para su cuarentena. Porque te puedes encontrar de todo. Por ejemplo, el mismo Hoffmann, en la obra citada, cita el texto de una entrevista preparada el 20 de agosto de 1965 por Vasilevskiy que recoge un comentario de Zhukov declarando que Stalin había aprobado las principales "tesis" de las "Consideraciones...". Muerto Stalin, la veda estaba abierta.

De todas formas, yo creo que esta polémica nunca habría tenido lugar al margen de la Guerra Fría, por una parte, y de la caída del régimen comunista (y la reacción anti-comunista de algunos historiadores rusos), por la otra. No he tocado el aspecto político y diplomático del asunto, pero quien quiera hacerlo verá que las pruebas que presentan a Stalin intentando evitar la guerra por todos los medios son absolutamente incuestionables e insuperables (para los Suvorov y cía).

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Mensajepor José Luis » Vie May 01, 2009 7:37 pm

¡Hola a todos!

La reunión del 24 de mayo está documentada en Gorkov*, según remite Ziemke, cuya obra desconozco, pero no quedaron registros de lo que se trató, según se informa. De todas formas, espero que el lunes o martes me devuelvan libros que tengo prestado que tratan dicho asunto, y ya diré algo más al respecto.

Con respecto a que te parece inconcebible que se redactara dicho plan sin el conocimiento y aprobación de Stalin, te respondo lo mismo que mis comentarios sobre Hoffmann. A mi juicio, lo que es inconcebible es que Stalin hubiese ordenado dicho plan para luego no aprobarlo y dar noes continuados a Timoshenko y Zhukov. Kershaw atribuye al discurso de Stalin de 5 de mayo la razón por la cual Timoshenko y Zhukov elaboraron la operación ofensiva (yo no comparto esa tesis), y dice en su Fateful Choices: [The plan (el de 15 de mayo de 1941) also encompassed the construction of huge defensive fortifications, which were nowhere near completion. As a blueprint for action in the near future, therefore, the plan was utterly unrealistic. Most probably, Timoshenko and Zhukov had in mind an offensive at some stage in the more distant future, probably at the earliest during the summer of 1942. (pero esto es pura especulación de Kershaw).

In any case, speculation on the possible timing of any pre-emptive strike is fruitless. When Timoshenko and Zhukov presented the plan -still in draft form- to Stalin, he rejected it outright. "He immediately exploded when he heard about the pre-emptive blow against the German forces," Zhukov reputedly commented at a later date. '"Have you gone mad? Do you want to provoke the Germans?", he barked out irritably. Timoshenko and Zhukov reminded Stalin what he had said on 5 May. '"I said that in order to encourage the people there, so that they would think about victory and not about the invincibility of the German army, which is what the world's press is blaring on about", growled Stalin. And thus was buried our idea for a pre-emptive blow,' Zhukov concluded. 143 (Como ya he dicho, yo pongo en cuarentena los testimonios de posguerra, muerto Stalin, tanto a favor de una tesis como de la otra. Pero no deja de ser curioso que en esa declaración de Zhukov está implícita la prueba de que la operación ofensiva fue idea suya y de Timoshenko, no de Stalin, pues de lo contrario para nada tendría que sacar a colación el discurso de Stalin de 5 de mayo. Esto sería inncesario si hubiera una orden directa en tal sentido).

An account of the postwar testimony of Timoshenko was equally explicit about Stalin's reaction. Stalin, in this version, accused both Zhukov and Timoshenko of being warmongers. When Timoshenko referred to his speech of 5 May, Stalin retorted: 'Look everyone....Timoshenko is healthy and has a large head, but his brain is evidently tiny....What I said [on 5 May] was for the people. Their vigilance had to be raised. And you must understand that Germany will never on its own move to attack Russia...If you provoke the Germans on the border, if you move forces without our permission, then bear in mind that heads will roll.' Stalin then stormed out, slamming the door. 144 (creo que sobran comentarios, aunque repito mis reservas con este tipo de declaraciones de posguerra).] Kershaw, Fateful Choices, 279-280.

Nota 143. Quoted in Mawdsley, "Crossing the Rubicon", pp. 852-3. Mawdsley concludes
Nota 144. Ibid., p. 853

El martes o el miércoles he de ampliar estos asuntos.

* Gorkov,Yu.A.‘Nakanunye 22 iyunya 1941’. Novaya i noveishaya istoriya.November–December 1992, p. 4

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Schwerpunkt » Lun May 04, 2009 7:50 pm

Jose Luis ha efectuado una gran exposición de los motivos políticos y la secuencia temporal que niega la posibilidad de un ataque preventivo de Stalin en 1941 contra Alemania. Me parece importante el refutar las medias verdades, falacias y falsas interpretaciones expuestas por Joachim Hoffmann y Suvorov y apoyadas a tenor de agendas políticas interesadas del momento.

No pretendo aportar apenas a ese renglón. Si acaso señalar que un ataque en toda regla contra la nación invicta militarmente en el continente europeo no se improvisa en unos juegos de guerra y en unas notas deslavazadas. Hablamos del ataque al país que había derrotado al ejército francés considerado el de mas prestigio del mundo en los años treinta, que había expulsado a los británicos del continente en tan sólo cinco semanas y que había barrido a todo país que se le había puesto por delante. Hoy en día es fácil juzgar, pero en la época el ejército francés –y en menor medida el británico- gozaban de un inmenso prestigio.

Además de las consideraciones políticas el estado de la fuerzas armadas soviéticas en vísperas del ataque alemán planteaba muchas dudas sobre sus posibilidades. Había tantos problemas como para invalidar la posibilidad de lanzar una ofensiva generalizada con varios millones de soldados de una manera coordinada y planificada. Los problemas más importantes se resumían en los siguientes:
- Efectivos gigantescos pero con bastante material obsoleto o lo que es peor en mal estado de mantenimiento lo que se traducía en una baja operatividad.
- Numerosos oficiales, suboficiales y técnicos no formados o no entrenados con las armas que se suponía debían operar y las unidades que mandar.
- Dispositivo y depliegue de fuerzas torpe. Escasa coordinación y comunicaciones a todos los niveles. Parte del problema de la coordinación y comunicación entre unidades, escalones de mando y armas era consecuencia de la política paranoica staliniana y de las purgas entre los mandos.

Como ejemplos de lo anterior podemos ver que la URSS tenía nada menos que unos 20.000 aviones de combate, de los cuales tan sólo un 10-15% eran de tipo moderno como los MiG-3, LaGG-3, Yak-1 y Pe-2 así como el Il-2, el famoso Shturmovik. De ellos tan sólo un millar estaban estacionados en los distritos militares occidentales. Es cierto que unos 9.000-10.000 aparatos estaban en disposición de enfrentarse inmediatamente a los alemanes aunque ya veremos que esto fue más un regalo en bandeja para la Luftwaffe que una oportunidad para la VVS. Los primeros pilotos que tripularon el famoso Shturmovik en combate no habían manejado antes el avión y podríamos citar numerosísimos casos similares de pilotos que ni siquiera sabían manejar parte de las armas e instrumentos de a bordo.

En la primera semana de Barbarroja los soviéticos perdieron unos 4.000 aviones, debido al defectuoso despliegue, rigidez de tácticas y caos organizativo y de comunicaciones así como el efecto sorpresa de la invasión.

Las gigantescas fuerzas blindadas no encuadraban más que una fracción de los T-34 y KV-1. Incluso concediendo que el grueso de los carros de combate no eran técnicamente inferiores a muchos de los carros alemanes como el T-26, nadie hubiera dicho en junio de 1941 que esas fuerzas estaban preparadas para lanzar un ataque hacia el oeste. Desde luego la escasez de comunicaciones, floja logística y mantenimiento mecánico hubieran convertido esa remota posibilidad en una odisea sin la menor posibilidad de derrotar a la Wehrmacht.

Fuentes:
Bianka Pietrow-Ennker: Deutschland im Juni 1941 – ein Opfer sowjetischer Aggression ?Zur Kontroverse über die Präventivkriegsthese. Artículo de la serie “Der Zweite Weltkrieg” (pág. 586-607)Artículo y análisiso editados por Wolfgang Michalka. Ed. Piper GmbH München 1989.
Christer Bergström: Barbarossa. The Air Battle: July-December 1941. Ian Allan Publishing . Hersham 2007.
David M. Glantz & Jonathan House: When Titans clashed: How the Red Army stopped Hitler. University Press of Kansas 1995.

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¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Mar May 05, 2009 6:07 pm

¡Hola a todos!

Los principales historiadores occidentales, además del ya comentado Joachim Hoffmann, que han defendido la tesis de Suvorov (que Stalin tenía planeado atacar Alemania en el verano -junio/julio- de 1941) son Richard C. Raack y Albert L. Weeks. El primero escribió varios artículos y reseñas de libros y el libro Stalin's Drive to the West, 1938-1941: The Origins of the Cold War (1995), mientras que el segundo escribió Stalin's Other War: Soviet Grand Strategy, 1939-1941 (2002). Sólo conozco esas dos obras por comentarios de otros historiadores (aunque a la de Weeks le he echado un vistazo), y lo que de ellas se apunta es unánime: sus tesis a favor de que Stalin quería atacar a Alemania en el verano de 1941 carecen de base documental y se pierden en especulaciones. Hay otros historiadores rusos que abogan igualmente por la tesis de Suvorv, pero yo desconozco sus obras al margen de comentarios de terceros.

Los historiadores que han refutado la tesis de Suvorov son abundantes. Alexander Hill, en la obra por mí citada, señala un artículo de Teddy J. Uldricks, “The Icebreaker Controversy: Did Stalin Plan to Attack Hitler?”, The Slavic Review, Vol. 58, No. 3 (1999), artículo que no he tenido la oportunidad de leer, pero que el Slavic Review resume diciendo que Uldricks concluye que las conjeturas de Suvorov no están apoyadas por las pruebas y que el reciente trabajo de archivo de varios académicos confirma la opinión tradicional de que Stalin estaba buscando evitar la guerra en 1941 (subrayado por mí en negrita):

Viktor Suvorov and other revisionist historians claim that Iosif Stalin provided World War II as an "icebreaker" to reopen the long-blocked pathway to revolution in Europe. They contend that the USSR was preparing to invade Europe in the summer of 1941 when the Germans noticed the Soviet build-up and launched their own preemptive strike--Operation Barbarossa. The German attack was so devastating, Suvorov argues, because it caught Soviet forces fatally exposed in forward deployments for their own offensive. The icebreaker thesis challenges the traditionally accepted interpretation that the German attack was so successful because Stalin was locked into a strategy of appeasing Adolf Hitler in order to postpone a Russo-German war as long as possible. This view denies that Moscow intended to launch aggressive warfare in 1941 and downplays the priority given to revolution in Kremlin planning. The review essay examines the icebreaker thesis, the work of its critics and recently available documentary sources which illuminate the debate. It concludes that Suvorov's conjectures are not supported by the evidence. Recent, archive-based work by various scholars confirms the traditional view that Stalin was seeking to avoid war in 1941.
http://www.slavicreview.illinois.edu/in ... acts3.html

Dos años más tarde, en 2001, John Erickson publicó un artículo, “Barbarossa, June 1941: Who Attacked Whom?”, en History Today, Vol. 51, No. 7 (2001), artículo que recomiendo se lea detenidamente, y del que entresaco lo siguiente:

(...) It was clear to Zhukov, and presumably Stalin to whom the plan Was submitted, that current Soviet deployments on May 15th were insufficient for this offensive. The western and south-western fronts could only muster 102 divisions.
Movements of second echelon elements and reserves would only be completed in June-July. To establish the requisite 'correlation of forces' would require 60 days, by which time German strength would have increased still further. The Red Army was in no condition to launch a strategic offensive on this scale. The moment of truth had arrived for the General Staff and the Red Army: either launch a pre-emptive attack, or order general mobilisation
.

In the event Stalin sanctioned neither. As a result the Red Army could neither attack nor defend.......

(...) This is a rational Stalin, a geopolitical operator, interested in negotiating for European peace, but his presumption of being a possible arbiter seduced him from awareness of the German threat. A misreading of the political scene, coupled with his near paranoid suspicion of the British, led him to discount his own intelligence reports; but, worse, military errors impelled him to adopt a policy of outright appeasement towards Germany, which led inevitably towards disaster.

(...) The Soviet Union had to bear the terrible cost of Stalin's dogged, obstinate pursuit of what became self-disarming
mechanisms of which the final fatal instance was dismissing, discounting the imminence of war. The 'Suvorov' fantasies, fictions and inventions do not bear comparison with a horrendous reality.


Véase el artículo entero en:
http://h-net.msu.edu/cgi-bin/logbrowse. ... w&user=&pw

Dos años después, en 2003, Evan Mawdsley escribió “Crossing the Rubicon...”, artículo ya citado por mí anteriormente, y que tampoco he podido leer, aunque tengo el libro que publicó dos años después, y al que volveré más tarde. En dicho artículo, Mawdsley concluye igualmente que las teorías de Suvorov y Cía están en contradicción con las pruebas.

Luego están los libros escritos específicamente para refutar, de forma aplastante, las tesis de Suvorov: el ya citado Grand Delusion de Gorodetsky, una obra magistral y académica de la política exterior de Stalin, y el Stumbling Colossus de Glantz, que examina los planes, despliegues, disposiciones y estado del Ejército Rojo en vísperas de la guerra, demostrando que el Ejército Rojo no estaba preparado para llevar a cabo una guerra ofensiva ni una guerra defensiva, tal como indica Erickson en su artículo y conclusión a la que llega igualmente Evan Mawdsley en su libro Thunder in the East: The Nazi-Soviet War, 1941-1945 (2005).

A esta lista de historiadores que han refutado la tesis de Suvorov y Cía hay que agregar Jurgen Rohwer y Mikhail Monakov, Stalin's Ocean-going Fleet: Soviet Naval Strategy and Shipbuilding Programmes, 1935-1953 (2001), Christopher Andrew y Vasili Mitrokhin, The Mitrokhin Archive and The Secret History of the KGB (1999), y Zhores A. Medvedev y Roy A. Medvedev, The Unknown Stalin (2003), obras donde sus autores se han expresado, específicamente o de pasada, sobre las intenciones de Stalin en la primavera de 1941, basándose siempre en material de archivo ruso. En una próxima intervención aportaré algunos de los comentarios más sustanciosos de Monakov, Mawdsley, los Medvedev y Mitrokhin.

Saludos cordiales
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