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La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

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La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor David L » Mié May 31, 2017 7:38 pm

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La guerra de la infantería alemana 1941-1944, de Jeff Rutherford.

Nº de páginas: 600 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: LA ESFERA DE LOS LIBROS
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788491640004
Año:2017


Jeff Rutherford es doctor en historia y profesor en la Wheeling Jesuit University, especialista en historia contemporánea de Alemania y, concretamente, en la participación de la Wehrmacht en el Frente del Este. Estamos pues ante un verdadero conocedor de toda la idiosincrasia que conllevó la presencia germana en la URSS. Por eso mismo es de agradecer que los lectores en castellano podamos disfrutar de trabajos como el que aquí se va a reseñar.


El título de este ensayo deja muy a las claras quién o quiénes van a ser los protagonistas, esta sin duda la infantería alemana, la verdadero protagonista de la invasión de la Unión Soviética aquel 22 de junio de 1941, ella será quien conquistara los territorios, además se encargara de su control y dominara todas las esferas públicas de las mencionadas conquistas, entre las que se encontraba la población autóctona.. Como podemos observar, no sólo la lucha frente al Ejército Rojo fue la misión encomendada a la infantería alemana, los valores raciales frente a lo que ellos consideraban el germen de todas sus desgracias, el judeo-bolchevismo, sería por así decirlo la parte política de esta doble misión. El autor cree que la historiografía ha analizado al detalle el periodo que va desde que se desataron las hostilidades hasta el final de la crisis invernal de 1941-1942, pero posteriormente hay un vacío historiográfico en cuanto a los giros que se sucedieron desde finales de 1942 hasta 1944 que presentan interesantes variables en cuanto al tratamiento con la población civil. Una relación que no siempre fue homogénea, a pesar de lo que pudiéramos pensar si analizamos al detalle el constante machaque propagandístico que acompañó la presencia nacionalsocialista en el Frente del Este.


Un hecho determinante que debe quedar claro tras la lectura de este ensayo es la certeza de que para 1944 una gran parte del ejército alemán había participado de un modo u otro en la guerra genocida en suelo soviético, a partir de esta premisa el autor basándose en la trayectoria de tres divisiones de infantería- la 121º, la 123º, y la 126º- intentará demostrar, o al menos cuestionar, si la ideología racial nazi fue la motivación principal que animó a estos soldados a practicar una guerra de aniquilación en toda regla, o, por el contrario, existieron otras razones que pueden explicarnos esos virajes que se sucedieron en el desigual comportamiento de estas tres unidades anteriormente mencionadas.


Estas divisiones, con las cuales se va a conformar una microhistoria de la presencia germana en Rusia, estaban encuadradas en el Grupo de Ejércitos Norte, todas combatieron la mayor parte de la contienda en este frente, aunque la 123º fue desviada en otoño de 1943 al frente Sur, en concreto a Ucrania. Podríamos preguntarnos por qué el autor decide centrarse en estas tres unidades y en el Frente Norte cuando es en el Centro y Sur donde se desarrollan las campañas más espectaculares de la Wehrmacht. Hay una respuesta: precisamente este frente “tranquilo” acarreó una ocupación más a largo plazo y una “convivencia” más cercana con la población civil. Podemos afirmar sin faltar a la verdad que estas fuerzas administraron una zona que resultó prácticamente inalterada desde 1941 hasta 1944. Sin duda es un buen ejemplo para demostrar la teoría principal que el profesor Jeff Rutherford pretende plantear en este trabajo, que no es otra que la de afirmar que aunque la ideología nazi proporcionó un contexto legitimador para utilizar la violencia como arma de guerra en todas sus variantes, no fue el único motivo en el que basó su táctica para someter a la URSS, hay otra motivación de más peso todavía, es lo que se denomino imperativo militar. Atención a este último término porque es fundamental para entender el comportamiento de la infantería alemana en la Unión Soviética. Rutherford afirma que no podemos observar el “imperativo militar” como un concepto rígido, sino como un medio que permite hacer cualquier cosa que fuera necesaria para vencer al enemigo en el campo de batalla, en todas sus formas posibles. No podemos solamente quedarnos con la ideología racial impregnada en la vida nacionalsocialista para explicar todo lo que paso en Rusia, la victoria debía conseguirse a toda costa y, para ello, había que ser pragmáticos y utilizar un conjunto de acciones adaptadas a los momentos precisos en los que fueran necesarios ponerlas en práctica, de ahí que durante estos tres años de presencia germana en suelo soviético el comportamiento de estas tres divisiones, ejemplo de la participación militar alemana, no siempre siguiera un criterio homogéneo. Si solamente se hubiese atendido a la práctica de una política basada en una ideología racial extrema alentada por el nazismo, estos constantes giros en el proceder a veces muy contradictorios no se hubiesen llegado a producir. No habría habido tregua alguna para con el enemigo, y, sin embargo la hubo; siempre que fuese necesaria dentro de lo que el autor denomina “imperativo militar” la política del palo y la zanahoria harían acto de presencia sin importar otros componentes como pudieran ser los ideológicos.




Existió radicalización según avanzaba la guerra, de eso no hay duda, pero no sólo es achacable, según el autor, a la interiorización de un contenido ideológico nazi en el soldado de infantería, el imperativo militar formaba parte de esa práctica operacional que debía ser utilizada con todas sus fuerzas cuando el momento lo requiriese sin ningún miramiento y es aquí donde entra la perversa relación con la población civil maltratada o “mimada” según necesidades militares.


¿De dónde procede este concepto de “imperativo militar”? para Jeff Rutherford es una cuestión que viene respuesta en la tradición militar prusiana, se aplicaran todos los medios necesarios y contundentes en el menor tiempo posible para desbaratar y aniquilar la defensa de sus enemigos logrando una victoria rápida y total.



Fuente imagen: https://www.casadellibro.com/libro-la-g ... 04/5334571
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor Chuikov » Lun Jun 12, 2017 4:59 pm

Buenas tardes,

gran reseña, David. Terminaré el libro estos días. Está muy bien. Cuando tenga unas palabras escritas las pondré en este hilo.

Tener este libro en español es un lujo. Me produjo mucha satisfacción el anuncio de su publicación.

Saludos cordiales.
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor Chuikov » Jue Jun 22, 2017 8:55 pm

Buenas,

ahí va mi reseña:

La clave de la conducta de los alemanes en la guerra del Este…
era una ideología de una violencia incontenible e implacable,
limitada únicamente por los intereses particulares o la conveniencia,
en un mundo de pueblos conquistados sin derechos;


Michael Geyer.(1)

En los últimos treinta años el mundo académico ha tenido que enfrentarse a retos que le han venido al paso, teniendo que dejar de lado algunas de las tareas a las que llevaba dedicado desde la posguerra. Durante este periodo los investigadores han centrado sus esfuerzos mucho más en ahondar en el qué, antes que en el por qué. El joven historiador francés Johann Chapoutot lo explica en un artículo diciendo que en los trabajos de los que se habla en los últimos años...la cuestión de la “logística” está por encima de la de la “lógica” (La lógica de los actores, el logos), y los hechos por delante del sentido de los mismos: Antes de ocuparse del sentido o de la lógica ha habido que resolver otros problemas más acuciantes, generar conocimiento, explicar circunstancias. En otras palabras: en el sentido antropológico y en el más inmediato de la palabra “Historia”, ha habido que escribir historia para mantener en el recuerdo a los vivos y a los muertos.(2) El mismo Chapoutot aporta dos grandes motivos para explicar este alejamiento de la “lógica”, a favor de la “logística”: 1) La caída del bloque comunista provocó una avalancha de apertura de archivos que los historiadores siguen tratando de digerir, y 2) la dura arremetida de los negacionistas del Holocausto y neo-nazis, y su interés por desfigurar la historia han hecho que los departamentos de las universidades tengan que remangarse para desmontar estas falacias.

El historiador español Ferrán Gallego se expresa en este sentido en una reseña de los diarios de Alfred Rosenberg, editados por Frank Bajohr y Jürgen Matthäus: La inquietud debe orientarnos hacia cuestiones que tienen que ver con los, a veces, pintorescos desplazamientos de un interés académico que no deja de ir a remolque de las presiones de la opinión pública: la hipertrofia de los análisis sobre el exterminio, por ejemplo … prácticamente no se ha hecho otra cosa interesante en la historiografía alemana desde la última década del siglo XX. Pero esto se ha realizado a costa de un factor evidente: el abandono de las investigaciones que atestaron los ambientes académicos alemanes y anglosajones en los años setenta y ochenta. Es decir, el análisis del proceso constituyente del movimiento nacionalsocialista y el estudio de la gestión del régimen en los años que precedieron a la guerra.(3)

El libro de Jeff Rutherford no es una raya en el agua, un lampreazo espurio. Tiene sus trabajos hermanos, sus precedentes, que lo insertan en una, diría yo, tendencia que se esfuerza más por encontrar respuestas al por qué, y empleando una metodología semejante. El trabajo más parecido es el de Christian Hartmann, Wehrmacht im Ostkrieg. Front und militärisches Hinterland 1941/42, una obra magistral (http://forosegundaguerra.com/viewtopic.php?f=87&t=19927) (4) que estudia cinco divisiones alemanas desplegadas en el frente del Este. Menschenmaterial. Deutsche Soldaten an der Ostfront. Innenansichten einer Infanteriedivision 1939-1945, escrito por Christoph Rass es anterior al de Hartmann y se centra en el estudio de una sola división. En el caso que nos ocupa, Rutherford estudia la vida de tres divisiones de infantería que combatieron en el frente del Este en las filas del Grupo de Ejércitos Norte: las 121ª, 123ª y 126ª. Su objetivo es intentar demostrar que aunque la ideología racial nazi proporcionaba un contexto legitimador en el que la violencia no solo se aceptaba sino que se fomentaba, y que ello con frecuencia complementaba las propias actitudes del ejército, fue la adhesión de la Wehrmacht a la doctrina del imperativo militar lo que resulta más útil para explicar cómo y por qué el ejército alemán y sus soldados combatieron en la URSS (p18).

Para esta tarea el autor se ha volcado en dos frentes: 1) el estudio de los documentos oficiales de las tres divisiones, buscando explicaciones o respuestas a los comportamientos del grupo, más que del individuo en términos generales, ante las distintas situaciones en las que se ven envueltos. Y 2) entablando una conversación continua con los grandes de la historia de la Alemania en guerra: Ben Shepherd, Bartov, Pohl, Hürter, Hartmann, Gerlach, Michael Geyer, Ralf Blank, Fritz, Neitzel, Rolf-Dieter Müller, entre otros, ayudándose de sus tesis y, en otros casos, como se verá más abajo, matizando o rebatiéndolas.

En el debate sostenido durante la última década referente a qué tuvo más peso en la actuación de los soldados de la Wehrmacht en el frente del Este, si la Intención o la Situación, Rutherford se posiciona claramente en el segundo grupo, aunque, naturalmente no va a caer en la puerilidad de despreciar la ideología. En realidad, aunque no siempre bajo la denominación de “Imperativo militar”, creo advertir que existe cierto consenso entre los especialistas respecto de este debate Intención vs Situación, aunque siempre con matices.

Pues bien, esa es la tesis que expone al principio y a la que dedica todo el libro.

Neitzel y Welzer sostienen que ... el combate fue y siguió siendo en todo momento el deber prioritario del soldado alemán, y todas las demás actividades o se ajustaban o se ceñían a ese contexto. (p408) El final de esta cita se podría tomar como una abstracción del libro en general. El faro que guía todo el libro son las circunstancias del combate de cada una de las tres divisiones. ¿Dónde combatían, cómo estaban, qué amenazas sentían, cuáles eran sus circunstancias materiales, de ánimo, qué misiones tenían encomendadas? Y cuando Rutherford busca encontrar sustentos de corte ideológico que justifiquen las políticas y las decisiones que cada una de las divisiones, regimientos, batallones y hasta el nivel de compañía tomaban a pie de campo, entonces se encuentra con que esos motivos ideológicos estaban con frecuencia por detrás de las otras circunstancias. Y contra este agregado de “otras circunstancias” tenía que enfrentarse el soldado en el día a día, para cumplir con unas exigencias, con el “Imperativo militar”. Estas exigencias tenían dos caras : Por un lado pedían y recomendaban un acercamiento correcto e incluso conciliador hacia los civiles, como medio para mejorar las posibilidades de victoria del ejército. Y por otro, exigían la explotación de los civiles y el aplastamiento sin piedad de toda resistencia popular con el fin de obtener la Endsieg.

La última frase del libro es ilustrativa del papel que el autor asigna a las circunstancias: la consideración de la situación en la que se encontraba el propio ejército, en medio de mil y un factores en constante cambio, como la fortaleza, el territorio y la seguridad, fue lo que determinó el descenso final a la barbarie. No se olvida de la ideología: las creencias ideológicas nazis desde luego complementaron y radicalizaron las distintas variantes de lo que se entendía como “imperativo militar” durante la guerra, pero el surgimiento de esas visiones del mundo fue con frecuencia una mezcla del propio desarrollo interno del ejército alemán y la asunción de la ideología nazi en un mismo espacio, y no el resultado de que el ejército simplemente adoptara los ideales nazis en su integridad (p410).

Rutherford, apoyándose en McGregor Knox principalmente (http://isidorovr.blogspot.com.es/2013/07/hitlers-italian-allies.html) (5), piensa que existe un elemento de continuidad importante entre el Ejército Prusiano-alemán y la Wehrmacht en el trato que los prusianos dieron a los civiles y el que les dio la Wehrmacht en su momento, a través del cual se puede explicar la interiorización del concepto de “Imperativo militar”. La cita de Knox dice que las distintas encarnaciones del ejército alemán fueron únicas entre las naciones avanzadas en lo que se refiere al violento desprecio para con esas “niñerías emocionales, patéticas y sentimentales de la ley humanitaria internacional” (p412-13). Aunque no estoy en condiciones de poner formalmente en tela de juicio la afirmación de Knox por mi falta de conocimiento, personalmente no me convence esta argumentación. Creo que es precipitado querer dar un peso determinante, no sé ni siquiera si importante, a esa pretendida continuidad en el trato que la Wehrmacht como institución dio a la población en la URSS. Podría dar la sensación de que los alemanes fueron los únicos que apelaron al imperativo militar en el pasado. En el peor de los casos, llevada al extremo la comparación, podríamos hablar de un determinismo, una inevitabilidad o fatalismo que haría a los actores, los soldados, prisioneros de esta circunstancia. Creo que tiene más peso el proceso de transformación a que se vio sometida la institución desde el comienzo de la guerra. Las críticas por parte de los mandos a los planes estratégicos y políticos que Hitler tenía para la Alemania, se van haciendo cada vez más pequeñas debido a la sucesión de éxitos en el campo de batalla. En Polonia hay voces disidentes que desaprueban la violencia extrema infligida sobre la población (Recuerdo a Blaskowitz), en Francia las hay contra el plan operacional, por poner los ejemplos más flagrantes. Pero la victoria sorprendente y contundente elimina las reservas de los militares, que ya desde 1938, sobre todo, habían ido entregando autonomía y poder al Führer. Y si vamos más atrás, el planteamiento del compañero y maestro José Luis http://forosegundaguerra.com/viewtopic.php?f=87&t=20009 (6) es sugerente, se retrotrae también a finales del XIX, y creo que puede dejar ver que ese elemento de continuidad no es tan determinante como afirma Rutherford.

Rutherford no está de acuerdo con Omer Bartov ( hablo de su clásico “El Ejército de Hitler”, también traducido y publicado por La Esfera de los Libros) en algunos puntos: Piensa que Bartov no está en lo cierto cuando dice que pasado poco tiempo desde que comenzó Barbarroja el sistema de reemplazos alemán basado en los Wehrkreis, que hacía que soldados de la misma comarca combatieran en la misma unidad y con ello aumentara la cohesión de la misma, se fue al traste. Bartov piensa que la crisis invernal del 41/42 fue el punto de no retorno de este sistema, y que ese derrumbe provocó un sistema criminal de justicia militar que se adecuaba al programa de continuo adoctrinamiento nazi de las tropas para mantenerlas en la brecha; aquello tuvo un efecto secundario: convirtió a los soldados individuales en voluntariosos guerreros raciales para Hitler. La experiencia de la División de Infantería 123ª, sin embargo, parece contradecir esta conclusión, porque en vez de metamorfosearse en una unidad extremadamente violenta, implacable y brutal, decidió actuar cada vez con más pragmatismo, que se alejaba de los postulados de la Vernichtungskrieg (p283-84, y p296-300). Es decir, según Rutherford, al menos en ese caso hay más adaptación a la circunstancias que Intención ideológica.

También rebate un importante aspecto en el que parece que Christian Hartmann y Christoph Rass están de acuerdo. Según refiere Rutherford, la idea de Hartmann de que la selección de la mano de obra caía fuera de las tareas principales de las divisiones de combate es simplemente errónea. Dice el autor, sobre la 121 ª división de infantería: las organizaciones necesitaban mano de obra, y la 121ª se las proporcionaba. Al igual que los actos de la 121ª ponen de manifiesto las estrechas relaciones entre políticas ideológicas y de seguridad, del mismo modo sus conductas en 1942 revelan la falsa dicomotía que a veces se esgrimía entre objetivos económicos y militares: durante la guerra contra la URSS, los objetivos del combate, la explotación económica y la purga ideológica se convirtieron en la responsabilidad conjunta de todas las instituciones alemanas y de todos los individuos.(p316). Y en la misma página, requiere alguna precisión la opinión de Christoph Rass de que mientras que los aspectos de seguridad y de protección de las infraestructuras fueron parte de las razones principales para las evacuaciones en 1942, los intereses económicos desempeñaron un importante papel en 1943, como muy tarde”. Esto tendrá sus matices, supongo. Muchas de las divisiones del Grupo de Ejércitos Norte se mantuvieron en la misma posición años enteros. Eso quiere decir que tuvo que ser mucho más probable que tomaran parte en todo el espectro de funciones administrativas, incluidas las criminales.

Aspecto fundamental del libro es la estimación del papel jugado por la Wehrmacht como institución en la guerra de exterminio: La suposición de que las divisiones del frente no estaban inextricablemente comprometidas con la naturaleza criminal de la guerra de aniquilación ya no tiene desde luego ninguna validez para 1943 (p336). En este sentido la narración pivota fundamentalmente sobre dos sucesos bárbaros: la ocupación de Pavlovsk , en las cercanía de Leningrado por la división 121ª: El comportamiento de los prusianos orientales durante la ocupación de Pavlovsk resultó repugnante. Las patrullas de la SD exterminaron a la población judía de la ciudad en una sola noche, mientras la 121º controlaba la localidad. Aunque los hombres de la 121º no apretaron los gatillos, desde luego fueron cómplices en el Holocausto de Pavlovsk(p420). Y la política de tierra quemada emprendida por todo el Grupo de Ejércitos Norte desde que comienza su retirada en 1943.

Es un libro interesantísimo, de los que generan debate, y valioso. Al contar con tanto apunte y reflexiones interesantes, se echa en falta un índice de nombres al final del libro. Y la traducción sería mejorable. Se trata de un trabajo que abarca la acción de tres divisiones en un marco temporal muy amplio, desde la invasión en 1941 hasta la practica desintegración de las mismas, y todo esto en 400 páginas. A veces puede dar la sensación de que se pasa demasiado rápido por los acontecimientos. Cuestión aparte sería preguntarse cómo de representativas son las conclusiones extraídas por el autor. ¿Son extrapolables a los otros Grupos de Ejércitos? El noroeste de Rusia nunca se traspasó a la administración civil, hubo en general menos combates, la guerra móvil brilló casi por su ausencia, las tres divisiones estudiadas son de infantería. ¿Hasta qué punto es posible elaborar una historia totalizadora de la Wehrmacht en el frente del Este?

(1) Referido en la página 426. Original: Geyer, “War, Genocide, Extermination: The War against the Jews in an Era of World Wars”, págs 139-140

(2) Chapoutot, J. (2017). Die Geschichtsschreibung zum Nationalsozialismus und der Cultural Turn. Vierteljahrshefte für Zeitgeschichte, 65(2), pp. 247-258.

(3) Gallego, Ferrán: http://www.revistadelibros.com/articulo ... o-pretexto

(4) http://isidorovr.blogspot.com.es/2016/0 ... tmann.html

(5) http://isidorovr.blogspot.com.es/2013/0 ... llies.html

(6) viewtopic.php?f=87&t=20009

Saludos
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor José Luis » Vie Jun 23, 2017 9:12 am

¡Hola a todos!

Quiero subrayar que el debate entre situación e intención deja a un margen, o ignora, un aspecto que para mí tiene mayor importancia, pues engloba ambos conceptos, y es el trasfondo de la guerra del Ostheer en la URSS. El trasfondo que abarca y gobierna todo el frente es una guerra criminal a vida o muerte. No se va a dar cuartel. El desarrollo de esta guerra de exterminio desde junio de 1941 marca dos pautas generales caracterizadas por la impresión general de victoria y la impresión general de derrota. Las consecuencias de ambas impresionas determinan el comportamiento general de las tropas alemanas. En la primera fase, la de la victoria, que va desde junio del 41 a febrero del 43, las tropas alemanas, EN GENERAL, sacrifican los dictados de sus conciencias morales (ante los crímenes en que participan, activa o pasivamente), confiando en que el final victorioso de esta guerra pondrá un nuevo orden a sus vidas. La segunda fase, la de la derrota, que germina a partir del verano de 1943, les hace comprender que el enemigo no le dará cuartel y se vengará de todos los crímenes cometidos por el Ostheer. El miedo a caer prisionero no se ciñe sólo a los oficiales, suboficiales y tropas de la WF-SS, sino a todos los miembros del Ostheer, y a todos los políticos y civiles de los territorios amenazados por los soviéticos. Por eso hay que combatir hasta la última bala y más. Aparte de la estructuras de poder del régimen nazi (que explica Kershaw en To Hell and Back), el pánico generalizado a la venganza soviética, a la revancha, es quizás el mayor impulso motriz que mueve a las tropas alemanas (y civiles en muchos casos) a seguir peleando a muerte y a seguir escalando en el crimen. Es también la mayor evidencia de su conciencia en ser cómplice de los crímenes de guerra del régimen nazi.

Saludos cordiales
JL
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor Speer » Lun Jun 26, 2017 4:08 pm

He leído la mitad de libro pero ya puedo decir que es un gran libro. Acompañas a tres divisiones por el Frente de Este, y no abruma con datos militares minuciosos como otros sino que habla de la invasión propiamente dicha, de cómo se trataba a la población, el combate con partisanos, las líneas de transporte, la alimentación, la estrecha línea entre el imperativo militar y la aniquilación de civiles aunque sea por puro hambre, etc.......
Una lectura muy ágil y recomendable, no recoge Barbarroja en su generalidad sino aspectos concretos desde el punto de vista de División. Buen libro, que los que dejan un buen regusto.
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor Chuikov » Dom Jul 02, 2017 5:57 pm

Hola a todos,

José Luis, esa “impresión general de victoria y esa impresión general de derrota” son dos circunstancias que entran dentro, o por lo menos así lo veo yo según mis entendimientos sobre ambos conceptos, precisamente de eso, de lo que se llama “la Situación”, en contraposición a la “Intención”.

Con respecto a lo que comentas, “el debate entre situación e intención deja a un margen, o ignora, un aspecto que para mí tiene mayor importancia, pues engloba ambos conceptos, y es el trasfondo de la guerra del Ostheer en la URSS”, alguna cosa: Supongamos que jugamos en el terreno de que todo se puede meter en el saco de la Intención-Situación-y las yuxtaposiciones entre ellas que se quiera imaginar:
Ese “trasfondo de la guerra del Ostheer” tiene mucho de “ideológico” (Intención), claro que sí, inextricablemente influenciado por las circunstancias o situaciones que los actores han vivido (Situación).

Dicho esto, yo entiendo esto del debate “Intención-Situación” más como una herramienta que como un fin: el objetivo último es entender el por qué, y creo que cuando el mundo académico ha discutido desde esta óptica, sobre este eje, ha obtenido algunos avances importantes. No sé dónde están, hasta dónde se remontan, los comienzos de este debate Intención-Situación. Desde luego en los años 90 están reflejados en el gran debate, que tomó gran vuelo, entre Christopher Browning y sus “Hombres completamente normales” y Daniel J. Goldhagen y sus “Verdugos voluntarios de Hitler”. En 1992 apareció “Aquellos hombres grises”. Browning recurre a categorías clásicas de la historia social. Le da especial importancia a la imitación y a la presión del grupo. A la ideología le da muy poco peso. El libro de Goldhagen (1996) es , en parte, una respuesta a Browning: cientos de miles de alemanes fueron actores voluntarios de la política de exterminio. Tuvo mucha crítica, pero abrió mucho debate. Coincidió con la exposición “Verbrechen der Wehrmacht” (1995) del Hamburger Institut für Sozialforschung”, bajo la dirección de Jan-Philipp Reemtsma. Exposición y libro se retroalimentaron. Goldhagen decía que desde la reforma luterana, un antisemitismo exterminador habría formado parte de la religiosidad alemana...

Y estos debates han abierto otros muchos relacionados, no necesariamente comprometidos con dar respuesta a qué tuvo más peso, si la intención o situación, pero que se han aprovechado de enfoques o apreciaciones que han podido nacer bajo el influjo del debate “Intención-situación”, nuevos caladeros de búsqueda de respuestas.

Saludos.
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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor David L » Sab Jul 08, 2017 8:16 pm

Desde luego este libro es de esos que generan debates interesantes por las diferentes conclusiones que se pueden extraer de su lectura. Intención- Situación, dos conceptos que parecen oponerse en espacios temporales, pero que a mí me da la sensación de que puede que estén más ligados de lo que nos pensamos, ahora que habéis mencionado la dicotomía entre estas dos ideas ¿no creéis que ambas fluctúan en consonancia con los acontecimientos que se van desarrollando tanto en el frente de batalla como en el frente interior? ¿Predomina una sobre la otra? ¿Podríamos afirmar con rotundidad que una de ellas fue sin discusión alguna la génesis de que explicaría el comportamiento de la Wehrmacht en Rusia? Hay debate para largo, y se agradece que autores como Rutherford nos hagan ir un poquito más lejos de las tan manidas explicaciones sobre el papel de la Wehrmacht en el frente del Este, es una obra que ayuda a replantearte y a cuestionarte ciertas concepciones que no quedan del todo bien definidas y de las que todavía hay mucho que investigar y ampliar.

Saludos.
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Winston Churchill a Chamberlain.

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Re: La guerra de la infantería alemana 1941-1944- Jeff Rutherford

Mensajepor Speer » Vie Oct 27, 2017 12:17 am

Speer escribió:He leído la mitad de libro pero ya puedo decir que es un gran libro. Acompañas a tres divisiones por el Frente de Este, y no abruma con datos militares minuciosos como otros sino que habla de la invasión propiamente dicha, de cómo se trataba a la población, el combate con partisanos, las líneas de transporte, la alimentación, la estrecha línea entre el imperativo militar y la aniquilación de civiles aunque sea por puro hambre, etc.......
Una lectura muy ágil y recomendable, no recoge Barbarroja en su generalidad sino aspectos concretos desde el punto de vista de División. Buen libro, que los que dejan un buen regusto.


Bueno, lo he acabado después de haberlo dejado un tiempo y debo decir que a partir de la mitad del libro, vuelve a repetir lo mismo una y otra vez. Recomendable, no sé... pero los hay mucho, mucho mejores.
No entro a comentar con profundidad el libro, ya lo habéis hecho, hablo de la lectura en sí y su relato.
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