Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Acontecimientos políticos, económicos y militares relevantes entre noviembre de 1918 y septiembre de 1939

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Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Dom Nov 03, 2013 6:48 pm

Durante los próximos días iré completando un a modo de crónica de los sucesos relacionados con el golpe de estado que Hitler y Ludendorff intentaron en Múnich en 1923, el conocido como «Putsch de la Cervecería» y del que por estas fechas se cumplen 90 años. Será una crónica detallada, aunque no total. Reflejaré principalmente los acontecimientos que se dieron en Múnich, aunque algunos movimientos y circunstancias de los que se dieron en otros lugares también constarán. Junto con la exposición de hechos de relevancia, reflejaré asimismo muchos de los hechos menores e incluso irrelevantes que se dieron en la ciudad. Sacrificaré un tanto de claridad y perspectiva en favor del movimiento, para que el lector pueda acercarse a la inmensa actividad individual y colectiva, a la inmensa cantidad de hechos aislados y paralelos que se dieron en la capital bávara entre el 8 el 9 de noviembre de 1923. Fueron aquellas unas horas a las que se les puede aplicar el tópico de frenéticas.

A lo largo del texto aparecerá una gran cantidad de nombres propios y de lugares: miembros del NSDAP, la SA, la Bund Oberland, la Reichskriegsflagge; agentes de la policía local y estatal (Landespolizei); soldados de la Reichswehr; políticos municipales y estatales; civiles y párrocos. Hasta 147 protagonistas. Calles, plazas, carreteras, edificios, comercios, oficinas y monumentos. Múltiples nombres que aparecerán constantemente en la crónica, sin reparo, portando consigo el riesgo de confundir al lector. Para quien esté familiarizado con la historia de este Putsch, el eje principal de los acontecimientos se le aparecerá identificable sin gran esfuerzo. Para quien no esté familiarizado con esta historia, es recomendable que lea despacio y sin prisa.

Las fuentes que he empleado para la realización del trabajo son estas:
DORNBERG, John. Munich 1923. The Story of Hitler's first grab for power. Harper & Row Publishers. New York: 1982.
GORDON Harold J. Hitler and the Beer Hall Putsch. Princeton University Press. Princeton, New Jersey: 1972.
HANSER, Richard. Putsch. Cómo hizo Hitler la revolución. Plaza & Janes, S.A., Editores. Esplugues de Llobregat: 1972

A continuación, antes de desarrollar la crónica, presentaré algunos nombres de interés junto con la posición que ocupaba cada uno de esos protagonistas durante aquellos días. Pretendo que sirva para aclarar el posterior seguimiento de los sucesos, principalmente de los movimientos de los dos conspiradores más importantes dentro de la policía, así como los movimientos y decisiones de contragolpe desde esa misma y otras instituciones. Indicaré asimismo la localización de los principales puntos donde se desarrolló la acción. Tener a la vista un plano de Múnich para situar las calles y lugares puede ayudar a mejorar la comprensión y contextualización global.

Hombres
Eugen von Knilling. Primer Ministro de Baviera. Declara en septiembre de 1923 el Estado de Excepción, enfrentándose así a Berlín. Otorga poderes especiales a un nuevo Comisionado General del Estado.
Gustav Ritter von Kahr. Comisionado General del Estado (de Baviera) con poderes dictatoriales nombrado por von Knilling.
Otto Hermann von Lossow. Teniente general de la Reichswehr. Comandante de la 7ª División y del Distrito Militar de Baviera. Es el segundo hombre en importancia del gabinete de emergencia formado por von Knilling.
Hans von Seisser. Jefe de la división bávara de la Landespolizei. Es el tercer hombre del gabinete de emergencia de von Knilling.
Ernst Pöhner. Jefe de la Landespolizei de Múnich. Es uno de los conspiradores en la trama del golpe.
Wilhelm Frick. Oficial de la policía criminal de la Landespolizei. Protegido de Pöhner y simpatizante del NSDAP. Es otro de los conspiradores.
Jakob von Danner. General de la Reichswehr y comandante de la guarnición de Múnich. No se rebela. Queda al mando supremo de todas las unidades de la Reichswehr y policía durante el golpe.
Wilhelm Daser. Capitán de la Reichswehr. De servicio en el Ministerio de Guerra cuando es ocupado por las fuerzas golpistas, tiene tiempo de realizar llamadas clave durante las primeras horas para neutralizar el Putsch.
Sigmund von Imhoff. Oficial de la Landespolizei. Actuó por iniciativa propia contra el golpe y, al principio, en solitario.
Josef Banzer. Coronel de la Landespolizei de Baviera.

Lugares
Barracones del 19º Regimiento de Infantería: Infanteriestrasse (Calle de la Infantería).
Escuela de Infantería: Blutenburgstrasse/Marsplatz (Plaza de Marte).
Barracones de Ingenieros: Dachauerstrasse/Leonrodstrasse (hoy Schwere-Reitter-Strasse).
Ministerio de Guerra: Ludwigstrasse.
Comandancia Militar: Hofgartenstrasse. Hoy Cancillería Estatal de Baviera.

Residencia Real: Residenzstrasse/Max-Joseph-Platz.
Cuartel General de la Policía: Ettstrasse.
Barracones de la Landespolizei: Türkenstrasse.
Comisionado del Estado: Maximilianstrasse, edificio del Gobierno de la Alta Baviera.

Redacción del Völkischer Beobachter: Schellingstrasse

Bürgerbräukeller: cervecería situada en la Rossenheimerstrasse.
Löwenbräukeller: cervecería en la Stieglmayerplatz.
Arzbergerkeller: cervecería en la Nymphenburgstrasse, junto a la Löwenbräukeller.
Törbräu: taberna en la Talstrasse.
Wurzer Hof: taberna en la Wurzerstrasse.
Amberger Hof: taberna en la Corneliusstrasse.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Dom Nov 03, 2013 9:57 pm

Comienza aquí la crónica de los sucedido durante el Putsch de la Cervecería y en torno a él:
7 de noviembre, miércoles

10 p.m.
Adolf Hitler, Hans Streck, Erich Ludendorff, Hermann Göring, Max Erwin von Scheubner-Richter, Christian Webber y Hermann Kriebel dan por concluida una reunión en el apartamento de este último en la Sendlinger-Tor-Platz de Múnich. Allí han conspirado para ejecutar al día siguiente un golpe contra el gobierno de emergencia bávaro, cuyos principales cargos se reunirán en el salón principal de la cervecería Burgerbräukeller para dar unos discursos. El golpe prevé formar un nuevo gobierno en Baviera, para luego derrocar al gobierno de Berlín. Las fuerzas armadas que emplearán para la acción son las de la Kampfgemeinschaft Bayern o, en corto, Kampfbund. Esta liga de combate está formada por varias organizaciones nacionalistas paramilitares: la Reichskriegsflagge, la Bund Oberland, la SA del NSDAP y la Kampfbund München.



8 de noviembre, jueves

De 7 a 8 a.m.
Heinrich Himmler, de 23 años de edad, recientemente graduado y miembro de la Reichskriegsflagge, se dirige a su trabajo como asistente de laboratorio en una planta de fertilizantes agrícolas al norte de la ciudad. Adolf Lenk, de 20 años y fundador de la Jungendbund del NSDAP -las juventudes del NSDAP-, comienza temprano a trabajar con su padre en la fábrica de pianos de este último, en el bajo de la vivienda familiar, en la Jahnstrasse.

De 11:00 a.m. a 12 p.m.
Hitler llega a la oficina de Alfred Rosenberg en la redacción del Völkischer Beobahcter, el periódico del NSDAP. Comunica a este y a Ernst Hanfstaengl en total confidencia que por la noche darán un golpe contra el gobierno bávaro. Puesto que la hora anunciada para el mitin de Gustav von Kahr en la Bürgebräukeller es las 8:30 p.m., Hitler indica que ellos se reunirán en el patio de la cervecería media hora antes, para luego entrar en acción justo a las 8:30. Max Amann se encarga de convocar por teléfono a los líderes del partido y la SA de fuera de Múnich. Gregor Strasser en Landshut y Julius Streicher en Núremberg reciben la urgente orden de estar en Múnich antes de las 7 p.m.

Se eligen cuatro puntos de la ciudad para reunir personal a las 7 p.m. y esperar órdenes para actuar. Se trata de cuatro tabernas y cervecerías: la del hotel Torbräu (lugar de reunión habitual de la Stosstrupp Adolf Hitler), el Amberger Hof, el Wurzer Hof (favorita del Regimiento Múnich de la SA) y la Arzbergerkeller, al lado de la cervecería Löwenbräukeller. En la Löwenbräukeller se ha convocado y anunciado oficialmente una reunión de camaradería de paramilitares nacionalistas en torno a Ernst Röhm. A lo largo del mediodía y la tarde, los hombres de la SA van recibiendo la orden de presentarse en el lugar indicado según el caso, sin más explicaciones.

3 p.m.
Hitler acude al domicilio de Hermann Esser en la Bergmannstrasse. Este se encuentra enfermo, pero Hitler le indica que debe estar en la Löwenbräukeller independientemente de su estado, para participar en la reunión de Röhm como sustituto del propio Hitler, de quien se había anunciado que participaría en el evento.

4 p.m.
Tres propietarios de imprentas reciben sendas llamadas de Philipp Bouhler, indicando que estos mantengan sus negocios y trabajadores preparados para imprimir carteles durante la próxima madrugada.

De 7 a 8 p.m.
Comienzan los primeros movimientos de fuerzas paramilitares, principalmente de la SA, que se reúnen en los puntos indicados esperando instrucciones.

Torbräu
Joseph Berchtold comunica a sus hombres de la Stosstrupp que en apenas una hora y media tendrá lugar un golpe contra el gobierno bávaro. En este grupo de hombres se encuentran Emil Maurice, Walter Hewel, Hans-Heinrich von Knobloch, Hans Kallenbach y Ludwig Schmied. Marchan entonces hacía las cercanías de la Burgerbräukeller con cuatro camiones cargados de armas y munición. Allí esperan la llegada de Göring, sin el que no se pueden repartir las armas.

Wurzer Hof
Helmuth Heines, comandante del 2º Batallón del Regimiento Múnich de la SA, anuncia a los hombres reunidos -entre los que se encuentra el joven Hans Frank- que están en alerta y van a marchar a la Burgerbräukeller, donde va a tener lugar una demostración nacionalista. Gerhard Rossbach aparece en la escena e indica a Heines que, por orden de Göring, ha de llevarse un grupo de seis hombres a la Escuela de Infantería, donde los cadetes le esperan para ponerse a sus órdenes.

Amberger Hof
Los cerca de 300 hombres del 3er. Batallón del Regimiento Múnich de la SA allí congregados reciben de Hans Knauth, su comandante, la orden de marchar hacia Arzbergerkeller y de allí a la Löwenbräukeller. Lo hacen con banderas del NSDAP y cantando marchas militares.

Arzbergerkeller
Sólo un pequeño grupo de hombres del 1er. Batallón del Regimiento Múnich de la SA vestidos de calle se reúne allí, entre ellos Karl Beggel, su comandante, quien acude justo al salir del trabajo. De pronto, su ordenanza llega con órdenes de la jefatura: han de presentarse en los barracones del 19º Regimiento de Infantería. Son las 8 de la tarde. Beggel manda entonces a sus hombres a ponerse el uniforme y acudir a los barracones. Él espera a que su ordenanza le traiga el suyo y, una vez cambiado, sale hacia el lugar acordado. En su camino, oye a los hombres del 3er. Batallón de Knauth dirigiéndose hacia la Arzbergerkeller.

Redacción del Völkischer Beobachter
Sobre las 7:15 p.m. llega Hitler y da unas últimas instrucciones a Rosenberg y Amann acerca del trato que deberá darse a la noticia al día siguiente. En primer lugar, Göring, Julius Schreck y Walter Baldenius se dirigen en coche hacia la Burgerbräukeller. Entretanto, llega también Scheubner-Richter a la redacción. Finalmente, otros dos vehículos parten desde allí hacia la Bürgerbräukeller llevando a Hitler, Amann, Rosenberg, Scheubner-Richter y Ulrich Graff. Son las 7:45 p.m.

Cuartel General de la Policía
El oficial Sigmund von Imhoff se encuentra en las dependencias policiales dando unas clases a jóvenes estudiantes. En el cuartel no se conoce novedad alguna de importancia.

Löwenbräukeller
A las 7:45 p.m. ya son unos 1800 hombres de la SA, Reichskriegsflagge y Bund Oberland los que se reúnen en el local. Dos bandas de música se alternan tocando marchas y oberturas de ópera. Ernst Röhm, Josef Seydel, Karl Leon du Moulin-Eckart y Wilhelm Brückner, comandante del Regimiento Múnich de la SA, se encuentran presentes.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Lun Nov 04, 2013 2:07 pm

De 8 a 8:30 p.m.
Barracones del 19º Reg. de Infantería
Aproximadamente 200 hombres de la Kampfbund (unos 60 SA de Beggel y el resto de la Bund Oberland) se reúnen esperando la llegada de un superior para marchar hacia el Oberwiesenfeld, donde supuestamente harán unas maniobras nocturnas. El superior al que esperan es Hans Oemler.

Barracones de Ingenieros
Oemler discute acaloradamente con el capitán de la Reichswher Oskar Cantzler. Este, cumpliendo órdenes, se niega a entregar armas a Oemler y los 400 hombres de la Bund Oberland que también se encuentran allí. Si las quieren, sólo las tendrán para utilizarlas en la sala de tiro, nunca para sacarlas fuera del cuartel.

Escuela de Infantería
Rossbach y los seis hombres de Heines acuden para organizar a los cadetes, quienes, casi al completo, se han puesto al servicio de los golpistas. Son otros 400 hombres aproximadamente. El General Hans Tieschowitz von Tieschowa y otros oficiales son arrestados y retenidos en sus habitaciones. Rossbach, prematuro, anuncia a sus hombres la formación de un nuevo gobierno nacional bajo la dirección de Hitler y Ludendorff.

Bürgerbräukeller
Ernst Hanfstaengl espera impaciente a Hitler en el patio de la cervecería, en medio de un gran gentío formado para recibir al triunvirato Kahr, Seisser y Lossow. Estos llegan en un vehículo de la Reichswher. Justo después llega Hitler, que junto a Hanfstaengl, Graff, Rosenberg, Amann y Scheubner-Richter entran en el edificio. En la entrada se sitúa Rudolf Hess. El mitin va a comenzar y la multitud en el patio va desapareciendo. Afuera queda apenas una docena de hombres de la policía local. A las 8:10 llegan los primeros camiones cargados de hombres de la SA, que se sitúan fuera de la vista de los policías. Antes de salir de los camiones, quedan a la espera de que llegue una pieza clave en la operación: la Stosstrupp.

Löwenbräukeller
Sobre las 8:15 p.m. Knauth y sus hombres del 3er. Batallón SA, terminando su marcha desde el Amberger Hof, llegan al lugar y colocan banderas nazis en el escenario. Röhm sube al escenario para anunciar la charla de Hermann Esser. Tres policías presentes en el lugar tienen la impresión de que aquello es algo más que una «tarde de camaradería». El inspector Antón Altmann abandona el lugar poco después de las 8 p.m. y se dirige al cuartel de policía de la Dachauerstrasse para informar de los hechos. En su camino se cruza con más gente de la SA, estos armados. Tras informar, se pasa nota a Wilhelm Frick, oficial de policía y nacionalista favorable al Putsch.

Heilmannstrasse
Ludendorff espera en su domicilio noticias de la acción en la Büguerbräukeller.

Max-Joseph-Platz
En el Teatro Nacional, el edificio de la ópera junto a la Residencia Real, finaliza el primer acto de Fidelio, la obra representada esa noche.

Bürgerbräukeller
Dentro del local, Hitler y sus hombres están situados junto a un pilar cerca de la entrada principal y toman una jarra de cerveza. Wilhelm Kolb y Rolf Reiner, dos SA, custodian el teléfono público de la cervecería, explicando que están esperando una llamada. Kahr ha comenzado su discurso unos momentos antes. Pasados unos minutos, Hitler sale de la sala principal al vestíbulo, se quita el abrigo y se lo entrega a Graff. Faltan apenas unos minutos para las 8:30 p.m.

Garmisch Partenkirchen
A 60 kilómetros de la capital bávara, el líder local de la Bund Oberland, Wilhelm Völk, mira impaciente su reloj. El día anterior, Friedrich Weber había entregado a varios líderes regionales de la Oberland un sobre con una instrucción en su anverso: «No abrir hasta las 8:30 p.m. del 8 de noviembre». Völk cumple y no abre el sobre hasta la hora indicada: «Movilice a su unidad inmediatamente. Trasládela a Múnich con todos los camiones disponibles para apoyar la revolución nacional bajo el liderazgo de Kahr, Pöhner, Ludendorff y Hitler. ¡Heil!».


De 8:31 a 21:30 p.m.
Burgerbräukeller
Uno o dos minutos después de las 8:30 p.m., la Stosstrupp llega con Göring a la Burgerbräukeller. Algunos de los policías, confundidos, piensan que se trata de hombres de la Reichswher. Los SA que esperaban en el interior de sus camiones comienzan a salir. Unos preparan ametralladores en la calle y otros en el jardín de la cervecería. La Rosenheimerstrasse queda bloqueada. En ese momento, Graff avisa a Hitler de la llegada de la Stosstrupp. Se monta una ametralladora en la entrada de la sala y entra allí Göring. En medio del tumulto formado, Hitler decide dar el paso adelante. Lanza a un lado su jarra de medio litro de cerveza y, pistola en mano, se abre paso hacia el escenario donde está hablando Kahr. Tras dar un disparo al aire, declara el comienzo de la revolución nacional. La mayoría de los miembros importantes del gobierno de Baviera está presente y queda retenida por los golpistas. Hitler lleva a Kahr, Lossow y Seisser en una sala aneja al salón principal de la cervecería, explicándoles allí sus intenciones, el papel que cada uno de ellos representaría en el nuevo gobierno y tratando de conseguir su colaboración. Quedan retenidos.

Antes de las 9 p.m., Heinz Pernet -hijastro de Ludendorff-, Scheubner-Richter y su ayudante Johann Aigner salen de la cervecería y solicitan un coche a los SA en la Rosenheimerstrasse. Su destino: el domicilio de Ludendorff.

15ª comisaría de la policía local
Philipp Kiefer, uno de los policías locales sorprendidos en la cervecería, ha conseguido salir del lugar y llega al cuartel de policía más cercano para informar urgentemente. Se realiza una llamada a Frick, en el Cuartel General de la Policía en la Ettstrasse. Éste habla personalmente con Kiefer y le dice que de momento no se puede hacer nada, que esperen más instrucciones.

Löwenbräukeller
A las 9 p.m. Röhm recibe una llamada desde la Bürgerbräukeller. Desde allí se le transmite el mensaje clave: «Enviado con seguridad». Entonces Esser anuncia desde el escenario la creación del nuevo gobierno y Röhm indica a los ya cerca de 2000 hombres allí reunidos que marcharán hacia la Burgerbräukeller. Les acompaña la banda de música de la Löwenbräukeller.

Kauffingerstrasse
El grupo de estudiantes de la academia de infantería, con Rossbach al frente, se dirige hacia la plaza del ayuntamiento, cantando y enarbolando esvásticas.

Comisionado General del Estado
A las 21 p.m. llegan a la sede del gobierno de la Alta Baviera, lugar donde se hallan las oficinas del comisionado Kahr, las primeras noticias del golpe. Heinrich von Freyberg se apresura a llamar al Cuartel General de la Policía y pide al oficial Sigmund von Imhoff que ataque con sus hombres la Büguerbräukeller. Imhoff le indica que están claramente en minoría, por lo que Freyberg ordena poner en acción a todas las unidades de Landespolizei en Múnich.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
Los golpistas allí congregados reclaman armas para sus ejercicios en el Oberwiesenfeld a los oficiales que están de servicio. Estos, que ya han oído rumores sobre lo que está aconteciendo en la Burgerbräukeller, se niegan por completo. Los golpistas abandonan el lugar sin conseguir el objetivo de llevarse armas. Es el primer fracaso de la operación.

Barracones de Ingenieros
Tras un largo tira y afloja, Cantzler decide entregar armas a los hombres de la Oberland. Una vez que estos han entrado y formado en la sala de tiro para que les sean entregadas, Max von Müller saca del bolsillo la orden escrita el día anterior por Christian Weber a los líderes regionales de la Oberland y se la muestra a Cantzler. Al leerla, este cree que necesita saber más al respecto y decide hacer una llamada. Otra vez se produce una discusión. Finalmente, Cantzler sale de la sala de tiro, pero en vez de telefonear tal y como ha dicho, da la orden a los pocos hombres que tiene a su disposición de que cierren desde fuera la sala y monten dos ametralladoras ante la puerta. Los Oberland de Müller y Oemler quedan encerrados en la sala de tiro.

Cuartel General de la Policía
El intendente Imhoff es informado de la llamada recibida desde el 15ª comisaría de policía local y habla con Frick. Este se niega de nuevo a enviar policías, considerando que al estar prácticamente todo el gobierno retenido en la Burgerbräukeller, ellos no pueden actuar autónomamente. Imhoff, desconfiado, se va a su despacho y telefonea para movilizar contingentes. Ordena que custodien la oficina central de telégrafos y la de teléfonos. Contacta con el capitán de la Reichswher Wilhelm Daser en el Ministerio de Guerra y le informa de la situación. Frick entra constantemente en el despacho de Imhoff, lo que hace aumentar sus sospechas. No es hasta que se encuentra en calma absoluta que hace su más importante llamada: al General de División Jacob von Danner, comandante de la Reichswehr en Múnich. Danner decide acudir a la oficina de Imhoff inmediatamente y movilizar diferentes unidades de policía. Esta ha sido una decisión clave: el comienzo de la contrarrevolución.


De 9:30 a 10 p.m.
Burgerbräukeller
Sobre la 21:40 p.m. Hitler aparece de nuevo en el escenario para dar un discurso acerca de la revolución. El efecto entre los 3000 presentes no puede ser mejor para los intereses de los golpistas. Al acabar, entrega a Hess una nota en la que constan siete nombres, los de siete personas que van a ser retenidas como rehenes en otra sala aparte: el Primer Ministro de Baviera Eugen von Knilling, Franz Gürtner, Franz Schweyer, Johann Wutzelhofer, el teniente coronel Otto von Berchem, Otto Bernreuther y Zetlmeier. Hitler vuelve a la sala donde está retenido el triunvirato. Pasados unos minutos llega Ludendorff, que trata de atraer a los gobernantes retenidos hacia la nueva causa. Minutos después, Hitler consigue de una manera un tanto forzada que todos salgan al escenario a escenificar un acto de unión. El nuevo gobierno bávaro queda, supuestamente, formado. Se les permite entonces a los espectadores retenidos en la cervecería marcharse, pasando todos por un exhaustivo control ordenado por Hitler para comprobar que no se encuentra entre el gentío ningún espía socialista o comunista.

Göring ordena a Julius Schaub llevar un mensaje de su parte a Strasser. Schaub sale de Múnich en coche acompañado de otro SA. Localizan al batallón de SA de Landshut y a Strasser en Freising. Allí le entrega el mensaje. Strasser le pide que comunique a Göring que todavía ha de preparar algún camión más para transportar hombres. Volviendo a Múinich, Schaub y su acompañante no pueden continuar la marcha debido al estado de la carretera por el frío y una avería en las luces del vehículo. Han de detenerse en la oscuridad y esperar unas horas a que Strasser pase por allí y les ayude.

Comisionado General del Estado
A las 9:45 p.m., el comandante Heinrich Dohela llega en bicicleta y ordena al destacamento de Landespolizei asignado al edificio protegerlo a toda costa contra posibles ataques. A continuación da la orden a las autoridades de telégrafos y teléfono de bloquear todos los mensajes entrantes o salientes de la ciudad, excepto para los mensajes del Comisionado General del Estado

Schelling Salon
Dietrich Eckart y el fotógrafo Heinrich Hoffmann juegan al Tarok y beben cerveza. Sobre las 22 p.m., Hoffmann marcha a casa y recibe una llamada informándole de lo sucedido. Se desplaza rápidamente a su estudio, muy cerca de la redacción del Völkischer Beobachter, y toma una cámara y material para fotografiar. En ese momento numerosos vehículos y hombres de la SA se encuentran frente al edificio del periódico.

Briennerstrasse
Karl Wild, un alto oficial de la Landespolizei, se encuentra en su domicilio de la Amalienstrasse cuando oye bullicio y música en la calle. Desde una ventana ve a los hombres de Röhm marchando por la vecina Briennerstrasse camino de la Odeonsplatz. Pregunta y le indican que el gobierno ha sido depuesto por Hitler. Sin perder un segundo, se viste con su uniforme y sale hacia las oficinas de Kahr, en el Comisionado General del Estado. Le es imposible localizar a ningún ayudante de Kahr y, entonces, decide actuar por su cuenta ordenando a un destacamento de Landespolizei rodear el edificio y prohibir el paso, disparando si fuera necesario. Desde ese momento, consigue ponerse en contacto con otros oficiales para neutralizar el Putsch.

Venido desde la Bürguerbräukeller en motocicleta, Joseph Berchtold alcanza al grupo de hombres de Röhm y hace llegar una orden de Kriebel y Göring: sólo los hombres de la SA y la Bund Oberland han de ir a la Burgerbräukeller. Los hombres de la Reichskriegsflagge irán a tomar el Ministerio de Guerra y establecer allí las oficinas de Ludendorff. Al llegar a la Odeonsplatz, el grupo se fragmenta y toma varias direcciones. La banda de música, desconcertada, decide separarse y marchar a casa:

- El 1er batallón de la Bund Oberland se dirige a la Bürguerbräukeller e instala su cuartel en la cercana Hofbräuhauskeller, en la Wienerplatz.

- Los hombres del 3er Batallón del Regimiento SA München se dirigen al Monasterio de Santa Ana y sacan armamento y munición de la cripta del monasterio, almacenada previamente por Röhm. El padre Polycarp, conocedor de la gran cantidad de armamento almacenado allí «en caso de ataque bolchevique» pero sospechando que algo diferente está pasando, llama por teléfono a las oficinas de Kahr para pedir ayuda y consejo. Se le dice que no tienen suficientes fuerzas de la policía en la zona para intervenir. Los SA sacan de la cripta unos 3000 rifles y munición que antes había pertenecido a la Einwohnerwehr, mientras vecinos de las casas cercanas les proporcionan cigarrillos y café. Las armas se trasladan en camiones a la Bürguerbräukeller. A continuación, hombres del 3er Batallón se trasladan a Giesing y acampan bajo el Wittelsbacherbrücke. Allí pasarán una noche tranquila.

- Röhm y hombres de la Reichskriegsflagge y Kampfbund München se dirigen al Ministerio de Guerra. Un grupo en el que se encuentran Heirich Himmler, Adolf Hühnlein, Theodor Casella y Ludwig Binz, se desplaza hasta una residencia de estudiantes, la Korpshaus Palatia, donde el 6 de noviembre Hünhlein y Binz habían almacenado armamento con la ayuda de algunos estudiantes de la casa. Acuden posteriormente al Ministerio de Guerra.

Cuartel General de la Policía
Ernst Pöhner, oficial de policía y Primer Ministro de Baviera según el acuerdo golpista, se instala en el despacho de Karl Mantel, el jefe de la Landespolizei en Múnich, detenido ahora en la Bürguerbräukeller. Pöhner informa a Frick de que es el nuevo presidente de la policía. Se da así la paradoja de que en el mismo edificio se producen movimientos totalmente enfrentados y condenados a chocar: en unas dependencias se conspira a favor del golpe y, en otra planta distinta, se intenta neutralizar.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Mar Nov 05, 2013 3:20 pm

De 10 a 11 p.m.
Ministerio de Guerra
En torno a las 10 p.m., Daser, ante lo fragmentado de la información que le ha dado Imhoff, su inferioridad de fuerzas y la afirmación de Röhm de que está actuando por orden de Ludendorff y Seisser -los cuales, supuestamente, van a acudir al ministerio en poco tiempo-, permite a los rebeldes acceder e instalarse en el ministerio. Los hombres de Róhm instalan barricadas y nidos de ametralladoras en torno al edificio. Los golpistas permiten a Daser y sus hombres seguir realizando sus funciones con normalidad. Durante dos horas la centralita telefónica sigue en manos de Daser.

Comisionado General del Estado
Freyberg recibe una llamada desde el Ministerio de Guerra. Es Daser, que le explica que los hombres de Röhm han tomado el edificio. Freyberg ordena entonces al comandante Dohela movilizar a todas las tropas de la Reichswehr en Múnich y las demás guarniciones en Baviera.

Residencia Real
Alrededor de las 10 p.m., el teniente de la Landespolizei Michael von Godin convoca a su compañía en el Kaiserhof, el patio interior principal de la Residencia Real. La compañía tiene su cuartel en una de las alas del palacio. Godin informa a sus hombres que se han de mantener fieles al gobierno a toda costa, sin puntualizar qué gobierno. A continuación, ordena a sus hombres permanecer preparados para el combate. Pueden ir a dormir, pero con sus armas totalmente preparadas y a mano.

Cuartel General de la Policía
El Coronel Josef Banzer y Sigmund von Imhoff entran en el despacho de Pöhner. A Banzer le acompaña todo el tiempo un «ayudante especial», Gerhard von Prosch, asignado por Göring a petición de Hitler. Banzer pregunta a Imhoff si esa «guardia de honor» que no se separa de él significa que es un prisionero. Pöhner le devuelve una pregunta: «¿Puedo contar con su apoyo?». La respuesta es afirmativa. Desde ese momento le retira la escolta y Banzer e Imhoff abandonan la estancia. Algo más tarde, Frick y Pöhner deciden convocar para la medianoche una rueda de prensa para los editores de cuatro de los seis periódicos de Múnich. El nazi Völkischer Beobachter por razones obvias, y el socialdemócrata Münchner Post porque se le reserva un tratamiento especial, no son convocados. Luego deciden redactar los textos de dos carteles que se repartirán por la ciudad. En uno se pide a los ciudadanos que en caso de ver a los responsables de la traición del 9 de noviembre de 1918 -Friedrich Ebert, Philipp Scheidemann, Oscar Cohn, Paul Levi, Theodor Wolf, Georg Bernhard y otros- los entreguen, sea vivos o muertos, a manos del nuevo Gobierno Nacional. En el otro cartel se informa de que se impondrá la pena capital para aquellos que se oponga a la revolución, ejecutándose esta en el plazo de tres horas y sin posibilidad de apelación. A continuación deciden ir a ver a Kahr.

Ludwigsbrücke
Los golpistas instalan una pieza de artillería para proteger el acceso a la zona de la Bürguerbräukeller.

Max-Joseph-Platz
En la ópera, concluye la representación de la obra Fidelio. Los últimos espectadores en abandonar el auditorio advierten el cordón policial que ya protege la Residencia Real.

Redacción del Völkischer Beobachter
Corre el champán y la alegría mientras se esperan noticias de Rosenberg para comenzar a redactar el periódico del día siguiente. La redacción es una constante ida y venida de mensajeros entre la redacción y la Bürgerbräukeller. Uno de ellos es Adolf Lenk, quien piensa en insertar en la primera página del periódico del día siguiente un llamamiento a los chicos de la Jugendbund, convocándoles para concentrarse por la mañana y animando a las madres a enviar a sus hijos junto a aquellos que están luchando por la libertad de Alemania.

Burgerbräukeller
La sala ha quedado vacía de espectadores. Sólo quedan en la cervecería hombres de la SA y el NSDAP, además de los políticos retenidos. Hitler felicita a Göring y la Stosstrupp por el éxito. Su buen humor se ensombrece cuando le llegan noticias del fracaso de los golpistas en los barracones del 19º Reg. de Infantería y de Ingenieros. Enfadado, ordena organizar una fuerza expedicionaria hacia los cuarteles, en la que él mismo irá. Dejando al triunvirato con Kriebel, Scheubner-Richter y Ludendorff, abandona la cervecería. Tres camiones de la SA precedidos de dos coches, en uno de los cuales va Hitler, forman la expedición. Ya en marcha, Hitler ordena una parada en el Ministerio de Guerra para felicitar a Röhm. A continuación, se dirigen a los barracones de Ingenieros, sólo para verse frenados por el guarda que se niega a abrir las puertas. Impotente, Hitler ordena volver a la Burgerbräukeller. Son las consecuencias de la improvisación.

Mientras tanto, Kriebel y Scheubner-Richter se han ausentado de la sala donde se retiene a Kahr, Lossow y Seisser y estos se han quedado a solas con Ludendorff. Este confía en la palabra dada por los tres y les deja marchar a casa a descansar. Antes de las 10:30 p.m. abandonan la cervecería. En esos momentos, Esser está llegando allí y ve salir a los tres dirigentes. Comprende entonces que con semejante decisión «todo está perdido». Lo mismo entiende Scheubner-Richter al enterarse. Al llegar Hitler, parece más preocupado por la falta de movimiento revolucionario en las calles y el fracaso en los cuarteles que por la marcha del triunvirato.

El grupo de cadetes con Rossbach al frente llega a la cervecería y forma ante Hitler y Ludendorff. Luego se les deja pasar para refugiarse durante la noche del frío y la nieve. Ludendorff abandona el lugar para ir al Ministerio de Guerra, pensando que Lossow se reunirá con él allí pronto.

Un grupo encabezado por Hess traslada a los rehenes (miembros del gobierno de Baviera) a la mansión del editor Julius Lehman en Grosshessehole, en las afueras de la ciudad. Allí quedan bajo custodia.

Comisionado General del Estado
A las 10:30 p.m. llega Kahr a su oficina. Este se muestra un tanto esquivo ante las preguntas que se le hacen acerca de Lossow y Seisser. Se encierra en un despacho y mantiene conversaciones individuales con varios hombres. Aproximadamente a la misma hora había llegado el teniente Eberhard Kautter, líder local de la nacionalista Vikingbund. Kauter se ofrece para llamar y movilizar a la Brigada Ehrhardt, que se encuentra en la región de Coburgo. Kahr accede, aunque posteriormente negará el hecho. Es posible que se diera algún malentendido entre Kahr y Kauter, o que la orden la diera alguno de los subordinados de Karh y no él mismo. No obstante, la orden se dio y Kahr se hizo cargo de ella. Incluso pagó a los hombres de la brigada por sus servicios. Poco después Kahr recibe una llamada de Franz Matt, ministro bávaro de cultura y educación. Este encuentra a un poco enérgico Kahr al otro lado del aparato, cosa que le hace pensar que está del lado de los golpistas. Inmediatamente decide organizar un gobierno en el exilio, en Ratisbona, y parte hacia esa ciudad junto con otros hombres.

Barracones de Ingenieros
Adolf Aechter, el director militar de la Bund Oberland, llega al lugar con una nota firmada por Lossow a toda prisa cuando iba a abandonar la cervecería. Se la muestra al comandante Hermann Kuprion. En ella se ordena desmovilizar a las tropas en estado de alerta. Aechter le insinúa además que ello significa que los hombres retenidos en la sala de tiro han de ser liberados. Kuprion se niega rotundamente, alegando que esa firma en ese papel puede ser de cualquier persona. Aechter queda detenido; es el primer golpista en ser neutralizado.

Ministerio de Guerra
Daser, quien controla todavía la centralita telefónica del ministerio, constata que el Putsch se ha truncado. Recibe instrucciones del coronel Freiherr von Berchem desde los barracones del 19º Reg. de Infantería para traer a Múnich a los batallones de la Reichswehr en Augsburgo, Kempten, Ingolstadt, Amberg, Ratisbona y Landshut. Daser y dos hombres más, el capitán Aschenbrenner y el comandante Max Schwander, pudieron realizar la tarea sin ser molestados. Röhm se pone nervioso al ver que Lossow no llega. Es informado de que ha tomado una dirección distinta a la del ministerio. Escoltado, sale a buscarlo por diferentes edificios oficiales.

Edificio de la comandancia
A las 10:30 p.m. se reúnen varios generales del ejército: Danner, Gustav Freiherr Kress von Kressenstein y Adolf Ritter von Ruith. Acuerdan que sólo serán válidas las órdenes del general Danner, quien como comandante de la guarnición de Múnich, también es el comandante de toda la policía y unidades del ejército en momentos de emergencia. A las 10:45 llega Lossow, que es llevado aparte por los tres generales. Lossow indica que se había unido al golpe bajo amenaza y que no se siente ligado a la palabra dada. Mientras tanto, llega Seisser al lugar. El teniente coronel von Saur les informa de que, de acuerdo con la explícita oposición de Lossow al golpe, la guarnición de Múnich ha sido movilizada, las de Augsburgo, Kempten y Landsberg llamadas a Múnich y las demás guarniciones informadas de los acontecimientos. Lossow indica que esas son las medidas apropiadas a tomar. A continuación deciden que la comandancia no es el lugar más adecuado para instalar su puesto de mando, por su cercanía al Ministerio de Guerra. Deciden trasladarse a los barracones del 19º Reg. de Infantería. Seisser se separa de los demás y se dirige a los barracones de la Landespolizei en la Türkensatrsse a informar a las unidades policiales de la situación. Son alrededor de las 11 p.m


De 11 p.m. a 12 a.m.
Centro de la ciudad
A las 11 p.m., Ernst Hübner, un jefe de grupo de la Bund Oberland que casualmente no sabe lo que sucede esa noche, se encuentra tomando cerveza en la taberna Donisl, junto al ayuntamiento. Hasta allí llegan los rumores del Putsch. Rápidamente sale a la calle y en la plaza del ayuntamiento topa con un grupo de compañeros. Da la orden de ir a buscar judíos. Marchan Kaufingerstrasse arriba entrando hasta en tres locales gritando «salgan los judíos». En ninguno de los tres encuentran víctimas. Hübner decide cambiar de objetivo: van a ir a la caza del líder socialista Erhard Auer, quien, advertido de la revuelta, se esconde en la casa de un amigo al lado del Völkischer Beobachter, pensando que los nazis nunca sospecharán que allí se encuentra. Hübner y los suyos, tras tampoco encontrar a Auer en su domicilio, deciden marcharse. Mientras están abandonando el edificio, Hübner observa en una de las puertas del bloque un nombre que le parece judío: Löwenthal. Este no está en la casa y desisten. Otra vez a punto de marcharse, ya en la planta baja, ven otro nombre sospechoso en una puerta: Lovenstein. Una vez más allanan una morada y entran en la casa de este ex miembro de la Einwohnerwehr y viejo anticomunista que resulta no ser judío. Son enterados de su error cuando ya tienen en sus manos al hombre. Casos como estos de agresiones contra judíos, comunistas, etc. se dan en decenas durante la noche. Se detiene a unos 58 hombres, que son llevados a la Bürgerbräukeller, algunos tras ser golpeados. Con frecuencia se roban objetos de valor y dinero de las casas de los apresados. Para cazar judíos, se utiliza como orientación los nombres en los buzones de las viviendas y las guías telefónicas. En algunos casos, la falta de organización y la improvisación dan lugar a escenas absurdas. En una ocasión, Hübner y sus hombres irrumpen en la casa del sastre judío Max Ambrunn, le hacen vestirse y lo sacan a la calle con intención de trasladarlo a algún otro sitio, pero ante la falta de medios y comunicación, acaban por dejar marchar libre a la víctima.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
Danner, Lossow y los generales ya han establecido su puesto de mando. Danner sigue movilizando urgentemente grupos de Landespolizei de fuera de Múnich.

Comisionado General del Estado
Frick y Pöhner llegan para hablar con Kahr. Pöhner pregunta a su «excelencia» Kahr si ya ha informado a los diferentes niveles de gobierno local y regional de la nueva situación política y de la formación del nuevo gobierno. Kahr miente respondiendo afirmativamente. Pöhner pregunta ahora que en qué momento podrán tratar la formación de su gabinete de gobierno como Primer Ministro de Baviera. Kahr le indica que a las 9:30 de la mañana siguiente es una buena hora.

Comisaría General de Policía
Pasadas las 11 p.m., Banzer e Imhoff localizan por teléfono a Seisser en los barracones de la Landespolizei, en la Türkenstrasse. Seisser les pide que acudan allí inmediatamente, tomando las precauciones debidas. Los dos oficiales de policía acuden en coche saliendo por la puerta trasera del edificio.

Barracones de la Landespolizei
Banzer e Imhof llegan al lugar. Seisser les comunica que el golpe de Hitler ha sido «ultraje y terror». Añade que ha sido «nombrado Ministro de Policía del Reich, un cargo que no existe». Solicita a los dos oficiales que hagan todo lo necesario para proteger las comisarías de policía contra ataques golpistas. A continuación les pide que vuelvan a sus puestos en la Etttrasse. Pasadas las 11:20 am. Seisser abandona su cuartel para dirigirse al Comisionado General del Estado, recoger a Kahr y reunirse con Lossow y Danner en el puesto de mando de los barracones del 19º.

Comisionado General del Estado
A las 11:30 p.m. Frick y Pöhner terminan su charla con Kahr y abandonan el lugar. Simultáneamente, llega Seisser por otra puerta y se reúne con Kahr.

Burgerbräukeller
Berchtold manda formar a sus hombres de la Stosstrupp en el patio. Allí Göring les indica que hay dos trabajos que hacer: uno, ir a la redacción del periódico socialista Münchner Post y asaltarla. El otro, apresar al socialista Auer. La primera será todo un éxito; la segunda, un fracaso.

Diferentes barrios de la ciudad
Grupos de SA y Oberland se encargan de irrumpir en elegantes villas para pasar allí la noche, forzando a sus dueños a alojarles.

Bürguerbräukeller
En torno a la medianoche llega a la Bürguerbräukeller el antiguo oficial de la Reichswehr Alexander von Siry. Tras conocer las noticias sobre el Putsch, quiere felicitar y conocer personalmente a Hitler. Ofrece sus servicios a la causa.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Jue Nov 07, 2013 1:19 am

Berlín, de 11:30 p.m. a 2 a.m.
El canciller alemán Gustav Stresemann recibe la noticia del Putsch en el hotel Continental mientras acaba de cenar. Inmediatamente convoca una reunión urgente del gabinete ministerial. Sobre la medianoche comienzan a llegar los convocados a la Cancillería: el presidente de la república Ebert, los diferentes ministros y el comandante supremo de la Reichswehr, el general Hans von Seeckt. Ante la pregunta de de qué lado está la Reichswehr, Seeck contesta: «La Reichswehr está detrás de mí. Me obedece». Ante la posibilidad del estallido de un conflicto civil, Seeck indica que «la Reichswehr no disparará contra la Reichswehr»*. Ninguna de las dos afirmaciones aclaran del todo de qué lado va a posicionarse el comandante supremo, si de la legalidad vigente o de los golpistas. Finalmente, en tal situación de emergencia y tras un aparte, se decide otorgar poderes dictatoriales a Seeckt sobre toda Alemania, acogiéndose al artículo nº 48 de la Constitución. A continuación, se solicita a la Landespolizei que proteja el distrito gubernamental y colabore en la protección de Berlín ante una eventual insurrección golpista. Seguidamente redactan una proclama repudiando el golpe.

Pasada la 1 a.m., el general von Seeckt, ordena aislar Baviera cortando todas las comunicaciones telefónicas y telegráficas, así como detener todo el tráfico ferroviario entre la región y el resto de Alemania.

* DORNBERG, John. Munich 1923. The Story of Hitler's first grab for power. Harper & Row Publishers. New York: 1982.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Jue Nov 07, 2013 5:58 pm

9 de noviembre, viernes

De 12 a 3 a.m.
Ministerio de Guerra
Poco después de la medianoche Hitler y Kriebel llegan al ministerio y se reúnen con Ludendorff y Röhm. Ludendorff pide a los dos recién llegados que, en su nombre, ordenen a Rossbach y sus cadetes ocupar el Comisionado General del Estado.

Comisionado General del Estado
Los 400 cadetes de Rossbach llegan al Comisionado para cumplir la orden recibida de ocuparlo. Son frenados por unos 100 policías. Durante minutos se produce una tensa escena, con los dos grupos frente a frente preparados para disparar. Seisser sale del edificio y ordena a Rossbach retirar a sus hombres. Este, confundido al creer que Seisser está de parte de los golpistas, se niega alegando que la orden que ha recibido es de Ludendorff. Envuelto en tal situación, Rossbach envía un mensajero a hablar con Ludendorff. Unos minutos más tarde, el mensajero regresa con la orden de trasladar a todos los hombres a la estación central de trenes. La orden ha sido dada por el líder de la Bund Oberland, Friedrich Weber, en nombre de Ludendorff.

Cuartel General de la Policía
Sobre las 12:30 a.m. comienza con retraso la rueda de prensa convocada por Frick y Pöhner. Entre los editores convocados se encuentra Fritz Gerlich, del Münchner Neuste Nachrichten. Pöhner les comunica que la prensa muniquesa ha de apoyar al nuevo gobierno en su esfuerzo por alcanzar sus objetivos nacionales y patrióticos: «esperamos el reconocimiento incondicional al gobierno representado por su excelencia Kahr y por mí», señala. «No habrá censura, pero las consecuencias de la libertad de prensa son responsabilidad de la prensa». A las 12:30 termina la reunión. Pöhner decide marcharse a su casa para dormir unas horas.

Hotel Vier Jahreszeiten
A las 12:30 a.m., un grupo de hombres del 2ª Batallón de la SA comandado por Edmund Heines irrumpe en el Hotel Vier Jahreszeiten, en la Maximilianstrasse. Allí se alojan los oficiales franceses y belgas de la Comisión Aliada de Control Militar. El objetivo es detenerlos y llevarlos a la Bürgerbräukeller. Ante su decidida oposición, los SA acceden a mantener a los oficiales en el hotel bajo custodia. Varios SA se quedan vigilando las puertas de sus habitaciones y, en la calle, la puerta del hotel. Heines y el grueso del batallón se traslada a la Escuela de Infantería y acampan en sus alrededores.

Comisionado General del Estado
A la 1 a.m., Kahr y Seisser abandonan el Comisionado en coche para dirigirse al cuartel del 19º Regimiento de Infantería.

Ministerio de Guerra
Sobre la 1 a.m. Röhm arresta al capitán Daser.

Bürguerbräukeller
Alrededor de la 1 a.m., Siry y Schreck son enviados por orden de Hitler y Kriebel a buscar a Seisser y Kahr e informar de su paradero. Se dirigen primero a los cuarteles de la guarnición de Munich, pero no reciben permiso para acceder. Su siguiente parada es el Ministerio de Guerra, donde Siry quiere felicitar a Kriebel y Röhm. Siry cree que Kahr y Seisser están en los barracones del 19º Reg. de Infantería. Hacia allí se dirigen ahora.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
Kahr y Seisser han llegado al puesto de mando de Danner y Lossow. Es la primera vez que el triunvirato se reúne después del golpe. Ponen en marcha su plan para neutralizar el Putsch. Este consta de dos fases:

- La primera fase, una fase de preparación discreta, consiste en defender todas las instalaciones importantes mientras llegan refuerzos desde el exterior. Al mismo tiempo, la "zona de seguridad" en el centro de la ciudad ha de ampliarse tanto como sea posible, y no se realizarán grandes ni llamativos movimientos contra los golpistas. Para mantener la discreción, todo hombre relacionado con el Putsch que caiga en sus manos ha de ser detenido inmediatamente.

- La segunda fase, que será una fase ofensiva, comprende dos acciones principales:
  • -La primera será política: hacer público el rechazo del triunvirato al Putsch, difundiendo propaganda contra el golpe y deteniendo a todos los líderes golpistas que sea posible.

    -La segunda acción de esta segunda fase será militar e incluirá dos operaciones: una fuerza compuesta por unidades de la Reichswehr y la Landespolizei será enviada al Ministerio de Guerra. El objetivo es rendir a Röhm. Otra fuerza, en esta ocasión la Polizei Vorschule (Escuela Básica de Policía) será enviada a la Bürguerbräukeller a neutralizar el centro operacional del Putsch.
El general Ruith parte a Augsburgo y Kempten a supervisar personalmente la movilización militar que ha de confluir en Múnich. El general Kressenstein hace lo propio hacia Ratisbona.

Siry y Schreck llegan a los barracones del 19º Reg. de Infantería. La guardia les impide el paso y les informa de que el triunvirato ha dado marcha atrás y no apoya el golpe. Siry insiste en hablar con ellos. Se le da permiso para acceder hasta el edificio donde están los tres dirigentes, mientras que se arresta a Schreck. Seisser y von Kahr confirman personalmente a Siry que no apoyan el golpe y le arrestan.

Carretera Múnich-Freising
El camión que lleva hacia Ratisbona a Kressestein y a su ayudante, el capitán Hermann von Hanneken, recibe al alto de un par de hombres que se encuentran junto a un coche parado a un lado. Son Schaub y su acompañante. Cuando Schaub ve al general dentro del vehículo, se disculpa. El camión de Kressestein sigue adelante. Ninguno de los dos hombres es consciente de la posición del otro en el Putsch.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
A las 2:55 a.m., Lossow ordena que se envíe un mensaje a todas las estaciones de radio de Alemania indicando que el triunvirato repudia el golpe.


De 3 a 6 a.m.
Barracones del 19º Reg. de Infantería
A las 3 a.m. el 2ª batallón de la SA abandona los alrededores del cuartel para ir a la Bürguerbräukeller, a petición de Góring.

Kanalstrasse
Un grupo de la SA toma a la fuerza las oficinas del banco Bayerische Landwirtschaftliche Rentenbank, en la Kanalstrasse. Con los asaltantes se encuentran Gottfried Feder, Amman, Esser, Streicher, Bouhler y dos secretarias del NSDAP. Se organizan para ocupar diferentes despachos y salas y redactar el contenido de los carteles que se imprimirán para ser difundidos por la ciudad. Se anuncia en una «Proclama al pueblo alemán» que la «revolución de los criminales de noviembre ha terminado». El texto aparecerá firmado por Ludendorff, Hitler, Lossow y Seisser


Imagen


Cuartel General de la Policía
Helmut Klotz, uno de los ayudantes de Julius Streicher, se presenta ante Imhoff y el alto mando de la Landespolizei Joseph Banzer pidiéndoles que legitimen mediante un cuño la proclama del NSDAP anunciando el nuevo gobierno. Los policías identifican una supuesta firma de Kahr como falsa. Rechazan aprobar la proclama, aunque ya ha empezado a imprimirse en carteles a partir de otra copia.

Hacia las 3 a.m., Imhoff y Banzer reciben una llamada desde los cuarteles del 19º con orden de arrestar a Frick y a Pöhner. En pocos minutos, Frick es arrestado.

Redacción del Völkischer Beobachter
Pasadas las 3 a.m., Esser llega a la redacción del Völkscher Beobachter con la proclama para ser publicada.

Bürguerbräukeller
A las 3:30 a.m., el Primer Batallón de la Bund Oberland recibe la orden de cortar varios de los puentes sobre el río Isar.

Hotel Vier Jahreszeiten
Alrededor de las 4 a.m., la guardia que custodia a los oficiales belgas y franceses abandona el lugar tras la llegada de un mensajero.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
A las 4:40 a.m. se da la orden de detener a Ludendorff en caso de ser visto. Han llegado rumores de que planea visitar a las tropas de la Reichswehr para animarlas a unirse al golpe.

Ministerio de Guerra
Poco antes de las 5 a.m. llega Scheubner-Richter con Pöhner al ministerio. El ánimo allí ha empezado a decaer. Ludendorff permanece callado y sombrío, mientras que Röhm y Weber dan muestras de nerviosismo. Hitler pide a Pöhner que tome un batallón de la Bund Oberland y ocupe con él el Cuartel General de la Policía en la Ettstrasse. Pöhner, que no sabe que Frick ha sido allí detenido, decide ir sin ningún tipo de fuerza armada, sólo acompañado por Adolf Hühnlein. Allí será detenido por Banzer e Imhoff.


De 6 a 8 a.m.
Barracones de la Landespolizei
A las 6 a.m. las tropas de la Polizei Vorschule llegan a Múnich. Fueron movilizadas con la intención de atacar la Bürguerbräukeller, aunque todavía tardarán varias horas en iniciar la operación. Se agrupan en los barracones de la Landespolizei.

Ministerio de Guerra
Alrededor de las 6 a.m., Ludendorff es informado de que Lossow no va a acudir al Ministerio, pues ha decidido actuar contra el golpe. Minutos antes de las 6:30 a.m., Hitler toma la decisión de volver a la Bürgerbräukeller. En el trayecto hace una parada en su piso de la Thierschstrasse para cambiar de abrigo. Kriebel, Scheubner-Richter y Weber le siguen hasta la cervecería. Una media hora más tarde, antes de las 7 a.m., lo hace Ludendorff.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
A las 6:15 a.m. se decide informar a todas las autoridades de la región para detener a los líderes del golpe. Se planea asimismo que la policía de frontera vigile posibles huídas y controle el tráfico a lo largo de la línea. Estas órdenes se despacharán mucho más tarde.

Ismaningerstrasse
El convoy de Strasser desde Landshut ya está en Múnich, tras haber recogido a Schaub por el camino. Circulan hacia la Bürgerbräukeller mientras ven a numerosos ciudadanos que se dirigen con normalidad a sus puestos de trabajo.

Rossenheimerstrasse
Tres camiones se acercan a la cervecería transportando a unos 70 hombres. Es la unidad de la Bund Oberland de Garsmisch-Pertenkirchen comandada por Wilhelm Völk.

Ludwigsbrücke
Heines y el 2ª Batallón de la SA han abandonado su acampada en los alrededores de la Escuela de Infantería y se dirigen, cruzando por el Ludwigsbrücke, hacia la Bürgerbräukeller.

Jahnstrasse
El líder de la Jugendbund (juventudes del NSDAP) Adolf Lenk, después de una «corta y excitante noche», pasa revista a unos cien adolescentes de su organización para desfilar hacia la cervecería.

Bürgerbräukeller
Unos mil hombres de los golpistas permanecen en su interior. Son la Stosstrupp Adolf Hitler de Berchtold; la mayoría de los cadetes de la Escuela de Infantería, con Rossbach y Robert Wagner; muchos de los hombres del 3er Batallón de la SA de Knauth y otros hombres del 1er batallón de Beggel; los hombres de la Bund Oberland de Oemler y Müller, que finalmente han sido liberados de la sala de tiro de los Barracones de Ingenieros. También se encuentra allí Göring y el comandante del Regimiento Múnich de la SA Wilhelm Brückner. En el segundo piso, Hitler, Ludendorff, Göring, Scheubner-Richter, Kriebel, Amann, Streicher y Weber se lamentan por la mala marcha de los acontecimientos y piensan qué hacer.

Sobre las 7 a.m., el activo militante socialdemócrata Engelbert Wallner, maestro de escuela, es llevado bajo arresto a la cervecería. Allí es golpeado hasta que queda inconsciente. El SA Heinrich von Knobloch increpa y amenaza a uno de los agresores con una pistola. Berchtold se interpone y la discusión termina.

A las 7:30 a.m. llega en tranvía desde el Ministerio de Guerra Max Josef Neunzert, miembro del NSDAP desde mayo de 1920, quien ha sido elegido por Hitler para una misión: contactar en Berchtesgaden con el príncipe Rupprecht, conocido del propio Neunzert. Hitler busca su mediación entre Kahr y él mismo. Ante la falta de vehículos disponibles, Neunzert se dirige a la Ostbanhof para tomar el próximo tren a Berchtesgaden.

Barracones del 19º Reg. de Infantería
A las 7:40 a.m., Lossow da la orden a las unidades de policía y Reichswher disponibles de rodear el Ministerio de Guerra y rendir a los hombres de Röhm. Jackob von Danner queda al mando de la operación, que se iniciaría casi cuatro horas después de haberse planeado. Para algunos de los hombres movilizados, resulta ser una tarea controvertida. El capitán Eduard Dietl ha declarado que él «nunca dispararía a Ludendorff»; el teniente Emil Werner, al cargo de una compañía de reservistas, indica que «no puedo ordenar a mis hombres disparar contra sus hermanos y amigos». Por el contrario, el teniente Max Braun, señala que abriría fuego «contra cualquiera que se me resista, sea quien sea».

Cuartel General de la Policía
A las 7:45 a.m., un mensajero lleva a Banzer e Imhof una proclama de Gustav von Kahr condenando el golpe y anunciando la prohibición del NSDAP, Bund Oberland y Reichskriegsflagge. Al no estar firmada personalmente por el Kahr, los policía dudan de su autenticidad.

Bürguerbräukeller
Poco antes de las 8 a.m., siguiendo órdenes de Hitler, Beggel, Knauth y otros 32 hombres de la SA parten en camiones hacia el centro de la ciudad. Se dirigen a la imprenta de los Hermanos Parcus en la Promenadeplatz. Quieren confiscar papel moneda del que allí, en tiempos de salvaje inflación, se imprime en ingentes cantidades. Se llevan unos 14 cuatrillones de marcos. A continuación, el grupo se divide en dos: una mitad se dirige con el dinero hacia la Bürgerbräukeller y la otra mitad hacia la imprenta de E. Mühlthaler en la Dachauerstrasse. Allí confiscan 12,6 cuatrillones de marcos. El dinero se destinará a pagar a los SA y Oberland reunidos en la Bürguerbräukeller: 2 trillones de marcos para cada uno.

Los tres hermanos Fiheler -Werner, Otto y Karl, este último futuro alcalde de Múnich- son enviados por Göring a pegar carteles en el distrito obrero de Gieseing. Son los carteles que anuncian pena de muerte para los enemigos del pueblo sin posibilidad de apelación.

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Mientras tanto, por falta de previsión de Kahr, los primeros periódicos del día ya han salido a la venta anunciando el éxito del Putsch.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Kurt_Steiner » Jue Nov 07, 2013 6:31 pm

La frase de von Seekt («la Reichswehr no disparará contra la Reichswehr») siempre me pareció digna de un piquete de ejecución instantáneo. Lástima que Stresseman no se lo pudiera permitir.

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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Vie Nov 08, 2013 6:44 pm

De 8 a 10 a.m.
Bürguerbräukeller
Göring ordena a Wilhelm Brückner buscar una banda de música para tocar en la cervecería y levantar el ánimo. La banda pide desayunar y cobrar por adelantado.

Alrededor de las 8 a.m., el teniente Spoida, de la Escuela de Infantería, acude al local a buscar a algunos de sus compañeros. Habla con el joven teniente Manfred Müller y le comunica que ahora está en el bando equivocado, pues Lossow y Kahr han rechazado apoyar el golpe. Müller, enfadado, le comunica a Rossbach que se marcha y que va a comunicarle a sus compañeros lo que ha pasado. Rossbach le permite marcharse pero no hablar con nadie. Al cabo, Spoida, Müller y otros dos compañeros abandonan la cervecería y se dirigen a la Escuela de Infantería para informar de su rechazo al golpe.

Ante el creciente desánimo y nerviosismo de sus hombres, Rossbach pide a Hitler que dé una arenga. Hitler se dirige a los hombres concentrados en la cervecería con un efectivo discurso y escenifica un juramento según el cual todos aceptan seguir las órdenes del líder del nuevo ejército alemán: su excelencia el General Ludendorff. Momentos después, Hanfstaengl, tras haber dormido y desayunado en su casa, se presenta en la Bürguerbräukeller. Hitler le pide que salga a la calle a observar el estado de ánimo de la población y la atmósfera general que se vive en la ciudad. Ha de mantenerle informado.

Rossenheimerstrasse
En la intersección de la Rosenherimerstrasse y la Steinstrasse dos policías locales, Karl Spreng y Christian Kreppel, están arrancando uno de los carteles de los golpistas. Los dos son detenidos por hombres de la Stosstrupp y enviados a la Bürguerbräukeller.

Residencia Real
A las 8 a.m. el teniente de policía Godin llama a su compañía a formar en el Kaiserhof y le ordena permanecer allí, cerca de sus rifles. Godin, que comienza a sentirse molesto, se dirige a la oficina del teniente coronel Wilhelm Muxel para que le indique qué se supone que tiene que hacer. Muxel le dice que «no estoy seguro del todo. Permanezcan preparados. Y esperen».

Cuartel General de la Policía
Cerca de las 8:15 a.m., Imhoff y Banzer logran confirmar que la proclama en la que Kahr repudia el golpe es auténtica. Mandan entonces imprimir mil copias a la imprenta de Knorr & Hirth, editores del Münchner Neuste Nachrichten. Por diferentes circunstancias y malentendidos producto de lo desconcertante de la situación general, no estarán listos los mil carteles hasta las 11 a.m.

Ostbanhof
Neunzert toma el tren de las 8:35 a.m. hacia Berchtesgaden. Le espera un viaje de 5 horas.

Bürguerbräukeller
Poco antes de las 9 a.m., Göring ordena a Joseph Berchtold rescatar a Pöhner, detenido en el Cuartel General de la Policía. Unos cien hombres de la Stosstrupp, ente los que se encuentran Walter Hewel y Emil Maurice, salen a la Rosenheimerstrasse para dirigirse al centro de la ciudad. Los numerosos hombres de la Kampfbund reunidos ya en la Rossenheimerstrasse se reparten entre la Bürguerbräukeller y, enfrente de esta, la también cervecería Münchener Kindl-Keller.

Imagen
En el centro Gerhard Rossbach, ante la Münchner Kindl-Keller.
Fuente: Bayerische Staatsbibliothek. Bildarchiv/Fotoarchiv Hoffman. Bild hoff-6603

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Hombres de la Kampfbund en la Rossenheimerstrasse.
Fuente: Bayerische Staatsbibliothek. Bildarchiv/Fotoarchiv Hoffman. Bild hoff-6599

Ministerio de Guerra
En una barricada que los golpistas han montado en la Schönfeldstrasse puede verse, portando una bandera, a Heinrich Himmler.

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Bürgerbräukeller
A las 9:30 a.m., Göring ordena a Schaub dirigirse a la plaza del ayuntamiento y asegurarse de que la bandera del NSDAP ondea en su fachada.

Oficinas del Völkischer Beobachter
Varios corresponsales extranjeros se han presentado en el periódico y preguntan por los pormenores del golpe. Hanfstaengl indica a algunos de los corresponsales norteamericanos que podría llevarles hasta Hitler para entrevistarle.

Centro de la ciudad
En la Marienplatz, de pie en un coche, Julius Streicher dirige una arenga propagandística a una multitud congregada en la plaza. El fotógrafo Heinrich Hoffmann toma fotografías del momento.

Imagen

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Fuente: http://www.historyplace.com/worldhistor ... berlin.htm

Cuartel General de la Policía
Sobre las 9:30 a.m., la Stosstrupp llega al cruce de la Kaufingerstrasse y la Ettstrasse. Instala allí una ametralladora. Ante la falta de órdenes precisas, Berchtold realiza una llamada a Göring. Este le indica que los planes han cambiado y han de volver. Berchtold ordena desmontar la ametralladora y regresar a la cervecería.


De 10 a.m. a 12 p.m.
Bürgerbräukeller
De vuelta en la cervecería, Berchtold recibe la orden de Göring de capturar al alcalde socialista de Múnich Eduard Schmid y otros políticos socialistas y comunistas. La Stosstrupp se dirige en varios camiones hacia la plaza del ayuntamiento.

Hanfstaengl llega a la cervecería con varios corresponsales de prensa norteamericanos, entre ellos uno del New York Times. Los lleva hasta Hitler y Ludendorff, con los que conversan durante unos minutos.

Barracones de la Landespolizei
A las 10:30 a.m. las tropas de la Polizei Vorschule reciben la orden de dirigirse a la Bürguerbräukeller. En una jornada de destacable lentitud a la hora de ejecutar las órdenes e iniciar las movilizaciones, estas tropas todavía tardarán unas horas en ponerse en marcha.

Marienplatz
Minutos antes de las 11 a.m., tras la arenga de Streicher, centeneras de las personas que permanecen frente al ayuntamiento, gritan y jalean contra la bandera de la república y los gobernantes municipales, reunidos de urgencia dentro del edificio. Los hombres de Berchtold acceden al ayuntamiento e irrumpen en la sala donde el alcalde y otros concejales discuten sobre la situación. Berchtold ordena retirar la bandera de la república e izar la vieja bandea imperial de parte del capitán Göring. El alcalde Schmied hace saber que no conoce a ese capitán Göring.

Mientras tanto, el propagandista nazi de Núremberg Joseph Klotz, ha llegado a la plaza y ha subido al techo de un camión. Un SA dispara al aire para captar la atención del público. Klotz lanza una diatriba contra la revolución de noviembre del 18 y a favor de la bandera imperial, la cual, dice, los regidores municipales se niegan a colocar en la fachada. El público, enardecido, sigue gritando contra sus gobernantes municipales.

Dentro del ayuntamiento, Schaub indica a los regidores que los marxistas y judíos se pongan en pie. Ante su oposición, un hombre de la SA agarra por la pechera al alcalde Schmid y lo empuja contra la pared. Los regidores son sacados del ayuntamiento a la fuerza, metidos en camiones y llevados a la Bürguerbräukeller para ser retenidos junto a los otros rehenes. Son las 11 en punto. Banderas imperiales y del NSDAP ya cuelgan en la fachada del consistorio.

Imagen
Kaspar Dott, detenido por golpistas en la Marienplatz.

A la misma hora, varios edificios de importancia siguen sin protección de la policía o la Reichswehr y sin ser tomados por los golpistas: el Cuartel General de la Policía, la central de telégrafos, la central telefónica y las estaciones de tren.

Bürgerbräukeller
Llegan noticias de que la policía está tomando posiciones en los puentes sobre el río Isar y rodeando el área de la cervecería. Ludendorff envía a Göring y Graff a inspeccionar la zona. Estos encuentran un destacamento de Landespolizei frente a frente con hombres de la SA y la Bund Oberland a lo largo del cauce del río, en el tramo del Max-Josefbrücke. Göring se dirige a uno de los policías, Rudolf von Kramer, que algo desconcertado le dice que recientemente estuvo vigilando en uno de sus mítines y, luego, bebiendo cerveza con él, y que ahora podría recibir órdenes de dispararle. Göring le indica que tiene instrucciones de Ludendorff para que un herido o un muerto entre sus hombres signifique la ejecución inmediata de los rehenes. Kramer propone a Göring informar con tiempo suficiente a la SA si recibe órdenes de avanzar, para que puedan retirarse a tiempo. Göring simula que acepta el trato, aunque sabe que no va a permitir una retirada de sus hombres.

A las 11 a.m., Ludendorff, Hitler, Kriebel y Schubner-Richter permanecen reunidos pensando qué hacer. «No podemos estar aquí sentados», dice Ludendorff. Hitler piensa en la misión que ha encomendado a Nunzert de contactar con el príncipe Rupprecht, pero sigue a la espera de noticias. Aparentemente, la situación es menos desesperada que de madrugada: la multitud vociferante en la Merienplatz, las banderas de los golpistas allí pendiendo y diferentes informes de Esser, Frank, Brückner, Streicher y Klotz señalando que en las calles se vive entusiasmo, indican que el golpe tiene apoyos. Varios grupos de SA han establecido puestos de reclutamiento e informan de que numerosos hombres se están registrando en el «nuevo ejército nacional».

Imagen
Fuente: Bayerische Staatsbibliothek. Bildarchiv/Fotoarchiv Hoffman. Bild hoff-6595

Centro de la ciudad
A las 11 a.m. están listos unos carteles redactados por el gobierno provisional de Franz Matt en Ratisbona. En estos se exhorta a la población de Múnich a resistir el golpe.

Imagen
Un ciudadano lee el cartel firmado por Matt.

La aparición de estos carteles junto con la proclama de Kahr frente a las noticias de prensa anunciando el éxito del Putsch, es motivo de confusión para la población, igual que para numerosos golpistas que patrullan las calles: una patrulla de policía y otra de SA se saludan y jalean mutuamente al cruzarse una con otra.

Bürguebräukeller
Poco antes de las 11:30 llegan Göring y Graf para informar de lo que han visto en las cercanías de la cervecería. Casi a la vez, llegan noticias de que la Reichswehr y la Landespolizei se preparan para atacar el Ministerio de Guerra y rendir a las tropas de Röhm. En ese momento, tras escuchar los informes, Ludendorff anuncia solemnemente: «Wir marschieren». «Marcharemos».


De 11:30 a.m a 12 p.m.
Ministerio de Guerra
Alrededor de las 11:30 a.m., las fuerzas de la Reichswehr y la Landespolizei movilizadas llegan al ministerio y comienzan a rodearlo. Son aproximadamente 4 batallones provistos de morteros, piezas de artillería, ametralladoras y vehículos blindados. Varios emisarios pretenden hablar con Röhm para que se rinda. Franz von Epp propone a Röhm ir a los barracones de la Landespolizei en la Türkenstrasse para negociar con Danner. Röhm acepta, acordando un alto el fuego de dos horas de duración. Son alrededor de las 11:45 a.m. cuando los representantes de ambos bandos salen hacia la Türkensatrasse, apenas a dos manzanas de allí.

Residencia Real
Godin, impaciente, ordena a sus hombres comprobar y preparar su armas, con el único objetivo de mantenerlos alerta y ocupados. El teniente coronel Muxel le informa de que se avecinan, ahora sí, verdaderos problemas: la Reichsweher y unidades de Landespolizei han rodeado el ministerio de guerra y numerosas fuerzas golpistas están reuniéndose en la Rossenheimerstrasse, frente a la Bürguerbräukeller, aparentemente para marchar por la ciudad.

Barracones de la Landespolizei
Ya cara a cara, Danner ordena a Röhm dejar libre el edificio. Röhm trata de convencer a Danner para que intervenga Ludendorff en la negociación. Danner se mantiene fijo en su idea. Indica a Röhm que en Berlín el General von Seeckt ha recibido el mando del gobierno nacional con poderes absolutos y que está en contra del golpe. Le pide que cumpla las órdenes de sus superiores.

Ministerio de Guerra
Mientras Röhm y Danner conversan en la Türkensatrasse, caen heridos dos hombres de la Reichswehr en la Kaulbachstrasse, en la parte trasera del ministerio. El alto el fuego apenas ha durado unos minutos. Aparentemente se ha disparado desde dentro del ministerio. Como respuesta, una ametralladora de los hombres de Danner colocada en una planta alta de un edificio colindante, dispara una ráfaga hacia el patio del ministerio. Allí cae herido Theodor Casella y muerto Martin Faust. Entre otros, Himmler ayuda a retirar a los caídos para llevarlos a un hospital. Los médicos confirman la muerte de Faust y, una hora más tarde, anuncian la de Casella. Son los dos primeros muertos de la jornada.

Grosshessehole
Rudolf Hess sigue custodiando a los miembros del gobierno bávaro retenidos en la villa adonde fueron trasladados.

Bürguerbräukeller
A las 11:45 a.m. unos 2000 hombres se concentran en la Rossenheimerstrasse, ante la Bürgerbräukeller y la Münchener Kindl-Keller, preparándose para marchar por las calles de Múnich: la SA cuenta con los tres batallones de Múnich, el batallón de Landshut y la Stosstrupp; la Bund Oberland está representada por el batallón de Ludwig Oestreicher, los 400 hombres de Max von Müller, el destacamento de Hans Oemler y la unidad de Wilhelm Völk venida desde Garmisch-Pertenkirchen; los cadetes de la Escuela de Infantería que dirige Gerhard Rossbach también se disponen para marchar. Ludendorff, Göring, Hitler, Rosenberg, Graf, Scheubner-Richter, Klotz, Streicher, Streck, Weber, Kriebel y Aigner lideran la acción.

Imagen
Hombres concentrados ante la Münchner Kindl-Keller.
Fuente: Bayerische Staatsbibliothek. Bildarchiv/Fotoarchiv Hoffman. Bild hoff-6602

Hermann Esser ha marchado de nuevo al centro de la ciudad a comprobar cuál es el ambiente. Göring ordena a Berchtold sacar de la cervecería al alcalde Schmied y al concejal socialdemócrata Albert Nussbaum y colocarlos al final de la columna. Su intención es, en caso de que se den problemas, ejecutarlos. Hitler interviene y envía de nuevo a los políticos a la cervecería. «No quiero ningún mártir», dice.

Rossenheimerstrasse
Pocos minutos antes del mediodía, arranca la marcha de los golpistas hacia el centro de la ciudad. Entre otros, la encabezan Ludendorf, Hitler, Graf, Scheubner-Richter, Göring, Rosenberg, Weber y el vicepresidente del NSDAP Oskar Körner. Se dirigen Rossenheimerstrasse abajo, hacia el Ludwigsbrücke.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Sab Nov 09, 2013 5:26 pm

De 12 a 1 p.m.
Lüdwigsbrücke
A los pocos metros de arrancar, la marcha se detiene sobre las 12:15 p.m. en el puente, frente a una barricada de la Landespolizei. El mando policial, Höfner, amenaza con ordenar abrir fuego. Desde el grupo de golpistas alguien grita «¡No disparéis a vuestros camaradas!». Los golpistas se acercan con bayonetas caladas y armas cargadas a la línea de policías. Se produce un choque, con golpes y zarandeos. Varios policías son detenidos y llevados a la Bürguerbräukeller. La marcha continua adelante por la Zweibrückestrasse hacia la Talstrasse y, a través de ella, a la Marienplatz.

Ministerio de Guerra
Aparentemente, el tiroteo y los dos muertos han desanimado a parte del contingente de Röhm, que comienza a rendirse, principalmente hombres de la Kampfbund München. Esto facilita la entrada de la Reichswehr en el edificio. Aunque Röhm trata de mantener en sus puestos a algunos hombres a punta de pistola, la rendición se hace inevitable. Se cumple cuando el capitán de la Reichswehr Wilhelm Wimmer entrega a Röhm un papel con las condiciones para la rendición, así como una nota de Ludendorff aconsejándola. Röhm es detenido. Sus hombres quedan en libertad.

Barrio de Schwabing
Hanfstaengl está encerrado en su casa de la Gentzstrasse, meditando acerca de una posible fuga a Austria. Recibe una llamada de su hermana Erna, que le habla sobre la marcha golpista. Rápidamente abandona su idea de huir y sale a la calle con la intención de unirse a la marcha.

Briennerstrasse-Odeonsplatz
Al menos dos unidades de infantería de la Reichswehr abandonan el lugar cruzando la Odeonsplatz y a través del Hofgarten en dirección al Museo de la Guerra. Esto significa que el número de hombres y ametralladoras en la zona de la Odeonsplatz disminuye notablemente.

Marienplatz
La marcha cruza la plaza del ayuntamiento aproximadamente a las 12:30 a.m., donde un buen número de personas se unen a ella. Tras pasar ante la fachada del ayuntamiento y después de que un vehículo pertrechado con ametralladora siguiera recto por la Kaufingerstrasse, la marcha gira por orden de Ludendorf a la derecha, entrando en la Weinstrasse. Siguen calle abajo continuando por la Theatinerstrasse. El objetivo es llegar a la Odeonsplatz.

Residencia Real
Godin recibe la orden de desplegarse como se había planeado. Esto implica que sus hombres han de participar en el bloqueo de los accesos a la Odeonsplatz desde la Briennerstrasse, Residenzstrasse y la Theatinerstrasse. La Ludwigstrasse está bien guardada por la Reichswehr tras su intervención en el Ministerio de Guerra. Godin se sitúa con un grupo de sus hombres en la Theatinerstrasse.

Theatinerstrasse-Residenzstrasse-Odeonsplatz
El teniente de la Landespolizei Max Dammelmeyer, que acaba de acordonar la Briennerstrasse, se desplaza hacia el grupo de Godin en la Theatinerstrasse y, viendo la gran columna que avanza, corre a la Residencia a por refuerzos. Cuando la cabecera de la marcha llega por la Theatinerstrasse al cruce con la Perusastrasse, los hombres de las primeras filas ven al grupo de Godin. Al ver el cordón policial, Ludendorf entiende que han de dar un rodeo. Ordena girar a la derecha por la Perusastrasse, para entrar en la Max-Josefplatz. A continuación, giran a la izquierda entrando en la Residenztrasse. Allí topan con un débil cordón policial que superan sin esfuerzo. Apenas a 150 metros está la Odeonsplatz. Cuando Demmelmeyer sale de nuevo a la Theatinerstrasse, ve que la columna ha girado por la Perusastrasse. Entonces corre hacia la Residenzstrasse y ve a los hombres de Hitler marchando por ella hacia la Odeonsplatz. Demmelmeyer vuelve de nuevo a toda prisa a la Residencia a movilizar más hombres para frenar el avance de la columna. La unidad de Godin deja su puesto en la Theatinerstrasse y, rodeando el Feldherrnhalle, se sitúa en la confluencia de la Residenzstrasse con la Odeonsplatz. La marcha de Hitler está a escasos metros. Se encontrarán prácticamente cuerpo a cuerpo. Son las 12:45 p.m.

La cabecera de la marcha se detiene junto al Feldherrnhalle, ante el urgente cordón policial ordenado formar por Godin y Demmelmeyer. Durante unos instantes quedan enfrentados. Al momento se oyen disparos que aparentemente llegan desde la columna golpista*. A continuación se abre un fuego cruzado de breve duración. Ludendorff se lanza al suelo instintivamente. Oskar Körner, vicepresidente del NSDAP, cae muerto. Alfred Rosenberg y Adolf Lenk, arrastrándose, se protegen detrás de uno de los leones de bronce que flanquean la entrada de la Residencia. Göring es alcanzado en una ingle. Scheubner-Richter, que lleva su brazo derecho entrelazado con el izquierdo de Hitler, recibe un disparo mortal en el corazón y, al caer, arrastra consigo a Hitler, dislocándole el hombro. Ulrich Graf se coloca ante Hitler para protegerlo y recibe once balazos hasta que, ensangrentado pero vivo, cae encima de él y el cadáver de Scheubner-Richter. Varios hombres más caen heridos o muertos. Entre sangre y humo otros se arrastran y protegen como pueden. En apenas dos minutos la marcha se desbanda por completo y desaparece de la escena. Hitler no ha recibido ningún disparo. Ludendorff camina hacia el cordón policial tras el cese del fuego, siguiendo adelante aparentemente hacia el Ministerio de Guerra. Al pasar por su lado, Demmelmeyer se dirige a él: «Excelencia, he de ponerle bajo custodia». Ludendorff le indica que «si esas son sus órdenes, teniente, le seguiré». En el suelo, entre el Feldherrnhalle y la fachada de la Residencia, yacen muertos 14 golpistas y 4 policías de la unidad de Godin: Friedrich Fink, Nikolaus Hollweg, Max Schobert y Rudolf Schraut.

Göring huye ayudado por Wilhelm Brückner y dos SA hasta refugiarse en un comercio de la Residenzstrasse. Allí, le ayudan a cubrir sus heridas, llaman por teléfono a Carin, su esposa, y preparan su traslado a una clínica. Hitler huye ayudado por Max Kronauer. Llegan hasta la Max-Josef-Platz, donde en un coche amarillo esperan Michael Ried, Ludwig Schmied y el Dr. Walter Schultze, médico del Regimiento Múnich de la SA. En el camino, ven a un joven de 10 años -Gottfried Mayr, un espectador inocente- herido en un brazo. Por sugerencia de Hitler, lo suben al coche para prestarle los primeros auxilios. Lo hacen bajar del coche junto a un primo del Dr. Schultze cerca de la Isartor. Finalmente, salen de Múnich hacia el sur.

* Esto nunca ha llegado a aclararse definitivamente. Parece ser que tras el primer disparo cayó muerto un policía. Algunos testigos indicaron que el disparo se hizo desde una ventana del palacio Preysing, edificio anejo a la parte posterior del Feldherrnhalle. No obstante, nunca ha podido saberse con certeza.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Sab Nov 09, 2013 7:38 pm

De 1 a 3 p.m.
Marienplatz
A la 1 p.m. llegan hasta la Marienplatz las unidades de la Polizei Vorschule que debían liberar la Bürguerbräukeller. Encuentran allí a numerosos hombres de la Bund Oberland en estado de gran nerviosismo, formando una línea en el extremo sur de la plaza. Llevan sus armas preparadas. Cuando se esperaba un baño de sangre, el comandante de una de las secciones (Lehrabteilung) de la Vorschule, Josef Lehman, se sitúa ante ambos bandos gritando «¡No disparen, no disparen!». Los hombres del Lehrabteilung C pueden desarmar a los Oberland sin que estos opongan resistencia. Otros grupos de golpistas son desarmados por la Vorschule en la Talstrasse y en el Ludwigsbrücke.

Alrededores de la Residenzstrasse y Maximilianstrasse
Friedrich Weber huye por la Residenztrasse. Será detenido más adelante. Hombres como Hans Frank, Josef Berchtold, Emil Maurice y Walter Hewel, entre otros de la unidad de Edmund Heines y de la Stosstrupp, se esconden en diferentes comercios y tratan de deshacerse de sus uniformes. Adalbert Stollwerck, de la Stosstrupp, viéndose acorralado cerca de la Hofbräuhaus, deja su fusil en el patio de la Weinhaus Schneider, una taberna, toma prestada al dueño una chaqueta y sale de incógnito a la calle, logrando huir.

Briennerstrasse
Pasada la 1 p.m., Hanfstaengel camina deprisa por la Briennerstrasse hacia la Odeonsplatz, cuando topa con un numeroso y excitado grupo de gente caminando en dirección opuesta. Entre ellos se encuentran hombres de la SA. Le informan de que la Landespolizei les ha disparado en la Odeonsplatz y que «todos están muertos: Hitler, Ludendoff…».

Residencia Real
Ludendorff es llevado ante el teniente coronel de policía Muxel. Este le indica que está a salvo. Ludendorff le replica que no le llame «excelencia». «Desde ahora soy simplemente Herr Ludendorff».

Schellingstrasse
Dietrich Eckart, Esser y Amman se reúnen en el estudio fotográfico de Heinrich Hoffmann. Planean huir. Salen a la calle y circulan en coche. Encuentran a Hanfstaengl y lo suben al vehículo. Deciden definitivamente que lo mejor es escapar. Hanfstaengl vuelve a su casa para preparar la huída hacia Austria. Los demás hacen lo propio.

Odeonsplatz
El padre Rupert Meyer acude a la plaza y se acerca a los moribundos y heridos a darles las últimas bendiciones a unos y palabras de ánimo a los otros. Conoce a muchos de los implicados en el golpe, y aunque ha roto con ellos políticamente, quiere darles el apoyo de la fe. Uno de los heridos, al acercarse a él, le espeta: «¡Lárgate, chacal del Papa!». En la Gran Guerra habían sido compañeros y habían combatido juntos.

Imagen
El Feldherrnhalle, en la Odeonsplatz, momentos después del tiroteo.

Barracones de la Landespolizei
A la 1:30 p.m., Röhm, que todavía está negociando con Danner, acepta la rendición absoluta tras conocer el incidente de la Odeonsplatz.

Berchtesgaden
El tren que lleva a Neunzert a la localidad alpina a buscar al príncipe Rupprecht entra en la estación de Berchtesgaden a la 1:30 p.m.

Bürguerbräukeller
Varios hombres llegan desde la Odeonsplatz: Maurice, Hewel y Berchtold, entre otros. Los hombres de Strasser abandonan Múnich a pie. Lo mismo hace gran cantidad de hombres de la Bund Oberland. Los policías y los ciudadanos judíos retenidos son puestos en libertad. El alcalde Schmid y los siete ediles del gobierno municipal son obligados a subir en un camión y son alejados de la ciudad.

Entre las 2:30 y las 3 p.m. llegan a la cervecería las unidades de la Vorschule Polizei para detener a los golpistas que allí quedan. El edificio está casi desierto.


De 3 a 9 p.m.
Kahr impone un límite horario a todos los teatros, restaurantes, tabernas y cervecerías: a las 7:30 p.m. deben estar cerrados. También da órdenes de disolver todo grupo de más de tres personas.

Imagen

Afueras de Múnich
Al poco de salir de la ciudad, el camión que lleva a los ediles municipales se detiene en un bosque en el que les hacen adentrarse. Algunos de ellos piensan que les van a fusilar. Berchtold les anuncia que algunos SA van a volver a la ciudad a conseguir dinero y observar la situación. Para eso necesitan ropa civil. Los SA desvisten a los rehenes y de nuevo los meten en el camión, reanudando la marcha camino de Höhenkirchen.

Carretera de Garmisch-Partenkirchen
El Dr. Schultze examina el hombro de Hitler durante en una parada en un bosque en su camino al sur. Momentos después, Hitler decide que han de llevarle a la casa de Hanfstaengl en Uffing, cerca de donde se encuentran ahora. Allí la esposa de Hanfstaengl, Helene, lo cobija en una habitación. Rield y Schmied vuelven a Múnich.

Grosshessehole
En la mansión de Julius Lehman, siguen retenidos por Rudolf Hess los hombres del gobierno estatal de Baviera. Estos oyen en cierto momento como Hess y sus hombres discuten si ejecutarles o no, como venganza por los muertos de la Odeonsplatz. A las 4:10 p.m., Hess hace subir a dos de ellos, Franz Schweyer y Johan Wutzelhofer, en un coche y los conduce hacia la localidad de Bad Tölz. Durante el camino, hacen hasta cuatro paradas en los bosques. Los rehenes creen que los van a ejecutar.

Marienplatz
La Vorschule Polizei, volviendo de la Bürguerbräukeller, es abucheada e insultada por numerosas personas en la Marienplatz. Lo mismo sucede cuando cruzan por la Odeonsplatz. Se les tacha de «defensores de los judíos» y «traidores a la patria». La Vorschule sigue su camino hacia la Westabanhof, donde un pequeño grupo de rebeldes está causando problemas. Estos son reducidos sin mayor oposición.

Gollierplatz
Según un informe de la policía emitido a las 4:25 p.m., entre 700 y 800 hombres de Hitler comienzan a dispersarse en la Gollierplatz.

Höhenkirchen
En Höhenkirchen, el camión que lleva a los ediles municipales se detiene en una posada. Sin ser advertido, un coche les ha seguido desde Múnich. Es un empleado municipal que ha sido enviado a buscar a los ediles. Tras acceder a la posada, habla con von Knoblock y le dice que, siendo viernes y día de paga, el alcalde ha de firmar el pago de ciertas cantidades para los desempleados muniqueses, y que si esto no sucede, muchas familias pasarán hambre. Añade una pregunta: «¿Está usted preparado para aceptar tal responsabilidad?». Es una treta que resulta funcionar. Knobloch deja marchar libres a los gobernantes a las 5 p.m.

Diferentes puntos de Múnich
A las 5:30 p.m. se hace constar en un informe policial que unos 300 nazis armados se mueven por la Gründwallstrasse y se dispersan en el parque Perlacher Wald.

Una vez liberados, a las 5:30 p.m. llegan al ayuntamiento el alcalde y los siete ediles.

A las 5:55 p.m. unos 200 golpistas caminan, sin armas, por la Sonnenstrasse hacia la Karlsplatz. A las 6 p.m., otros 200 se dirigen hacia la Hauptbanhof.

Bad Tölz
A las 6 p.m., Hess ha llegado con los rehenes del gobierno bávaro y unos guardias de la SA a la casa del líder local de la Bund Oberland, el veterinario Seitz, quien les guiará hasta un lugar seguro en las montañas. Sin embargo, las malas condiciones climatológicas -nieve, frío y niebla- no son las adecuadas para tal aventura, por lo que Hess se demora en la casa de Seitz. Afuera, Otto Lippacher y Johann Niederreiter, los dos SA que se han quedado vigilando el coche donde están los rehenes, cansados ante la tardanza de Hess, deciden por cuenta propia volver a Múnich. Y lo hacen llevando también a los rehenes. Hess descubre con sorpresa el hecho minutos después.

Diferentes puntos de Múnich
A las 8:45, entre 1500 y 2000 hombres están concentrados frente al Münchener Neueste Nachrichten y amenazan con atacar las oficinas del periódico.

A las 8:55, unos 1500 hombres de Hitler marchan en formación por la Schillerstrasse hacia la Pettenkoferstrasse, silbando y protestando.

A las 9 p.m., el coche que conduce a los gobernantes bávaros Franz Schweyer y Johan Wutzelhofer de vuelta desde Bad Tölz, hace una parada en las afueras de la ciudad. Los SA Lippacher y Niederreiter les dejan en libertad.

Grosshessehole
Aproximadamente a las 9 p.m., los otros miembros del gobierno bávaro que permanecen retenidos en la mansión de Julius Lehman son liberados.


De 10 p.m. a 12 a.m.
Diferentes informes policiales recogen movimientos de gran cantidad de tropas y simpatizantes golpistas por todo Múnich. Unos van armados y otros no. Algunos grupos vienen de fuera de la ciudad. La policía sale numerosas veces a disolver los grupos. Agnes Auer, la hija del líder socialdemócrata Erhard Auer, denuncia que numerosos y diferentes grupos de alborotadores paran ante su casa constantemente cantando y gritando.



10 de noviembre, sábado

Numerosos grupos de manifestantes, de los cuales unos 4000 son estudiantes de la universidad, marchan por la ciudad. Muchos lo hacen por la Ludwigstrasse y depositan flores en el Feldherrnhalle, «en honor de nuestros héroes caídos». Continúan su marcha hacia la Marienplatz. Gritan «Heil Hitler» y «Abajo Kahr». El profesor de historia de la Universidad de Múnich Karl Alexander von Müller anota en su diario el 10 de noviembre que «desde la revolución de 1918-1919 no había visto la ciudad en semejante alboroto». «Multitudes se manifestaban por las calles gritando "Kahr el Judas" y "Lossow el traidor"».

Durante varios días se suceden las manifestaciones y los tumultos.

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Aquí finalizo la crónica del Putsch de Múnich, de cuyo fracaso definitivo y sangriento se cumplen justo hoy 90 años. En la ciudad no existen muchas referencias al suceso, tan sólo se cita someramente en algún cartel informativo para turistas. Lugares como la Bürguerbräukeller o la Münchner Kindl-Keller, desde donde arrancó la marcha en la Rossenheimerstrasse, ya no existen. La referencia más destacable que puede encontrarse es una placa en la fachada de la Residencia que recuerda a los cuatro agentes de la Landespolizei muertos. Esta sustituyó el 9 de noviembre de 2010 a otra placa que estuvo desde 1994 incrustada en el pavimento, en el mismo espacio del tiroteo, aunque pasando un tanto desapercibida. Hoy mismo el Ministro del Interior del Estado de Baviera, Joachim Herrmann, ha recordado en un acto en la propia Residencia a los cuatro hombres: Friedrich Fink, Nikolaus Hollweg, Max Schobert y Rudolf Schraut.

Cito de nuevo las fuentes bibliográficas que he empleado:
DORNBERG, John. Munich 1923. The Story of Hitler's first grab for power. Harper & Row Publishers. New York: 1982.
GORDON Harold J. Hitler and the Beer Hall Putsch. Princeton University Press. Princeton, New Jersey: 1972.
HANSER, Richard. Putsch. Cómo hizo Hitler la revolución. Plaza & Janes, S.A., Editores. Esplugues de Llobregat: 1972.

Y las fuentes gráficas básicas:
Bayerische Staatsbibliothek-Bildarchiv: http://www.bsb-muenchen.de/Bilder.591.0.html
Bundesarchiv-Bilddatenbank: http://www.bild.bundesarchiv.de/
The History Place. World War I: http://www.historyplace.com/worldhistor ... berlin.htm

Un saludo.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Kurt_Steiner » Sab Nov 09, 2013 8:13 pm

Una gran reconstrucción de los hechos, maese Eckart. Chapeau.

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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por José Luis » Dom Nov 10, 2013 7:49 am

¡Hola a todos!

Una crónica detallada que se agradece mucho por lo que vale, justo además en el 90º aniversario del golpe de estado de Hitler-Ludendorff. Muchas gracias.

Saludos cordiales
JL
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Eckart » Dom Nov 10, 2013 12:40 pm

Muchas gracias, compañeros Antonio, Kurt y José Luis por vuestro reconocimiento. Ha sido un trabajo muy costoso de recopilación, selección, comparación y ajuste de datos, pero al mismo tiempo satisfactorio.

Un saludo.
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Re: Crónica del Putsch de Múnich de 1923

Mensaje por Antonio Machado » Dom Nov 10, 2013 7:45 pm

Hola Eckart, apreciado amigo !


Excelente narración, muy detallada, abundante información, gracias por compartir...


Sobre lo que mencionas en tus últimos párrafos (" En la ciudad no existen muchas referencias al suceso, tan sólo se cita someramente en algún cartel informativo para turistas. Lugares como la Bürguerbräukeller o la Münchner Kindl-Keller, desde donde arrancó la marcha en la Rossenheimerstrasse, ya no existen."): no me extraña, tengo muchos amigos "newyorquinos" aficionados a la SGM que han visitado Alemania y todos coinciden en que sus amigos (inclusive sus propios familiares) prefieren no hablar y ni siquiera recordar mucho de lo ocurrido, me cuentan que cuando se les pregunta al respecto (en general) se produce un silencio penoso y prefieren desviar la conversación a otros temas, algunos manifestan claramente que no les gusta hablar del asunto.


Gracias por este Hilo tan completo, ha sido muy provechoso para este servidor.


Saludos cordiales desde Nueva York ,

Antonio Machado :sgm65:

"In libris libertas" ("En los libros está la libertad")
"Omnia cum Honore, Omnia cum Decorum" ("Todo con honor, todo con decoro")
“La religiosidad es una enfermedad infantil colectiva: las religiones son el sarampión de la Humanidad. Con el tiempo y la razón, las supersticiones religiosas desaparecerán de la imaginación humana.” Sigmund Freud.
"Hace 300 años me hubieran quemado vivo en la hoguera cristiana de la Santa Inquisición, hoy las hordas nazis solamente queman mis libros: algo hemos avanzado". Sigmund Freud.
"Las religiones son el opio de los pueblos". Karl Marx.
"Tú no vengas a rezar a mi casa, yo no iré a pensar a tu iglesia..."
"Odi profanum vulgus at arceo" ("Odio la vulgaridad y la mantengo a distancia"). De las "Odas" de Homero.
Con el Holocausto Nazi en contra de la Raza Judía la inhumanidad sobrepasó a la humanidad.

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