Stalin

Todos los personajes de la Segunda Guerra Mundial

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Francis Currey
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Stalin

Mensaje por Francis Currey » Sab Ago 20, 2005 8:25 am

Iósiv Zissariónovich Dzugahsvihli

Nacido en el seno de una pobre familia georgiana, su infancia la vivió en un ambiente de miseria, suciedad y analfabetismo, en medio de frecuentes palizas de su alcoholizado padre. Su madre, sirvienta, aportaba escasos recursos económicos con la esperanza de que el joven Iósiv pudiera ingresar en el seminario y ser sacerdote, una de las escasas salidas a la pobreza. Así sucedió cuando cumplió los catorce años, gracias a una beca, ingresando en el Seminario de Tbilisi, donde llevará una vida austera y dedicada al estudio. Sin embargo, poco antes de cumplir los veinte años será expulsado del seminario, pues ya constan sus actividades en el seno de un grupo socialista. Previamente a la Revolución Rusa, en la que tomará parte de manera muy activa, recorre Rusia de manera clandestina organizando actos en contra del régimen del zar Nicolás II. Ello le obliga a moverse en la clandestinidad, ocultándose bajo distintas identidades, hasta que es apresado y deportado a Siberia. Tras huir de su destierro, se reincorpora a las filas revolucionarias, distribuyendo panfletos y organizando huelgas en contra del poder establecido. Poco más tarde es elevado a la dirección del periódico del partido, Pravda, desde donde continúa con sus actividades de dirección de los bolcheviques, preparando la llegada de Lenin a Petrogrado. Reconocido entre las filas comunistas, en 1922 logra ser nombrado Secretario General del Partido, cargo que aprovecha para manejar los hilos del poder y colocar a seguidores suyos a lo largo de todo el territorio ruso y al frente de los diversos grupos que lo integran. De esta manera se asegura los apoyos suficientes para suceder a Lenin cuando éste abandone la política activa, lo que ocurrirá en 1924. Sus ansias de poder le llevan a ocultar la existencia de un documento redactado por el propio Lenin en el que solicita que Stalin, al que tiene por hombre ambicioso y sin escrúpulos, sea apartado del poder y no pueda postularse como su sucesor. Conseguido el poder, el siguiente paso de Stalin fue realizar una purga entre aquellos dirigentes que pudieran hacerle sombra o discutir sus decisiones. Su mayor víctima fue Trotski, dirigente histórico y creador del Ejército Rojo, a quien obligó a exiliarse en México y quien más tarde resultaría asesinado, por ser una pieza "incómoda" para el gobierno de Stalin. Como máximo dirigente de la Unión Soviética, desarrolló la teoría del "socialismo en un solo país", identificando al comunismo con la URSS, y dictó el primer Plan Quinquenal, para impulsar la industrialización, con la finalidad de aumentar la productividad y convertir a Rusia, país eminentemente agrícola, en una potencia industrial y autosuficiente. Al mismo tiempo, impuso por la fuerza la colectivización del campo, desarrollando una política de terror entre los campesinos que incluyó deportaciones masivas, traslado de pueblos y ejecuciones. En respuesta, muchos campesinas quemaron sus cosechas para evitar la incautación del Estado, pero la política del gobierno acabó imponiéndose. La industrialización a ultranza, provocada por el deseo de Stalin de sacar a Rusia de un atraso económico de varias décadas con respecto a las grandes potencias occidentales, y de paso demostrar la validez de las teorías comunistas, supuso la construcción en la década de los 30 de un sinnúmero de grandes fábricas, altos hornos y refinerías de petróleo. El objetivo era incrementar año tras año la producción, no sólo cumpliendo sino aun superando los Planes Quinquenales fijados desde el gobierno. La productividad se premiaba y fomentaba desde los cargos que dirigían las fábricas, dando lugar a un modo de producción denominado "stajanovismo", pues un obrero, Stajanov, consiguió en un solo día batir todos los records de producción. También el Estado vigilaba los índices de producción, llegando a encarcelar a los responsables de las fábricas si no se cumplían los objetivos previstos. El resultado de todo ello fue una invasión permanente del Estado de todos los rincones de la sociedad rusa, creando un clima de vigilancia constante, en aras del triunfo de la Revolución y el incremento de la productividad. La situación se agravó aun más con el asesinato de Kirov, secretario general del partido, en 1943, que dio lugar a una de las mayores y más sangrientas purgas del siglo XX. En política exterior, temeroso de las ansias expansivas de Hitler por el este europeo, Stalin firmó con el dictador alemán un tratado de paz que implicaba dejar las manos libre a Hitler para iniciar su expansión, siempre y cuando no entrase en suelo soviético. El tratado, considerado ominoso por el resto de potencias europeas, es uno de los capítulos más controvertidos de la historia de la URSS, más aun cuando, tras la invasión de Polonia por Alemania y la subsiguiente declaración de guerra de Francia y Gran Bretaña, la Unión Soviética permaneció inalterable. La invasión de Rusia iniciada por Hitler en 1941 fue probablemente su mayor error táctico, pues significó la entrada en guerra de la URSS al lado de una Francia derrotada y una Inglaterra en muy mala situación. Además, el sagaz Stalin llevaba ya dos años preparando la posible invasión alemana, incrementando hasta el límite la fabricación de armamento y la preparación del Ejército Rojo. Las consignas dadas desde la dirección del Estado, en forma de resistir al enemigo a cualquier precio, la política de tierra quemada propugnada por Stalin y la capacidad de aguante del pueblo ruso, todo ello, provocó que el avance alemán fuera lento y penoso, más aun comparándolo con los éxitos cosechados por la Blitzkrieg en los primeros momentos de la guerra. Kiev retardó el avance nazi seis semanas; Odessa lo hizo en ocho y Moscu rechazó en dos ocasiones la toma alemana. El tiempo, en la forma de "general Invierno", como había sucedido en la época de Napoleón, se aliaba con Rusia. El contraataque soviético, a costa de millones de muertos, no se hizo esperar, desafiando a los hasta entonces ejércitos nazis. Hitler, por su parte, envió a lo más granado de sus tropas y armamento, perfilando un encuentro que sería decisivo en el curso de la Guerra: Stalingrado. En efecto, buscando aprovechar los yacimientos petrolíferos del Caúcaso, Hitler lanzó un poderoso ataque sobre Stalingrado, punto estratégico e importante enclave industrial, preparado por Stalin para una defensa a ultranza. Casa por casa se defendió la población, siendo destruidas las fábricas por los rusos antes de ser abandonadas al avance alemán. Las luchas se desarrollaron cruelmente hasta que el 19 de noviembre los rusos lanzaron un ataque en pinza que cercó a los alemanes y les causó miles de bajas. La rendición alemana en 1943 había dejado a 90.000 soldados vivos de un total de 300.000. La victoria de Stalingrado dio fin al avance nazi y significó una referencia más que simbólica en el curso de la Guerra. El intento de invasión de Rusia no sólo costó a Hitler un costosísimo esfuerzo, sino que le obligó a desatender el flanco occidental, donde los aliados, ahora con apoyo de Estados Unidos, comenzaban a avanzar. El desembarco de Normandía dio, ya en 1944, inicio a una carrera entre los soviéticos y los aliados anglosajones por alcanzar Berlín lo antes posible, anticipando un mundo dividido en dos bloques, comunista y capitalista, que verá la luz a la finalización del conflicto. Efectivamente, tras la rendición alemana en mayo de 1945, Stalin se había asegurado su control sobre buena parte del este de Europa, ratificado en las conferencias de Yalta y Postdam celebradas con los aliados. El "nuevo orden mundial" supone entonces un nuevo desafío para la Unión Soviética, pues parte con cierta desventaja frente al abanderado del capitalismo, los Estados Unidos, quienes ya poseen la bomba atómica, como demostraron en Hiroshima y Nagasaki. Da inicio así el período llamado "guerra fría", en el que ambas superpotencias pugnan por extender su ámbito de influencia a nivel mundial como si jugaran una partida de ajedrez en la que cada pieza fuera un país. La nivelación de ambos contendientes se produjo en 1949, cuando Stalin hizo probar la primera bomba nuclear. Desde entonces, la carrera de armamentos entre ambos contendientes no pararía hasta alcanzar cotas espectaculares, pero eso ya no será contemplado por Stalin, quien morirá en 1953.

Fuente: Artehistoria
Última edición por Francis Currey el Lun Ago 22, 2005 4:42 pm, editado 1 vez en total.

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Mensaje por José Luis » Sab Ago 20, 2005 4:13 pm

Querido Francis,

Esta semblanza de Stalin contiene errores de bulto (Kirov no fue asesinado en 1943, y Hitler no invadió Rusia en 1940, por ejemplo), y además está desdibujada al no hacer mención a las hambrunas que provocó su política (murieron millones de personas) y no extenderse más en la época de terror, crimen, deportación y purgas que afectaron a millones de personas.

Entiendo que una reseña sobre Stalin no puede condensar toda su vida, política y consecuencias en un simple post, pero hay que esforzarse por enseñar el grano y desdeñar la paja.

Un abrazo
José Luis
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Mensaje por Francis Currey » Lun Ago 22, 2005 6:41 am

Pues tiene toda la razón estimado amigo, la verdad es que dí por hecho que no tendría errores, la idea en cualquier caso era crear un caldillo de cultivo para comentar ascpectos sobre este inmarcesible personaje.

Gracias y saludos cordiales

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Mensaje por José Luis » Dom Nov 18, 2007 3:21 pm

¡Hola a todos!

No deja de ser extraño que un topic sobre la biografía de Stalin en un foro de historia política, social, económica y militar de la IIGM depare tan pocas entradas como refleja el tema aquí abierto por Francis Currey. En cambio, hay varios temas abiertos en el foro sobre Hitler en los que ocurre todo lo contrario.

Es una verdadera pena, pues la vida de Stalin (pública y privada), a pesar del secretismo que la envolvió y de las auto-purgas que el propio Stalin realizó en sus expedientes personales, es una vida tan o más atractiva, desde el punto de vista histórico, que la de Hitler.

Yo leí hace tiempo las que considero biografías clásicas anglosajonas sobre Stalin, es decir, las de Robert C. Tucker y Alan Bullock. Hace poco comencé a leer el libro de Edvard Radzinsky, Stalin (New York: Anchor Books, 1997), 624 páginas. De momento sólo finalicé los capítulos de su infancia y juventud hasta el momento en que se convierte en revolucionario y es arrestado en Batum.

Los detalles de la infancia de Stalin que proporciona Radzinsky son bastante ricos en detalles, desde las palizas que le propinaba su alcoholizado padre hasta la devoción que su madre sentía por él, madre que por cierto devolvió los golpes que también le propinaba su esposo, hasta que éste abandonó su casa.

Pero lo que quiero traer a colación es la fecha de nacimiento de Stalin. Hasta 1990 (aunque el copyright del Hitler and Stalin: Parallel Lives de Bullock es de 1991, según consta en la edición de lujo que poseo de Alfred A. Knopf, New York, 1992), supongo que todas las biografías occidentales de Stalin declaraban la fecha de nacimiento de Joseph Vissarionovich Dzhugashvili (Stalin) como el 21 de diciembre de 1879 de nuestro calendario gregoriano, ó 9 de diciembre de 1879 del calendario juliano ruso.

Pero la primera sorpresa que me llevé con Radzinsky es su revelación de esa fecha como uno de los mitos creados por el propio Stalin por alguna razón desconocida (no sé si Radzinsky aclarará esa razón más adelante en su libro).

Radzinsky consultó los archivos de la Catedral de Asunción de Gori (el municipio del nacimiento de Stalin) en los que aparece registrado el nacimiento de Joseph Dzhugashvili. Y consta nacido el 6 de diciembre (calendario juliano ruso) de 1878, bautizado el 17 de diciembre (juliano), padres: Vissarion Ivanovich Dzhugashvili, campesino, y su esposa legalmente casada, Ekaterina Georgievna, residentes en el municipio de Gori. Padrino, Tsikhitatrishvili, campesino, residente de Gori.

Debo decir que me asombró esta novedad. Así que consulté otras obras más o menos recientes. Y vi confirmado el dato, por ejemplo, en Hiroaki Kuromiya, Stalin (Harlow: Pearson Education Limited, 2005), en la página 18 con anotación 1 que remite a la fuente: Izvestiia TsK KPSS, 1990, 11, 132-34, y también en la versión española de Jean-Jacques Marie, Stalin (Ediciones Palabra, S. A., 2003), p. 18, sin anotación.

Así que la verdadera fecha de nacimiento de Stalin es 6 de diciembre (calendario juliano) ó 18 de diciembre (calendario gregoriano) de 1878.

Ahora me queda por ver si Radzinsky aclara en su libro la razón por la que Stalin falseó su fecha de nacimiento.

Saludos cordiales
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Mensaje por Akeno » Dom Nov 18, 2007 8:06 pm

Yo tengo en mi poder el libro titulado "Stalin" escrito por su "amigo" Leon Trotsky.

Imagino que el personaje no saldrá bien parado en esta obra. Lamentablemente no he tenido tiempo de leerlo.

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Mensaje por Cpt_Muller » Dom Nov 18, 2007 8:28 pm

Estimado Jose Luis el que no respondamos a ciertos post no quiere decir que no lo leamos o valoremos el trabajo de Francis al ponerlo (o de cualquier otro). Hay cientos de hilos muy trabajados con apenas respuestas. Hay temas como el frente de este que prefiero leer y dejar que otros posteen porque la verdad que estan mejor preparados.
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Mensaje por José Luis » Dom Nov 18, 2007 9:10 pm

Cpt_Muller escribió:Estimado Jose Luis el que no respondamos a ciertos post no quiere decir que no lo leamos o valoremos el trabajo de Francis al ponerlo (o de cualquier otro). Hay cientos de hilos muy trabajados con apenas respuestas. Hay temas como el frente de este que prefiero leer y dejar que otros posteen porque la verdad que estan mejor preparados.
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¡Hola, compañero! No lo decía en ese sentido. Quería y quiero decir que no comprendo muy bien cómo la vida de Stalin no despierta el mismo interés y preguntas que la de Hitler. La juventud de Stalin es mil veces más interesante que la del morador de pensiones baratas en Linz y Munich, por ejemplo. Incluso el contexto político-social que le tocó vivir a Stalin a finales del XIX y primeros años del XX en la Rusia zarista, con la revolución y el anarquismo como espada de Damocles sobre la corona del zar y la casta aristocrática, es mucho más atractivo, para mi gusto al menos, que el deprimido contexto político-social de los lupanares en los que se sumergió el joven Hitler de los años previos a la Gran Guerra. La vida de Hitler de esos años es completamente anodina. La de Stalin, desde su condición de revolucionario a principios de 1900 hasta el estallido de la Revolución Rusa de 1917 es toda una odisea, en lo que podemos conocer y en lo que podemos imaginar.

Por ello me extraña que no haya habido las preguntas tipo de las que se hacen sobre Hitler en otros foros. En realidad, a quienes todavía no hayan leído ninguna biografía de Stalin, les animo a que lo hagan.

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Mensaje por Cpt_Muller » Dom Nov 18, 2007 9:18 pm

Entendido ahora el sentido de tu frase Jose Luis.
La verdad que la bibliogafria o material grafico sobre Hitler es mayor que el de Stalin, en los canales de docus de Digital + éste gana por mayoria.
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beltzo
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Mensaje por beltzo » Lun Nov 19, 2007 4:31 pm

Hola a Todos:
Radzinsky consultó los archivos de la Catedral de Asunción de Gori (el municipio del nacimiento de Stalin) en los que aparece registrado el nacimiento de Joseph Dzhugashvili. Y consta nacido el 6 de diciembre (calendario juliano ruso) de 1878, bautizado el 17 de diciembre (juliano), padres: Vissarion Ivanovich Dzhugashvili, campesino, y su esposa legalmente casada, Ekaterina Georgievna, residentes en el municipio de Gori. Padrino, Tsikhitatrishvili, campesino, residente de Gori.
Zhores y Roy A. Medvedev en su obra “El Stalin desconocido” vienen a decir exactamente lo mismo y citan como referencia: Izvestia TsK KPSS, 1990, nº11, pp.132-33. No se dan las razones del porque se pensaba que Stalin había nacido un año más tarde, pero yo tengo la sospecha de que probablemente el mismo Stalin no conocía exactamente la fecha de su nacimiento, porque lo que si mencionan, es que su madre no recordaba exactamente el año ni la fecha de nacimiento de su hijo Stalin.

PD. Por cierto, a ver si en breve escribo algo del capitulo que Zhores y Roy A. Medvedev dedican a la madre de Stalin.

Saludos
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Mensaje por beltzo » Mar Nov 20, 2007 3:20 pm

Hola a Todos:

El siguiente relato esta basado en el capítulo titulado “La madre de Stalin” que aparece en la obra de Zhores y Roy A. Medvedev “El Stalin desconocido” Ed. Planeta Deagostini 2006. En concreto el capitulo esta escrito por Roy A. Medvedev.


Yekaterina Georgievna Dzhugashvili nunca ocupó un lugar destacado en las preocupaciones, sentimientos o pensamientos de su hijo Iosiv Stalin y en realidad ni siquiera existen evidencias de que sintiera algún tipo de afecto por ella.

Tras huir de su primera etapa de exilio siberiano, en la primavera de 1904 Stalin pasó unas cuantas semanas con su madre en el pueblo georgiano de Gori, nunca más volverían a estar juntos tanto tiempo. Durante muchos años no sabría nada de su hijo, totalmente alejada de la política, solo podía rezar por el bienestar de su hijo, y seguir haciendo las tareas del hogar para ella y para los vecinos más pudientes.

En abril de 1922, la segunda esposa de Stalin, Nadezhda Alliluyeva, pasó varias semanas en Georgia donde conoció a su suegra y a quien entregó la primera carta de Stalin:

16 de abril de 1922. ¡Querida mama! ¡Saludos! Cuídate, y no dejes que la congoja invada tu corazón. Ya conoces el dicho: “mientras viva, disfrutaré de mis violetas, cuando muera podrán alegrarse los gusanos del cementerio””. Esta mujer es mi esposa. Cuídala bien. Tuyo, Soso.

A partir del otoño de 1922, Yekaterina empezó a recibir cartas más detalladas procedentes de su nuera, las noticias que obtenía de su hijo eran siempre a través de terceras personas. Stalin mostraba poco interés por ella y cuando iba de vacaciones a Georgia nunca hizo ningún esfuerzo por reunirse con ella.

Hasta el 1 de enero de 1923, Stalin no escribiría nuevamente a su madre en una misiva aún más breve que la anterior: ¡Querida mama! ¡Saludos! Que vivas 10.000 años. Te mando un beso. Tuyo, Soso.

Las autoridades georgianas que difícilmente podían ignorar a la madre de quien se estaba convirtiendo en uno de los hombres más poderosos del país y cuya brutalidad empezaba a hacerse notar, insistieron para que se mudara a Tiflis donde Yekaterina se acomodó en una habitación del pequeño palacio que había sido residencia del virrey ruso en el Caucaso. Siempre que algún dirigente georgiano viajaba a Moscú ella aprovechaba para dictarle una carta para su hijo y le enviaba mermelada y dulces del lugar. A cambio recibía pequeñas cantidades de dinero y unas breves notas que guardaba cuidadosamente, entre 1922 y 1937, se contabilizaron 18 de estas cartas.

Aparte de la múltiples ocupaciones de Stalin, una razón para explicar el porque de tan pocas y breves notas es que Stalin aunque hablaba georgiano (su madre no hablaba el ruso) había ido perdiendo práctica y para él era trabajoso en extremo escribir en ese idioma, claro que también las podía haber escrito en ruso ya que su madre, analfabeta, no podía leerlas cualquiera que fuese el idioma empleado.

La carta más larga de Stalin a su madre aparece fechada seis meses después del suicidio de su esposa Nadezhda Alliluyeva:

¡Saludos, querida madre! Me llegó tu carta. También recibí la mermelada, el jengibre y los dulces. Los críos quedaron muy contentos, te mandan saludos y te lo agradecen. Es bueno saber que estas bien y con buen ánimo. Yo estoy bien de salud, no te preocupes por mí. Puedo arreglármelas. No sé si necesitas dinero. En cualquier caso, te envío 500 rublos. También te mando unas fotos mías y de los niños. Cuídate, querida mamá, y no pierdas el ánimo. Un beso. Tu hijo, Soso.

24/03/34: Los niños te envían sus mejores deseos. Mi vida privada es difícil desde la muerte de Nadia. Pero no te preocupes, un hombre fuerte siempre debe mantener su fortaleza.


Mañana continuo con la segunda y última parte.

Saludos
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Mensaje por eduard » Mié Nov 21, 2007 1:15 am

Recomiendo un libro que me leí hace tiempo:
Titulo: Koba el temible (la risa y los 20 millones).
Autor: Martin Amis.
Editorial: Anagrama
ISBN: 84-339-7037-2

Koba hace referencia al primer mote revolucionario de Stalin. Es una mezcla de estudio sobre el comunismo en la UU.RRs hasta la muerte de Stalin y a la vez un poco autobiografica.
Os escribo la primera página que creo que es buenisima y que hizo que me enganchara a este libro de principio a fin.

PREPARACIÓN

He aqui la seguda frase de The Harvest of Sorrow de Robert Conquest:

Quizá podriamos poner en su justa perspectiva el presente caso diciendo que se perdieron veinte vidas, no por cada palabra, sino por cada letra que hay en este libro.

Esta frase representan 2.700 vidas. El libro tiene 411 páginas.
“Comían boñigas de caballo, entre otras cosas porque solían contener granos de trigo entero”. (1.540 vidas).
“Oleska salvó su vida y la de su familia comiendo carne de caballos que habían muerto de muermo y otras enfermedades en la cooperativa” (2.640 vidas).

Conquest cita un pasaje de Forever Flowing, la versión inglesa de Vsie techiet, la novela ensayístico-documental de Vassili Grossman:
“Y las caras de los niños estaban avejentadas, atormentadas, como si tuvieran setenta años. Y al llegar la primavera ya no tenian cara. Más bien tenian cabeza como de pájaro, con pico, o cabeza de rana -boca grande de labios delgados-, y algunos parecían peces, con la boca abierta” (4.440 vidas).
Grossman prosigue:
“En una choza estallaba algo parecido a una guerra. Todos se vigilaban estrechamente. La esposa se ponía contra el marido y el marido contra la esposa. La madre odiaba a los hijos. Y en otra choza el amor se mantenía puro y sin mancha hasta el final. Conocí a una mujer que tenía cuatro hijos. Les contaba cuentos de hadas y leyendas para que se olvidaran del hambre. Apenas podía mover la lengua, pero los llevaba en brazos aunque apenas tenía fuerzas para levantar los brazos solos. El amor seguía viviendo dentro de ella. Y todos se daban cuenta de que donde había odio la gente se moría más aprisa. Pero el amor no salvó a nadie. Murieron todos los de la aldea, desde el primero hasta el último. No quedó en ella ningun vestigio de vida". (11.580 vidas).




Saludos.
Mis soldados nunca retroceden.
Dan media vuelta y siguen avanzando.

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Mensaje por leytekursk » Mié Nov 21, 2007 4:59 am

José Luis escribió:¡Hola a todos!

No deja de ser extraño que un topic sobre la biografía de Stalin en un foro de historia política, social, económica y militar de la IIGM depare tan pocas entradas como refleja el tema aquí abierto por Francis Currey. En cambio, hay varios temas abiertos en el foro sobre Hitler en los que ocurre todo lo contrario.
Al parecer el fenómeno es universal...He hecho el sgte. experimento.

Al poner en el Google la palabra "Hitler" me ha dado un resultado de 44.400.000 páginas que contienen dicha palabra. (tiempo de búsqueda 0,14 segundos)

Al repetir la experiencia con la palabra "Stalin" el resultado ha sido de 16.100.000 páginas (tiempo de busqueda 0,30 segundos).

Las razones para esto son complejas... y no me voy a meter en eso. Probablemente Hitler sea un fenómeno politico-histórico más interesante que Stalin para el comun de la gente.... Qui lo sa...

Saludos...

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Mensaje por José Luis » Mié Nov 21, 2007 10:22 am

¡Hola a todos!
beltzo escribió:Hola a Todos:
Radzinsky consultó los archivos de la Catedral de Asunción de Gori (el municipio del nacimiento de Stalin) en los que aparece registrado el nacimiento de Joseph Dzhugashvili. Y consta nacido el 6 de diciembre (calendario juliano ruso) de 1878, bautizado el 17 de diciembre (juliano), padres: Vissarion Ivanovich Dzhugashvili, campesino, y su esposa legalmente casada, Ekaterina Georgievna, residentes en el municipio de Gori. Padrino, Tsikhitatrishvili, campesino, residente de Gori.
Zhores y Roy A. Medvedev en su obra “El Stalin desconocido” vienen a decir exactamente lo mismo y citan como referencia: Izvestia TsK KPSS, 1990, nº11, pp.132-33. No se dan las razones del porque se pensaba que Stalin había nacido un año más tarde, pero yo tengo la sospecha de que probablemente el mismo Stalin no conocía exactamente la fecha de su nacimiento, porque lo que si mencionan, es que su madre no recordaba exactamente el año ni la fecha de nacimiento de su hijo Stalin.
Tu sospecha es infundada, Beltzo. Aparte de que Stalin tenía acceso a su partida bautismal, donde se registró fehacientemente su fecha de nacimiento y bautizo, también estaba el certificado escolar del seminario de Gori, donde constaba claramente: “Nacido el sexto día del mes de diciembre de 1878”. Alguien puede pensar que Stalin nunca accedió a esos certificados. No importa. La prueba concluyente es el currículum vitae que él mismo escribió en 1920, donde pone como fecha de su nacimiento 1878.

El cambio de fecha se produce, según Radzinsky, cuando Lenin nombra a Stalin Secretario General del Partido en abril de 1922, y en el mes de diciembre de ese mismo año, Tovstukha, el secretario de Stalin, elabora un nuevo CV para Stalin, alterando el año de su nacimiento a 1879, y el día al 21 de diciembre. Y a partir de entonces fue la fecha oficial.

Saludos cordiales
José Luis
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Mensaje por José Luis » Mié Nov 21, 2007 12:01 pm

A Stalin su madre le llamaba Soso, a la forma georgiana. Su padre, Vissarion Dzhugashvili, también tenía su apodo, Beso, y era zapatero de profesión. Y la madre, por supuesto, también tenía el suyo, Keke (Ekaterina Georgievna Geladze). Beso, Keke y Soso.

Keke, en realidad, no era analfabeta, como se desprende de la lectura que Beltzo nos pone de los Medvedev, pues aprendió a leer y escribir gracias al empeño de su propia madre. El error, aventuro, está en considerarla analfabeta desde el punto de vista del idioma ruso, olvidando que ella era georgiana, y Rusia, físicamente, era para el común de los georgianos un mundo aparte. Cuando tenía 16 años, Keke conoció a Beso, que había llegado recientemente a Gori desde su aldea natal de Didi Lilo.

Razdinsky cuenta la historia que existe sobre la llegada de la familia de Beso a Didi Lilo. Al parecer, sus antepasados habían vivido en una aldea de la montaña en la quebrada de Liakhvis. Al igual que los ancestros de Keke, los de Beso eran siervos de unos príncipes guerreros georgianos (los Asatiani). El bisabuelo de Soso (abuelo de Beso), Zaza Dzhugashvili, había participado en una revuelta campesina sangrienta, a resultas de la cual fue arrestado y encarcelado. Se fugó, volvió a rebelarse y fue nuevamente arrestado, y otra vez consiguió huir. Finalmente se estableció en Didi Lilo, cerca de Tiflis, donde se casó y puso fin a su vida turbulenta.

El hijo de Zaza, Vano, no fue un rebelde como su padre y vivió en paz, dejando dos hijos, Beso y Georgi, que salieron parecidos a su abuelo Zaza. Georgi fue acuchillado en una reyerta de borrachos, y Beso, un auténtico follonero y borrachón, abandonó Lilo y se fue a Tiflis, donde este semi-analfabeto aprendió el oficio de zapatero, trabajando en la fábrica Adelkhanov, que suministraba botas a las tropas del Cáucaso.

Visitando a los zapateros de Gori, Beso conoció a Keke y se casaron en 1874: “Unidos en matrimonio el 17 de mayo, Vissarion Dzhugashvili, campesino, temporalmente residiendo en Gori, cristiano ortodoxo, edad del novio, 24, y Ekaterina, hija de Glakh Geladze, antiguamente residente en Gori, fallecida. Cristiana ortodoxa, primer matrimonio, edad 16”.

A tenor de lo que cuenta Rzdinsky sobre los rasgos personales de la pareja, el matrimonio, si realmente fue consecuencia del enamoramiento o de la conveniencia da igual, tuvo que ser un desastre. Keke amaba la música, era religiosa y no era analfabeta. Beso era una bestia alcoholizada que estaba siempre metido en reyertas, y pegaba a su mujer e hijo. Los dos primeros hijos del matrimonio, Mikhail y Georgi, murieron al poco tiempo de nacer. Luego Keke dio a luz a su tercer hijo, nuestro Stalin, el 6 de diciembre de 1878, bautizándolo once días después. Soso, a diferencia de sus hermanos, sobrevivió y su madre se prometió que dedicaría todos sus esfuerzos a convertir a su hijo en sacerdote.

Lo que cuenta Razdinsky de la relación de Stalin con su madre (para refutar los mitos sobre el supuesto odio de Stalin a su madre) contradice lo que cuentan los Medvedev, según transcribe Beltzo. Debo señalar que, según cuenta él mismo, Razdinsky trabajó con el Archivo del Presidente en el Kremlin en el verano de 1993, donde accedió a los papeles personales de Stalin. “He had loved her and written to her as any son should all those years, right up to her death. Little yellowing pages, covered with bold handwriting in the Georgian script. (His mother never succeeded in learning Russian.)”.

Las cartas de Stalin a su madre eran breves, pues Stalin odiaba las cartas largas. Casi todas ellas acababan con la despedida tradicional georgiana, “Que vivas diez mil años, querida mamá”. Le envió fotografías de su mujer, dinero, medicinas, etc. Su mujer también escribía a Keke. Tanto Stalin como su mujer invitaron varias veces a Keke a que los visitara en Moscú, invitación que siempre declinó. Lo único que hacía Keke era enviarles regalos. Una relación así entre madre e hijo la encontramos hoy a millones, y nadie la tilda de inexistente. Por otra parte, debemos recordar lo que se cocía políticamente en esos tiempos en la Rusia lenilista/stalinista.

Sea como fuere la relación madre-hijo, sólo en 1935, cuando Keke se encontraba gravemente enferma, acudió Stalin a verla. Ella le preguntó a qué se dedicaba, y Stalin le explicó que era algo parecido a un Zar. Keke respondió que hubiera sido mejor que se hiciera sacerdote. En otra situación y dicho por otra persona, ¡hubiera sido un auténtico sarcasmo!

Saludos cordiales
José Luis
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sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

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beltzo
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Mensaje por beltzo » Mié Nov 21, 2007 3:21 pm

Hola a Todos:

Continuo el relato...

Yekaterina no recordaba la fecha de nacimiento de Stalin pero si recordaba a todos sus hijos, cuando al finalizar el año los líderes georgianos acudían a felicitarla por el cumpleaños de Stalin, Yekaterina siempre mordaz e independiente solía decirles que su primer hijo Mijail era el más guapo e inteligente de los tres.

A comienzos de los años treinta su salud empezó a deteriorarse y solo abandonaba su habitación en contadas ocasiones, en junio de 1935 Stalin decidió enviar a sus hijos a Tiflis para visitar a su abuela, el 11 de junio comunicó a su madre: “Te mando a mis hijos para que te hagan una visita. Muéstrales tu cariño y dales la bienvenida. Son buenos chicos. Si puedo, intentaré ir a verte”.

La salud de Yekaterina continuó deteriorándose y en el otoño de 1935 Stalin decidió que tras muchos años sin verla ya era hora de cumplir su promesa y cursar una visita. El encuentro tuvo lugar en Tiflis el 17 de octubre. Yekaterina era consciente de que su hijo era alguien importante en Rusia pero sabía poco del cargo que ostentaba, cuando ella le pregunto “Iosiv ¿qué eres exactamente?”, “Secretario del Cómite Central del Partido Comunista”, respondió. Pero como su madre no sabía lo que esto significaba, añadió: “Mama, ¿recuerdas a nuestro zar?”, “Claro que lo recuerdo”, “Bueno pues soy algo parecido a un zar”.

Según Svetlana, su padre (Stalin) se divirtió rememorando algunas de las contestaciones que la había dado su madre. Cuando Stalin le preguntó: “¿Por qué me pegabas con tanta frecuencia?, ella respondió: “Pareces haber salido un buen chico”. Y al despedirse sus últimas palabras fueron: “De todos modos es una lástima que no te hicieras cura”.

La agencia TASS realizó una entrevista a Yekaterina tras la visita que se público por primera vez en un reportaje del 22 de octubre en Zaria Vostoka, en ella se podía leer:

Mi encuentro con Soso… Hacía mucho tiempo que no lo veía. No me he encontrado bien, me sentía débil. Pero estar con él me llenó de tanta alegría, era como si me hubieran crecido alas. Mi enfermedad y decaimiento desaparecieron repentinamente… Le pregunté por mis nietos. Los quiero más que a nada en el mundo, mi Svetlana, Yasha y Vammuya… Pasaba el tiempo sin que nos diésemos cuenta. Hablamos de los viejos tiempos, sobre los amigos, la familia. Bromeamos mucho, nos reímos. Nos sentamos juntos durante largo rato y yo me sentía muy feliz por tener a mi Soso conmigo.

El cuatro de junio de 1937 falleció a consecuencia de una neumonía, Stalin no asistió al funeral. Se decidió enterrarla según el rito secular instaurado por el partido para las figuras destacadas del estado y el partido. Su cuerpo fue traslado de la habitación del palacio a la casa del ejército rojo y la marina en la calle Rustavelli. El cuerpo fue expuesto durante tres días, del 6 al 8 de junio, para que todo el que quisiera pudiera despedirse de ella. Centenares de personas de todos los rincones de Georgia así como delegaciones de las republicas limítrofes acudieron a ver el féretro, los periódicos hablaban de interminables colas que se extendían por varias manzanas.

El 8 de junio a las cuatro de la tarde se celebró un funeral civil, a las cinco y cuarto, altas personalidades del partido (Beria entre ellos) cargaron con el ataúd y lo condujeron a la casa del ejército rojo. Zaria Vostoka informó:

La comitiva funeraria se desplazó lentamente por las calles hacia la colina de Davidov. Una gran multitud siguió el féretro. Los sonidos de la marcha fúnebre podían oírse a lo largo de las calles en pendiente de la ciudad, mientras la procesión se aproximaba al edificio del museo de los escritores Mtatsmindsko, no lejos de donde se había cavado una nueva fosa en el cementerio. Luego, los minutos del último silencio.


Así pues, esta campesina que había dedicado gran parte de su vida a servir a los demás y que soñó con que su hijo algún día sería cura, fue enterrada con gran ceremonia, y ella, que siempre creyó que había un dios en las alturas fue enterrada bajo los sones de la internacional.

Saludos
"Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero sino, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío". Albert Einstein

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