¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

La guerra en el este de Europa

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Vie Nov 30, 2012 8:03 pm

¡Hola a todos!

Maxtor, no hace falta derivar en este hilo hacia los análisis conceptuales de la historia (ni, por otra parte, es el tema de nuestro foro, sino quizás como anotación marginal). Aquí se trata de ponderar la posible validez de una teoría o tesis (que Stalin tenía un plan para atacar a Alemania en 1941 ó 1942) analizando, en primer lugar, las supuestas pruebas que presentan los defensores de la misma. Y las pruebas que han presentado hasta la fecha en forma de "documentación oficial" son:

-el borrador del plan del EMG de 15 de mayo de 1941. Sin entrar ya en la propia naturaleza del borrador, no se acepta como prueba de la teoría que se defiende porque Stalin rechazó dicho plan, como reconocieron los propios autores y como demuestran las órdenes posteriores de Stalin relacionadas con la amenaza de invasión alemana.

-el "discurso" de Stalin de 5 de mayo de 1941. Entrecomillo "discurso" porque las versiones existentes del mismo no son copia fidedigna del discurso real de Stalin (que duró unos 40 minutos), ni por supuesto el texto que utilizó Stalin, con toda probabilidad, para su discurso. Según Mawdsley, existen tres textos rusos informando sobre el discurso de Stalin. La versión más completa disponible fue publicada en 1995 y es la conocida como "Informe breve" ("descripción breve", "versión breve", etc.), por ser ese el encabezamiento del texto depositado en el archivo del Partido Comunista de Moscú en mayo de 1948. Luego están las notas completas no-oficiales recogidas por dos altos funcionarios que se sentaron junto a Stalin el día del discurso, Georgi Dimitrov y V. A. Malyshev. Las tres versiones no muestran variaciones importantes entre sí. Lo que se ha recogido en estas tres versiones del discurso de Stalin no proporciona, en su conjunto, una prueba para sostener la tesis presentada, y sólo una lectura parcial y retorcida puede presentarse como prueba. Pero la refutación incontestable a este tipo de interpretaciones interesadas del discurso de Stalin viene dada por lo que sí fue aprobado y emitido como política oficial mediante el comunicado de TASS de 13 de junio de 1941.

-una supuesta declaración de Stalin ante los representantes del Comintern en una supuesta reunión del Politburó de 19 de agosto de 1939, según la cual iba a pactar con Hitler, el Pacto de No-Agresión de 23 de agosto, para enfrentar una guerra entre las potencias occidentales y, una vez debilitadas, atacarlas para vencerlas. Así lo afirmó la agencia francesa Havas el 28 de noviembre de 1939, basándose en la propaganda nazi. Fue todo un montaje, pues no se celebró esa supuesta reunión del Politburó con representantes del Conmitern, y ha pasado como "prueba" a un muy segundo plano entre los defensores de la tesis.

Bien, esos son los tres fundamentos principales que han utilizado los defensores de la tesis según la cual Stalin había decidido atacar a Alemania en julio de 1941 o algún momento de 1942: un borrador que no pasó de tal y rechazado por el dictador; un discurso que, interpretado pacial e interesadamente, puede servir para casi cualquier cosa, pero del cual no emana prueba alguna en ningún sentido; y finalmente una falsificación. El resto de los argumentos de estos caballeros descansan en indicios circunstanciales y especulaciones, cuando no manipulaciones y uso deshonesto de las fuentes, que en algunos casos, como el de Rezun, rozan la ciencia-ficción. Y todo ello acompañado de una consciente y voluntaria ignorancia de las pruebas (que no son pocas) que invalidan su teoría y demuestran que Stalin, muy lejos de pensar en atacar a Alemania, hizo todo lo posible para evitar un conflicto.

Al final es lo de siempre. Una teoría, para ser creíble, debe acomodarse a los hechos, y no ha de buscarse, como han hecho estos señores, que los hechos encajen y se acomoden con la teoría. No han logrado lo primero y, lógicamente, han fracasado en lo segundo. Afortunadamente, el debate ha servido fundamentalmente para que dieran a conocer con más detalle el discurso de Stalin a los graduados de las academias militares el 5 de mayo de 1941 y el borrador del plan del EMG de 15 de mayo de 1941.

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Joan-Shrike » Dom Dic 02, 2012 3:40 pm

José Luis escribió:Quien no quiera exponerse a los peligros de un traductor online, puede analizar el texto y los comentarios de Evan Mawdsley en “Hitler and Stalin in Perspective: Secret Speeches on the Eve of Barbarossa”, en War in History, 2004, 11:61, aunque, en lo que yo sé, no está disponible en la red. Si alguien está muy interesado puedo incluirlo aquí tal como está en inglés.


Para quién le pueda interesar, hace varios años mantuve un debate en otro Foro sobre esta cuestión y en el transcurso del cuál hice amplio uso, entre otros, del artículo de Ewan Mawdsley que José Luis cita, traduciendo al castellano además los fragmentos más relevantes de los discursos pronunciados por Stalin durante esa noche del 5 de Mayo de 1941, criticando además las referencias que Gustav Hilger y David Irving hicieron en su día de los mismos.

Concretamente, de los tres posts donde lo sinteticé, uno del 29-IX-2009 y este otro y otro del 5-XI-2009.

Espero que resulten de interés :)

Un saludo,
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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Rubén. » Sab Jun 29, 2013 3:00 am

¡Hola!

Pienso que Stalin no tuvo nunca ninguna intención de atacar el Reich por un motivo fundamental: básicamente la URSS no estaba preparada.
De haberse producido un ataque soviético a la Europa ocupada por el Reich estaríamos hablando de una derrota del Ejército Rojo sin precedentes.
Quizá hubieran avanzado al interior de Polonia, pero no creo que ni siquiera hubiesen soñado con ver el Oder. Se hubieran desgastado tanto los ejércitos soviéticos que en seguida se hubieran visto envueltos y atrapados. Probablemente todos los efectivos que escaparon en 1941 en "Barbarroja", de ser al revés se hubiesen perdido y los alemanes a los pocos meses estarían volando por las estepas sin apenas encontrar oposición.
Stalin sabía que si atacaba él primero sus probabilidades de victoria eran mínimas o nulas.

Rubén el Stuka.

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor antfreire » Dom Jun 30, 2013 6:55 pm

La pregunta es que si Stalin quiso atacar a Alemania. No si Stalin estaba preparado para atacar a Alemania. Yo pienso que el Dictador Sovietico tendria que estar demasiado mal informado para no ver que Hitler estaba preparando las condiciones para, de acuerdo a lo que ya se habia anunciado muchas veces, buscar su espacio vital en el Este. El pacto con Alemania fue vital tanto para uno como para el otro, pues le dio a Stalin tiempo para seguir preparando sus fuerzas armadas que tan mala demostracion despues hicieron en Finlandia. Yo creo, de acuerdo a lo que sucedia en 1940 y no a lo que sabemos hoy que ocurrio; Stalin esperaba un estancamiento de los alemanes en Francia. Despues de todo el ejercito frances era mas numeroso en armas y equipos excepto aviacion que los alemanes, y tenian ademas la ayuda inglesa. Por que no iba a pensar Stalin que todo ocurrira muy parecido a 1914? De haber sudfrido los alemanes a fines de 1940 o principios del 41 una derrota similar a la que tuvieron en Diciembre de 1941 frente a Moscu, yo creo que Stalin no habria esperado mas y se habria lanzado hacia Berlin. Y eso hubiera limado las diferencias con Churchill y Roosevelt aun mejor que como fue en realidad y le habria dado una mejor oportunidad a Stalin de quedarse con un mejor y mas grande botin de naciones europeas.

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Rubén. » Mié Jul 03, 2013 3:36 am

La pregunta es que si Stalin quiso atacar a Alemania. No si Stalin estaba preparado para atacar a Alemania.


Y viene a ser lo mismo.
Stalin sabía que no estaba preparado para una guerra con Alemania y por eso nunca quiso atacar.
Eso no quiere decir que no ambicionase invadir el Reich en un futuro de estar listo para ello, quizá después de muchos años e incluso más allá de una década. Al fin y al cabo la ideología comunista es el internacionalismo y eso incluye conquistar (o llevar la Revolución) a todo el globo terráqueo entero sin excepción.
No obstante si nos ceñimos literalmente a la pregunta, mi respuesta es que Stalin en la II Guerra Mundial nunca quiso atacar a Alemania.

Rubén el Stuka.

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Paddy Mayne » Jue Ago 15, 2013 12:04 am

Bueno, creo lo mismo, Stalin no iba a atacar a Alemania ese año pues sabía que la URSS estaba muy mal preparada para cualquier combate. De hecho el pacto de no agresión con Alemania, tenía cierta lógica, salvo en lo de dividirse Polónia y ocupar el Báltico, errores políticos graves, la URSS necesitaba ganar tiempo para preparse con una guerra con Alemania.

Sobre Suvorov. No he leído el libro citado, sino su libro Inside the Red Army, y Spetnaz, soviet special forces. A parte de que no es un escritor profesional (se le nota), me parece que tiene una admiración excesiva por las capacidades del éjercito rojo de postguerra. casada con un complejo de culpa por la política agresiva de la URSS en la postguerra. Sobre todo en Checoslovaquia. El desertó posterior a la invasión a Checoeslovaquia en el 68. Sus escritos tienden a excajerar las capacidades militares del ejército rojo de las postguerra, y a la vez exagerar la postura agresiva del ejécito rojo en Europa contr a la OTAN.
No me sorprendería que haya trasladado esas posturas a la Segunda Guerra Mundial. Pero el ejército rojo de 1941 estaba muy mal preparado y era insuficiente incluso para una guerra defensiva, como en efecto se demostró. Atacar a Alemania era una locura. No veo como un historiador profesional pueda sostener esta postura.
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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Chepicoro » Mar Oct 07, 2014 7:21 pm

Creo que ambas partes, tanto aquellos que creen que Stalin estaba preparando la invasión a Alemania en 1941 o más probablemente para 1942 y aquellos que mantienen que la postura de la URSS era estrictamente defensiva, pecan de lo mismo, ambas partes especulan y tienden a proyectar sus preferencias o fobias políticas para acomodar la versión de los hechos que mas les agrade.

Pero nadie tiene una imagen completa de los hechos pues documentos relevantes de la STAVKA siguen siendo clasificados.

Acerca de los comentarios de descalificar pruebas como falsificaciones, en específico del supuesto discurso de Stalin el 19 de Agosto de 1939, apareció una filtración en un diario francés, pero hay al menos otras dos supuestas fuentes independientes entre si que varían muy poco en su contenido de transcripciones del supuesto discurso.

Recordar que las cláusulas secretas del pacto Molotov–Ribbentrop los soviéticos las calificaron de falsificaciones durante décadas y finalmente resultaron ser ciertas, lo mismo episodios como Katyn, la colaboración con la Gestapo para entregar comunistas alemanes, el que ellos sabían del ataque japones a Pearl Harbor pero prefirieron no pasar la información, etc, etc. Mientras no haya un acceso abierto a los archivos relevantes del periodo de 1939 a 1941, decir tajantemente que algo se trata de una falsificación, es cuando menos aventurado. Por otro lado versiones de la era de Kruschev como que Stalin entra en pánico y se retira las 2 primeras semanas de la invasión, ahora resultan ser falsas debido a la paulatina desclasificación de los archivos soviéticos que demuestran que Stalin siguió trabajando y recibiendo gente.

Si la labor de un historiador es escribir únicamente sobre hechos comprobables, entonces la teoría de que Stalin estaba preparándose para un ataque a Alemania, no tiene pruebas concluyentes, solo circunstanciales... pero hay muchas pruebas circunstanciales.

Surovov o Rezun, como prefieran, no es un historiador profesional, pero aunque no fue el primero en notar que la URSS tenía intenciones que no eran únicamente defensivas entre 1939-1941 como había planteado el gobierno soviético, si tengo entendido, el era un analista de inteligencia y su trabajo es decir no lo que pasó, sino el suceso A, seguido del suceso B, significan que va a pasar C, es decir, su trabajo es especular de forma educada sobre los hechos que se conocen. Su aporte al debate en occidente me parece notable y es que este periodo de la historia no esta cerrado ni lo estará mientras sigan clasificados los archivos relevantes.

Mi propia especulación es que Stalin, no era tonto, era muy listo y la gente lista no suele equivocarse de manera burda. Lo que sucedió en Junio de 1941 fue un desastre enorme para el ejército rojo que condicionó el resto de la campaña al menos ese año. Si el despliegue del ejército rojo en junio de 1941 era únicamente con intenciones defensivas, entonces fue una torpeza que roza lo criminal y ni Stalin, ni Zhukov o Timoshenko, los responsables del despliegue del ejército rojo ese verano eran gente torpe o falta de ideas, todo lo contrario.
La URSS en el verano de 1941 estaba en proceso de movilización y un país no puede permanecer indefinidamente movilizado en tiempos de paz con un ejército de más de 5 millones de hombres, la pretensión de que los alemanes al atacarlos los tomaron totalmente por sorpresa a los soviéticos me parece falsa. La URSS esperaba el ataque alemán, la sorpresa fue que lanzaran su ataque en 3 direcciones diferentes y con tanta profundidad y que los alemanes pudieran movilizarse y estar listos más rápido de lo esperado, no el ataque en si.

Si el despliegue del ejército rojo en 1941, era el de un ejército preparándose para emprender un ataque, entonces tiene mucho más sentido la cantidad de tropas en la frontera que acabaron siendo embolsadas por los alemanes en las primeras dos semanas, simplemente los alemanes se les adelantaron antes de que el ejército rojo fuera capaz de completar su despliegue.

Como lo veo hay dos opciones:

Si la URSS mantenía una postura únicamente defensiva, el despliegue del ejército rojo en junio de 1941 debe ser calificado como uno de los errores militares más grandes de la guerra y una torpeza por parte no solo de Stalin sino especialmente de los responsables militares Timoshenko y Zhukov.

O bien el despliegue del ejército rojo no tenía intenciones puramente defensivas y los alemanes los atacaron en el peor momento posible cuando el ejército rojo no estaba listo ni para defender adecuadamente ni para implementar su propia ofensiva.

En cualquiera de ambos casos, la culpabilidad de Alemania no disminuye en absoluto y Hitler iba a atacar a la URSS hicieran lo que hicieran estos, la pretensión de Stalin de que la URSS era un país amante de la paz, tampoco es cierta,con 6 países invadidos en 2 años por la URSS, no se puede hablar de una Unión Soviética pacífica.

Lo más probable es que ambos dictadores desearan sacar ventaja del otro en cuanto fuera posible y su pacto de no agresión jamás fue sincero por ninguna de las partes, es la mejor especulación que puedo dar desde mi punto de vista. Pero tanto aquellos que alegan que la URSS solo tenía una postura defensiva como aquellos que alegan que la URSS estaba preparando un ataque a Alemania, hacen lo mismo especular y es que de momento no se puede hacer otra cosa.
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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor wintermute » Mar Oct 07, 2014 10:35 pm

Personalmente creo que Stalin no tenía intenciones de atacar Alemania, y que el depliegue de sus ejércitos pretendía tener un efecto disuasorio, no más que eso.
Situar buena parte de sus divisiones en la Polonia recientemente ocupada ...
Un error muy grave, sin dudas pero, pero se acierta, y se falla también, aún en decisiones de máxima importancia.
Y Hitler iba a atacar, los soviéticos lo sabían desde hacía un año y se preparaban los mas rápido que podían, para atacar ó para defender, no sé ... cuál era el número de divisiones que tenían Hitler en abril, mayo, junio en la frontera del Este?
Cuando dos Estados sitúan en sus fronteras la mayoría de sus divisiones ..., me viene a la cabeza algo parecido al período «Sitzkrieg» de 1939/40 en el Oeste. Ya en junio de 1941 me parece que todos sabían a lo que jugaban.

Saludos
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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor José Luis » Vie Nov 14, 2014 11:27 am

¡Hola a todos!

Pese a todo lo que he escrito en este hilo, observo que todavía hay intervinientes que ponen a un mismo nivel los argumentos y las fuentes presentadas por quienes han refutado completamente las invenciones de Suvorov y compañía con las falsedades y distorsiones que han escrito estos últimos. La única conclusión lógica que puedo extraer de tales pretendidas equivalencias es que sus autores no han leído las obras de los primeros, y que, de todas formas, parecen desdeñar la exposición que yo mismo hice del tema en este hilo. Bien, como suelo decir cuando esto ocurre: Quod natura non dat, Salmantica non praestat.

Entre los autores que he citado en mis intervenciones anteriores, no me detuve en Gabriel Gorodetsky, el historiador que, de todos los que yo he leído sobre el tema, ha tratado de forma más profunda e integral la política y actitudes de Stalin previas a la invasión alemana de 22 de junio de 1941. No creí oportuno detenerme en él porque su libro (Grand Delusion: Stalin and the German Invasion of Russia. Yale University Press, 1999) aborda este asunto desde diferentes ángulos y espacios geopolíticos, y no sólo desde el punto de vista militar, considerados por Stalin, y sería prolijo desgranarlos aquí. Sin embargo, visto lo visto, considero conveniente traer a colación aquí algunas de sus reflexiones escritas en el prólogo de su libro (pp. x-xiii). El entrecorchado es mío :

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[Tras declarar que ya se había enfrentado en términos dialécticos a Suvorov desde que éste expuso por vez primera sus ideas]. Sin embargo, fue la aclamación con que fue recibido el Icebreaker en Rusia, y la renuencia de los historiadores diplomáticos y militares rusos en responder, lo que me llevó a publicar en Moscú y en ruso, una exhaustiva refutación bajo el título The Icebreaker Myth (traducido). Como antiguo experto de desinformación del GRU [Inteligencia Militar Rusa], Suvorov explotó el hecho de que el periodo en cuestión estuvo plagado de mito y conspiración, propagados deliberadamente en su mayor parte. Estas invenciones fueron adoptadas sin cuestionar más tarde por historiadores, no simplemente a causa de la falta de información sólida, sino también a causa de la polarización política de la Guerra Fría. La popularidad del trabajo endeble y fraudulento de Suvorov en Rusia y en muchas partes en Occidente demuestra que las conspiraciones más antiguas y añejas sobreviven mucho tiempo. Sus libros engendran mitos y obstruyen coherente y deliberadamente la búsqueda de la verdad al simplificar una situación compleja.

El proceso de construcción de una nación, especialmente por medios revolucionarios, prospera sobre el mito. El culto oficial de la Gran Guerra Patriótica de la Unión Soviética creó, y fomentó, una versión estándar de la historia de la guerra. Durante cinco décadas el relato generado oficialmente sirvió como fuerza de cohesión fundamental en la memoria social colectiva del pueblo soviético. Ocultó los crímenes de Stalin al glorificar su contribución a la victoria, y fue explotada más tarde por Khrushchev y otros líderes comunistas para galvanizar el apoyo público. La historia de la guerra emergió así como un singular cóctel de hechos, falsificaciones y, sobre todo, omisiones. Por razones obvias, la que más sufrió a manos de los historiadores soviéticos fue la época del Pacto Ribbentrop-Molotov y las desastrosas fases iniciales de la guerra. Tan sagrado fue el santuario que fue el último en ser demolido tras el colapso de la Unión Soviética. Sin embargo, esto fue obra de iconoclastas que, en su afán de desmontar el mito, produjeron un relato de la guerra igualmente distorsionado y politizado. Las omisiones se han llenado con invenciones históricas, de las cuales la de Suvorov es el ejemplo extraordinario.

Las opiniones de Suvorov no habrían merecido la pena de un comentario académico serio de no haber coincidido con la Historikerstreit en curso, el rencoroso debate sobre la naturaleza y curso de la historia alemana. En términos generales, los argumentos de Suvorov se adoptaron para apoyar los argumentos de Nolte sobre la racionalidad y legitimidad de la política de la Alemania nazi. Si Stalin había estado intentando realmente “liberar” a Europa Central, entonces la decisión de Hitler de combatir a Rusia ya no se podía ver como un cumplimiento del proyecto ideológico bosquejado en Mein Kampf, como una locura estratégica o como un crudo acto agresivo. En Alemania, el Icebreaker permitió a los profesores Nolte, Hoffman, Maser y Post aprobar el movimiento de Hitler hacia el Este como un ataque preventivo. La guerra está justificada por los intereses geopolíticos tradicionales alemanes y la amenaza a Alemania y al mundo occidental civilizado por el detestable régimen stalinista. El historiador austriaco Ernst Topitsch fue incluso más allá, expresando en su libro Stalin's War que la Segunda Guerra Mundial “fue esencialmente un ataque soviético a las democracias occidentales, en el que Alemania ...sirvió sólo como sucedáneo militar”. Común a esta nueva historiografía es un fracaso en ofrecer cualquier prueba convincente para sustentar las alegaciones. El discurso está confinado esencialmente a un examen teórico de la política exterior soviética en vísperas de la guerra, y revela fuertes predilecciones ideológicas.

Mientras estaba dedicado a escribir una refutación al trabajo de Suvorov, me sentí cada vez más incómodo con la vasta literatura sobre el Pacto Ribbentrop-Molotov y la Operación “Barbarroja”. Se hizo evidente que, al desviar el debate al tema del ataque preventivo, Suvorov consiguió distraer a los historiadores del tema fundamental: una explicación convincente de la decisión de Hitler de invadir Rusia. El tema no es en manera alguna el punto central de este libro, y no hago ninguna afirmación para proporcionar un juicio final. Sin embargo, al yuxtaponer las fuentes de archivo rusas recientemente disponibles y las fuentes alemanas, ha sido posible producir una secuencia de sucesos cuidadosamente documentada, exponiendo las circunstancias que llevaron a Hitler a cursar la Directiva 21 en diciembre de 1940.

No obstante, el punto central del presente libro es el esclarecimiento de las políticas de Stalin en vísperas de la guerra. Tras más de medio siglo de investigación, las políticas de Stalin todavía permanecen, en las palabras de Churchill, como “un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma”. El “modelo totalitario”, construido durante la Guerra Fría para desviar la hostilidad del antiguo enemigo al nuevo, no produce una contribución real. Todo lo que hace es sugerir una afinidad entre marxismo y nazismo. La ausencia casi total de pruebas de las intenciones de Stalin en vísperas de la guerra llevó a los historiadores a atribuirle un dudoso complot o a estar de acuerdo con Churchill en presentar a Stalin y sus generales como “los chapuceros más completamente burlados de la Segunda Guerra Mundial en cuanto a estrategia, política, perspicacia (y) competencia” se refiere. Esta escasa evidencia, tal como surgió, procedió del ejército soviético poco después de la muerte de Stalin. Tras el ascenso de Khrushchev al poder, los mariscales se aprovecharon de su poderosa posición para librarse de la responsabilidad por los desastrosos sucesos del 22 de junio al cargar toda la culpa sobre Stalin. Pero incluso esta abundancia de recuerdos militares, en forma de libros y artículos, examinó los sucesos estrictamente desde el punto de vista militar. El énfasis en las bases teóricas y las raíces mentales del conflicto desvió aún más el debate de los sucesos reales que condujeron a la guerra en el Este. No se hizo ningún intento serio de explorar el intrincado juego político que Stalin concibió y que estaba unido a su estrategia militar y su visión política. La ausencia de pruebas claras ha llevado decisivamente a los historiadores a un callejón sin salida.

La contribución particular del presente libro es un análisis coherente de las políticas de Stalin que no sólo desafía las interpretaciones estándares sino que produce una narrativa completamente nueva. Al margen de una nota introductoria, el libro no se detiene en las negociaciones conducentes al Pacto Ribbentrop-Molotov o en sus inmediatas repercusiones; la implacable ejecución de los protocolos secretos ya se ha tratado extensivamente en otros lugares. El foco aquí es el año precedente a la guerra. Un grave fallo en la mayoría de las historias diplomáticas y militares es el estrecho ángulo desde el cual se ha examinado el periodo. Raramente se recuerda que, durante ese año solo, Europa llevó a cabo probablemente la transformación política más amplia de su historia. Suceso tras suceso, comenzando con la invasión alemana de Noruega y Dinamarca en el norte, pasando por la de los Países Bajos y Francia, y hasta la invasión de los Balcanes, tuvieron repercusiones directas en la política soviética. El estallido de la guerra, y la enormidad de sus consecuencias, proporcionó un punto de partida retrospectivo a los historiadores, ensombreciendo el drama político que lo precedió.

Un segundo fallo, que este libro pretende rectificar, ha sido la tendencia de explorar el episodio exclusivamente sobre la base de la colaboración germano-soviética de 1939-41. Al examinar las políticas de Stalin en el solo contexto de las relaciones germano-soviéticas, los historiadores han evitado la relación igualmente compleja e importante con Gran Bretaña, así como las habidas con Turquía y los países de los Balcanes. Esta insuficiencia se vio agravada más tarde por un fracaso de examinar de forma suficientemente clara los aspectos geográficos y temáticos varios. Pocos pueden negar que las actividades del Estado Mayor General, el Comintern, el Comité Central y el Narkomindel (el Ministerio de Exteriores ruso) convergieron finalmente en el Kremlin. Aunque se permitía una cierta medida de libertad, la decisión final descansaba siempre en Stalin, quien, formalmente al mando al asumir la presidencia a mediados de mayo de 1941, adoptó una aproximación integral hacia los asuntos militares y diplomáticos. Un ejemplo ilustrativo de la complejidad del proceso de toma de decisiones es la evaluación de la propuesta del general Zhukov de mayo de 1941 de una contraofensiva para prevenir la construcción alemana [la concentración masiva de fuerzas militares alemanas a lo largo de la frontera soviética]. Esto fue considerado por Stalin contra los antecedentes de los rumores de una inminente guerra germano-soviética, el misterioso vuelo de Rudolf Hess a Inglaterra unos cuantos días antes, las derrotas infligidas a Yugoslavia y el ejército británico en los Balcanes y África del Norte, y el Pacto de Neutralidad recientemente firmado con los japoneses, por no mencionar las desconcertantes insinuaciones realizadas por el conde Werner von Schulenburg (el embajador alemán en Moscú) en un intento de evitar la guerra. Al ampliar el alcance y examen del ataque alemán sobre Rusia en su más amplio marco geográfico, militar, estratégico y político, he conseguido detectar más pistas de las actitudes de Stalin en vísperas de la guerra.]

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Re: ¿Quiso Stalin atacar a Alemania?

Mensajepor Panzer_79 » Vie Feb 26, 2016 5:54 pm

Segun mi opinion, SI, por lo que le leido, mi conclusion esque solo estaba esperando el momento adecuado para poder atacar y en su caso destruir a los alemanes, cuando estos estuvieran desgastados en su guerra con los occidentales, desde luego el pacto firmado en agosto de 1939 entre ambos dictadores fue mas que una cortina de humo para ganar tiempo ambos y prepararse para su futura guerra, porque es de todos sabido que Hitler odiaba de igual forma a los judios como a los comunistas, cosa opuesta de Stalin respecto a los nazis, su mayor ambicion era expander su imperio a costa de los demas paises y tratar de ser la maxima potencia del viejo mundo, desde luego a mediados de 1941, el choque entre ambos era inevitable, por las ocupaciones de los estados balticos por parte de los rusos y de la parte oriental de Polonia, ademas de que ya veian hacia la bucovina y besaravia, desde luego esto tenia sumamente molesto al dictador aleman, que si algo lo caracterizo era su falta de palabra para cumplir sus promesas, creo que si el conflicto entre ambos hubiese estallado en 1942, con toda su maquinaria belica y superioridad en hombres, los rusos hubiesen arrollado a los alemanes y la guerra posiblemente hubiera terminado antes, pero Hitler sabia que no tenia mucho tiempo para atacar a los sovieticos y creyo el momento justo para tomar desprevenidos a los rusos, tal como sucedio, pero en resumidas cuentas, soy de la idea de que Stalin si tenia intenciones de atacar a los alemanes, pero cuando estuviese listo y preparado.


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