Los crimenes, ¿para radicalizar la guerra?

Genocidios y deportaciones

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Mensajepor Eckart » Dom Mar 09, 2008 12:36 pm

¡Hola a todos!

Oriafontan, cono todo mi respeto por delante, debes entender que una "intuición lógica" no puede servir en un debate histórico si no está apoyada por elementos plausibles. Y no te tomes lo que te ha indicado José Luis sobre la lectura como un acto de prepotencia o desprecio, tómatelo como lo que es, como un buen consejo. Tu mismo reconoces que la intuición es un arma escasa, y cierto que lo es; más aún para tratar la persona de Hitler y el enrevesado sistema nacionalsocialista en cualquiera de sus aspectos.

Volviendo a la discusión, estoy de acuerdo con José Luis casi por completo, salvo en un par de puntos. El primero de ellos es el que dice que el objetivo de Hitler al prolongar la guerra era culminar el exterminio judío. Tal vez aquí mi discrepancia sea sólo de matiz. Yo entiendo que ese fue un motivo, pero no el único, y creo que no es justo atribuirlo en exclusiva a ese hecho. Yo entiendo que se combinó el afán de exterminio junto con la incapacidad de su persona –la de Hitler- para asimilar que la guerra estaba perdida ya en 1942 y mucho menos para aceptar la no consecución de sus objetivos militares y políticos. Es algo que encaja perfectamente con su personalidad del todo o nada. Su obcecación con los judíos y su manía de hacerlos responsables de la guerra mundial (que tras la entrada de los EE.UU. en ella sí que se convirtió en mundial para los alemanes) tuvieron su parte de culpa, pero no fue lo único. En la etapa final de la guerra, su incapacidad para aceptar otro "noviembre del 18" -a esas alturas era la única opción negociada que se le ofrecía, la rendición sin condiciones- entró en juego, pero ya bajo condiciones y contextos totalmente diferentes.

El otro punto en el que no coincido con José Luis es el que dice que las deportaciones masivas iniciadas en el verano de 1941 se dieron porque Hitler entendió entonces que los objetivos militares de Barbarroja no podrían lograrse. Que a finales del verano la Wehrmacht no hubiera culminado Barbarroja implicaba el fracaso de esta nueva Blitzkrieg, pero no necesariamente el fracaso de la guerra contra Rusia. No creo que Hitler diera por imposible más avance en el este ya a finales de verano. Justo al contrario, pienso que sí que lo creía posible, de ahí el comienzo de las deportaciones, que por esos momentos eran un objetivo y no un medio. El transcurso de las semanas y los meses llevaría al invierno, a noviembre, diciembre… y la situación seguía siendo la misma: estancamiento en el este. Entonces entró en juego otro factor que contribuyó a que se llegara a la Solución Final: la imposibilidad de los Gauleiter de los territorios del este para gestionar las deportaciones masivas, la llegada de miles y miles de personas a sus tierras. Esto, junto con la entrada de los EE.UU en la guerra y junto con la dinámica asesina que venía desarrollándose desde tiempo atrás, sirvieron para que, tal vez sin una orden expresa de Hitler, pero sí mediante comentarios y afirmaciones lanzadas al aire con toda intención y plena consciencia de su efecto en conversaciones y reuniones concretas, se llegara la Solución Final.

oriafontan escribió:¿Cómo pensar que el alemán tan escrupuloso no guardara actas de esa reunión?

TMV ya nos ha mostrado las actas. También se conservan ejemplares de la invitación que previamente Heydrich hizo llegar a los asistentes, citándoles para el 9 de diciembre de 1941. Luego la reunión fue pospuesta a enero de 1942, muy posiblemente por el ataque japonés a Pearl Harbour y la nueva situación creada.

Un saludo.
«El conocimiento es mejor que la ignorancia; la historia es mejor que el mito».
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beltzo
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Mensajepor beltzo » Dom Mar 09, 2008 2:55 pm

Hola a Todos:

El fanatismo con que combatieron las tropas alemanas en el este, en un principio estaba sin duda provocado por las directrices ideológicas que el régimen había imbuido en el ejército alemán. Los crímenes comenzaron prácticamente desde el minuto uno de barbarroja, pero estos crímenes no estaban pensados en un principio para aumentar el fanatismo de las tropas combatientes, eso fue lo que podríamos llamar un efecto colateral que inevitablemente apareció más tarde, pero que no estaba en el origen de estos crímenes.

En resumen a mi modo de ver una de las principales ideas nazis eran, entre otras, erradicar el judaismo y, para llevar a cabo ese objetivo Hitler, alargó una guerra que militarmente tenía perdida.


Me parece increíble que se pueda pensar que Hitler se suicidó, y con él a toda Alemania, solo por erradicar el judaísmo, cuando en realidad erradicar el judaísmo estaba totalmente fuera del alcance de Hitler independientemente de la duración de la guerra.

Saludos
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"Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero sino, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío". Albert Einstein

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Mensajepor José Luis » Dom Mar 09, 2008 4:22 pm

¡Hola a todos!

oriafontan escribió:Como tal me lo tome, en serio no me ofendió lo más mínimo


Entonces todo está bien.

Saludos cordiales
José Luis
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a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

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Mensajepor José Luis » Dom Mar 09, 2008 7:17 pm

¡Hola a todos!

Eckart escribió:Volviendo a la discusión, estoy de acuerdo con José Luis casi por completo, salvo en un par de puntos. El primero de ellos es el que dice que el objetivo de Hitler al prolongar la guerra era culminar el exterminio judío. Tal vez aquí mi discrepancia sea sólo de matiz. Yo entiendo que ese fue un motivo, pero no el único, y creo que no es justo atribuirlo en exclusiva a ese hecho. Yo entiendo que se combinó el afán de exterminio junto con la incapacidad de su persona –la de Hitler- para asimilar que la guerra estaba perdida ya en 1942 y mucho menos para aceptar la no consecución de sus objetivos militares y políticos. Es algo que encaja perfectamente con su personalidad del todo o nada. Su obcecación con los judíos y su manía de hacerlos responsables de la guerra mundial (que tras la entrada de los EE.UU. en ella sí que se convirtió en mundial para los alemanes) tuvieron su parte de culpa, pero no fue lo único. En la etapa final de la guerra, su incapacidad para aceptar otro "noviembre del 18" -a esas alturas era la única opción negociada que se le ofrecía, la rendición sin condiciones- entró en juego, pero ya bajo condiciones y contextos totalmente diferentes.

Amigo Eckart, este punto es una opinión mía (ya dije que compartía con Haffner y otros) basada en la especulación objetiva, y como tal la sostengo. No es una afirmación de autoridad ni pretende serlo (en este terreno no existen). Y he explicado por qué creo que la razón principal de Hitler cuando decidió (otoño de 1941) continuar una guerra que sabía que no podía ganar militarmente fue la de llevar a cabo y consumar el genocidio contra los judíos. La incapacidad de Hitler de la que hablas no existe como tal. Hitler era una persona normalmente dotada de inteligencia, pero tenía una capacidad superior a la media para saber perfectamente qué era sustancial y qué aleatorio. Su certeza de que con el fracaso estratégico de Barbarroja se acababan de un golpe sus esperanzas de victoria militar en Rusia es un hecho que pasaré a argumentar cuando comente tu segunda frase. Otra cosa diferente es que no tradujese al exterior (a su círculo íntimo) esa certeza o que incluso se auto-engañase o auto-sugestionase esporádicamente para transmitir al pueblo alemán y a todo el liderazgo de su entramado institucional su fe en la victoria final. Haz una pequeña abstracción momentánea y sitúate en el otoño de 1944. Por esas fechas sólo la ignorancia y el fanatismo podían mantener en una parte minoritaria del pueblo alemán la fe en la victoria final, pero la gran mayoría de la población civil y militar sabía (y sentía más que sabía) que la derrota era el final irremediable. En esas circunstancias se movió Hitler. ¿Y qué hizo? ¿Evitar la consumación de la destrucción que había comenzado ya a mediados de 1943 la aviación de bombardeo aliada sobre las ciudades alemanas? ¿Salvar de una muerte absurda las vidas del resto de la juventud y adolescencia que pululaban entre las filas de la Wehrmacht? ¿Respetar, al menos, los cimientos de la civilización alemana para que los sobrevivientes reconstruyeran la Alemania de posguerra? Como sabes no hizo nada de esto, sino que siguió pidiendo perversamente a su pueblo y a sus soldados que siguieran luchando. ¿Luchando para qué? ¿Para una victoria milagrosa? La respuesta también la conoces, y se la dio cristalinamente a Albert Speer cuando le dijo serenamente que los buenos alemanes ya habían muerto en la lucha, y que el resto no merecía sino vivir en las cavernas. Ahora eran los eslavos, a los que antes él había tildado de “subhumanos”, los que tenían el derecho sobre el futuro, mientras que Alemania debía sucumbir por no haber dado la talla. Las palabras no fueron éstas, pero el fondo sí. Bien, ahora pasaré a tu segunda cuestión, que complementará ésta.

Eckart escribió:El otro punto en el que no coincido con José Luis es el que dice que las deportaciones masivas iniciadas en el verano de 1941 se dieron porque Hitler entendió entonces que los objetivos militares de Barbarroja no podrían lograrse. Que a finales del verano la Wehrmacht no hubiera culminado Barbarroja implicaba el fracaso de esta nueva Blitzkrieg, pero no necesariamente el fracaso de la guerra contra Rusia. No creo que Hitler diera por imposible más avance en el este ya a finales de verano. Justo al contrario, pienso que sí que lo creía posible, de ahí el comienzo de las deportaciones, que por esos momentos eran un objetivo y no un medio. El transcurso de las semanas y los meses llevaría al invierno, a noviembre, diciembre… y la situación seguía siendo la misma: estancamiento en el este. Entonces entró en juego otro factor que contribuyó a que se llegara a la Solución Final: la imposibilidad de los Gauleiter de los territorios del este para gestionar las deportaciones masivas, la llegada de miles y miles de personas a sus tierras. Esto, junto con la entrada de los EE.UU en la guerra y junto con la dinámica asesina que venía desarrollándose desde tiempo atrás, sirvieron para que, tal vez sin una orden expresa de Hitler, pero sí mediante comentarios y afirmaciones lanzadas al aire con toda intención y plena consciencia de su efecto en conversaciones y reuniones concretas, se llegara la Solución Final.


Aquí es fundamental matizar. Las deportaciones de los judíos de Alemania hacia Rusia las ordenó Hitler a mediados de septiembre de 1941. Es importante matizar eso, porque no vale aquí “verano de 1941”. Y recalco esto porque precisamente en la directriz de Hitler de 6 de septiembre de 1941 sobre la estrategia militar a seguir en Barbarroja ya consideraba la posibilidad de que no se podría acabar victoriosamente la guerra contra la URRSS en 1941, pero esto lo continuaré más adelante.

Ahora déjame citar (por comodidad) a Longerich (enlace dado, capítulo 16):

16.1In the middle of September 1941 Hitler ordered the deportation of the Jews from the Greater German Reich into ghettos in Eastern Europe. He thereby set in process the deportation plans which he had pursued at the beginning of 1941, without waiting for the original precondition - the military victory over the Red Army. Only a month earlier, in the middle of August, Hitler had spoken against the "evacuation" of Jews from the Reich area.146

16.2On the 18 September 1941 Himmler nonetheless announced to the Gauleiter in Warthegau, Greiser, the following:
The Führer would like the Altreich and the Protectorate from the West to the East to be emptied and liberated of Jews as soon as possible. I am therefore trying - hopefully still in this year - to transport the Jews of the Altreich and those from the Protectorate - at least as a first stage - into the Eastern territories, which had been acquired two years earlier; this is in order to push them further East in the coming spring. I intend to place about 60,000 Jews of the Altreich and the Protectorate in the Litzmannstadt ghetto, which I understand has enough room to accommodate them, for the winter.147

16.3In the following weeks Hitler repeatedly confirmed his determination to deport the Jews from Central Europe to the East. On 6 October he announced to his lunch guests as he expiated over the planned penalties against the Czechs, that all Jews from the Protectorate must be "removed" (entfernt), and not just sent to the Generalgouvernement but rather "directly further, to the East".148 This however, was not possible at the moment according to Hitler, due to the shortage of transport capacity. At the same time as the "Protectorate Jews", the Jews from Vienna and Berlin were also to "disappear" (verschwinden).

16.4On 25 October Hitler made the following remark at his table talk, after he had once again made mention of his "prophecy" of 30 January 1939:
This criminal race has the two million dead from the World War on its conscience, now again hundreds of thousands. No one can say to me: we can't send them in the morass! Who then cares about our people? It is good if the terror we are exterminating Jewry goes before us.149

16.5In fact the deportations from the Reich area began on 15 October 1941.150 Why did Hitler at this point make the decision to start deportations which he had begun to plan from the beginning of 1941 ? Leading functionaries of the regime demanded such measures: among others, the Reich Minister for the Occupied Eastern Territories, Rosenberg, had suggested deportations in September - as a reaction to Stalin's decision to deport the Volga Germans to the East.151 Several Gauleiters demanded at this time that Jews be pushed out of their living areas in order to create housing for those affected by the bombing raids.152 For Hitler it seems that yet another motive played a role; he wanted to put out a warning to "world Jewry" by means of the deportation of Central European Jews - in the sense of his "prophesy" of 30 January 1939. In this way he intended to prevent the entry of the United States into the war (the leadership of the US in his opinion was a puppet of "world Jewry", a theme which was particularly conspicuous in German propaganda in the following few weeks).


Y ahora vamos al punto central de esta historia. Muchos historiadores militares se han preguntado por qué Hitler decidió en el verano de 1940 atacar a la Unión Soviética en 1941 cuando todavía no se había solventado la guerra contra GB y, en cambio, se iba directo a una guerra en dos frentes. Se han barajado muchas respuestas entre ellos, pero no conozco a ninguno que haya dado la respuesta verdadera (a mi juicio, claro). La respuesta está de pasada en algunos historiadores económicos, y desarrollada convincentemente en Adam Tooze. Las respuestas convencionales se situaron en varios terrenos: ideológico (la invasión de la URRSS era un objetivo ideológico fundamental de Hitler desde siempre), político-militar (Stalin era la última esperanza de Churchill, o no había que dar tiempo a la URRSS para completar su rearme), propagandístico (ataque preventivo a la URRSS), y de este tenor. Pero siendo cierto que todos esos factores (excepto el de la propaganda) jugaron su papel para la decisión de Hitler de atacar a la URRSS, ninguno explica el porqué de su decisión, ni por qué eligió el cuándo de esa decisión (verano de 1940, o para ser más exacto, agosto de 1940). Hitler había condenado (como estúpida, creo recordar) la política que llevó a la Alemania Guillermina a meterse en una guerra en dos frentes. Militarmente era tabú, y él afirmó repetidamente que nunca cometería ese error. Entonces, ¿por qué lo hizo?

El primer indicio de la respuesta está en su “Segundo Libro” de 1927 (ó 1928, no recuerdo ahora exactamente) no publicado en la época. En este libro Hitler no deja lugar a la duda de a quién considera él su enemigo principal (no sólo para Alemania, sino para Europa): Estados Unidos de Norteamérica. Hitler explica que Estados Unidos era la potencia más poderosa del mundo, la llamada a gobernarlo. Y contra ella esperaba una lucha continental -después de haber solventado sus problemas fronterizos, eliminado a Francia y conquistado su “espacio vital” en Rusia- en el futuro. Esto era lo que pensaba Hitler a grandes rasgos en 1927-28. La realidad de 1940 precipitó sus vaticinios pasados.

La derrota que Hitler infligió a Francia no supuso una decisión estratégica para la guerra en el sentido de que no se puso fin a ella, pues Gran Bretaña seguían en guerra con Alemania. Sin un expediente político o militar para sacar a GB inmediatamente de la guerra, Hitler comenzó a considerar la situación estratégica en que quedaba el Tercer Reich con respecto a Gran Bretaña y su Commenwealth. Y aquí entró en juego el factor decisivo de Estados Unidos. El Führer consideraba que Estados Unidos no estaría en disposición de plasmar su potencial armamentístico sobre los campos de batalla europeos hasta, al menos, finales de 1942 o mediados de 1943. En este sentido, Hitler se sabía con un margen de tiempo suficiente para finiquitar su empresa en la URRSS si la atacaba a finales de 1940 o en la primavera de 1941. Hasta entonces el único temor que lo inquietaba era la capacidad que pudiera desplegar Estados Unidos para adelantar una guerra aérea contra el Reich, a mayores por supuesto del bloqueo marítimo de las rutas de importación alemanas. Pero, ¿cuál era la situación verdadera en ese aspecto de Estados Unidos? Roosevelt no comenzó la movilización económica para la guerra después del ataque japonés a Pearl Harbor, como se cree normalmente de forma errada, sino exactamente después de la derrota de Francia en junio de 1940.

El 16 de mayo de 1940 Roosevelt presentó al Congreso una propuesta para construir el complejo industrial-militar más grande del mundo, entre cuyos objetivos estaba el de proporcionar al ejército 50.000 aviones al año. Dos semanas más tarde el Congreso aprobó la ley “Two Oceans Navy Expansion”, con el objetivo de producir la flota marina más poderosa del mundo. Y ya en el verano de 1940 se aprobó el borrador para levantar la fuerza militar entrenada a 1.4 millones de hombres. Solamente un año más tarde, en 1941, Estados Unidos ya estaba superando en producción de armamentos a Alemania. Ahora bien, la idea de Roosevelt de apoyar a Gran Bretaña materialmente, objetivo de Roosevelt ya desde noviembre de 1938, contra Alemania caso de guerra, se vio dificultada por su falta de apoyo en el Congreso y en la opinión pública estadounidense. Sin embargo, tras la derrota de Francia y, en especial, su reelección en noviembre de 1940, Roosevelt comprometió abiertamente a Estados Unidos para ayudar a Gran Bretaña.

Con la derrota de Francia, Gran Bretaña “heredó” los contratos de compra de aviación de combate que ésta tenía con USA, con lo que, sumado a los contratos que ya tenían los británicos con USA, a finales de junio Churchill estaba esperando la entrega desde USA de 10.800 aviones de combate y 13.000 motores aéreos a entregar en los próximos 18 meses. Pero además, estaba la propia producción británica de 15.000 aviones y la circunstancia de que el Ministerio de Producción de Aviación británico estaba negociando la compra de varios miles más de aviones de combate en USA. La producción total de aviones de Alemania en 1940 fue de 10.826, y en 1941 no superó los 12.000.

El 23 de julio de 1940 los agentes de compra británicos en Washington fueron invitados a una reunión clandestina con los planificadores industriales americanos, de la cual salió un programa que ampliaba la capacidad de la industria de aviación estadounidense para producir y entregar un total de 72.000 aviones al año, de los cuales se garantizaba a los británicos la entrega de 3.000 aviones mensuales, tres veces más que la producción actual de Alemania. GB nunca recibió finalmente esas cantidades, pero la maquinaria americana de producción de aviación de combate ya estaba en marcha. En 1940 USA produjo 6.019 aviones militares, de los cuales GB recibió 2.006 y Francia 557. En 1941 produjo 19.433 aviones militares, de los que GB recibió 5.012. En 1942 la cifra alcanzó casi 48.000, y GB recibió 7.775. En 1943 USA superó la previamente considerada cifra utópica de 72.000 aviones, produciendo 85.898.

Si bien esas cifras de producción de aviación USA de 1941-1943 nada tienen que ver con la realidad del verano de 1940, no escapaba sin embargo a Hitler el peso decisivo para el resultado de la guerra que podía significar la producción de la industria de aviación americana y su despliegue sobre los cielos del Reich a medio plazo (1942-43). Que Hitler conocía perfectamente esta amenaza es un hecho. Primero en marzo de 1940, Fritz Todt lo puso en guardia contra el peligro americano. Y el general Georg Thomas, 15 meses más tarde de forma retrospectiva: “Un fin victorioso a la guerra debía ser logrado a toda costa en 1940, por encima de todo para evitar la ayuda americana a las potencias occidentales, la aceleración de la cual…..ya era entonces parte de nuestros cálculos”. Había además el temor de la población alemana, que no olvidaba lo que había significado USA en la IGM, a todo lo relacionado con el poder americano y su ayuda a GB. Tanto era así que Goebbels censuró toda noticia a este respecto de los Estados Unidos. El 17 de diciembre de 1940, tras el anuncio público de Roosevelt de su Lend-Lease, Hitler se dirigió a sus mandos del OKW expresando que “todos los problemas europeos continentales” tenían que ser resueltos en la próxima campaña contra la URRSS, porque en 1942 Estados Unidos estaría en posición de intervenir decisivamente en la guerra.

El factor USA hizo que Hitler en el verano de 1940 precipitara su ataque a la URRSS antes de acabar con GB precisamente para conseguir una posición geoestratégica (resolver sus carencias de recursos estratégicos primordiales) con la conquista de la URRSS que le brindara una base económica para afrontar la guerra que sabía cierta contra Estados Unidos. La otra alternativa que tenía, ya muy comentada en el foro, la “estrategia periférica” precisaba de convertir su pacto táctico con Stalin en una alianza estratégica, “bloque continental” (URRSS, Alemania, Japón e Italia, fundamentalmente), en la cual Alemania quedaba en dependencia de Rusia (de su comercio de materias primas estratégicas, en especial grano, petróleo y caucho). Hitler decidió no ser un protagonista secundario, y se lanzó a la conquista de la URRSS mediante una campaña relámpago.

Con estos antecedentes (forzosamente sintetizados, pues ya el mensaje se hace muy largo) debemos juzgar las decisiones de Hitler de principios de septiembre de 1941 en adelante. Hitler sabe ya en agosto (así se lo confiesa a Goebbels en ese mes, y así lo insinúa en su directriz estratégica de 6 de septiembre siguiente) que Barbarroja no puede acabar con éxito en 1941. Se lanza ya sin dudas a por Kiev dejando Moscú para después. Solventado Kiev juega su última carta desesperada con Tifón, a pesar de que no lo tenía muy claro. Pero aquí fueron decisivos Halder, Bock y Guderian, que apoyaron la operación. Y entonces en octubre-noviembre se presentan las cifras desastrosas de la situación de equipo y personal de las formaciones de combate, y las de producción de armamentos. Primero Walter Rohland y después Fritz Todt informan a Hitler de que desde la realidad económica alemana, la guerra ya no se puede ganar militarmente. Todt le explicita que ponga fin político a la guerra; Hitler le responde que no sabe cómo hacerlo. Luego el general Fromm, comandante en jefe del Ejército de Reemplazo, escribe su memorando donde propone como última medida comprometer las 15-20 divisiones que tiene disponibles (vaciando completamente las reservas estratégicas de personal entrenado del Ersatzheer) para frenar la contraofensiva soviética de 6 de diciembre y pedir inmediatamente la paz. Fromm cae en desgracia. ¿Qué hace Hitler? Sabe perfectamente que no puede competir con el aplastante potencial de sus enemigos; sabe que ya no puede ganar la guerra por medios militares. Pero el 11 de diciembre de 1941 declara la guerra a Estados Unidos, para rematar.

¿Qué gana Hitler con esas decisiones, las militares y las genocidas? La guerra seguro que no; ¿entonces? Él mismo lo explicó en el Sportpalast pocos días después, el 30 de enero de 1942: “Yo ya dije el 1 de septiembre de 1939 en el Reichstag alemán (y procuro no hacer profecías precipitadas) que esta guerra no se acabará como se imaginan los judíos, con el exterminio de los pueblos arios europeos, sino que el resultado de esta guerra será la aniquilación de la judeidad. Se aplicará ahora, por primera vez, la vieja ley judía: ojo por ojo, diente por diente”.

Los datos de cifras de aviación provienen de Tooze, la directriz citada de 6 de septiembre de Blau, y esta última cita de Kershaw.

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Mensajepor Eckart » Dom Mar 09, 2008 7:47 pm

Gracias, amigo, por tales datos y la buena exposición. Dan mucho que pensar.

Hay algo que me interesa especialmente, de lo que creo no haber leído nunca con detalle, o no lo recuerdo:

Todt le explicita que ponga fin político a la guerra; Hitler le responde que no sabe cómo hacerlo.

¿Dónde puedo encontrar esto?

Un saludo.
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Mensajepor Eckart » Dom Mar 09, 2008 7:57 pm

Roy escribió:Kershaw, II, p. 435

Al quite, Roy. Gracias. Tenía, pues, el dato olvidado (o nunca lo registré).

Un saludo.
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Mensajepor José Luis » Lun Mar 10, 2008 1:22 pm

¡Hola a todos!

Roy escribió:Yo lo veo demasiado automatico todo esto.

Por mis propias lecturas, no creo que la politica antijudia emergiera paralelamente a la situacion militar en el Este.

Pero bueno, es una interesante teoria la que plantea Jose Luis, totalmente contraria de la que defiende Christopher Browning, con su "Euforia de la Victoria" en el Otoño de 1941.

Roy


Saludos, Roy.

No se trata de la política anti-judía. Esta comenzó desde la llegada de Hitler a la Cancillería del Reich, y sus antecedentes acompañan la historia pasada del NSDAP. Aquí, por mor de la deriva del topic, se trata de establecer la tan manida cuestión de cuándo y por qué Hitler decidió ordenar la “solución final” –entendida como el exterminio masivo organizado y sistemático de los judíos de Europa- al problema de la “cuestión judía”.

Tampoco las primeras matanzas de judíos, más o menos organizadas, comenzaron con la campaña rusa de junio de 1941, sino con la campaña polaca de 1939. Desde las primeras leyes anti-judías del régimen nazi, pasando por la emigración, la “noche de los cristales rotos”, los campos de concentración, y los planes de deportación, hay un largo rosario de argumentos para hablar claramente de una paulatina, cambiante pero constante, radicalización de las soluciones que los nazis plantearon a su “cuestión judía”. Pero éste no es el caso.

Has citado a Browning y aludido a su libro The Origins of the Final Solution: The Evolution of Nazi Jewish Policy, September 1939-March 1942 (University of Nebraska Press, 2004). Todavía no he tenido ocasión de leerlo entero, pero me he detenido en su capítulo 8, From war of destruction to the Final Solution, y en su apartado Euphoria of Victory and Decision Making. July-October 1941.

Como casi todos los historiadores de los que tengo conocimiento que han tratado este tema, Browning basa sus conclusiones en la investigación documental, hasta donde es posible, y, cuando no, en la implicación objetiva, del proceso evolutivo de los crímenes nazis contra los judíos que comenzaron a cargo de los einsatzgruppen el 22 de junio de 1941. Investiga y sigue todos los movimientos y órdenes o disposiciones de Himmler, Heydrich y demás jerifaltes nazis involucrados en la “cuestión judía”, alrededor de Hitler y por libre, y viene finalmente a significar que la “solución final” (exterminio masivo de judíos de Europa) se fue implementando bajo la supuesta "euforia de victoria" experimentada a partir de julio, consolidándose finalmente ya en octubre de 1941. Esto es enteramente cuestionable, utilizando el mismo fondo argumental. Por ejemplo, Christian Gerlach cuando documenta la entrada del diario de Goebbels de 12 de diciembre de 1941 y una entrada del diario de Himmler de 18 de diciembre de 1941:

1. The first is a diary entry by Joseph Goebbels of December 12, 1941. It runs as follows:

Bezüglich der Judenfrage ist der Führer entschlossen, reinen Tisch zu machen. Er hat den Juden prophezeit, daß, wenn sie noch einmal einen Weltkrieg herbeiführen würden, sie dabei ihre Vernichtung erleben würden. Das ist keine Phrase gewesen. Der Weltkrieg ist da, die Vernichtung des Judentums muß die notwendige Folge sein.

With respect of the Jewish Question, the Führer has decided to make a clean sweep. He prophesied to the Jews that if they again brought about a world war, they would live to see their annihilation in it. That wasn't just a catch-word. The world war is here, and the annihilation of the Jews must be the necessary consequence.


2. The second is a note in his own handwriting by Reichsführer-SS Heinrich Himmler in his soon to be published diary of a meeting he had with Hitler at the latter's Headquarters (Wolfsschanze) on December 18, 1941. The notes are simply: [8]

Judenfrage / als Partisanen auszurotten

Jewish Question / to be exterminated like the partisans


Véase http://www.holocaust-history.org/hitler ... n/#note-01

Estas pruebas pueden servir perfectamente para desautorizar las conclusiones de Browning. Pero yo creo que utilizando solamente este método argumental no se llegará nunca a un cierto consenso. Hay un resumen razonable de la historiografía de la “solución final”, en este sentido, aquí:

http://www.deathcamps.org/reinhard/finalsolution.html

En mi opinión, hay que examinar igualmente el aspecto militar de Barbarroja, y cómo evolucionaron las operaciones militares, el aspecto económico del Tercer Reich y cómo evolucionó igualmente durante el desarrollo de Barbarroja, y la situación estratégica general de la guerra y los actores que iban a entrar en escena (estados Unidos y Japón), y ver cómo fue reaccionando Hitler a todos estos asuntos. Sólo así, a mi juicio, se puede establecer una teoría sólida de cuándo y por qué Hitler decidió exterminar a los judíos de Europa, cuando sus planes previos buscaban primeramente una victoria militar en Rusia y, finalmente, el fin de la guerra para dar solución definitiva a la “cuestión judía”. Si sólo nos basamos en las evidencias documentales (y de momento no hay ninguna directa de Hitler) de la evolución y cambios del genocidio nazi contra los judíos iniciado el 22 de junio de 1941 por los eisatzgruppen, entonces no llegaremos probablemente a ninguna parte, pues habrá evidencias a favor y en contra de cualquier fecha y cualquier razón que se quiera adjudicar a Hitler para su “Solución Final”.

La teoría que he presentado anteriormente y que he tenido el placer de investigar y desarrollar partiendo del enunciado de Haffner, buscando más allá de ese método argumental clásico de Irving et all, en el terreno político-militar (en un montón de fuentes) y en el terreno económico (Adam Tooze, fundamentalmente) hasta donde alcanzan mis posibilidades, que Hitler decidió ordenar la “Solución Final” a finales del otoño de 1941 cuando se agotaron completamente sus esperanzas reales de ganar la guerra, y que desde entonces hizo todo lo posible para prolongar esa guerra perdida para poder consumar ese brutal genocidio, responde de manera más cabal, a mi juicio, a la cantidad de interrogantes que surgen cuando se plantean otras teorías o explicaciones, interrogantes que no han sido resueltos satisfactoriamente hasta el momento.

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José Luis
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a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

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Mensajepor José Luis » Lun Mar 10, 2008 5:30 pm

¡Hola a todos!

Roy, vamos a intentar perfilar este debate.

¿Estás de acuerdo en que antes del comienzo de Barbarroja el plan de Hitler para solucionar la "cuestión judía" era la "solución territorial" una vez que se consiguiera la victoria militar contra la Unión Soviética?

Espero que sí. Ya he citado a Longerich. Kershaw lo indica igualmente sin lugar a la duda. Lo tienes por ejemplo ya para el 31 de julio de 1940, página 463-4 de su segundo volumen (Capítulo El Cumplimiento de la "Profecía"): [(...) el objetivo en ese momento era aún una solución territorial, desplazar a los judíos hacia el este. En los meses siguientes, la evidencia de que la gran jugada de la victoria rápida por K.O. en el este había fallado modificaría irrevocablemente ese objetivo] (p. 464)

Te he subrayado la última frase de la cita para poner de manifiesto el carácter decisivo que Kershaw adjudica al desarrollo de las operaciones militares en el asunto de la "solución final" a la "cuestión judía".

Parece evidente que durante esa etapa (julio-agosto) los sicarios de Hitler intentaron presianarlo para que se decidiese de una vez con la "cuestión judía". E igualmente parece evidente que Hitler no consintió, y siguió manteniendo una "solución territorial" una vez conseguida la victoria militar. Siguiendo con Kershaw, lo anterior está patente en sus páginas 467-8, que sitúa el asunto en el tiempo de 3 de septiembre de 1941: [(...)Estaba claro que Höppner, que sabía muy bien lo que se pensaba en los altos niveles del SD, aceptaba la idea de matar a los judíos. En realidad, él mismo la había expuesto unas semanas antes. Pero es evidente que a principios de septiembre no tenía noticia de que se hubiese tomado la decisión de exterminar a los judíos de Europa. Por lo que a él se refería, el objetivo seguía siendo su expulsión a los "espacios" disponibles de la desmantelada Unión Soviética una vez terminada la guerra] (p. 467)

Por tanto, ¿aceptas que en septiembre de 1941 Hitler seguía pensando en una "solución territorial" a la "cuestión judía" para cuando terminase la guerra?

En esa misma página 468 escribe Kershaw, una frase después de la anterior citada: [El único que podía tomar la decisión de autorizar la deportación de los judíos de Europa hacia el este era Hitler. Y sólo unas semanas atrás había rechazado la propuesta de Heydrich de deportarlos. Sin la aprobación de Hitler, Heydrich no podía actuar. El Führer se mostraba reacio, incluso entonces, en septiembre, a dar ese paso, pese a que la presión iba en aumento. Sólo se pueden hacer conjeturas sobre la razón de que Hitler se resistiese a la presión hasta ese punto. Había dado por supuesto, claro, que las deportaciones y una solución definitiva de la "cuestión judía" seguirían al final victorioso de una guerra que esperaba que durase cuatro o cinco meses. Pero Hitler veía ya por entonces, con toda claridad, que esa expectativa había sido una ilusión.]

Kershaw sigue con la conjetura del "rehén" y el problema de a dónde iba a deportar a los judíos. Para concluir: [Así que, mientras siguiese la guerra en el este, debía de pensar Hitler, la expulsión de los judíos para que perecieran en los páramos desolados de la Unión Soviética que se adquirirían tenía sencillamente que esperar. Y si se consideraba la posibilidad de deportar judíos a Rusia para fusilarlos como a los judíos soviéticos, los problemas prácticos (a pesar del gran aumento de mano de obra disponible) de implementar un programa de exterminio global con fusilamientos en masa descartaba en la práctica esa opción, al menos como solución a corto plazo. Luego estaba la cuestión del transporte.....Cuando acabase la guerra, los trenes asignados para llevar de regreso a casa desde el este a las tropas, junto con millones de toneladas de grano y cajones llenos de botín, podían usarse sin problema en el viaje de ida para transportar a los judíos hacia su destino] (p. 469]

Luego a mediados de septiembre Hitler cambia de repente de opinión. Kersahw vuelve a conjeturar como causa la propia deportación de Stalin de los alemanes del Volga, aunque Hitler vaciló inicialmente en tomar una medida de represalia. Cuando lo hizo, sin embargo, Kershaw apunta: [El que estuviese dispuesto ahora a ceder a esos argumentos también se debía en parte, sin duda, a que había aceptado que no había posibilidad de un desenlace rápido en la campaña rusa. Fue entonces, precisamente, cuando admitió que la guerra en el este se prolongaría a 1942. El que abordase la "solución final de la cuestión judía" era posiblemente un indicio de que se daba cuenta de que no podía esperar tanto. La conclusión a la que llegó debió ser que, si tenía que aplazar la victoria sobre el bolchevismo, no debía posponerse más el momento de ajustar cuentas con su adversario más poderoso, los judíos....] (p. 471)

Bien, subrayo para quien no esté en el ajo que esta "solución final" que Hitler se decidió a autorizar a mediados de septiembre fue una "solución territorial", es decir, la deportación. La verdadera "solución final" de exterminar masivamente a los judíos vendría más tarde (desde octubre de 1941 a junio de 1942, según las preferencias de cada autor).

Hasta aquí creo, no sólo por estas citas de Kershaw sino por todo lo que llevo expuesto en este topic, haber presentado pruebas razonables de que hasta septiembre de 1941 Hitler sólo consideraba la deportación de los judíos de Europa -a ejecutar después de la victoria militar de Barbarroja- como "solución territorial" a la "cuestión judía". Y parece claro que sólo permitió poner en marcha esa deportación a partir de mediados de septiembre de 1941.

También creo haber presentado pruebas de que más que las presiones a las que lo sometieron sus más solícitos sicarios para que decidiera sobre la "cuestión judía", pesaron en Hitler las cuestiones militares, es decir, el desarrollo militar de Barbarroja.

Ahora vamos al terreno de las conjeturas. Yo tengo claro que la conferencia de Wannsee de enero de 1942 se celebró para dejar sentada, planificada y organizada la "solución final" -exterminio masivo de judíos de Europa- de la cuestión judía. Y tenemos indicios de que esta reunión debía haberse celebrado con anterioridad a esas fechas. Por lo que es dable pensar que el permiso (o la orden) de Hitler para llevar a cabo este genocidio total tuvo que darse en diciembre de 1941 (o un mes antes, no es sustancial para la teoría que defiendo). Me decanto por diciembre por los acontecimientos acaecidos en ese mes: el agotamiento final de la Wehrmacht, la contraofensiva soviética de 6 de diciembre, el ataque japonés a Pearl Harbor, y la declaración de guerra de Hitler a USA.

Bien, yo no puedo presentar una prueba contundente y clara en la que Hitler manifestara por esas fechas algo parecido a "Ya no podré ganar jamás esta guerra" para demostrar mi convicción de que Hitler pensaba realmente eso. Sólo puedo presentar pruebas indirectas. Algunas ya las he dado, pero también está la propia declaración de Jodl de que eso era lo que pensaba Hitler en diciembre de 1941 (Véase Percy Ernst Schramm, Hitler. The Man & The Military Leader. Academy Chicago Publishers, 1999. La edición que yo tengo). Pero también están las conclusiones de sus principales jefes económicos (además de los citados Todt y Rohland), que Hitler, por supuesto, conocía. Finalmente, está por encima de todo la certeza de los fríos números y realidas económicas: Alemania jamás podría competir en la explotación de recursos con URRSS, USA, GB y Commonwealth. La estrategia Blitzkrieg de Barbarroja había fracasado y ahora devenía una guerra de desgaste. Esto no es restrospectiva alguna, era una realidad que golpeaba con fuerza en el rostro de Hitler.

Cierto que me muevo en el terreno de la conjetura. Pero si no fue como yo creo, que alguien exponga más convincentemente la razón o las razones que llevaron a Hitler en diciembre de 1941 (con toda probabilidad a mi juicio) a adoptar la decisión de ordenar el genocidio total de los judíos.

Saludos cordiales
José Luis
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Mensajepor oriafontan » Vie May 09, 2008 5:35 pm

Bien amigos/as estoy leyendo y acabando el libro de Memorias de Erwin Rommel publicado por Altaya y traducido por Julio Fernández y Yañez Gimeno en su página 447 se puede leer esto y ¡claro! me ha acordado de este hilo ¿cómo lo veis? ¡Rommel me da la razón qué alegría!

Su hijo Manfred comenta la reacción de su padre ante su idea de enrolarse en una unidad SS:

Reconocía la excelente calidad de las S.S pero en modo alguno estuvo dispuesto a permitir que formara bajo las órdenes de un hombre que según sus informes, llevaba a cabo asesinatos en masa.

- ¿Te refieres a Himmler?- le pregunté.
-Sí, fué su respuesta.

A continuación me instó a no decir nada de cuanto acabábamos de comentar. La guerra no andaba muy bien, y gente como Himmler, trataba al parecer, de quemar los puentes para el pueblo que seguía detrás.


Creo que es exactamente lo que intenté defender en el post 1 de este topic. :lol:


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